El objetivo según un informe interno de la TF1 era impedir la entrada en Valencia del Grupo PRISA y el Grupo Correo, este último accionista, que es quien airea la noticia

El ABC desvela que Eduardo Zaplana intentó crear un grupo mediático afín en Valencia con el grupo francés Bouygues y AVSA

HECHOS

El 16.12.2002 el diario ABC publicó el reportaje ‘Zaplana intermedió con AVSA-Bouygues para crear en Valencia un grupo mediático afín”.

LA ACUSACIÓN LANZADA POR EL GRUPO CORREO

 El principal diario del Grupo Correo, el ABC, aseguró en su edición nacional que el ministro de Trabajo y ex presidente de la Generalitat de la Comunidad Valenciana, D. Eduardo Zaplana había hecho gestiones para que Aguas de Valencia (AVSA) comprara medios de comunicación de valencia para crear un grupo valenciano mediático afín. Aguas de Valencia es una entidad que en una parte de su capital es pública, pero el principal accionista de su capital es un empresa internacional francesa, el grupo constructor Bouygues, que en Francia controla el principal canal de televisión, TF1.

El objetivo de AVSA era comprar el grupo mediático de Alicante denominado Tabarka Media que controla G. C. Arco Mediterráneo, el Canal 37 Televisión ALicante, Televisión Vega Baja S. L., Onda Mariola S. L., MediPress Valencia y Visión Castellón. Además Tabarka Media tiene el 49% de acciones de EL PERIÓDICO de Alicante (el 51% restante del Grupo Zeta). Además AVSA compraría el resto de EL PERIÓDICO de Alicante, Canal 7 de Alicante, MINI DIARIO, Onda MAriola de Alcoy y Valencia Teva y la emisora EUROPA FM en Valencia.

     Según la información del Grupo Correo junto a D. Eduardo Zaplana, las gestiones para intentar la entrada de Bouygues en medios las realizaron personalmente la consejera valenciana Dña. Alicia de Miguel, el empresario D. Fernando Fernández Tapias y D. Pedro Pérez, que entonces era presidente de VÍA DIGITAL, grupo de televisión por Satélite considerado afín al PP.

GUERRA DE MEDIOS DE LA DERECHA VALENCIANA

El diario EL MUNDO de D. Pedro J. Ramírez, afín a D. Eduardo Zaplana, le defendió asegurando que el Grupo Correo atacaba al ministro porque su diario en valencia LAS PROVINCIAS se veía amenazado por la posibilidad de nuevos medios dada su caída en ventas y su endeudamiento con la principal caja de ahorros valenciana, Bancaja.

 El director del diario LAS PROVINCIAS, D. Pedro Ortiz, del Grupo Correo respondió asegurando que D. Eduardo Zaplana había regado con dinero público tanto a EL MUNDO como a EL DIARIO DE VALENCIA a través de Aguas de Valencia.

Tanto el diario EL MUNDO como DIARIO DE VALENCIA, una escisión del DIARIO DE VALENCIA dirigido por el matrimonio formado por D. Jesús Sánchez Carrascosa y Dña. María Consuelo Reyna, contestaron con dureza a LAS PROVINCIAS acusándole de estar acabado y de también haber recibido dinero público a través de Aguas de Valencia.

17 - Diciembre - 2002

Hasta las últimas consecuencias

LAS PROVINCIAS (Director: Pedro Ortiz)

El despido de Aurelio Hernández y Francisco Pontes de sus respectivos puestos directivos en Aguas de Valencia ha relevado que la empresa se había metido en asuntos que merecen una explicación convincente. Tal y como revela hoy LAS PROVINCIAS, el 15 de enero de este año, Aguas de Valencia avaló un préstamo de 1,2 millones de euros a Tabarka Media, un grupo de comunicación alicantino propietario de varias emisoras locales de radio y televisión de escasa audiencia y viabilidad empresarial más que dudosa. En el documento firmado por Aurelio Hernández y Domingo Parra (consejero de Aguas de Valencia y, a su vez, director general del Banco de Valencia) se establece el compromiso de mantener en el Banco de Valencia un depósito disponible por otros 1,2 millones de euros. Además, Aguas de Valencia se comprometía, en el caso de que Tabarka Media iniciara una ampliación de capital, a adquirir la totalidad de las nuevas acciones del grupo de comunicación.

