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Ignacio Arsuaga niega la versión del digital y justifica su derecho a demandar a quienes le identifiquen con eso

El digital HISPANIDAD.COM se une a los medios que vinculan a ‘Hazte Oír’ con la organización secreta El Yunque

HECHOS

En enero de 2011 y junio de 2012 hubo un intercambio de misivas entre el director de HISPANIDAD.COM, D. Eulogio López y el presidente de HazteOír.org, D. Ignacio Arsuaga.

21 - Enero - 2011

Yunque y el Proyecto Zapatero

Eulogio López

La obra de Yunque es de una clarividencia de objetivos tremenda, de una eficacia sin par y de un coraje digno de elogio. Lo único malo es que son secretos. Por ejemplo, niegan que Hazteoir sea Yunque. Y ésta es la cuestión porque, ¿por qué puñetas son secretos?

La plataforma Hazteoir se dispone a regalar 500.000 ejemplares de su libro “PZ, Proyecto Zapatero”, cuyos autores son Ignacio Arsuaga y Miguel Vidal Santos.

Es un resumen corto y enjundioso, muy bien hecho, de lo que representa el Zapaterismo, que no es un proyecto político de izquierdas sino un proyecto anticristiano -nunca me ha gustó ni lo de laicismo ni lo de laicidad). Una reingeniería social anticatólica y, por tanto, liberticida.

Un informe magnífico, ágil, de esos que, a base concretar, dar forma a las sospechas que todos tenemos sobre la veracidad de determinados juicios, quiero decir: servidora asegura que el único objetivo de Zapatero es cargarse a la Iglesia pero Arsuaga y Vidal no lo aseguran: lo demuestran. El seguimiento de toda la legislación zapateril no deja lugar a dudas. Su espléndida condensación en un volumen de pocas páginas, tampoco. Y van a regalar 500.000 ejemplares. Oiga. Cualquiera que merodee por el sector editorial sabe lo que eso representa.

El pero, el único pero a este magnífico volumen, es el mismo de siempre. Hazteoir (espléndida labor la que ha hecho en España) es una de las asociaciones satélite del grupo Yunque (a partir de esta frase se me van a cabrear todos mis amigos y conocidos Yunque). Vuelvo a lo de siempre: son magníficos. La obra de Yunque es de una clarividencia de objetivos tremenda, de una eficacia sin par y de un coraje digno de elogio. Lo único malo es que son secretos. Por ejemplo, niegan que Hazteoir sea Yunque. Y ésta es la cuestión porque, ¿por qué puñetas son secretos?
Empecemos por el principio, que no es mal método.

Lo que cabrea de Yunque es la falta de lealtad que implica ese secretismo: falta de lealtad a la Iglesia y falta de fidelidad en la amistad. En cuanto a su sistema de valores y de propagación de los mismos -insisto, ortodoxo y eficaz, a partes iguales- nada que objetar y mucho que aplaudir. Ahora bien, se dicen cristianos, pero el secretismo no es aceptado por la Iglesia. Como les he dicho a mis amigos yunque otras veces: la iglesia no condena la masonería por ser anticristiana, sino por ser anticristiana y secreta. A Cristo no le gustaba nada el secretismo.

Además, ¿seguro que el secreto es sinónimo de eficacia? Quizás cuando nació Yunque, allá por los años cuarenta, en México, el secreto no era sólo sensato: era imprescindible, en primer lugar por razones de seguridad, en una sociedad oficialmente atea y perseguidora de “antirrevolucionarios” (el fundador de Yunque fue asesinado por matones del PRI). Aquí y ahora, no. Y ni antes ni ahora, ni en México ni en España, si hubiera clérigos adosados al movimiento… que los hay.

No, el secretismo cabrea y resulta desleal pero hay algo que me parece aún más preocupante, no para mí, sino para los miembros de Yunque, ésos que nunca dicen que lo son. Lo planteo en forma de pregunta: ¿cuál es el objetivo último de la organización? ¿Cuál es el fin y cuáles los medios? Es claro que los objetivos de Yunque, bien reflejados en “Proyecto Zapatero”, son la defensa de la vida, de la familia, de la libertad de enseñanza e incluso apuntan al cuarto principio no negociable de Benedicto XVI: el bien común (tan concretable como los otros tres, si lo sabré yo, que me dedico al periodismo económico). Ahora bien, los principios -o valores- no negociables no son negociables pero sí son principios y no finales, no objetivos últimos. El fin único del cristiano es amar a Cristo y a los hombres. Una sociedad cristiana sin Cristo se diluiría en cuestión de meses, por no decir