Tal decisión sorprende puesto que resulta difícil explicar cuál puede ser el interés de Aguas de Valencia en invertir en algo tan ajeno a su negocio como los medios de comunicación. Esta revelación coincide, además, con dos viajes que Eduardo Zaplana, entonces presidente de la Generalitat, hizo a París para entrevistarse con los responsables de la firma Bouygues, accionista mayoritario de Aguas de Valencia. Al parecer, Zaplana pretendía la ayuda de los franceses para la creación de un grupo mediático afín, algo que el actual ministro de Trabajo y la consellera portavoz, Alicia de Miguel, han negado categóricamente.

La documentación arroja muchas sombras sobre la versión del ministro y la portavoz. Zaplana fue a París y fue acompañado por el empresario madrileño Fernando Fernández Tapias y Pedro Pérez, ex presidente entonces de Vía Digital, además del propio Aurelio Hernández, alcalde del PP de Cárcer y que llegó a Aguas de Valencia de la mano del propio Zaplana. Los documentos que muestran que aguas de Valencia estaba dispuesta a socorrer financieramente a Tabarka Media dan suficientes indicios como para sospechar una intromisión política. Y el nombre de Zaplana aparece en todas partes.

La situación es lo suficientemente grave como para que tal y como ha pedido la oposición se constituyan comisiones de investigación en el Congreso de los Diputados y en las Cortes Valencianas que depuren las responsabilidades oportunas. Zaplana debe responder sobre todos los indicios que apuntan hacia él para explicar si ha existido una bochornosa intromisión del poder público en el sector privado desprestigiando, además, dos empresas centenarias. El que más se juega es el PP valenciano, que puede empañar su crédito por los yerros del que fuera su líder.

17 - Diciembre - 2002

Zaplana aspira a Ciudadano Kane

Manuel Martín Ferrnad

Quizás no sea casualidad que Eduardo Zaplana naciera el mismo día del estreno de La gran mentira, la película de Rafael Gil que afianzó los cimientos de Francisco Rabal. Lo que ayer contaba en estas páginas Ángel Laso D´Lom -una pieza modélica del periodismo de investigación- acredita que el hoy titular de Trabajo, además de sentir la tentación política de mangonear y entrometerse en el ecosistema informativo, cayó en ella y a ella se entregó, con saña, en sus días de presidente de la Comunidad de Valencia. Menos mal que el hombre procede del ala liberal de la UCD, si su origen llega a ser totalitario deja como un solar la prensa, la radio y la tele de las tres provincias de su circunscripción.
Quienes practicamos la descortesía de la memoria recordamos con precisión su primera travesura liberticida. Era todavía el cartagenero alcalde de Benidorm -y presidente provincial del PP- cuando impulsó y protegió, con la intención principal de «neutralizar» el diario LA INFORMACIÖN de Alicante, del Grupo Moll, el diario La Prensa, un ridículo fracaso que nunca llegó a vender los mil ejemplares, pero que sirvió de embrión al grupo Tabarka al que ayer se refería Ángel Laso y que le ha dado más glorias al sector inmobiliario que al informativo.
Poco después, ya en la campaña electoral que le condujo a la presidencia de la Generalitat, Zaplana volvió a evidenciar su instinto para la comunicación con una seria denuncia de los desmanes socialistas en la televisión autonómica. Naturalmente prometió su enmienda y, también naturalmente, además de no abordarla, ensució la situación del Canal 9 con la creación de una segunda cadena pública, Punt 2, en la que están a punto de conseguir la audiencia negativa. Precisamente ayer, en ejercicio de justicia poética, su hombre de confianza en el asunto, José Vicente Villaescusa, prestaba declaración ante los tribunales acusado por los grupos parlamentarios de oposición al PP, por ocultar información a los ciudadanos.
Para seguir entrenando, y según conté en esta columna (15.VI.01), Zaplana, en compañía de José Manuel Lara y Altadis participó en el «asesinato» de Radio España. Ahora vemos que su vocación es irrefrenable y que ningún medio informativo carece de atractivos para su instinto silenciador. Si yo fuera Plutarco intentaría unas Vidas paralelas, como las de Demóstenes y Cicerón, entre Eduardo Zaplana y Alberto Ruiz-Gallardón. Entre ambos, y José María Aznar ha debido verlo en sus últimas y respectivas mudanzas, hay muchos puntos en común además de los visibles Fernando Fernández Tapias, gran conseguidor, y Pedro Pérez, el provocador del aborto de Vía Digital y uno de los grandes zascandiles contemporáneos, compañero y amigo de Zaplana desde que ambos, y juntos, superaron la ofuscación liberal de su juventud. Verdaderamente, visto con Zaplana, William Randolph Hearst era un pardillo.
19 - Diciembre - 2002

La guerra mediática impide ver la realidad

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

El periódico LAS PROVINCIAS se sumó ayer a la guerra mediática suscitada por la crisis de Aguas de Valencia, atacando a nuestro diario. La primera reacción es sonreír ante la ironía periodística de que lleguen con quince días de retraso -otra vez-, y utilizando los mismos titulares con que nos obsequiábamos quienes estábamos en ella.

También sorprende que dedicarles una línea hace dos días -por la alusión que nos hizo su grupo- suponga una respuesta agria, destacada en su portada. Deben acumular mucha frustración tras perder trece mil ejemplares en cuatro años, mientras EL MUNDO los aumenta. Hacemos la referencia con orgullo, claro, pero también para encuadrar el problema.

No obstante, la cuestión para nosotros no es el divertido rifirrafe en que nos enzarzamos, sino que el humo de los cañones no impida ver la realidad: Aguas de Valencia, una empresa privada estratégica, ha despedido a dos de sus directivos acusándolos de alteración contable, deslealtad con la empresa, cuantiosos gastos sin justificar -hasta las compras de El Corte Inglés-, blindaje de contratos, etcétera.

La politización extrema de la crisis hace que se discuta sobre lo que no existe: Lo que Zaplana pudo desear hacer, aunque no haya ocurrido. Hasta la agresión de LAS PROVINCIAS, ayer, a tres periódicos es casi inexplicable, salvo que pretendan un mercado cautivo, sin competencia. Ni siquiera la del mini-grupo Tabarca.Los argumentos llegan al absurdo. Si se afirma que el ex presidente de la Generalitat presionó al grupo Bouygues para que entrara en este mini-grupo y así tener un grupo afín, cómo se negaron.Deben hacerle poco caso y ser poco afines. Encima, alientan que el PSOE se entrometa y pregunte por las deudas de cada periódico con Bancaja, para descubrir que quienes acusan a los demás de recibir ayudas, son los más beneficiados. Patético.

20 - Diciembre - 2002

Una clase del profesor Ortiz

Jesús S. Carrascosa

Se ve que al director/profesor de LAS PROVINCIAS, Pedro Ortiz, no le han enseñado el primer compromiso de un periodista: decir la verdad. Ayer publicaba el diario vasco una noticia en la página 5 en la que decían que “Aguas de Valencia destinó al menos 40 millones de pesetas durante 2001 y otorgó 36 millones de pesetas a través de un pagaré durante 2002 para comprar ejemplares de DIARIO DE VALENCIA”. Es falso. Totalmente. DIARIO DE VALENCIA sólo le vendió a Aguas de Valencia unos pocos ejemplares que en ningún caso pasaron de los seis millones. Ojalá fuera cierto. Ojalá fuesen 76 millones. Pero la realidad es la que es No la otra. Es completamente mentira todo lo que ha publicado LAS PROVINCIAS sobre los pagos de Aguas de Valencia a DIARIO DE VALENCIA.

Los abogados de nuestro diario ya han tramitado el oportuno requerimiento notarial para que LAS PROVINCIAS rectifique en los próximos días. Y si no lo hace le voy a meter una querella que se le van a caer los pantalones al imbécil de Pedro Ortiz. Cree el ladrón que todos son de su condición. Que explique Ortiz cuántos miles de ejemplares compra la Caja de Ahorros del Mediterráneo para inflar las cifras del OJD de LAS PROVINCIAS. En vez de dar clase de periodismo en el CEU debería de aprender él la primera de las normas del buen periodista. No mentir. Aunque al paso que vamos no va a hacer falta que cambie el estilo. LAS PROVINCIAS tiene los días contados. Si todas las noticias que publica el diario vasco son tan falsas como la citada no me extraña que se hunda.

Jesús S. Carrascosa

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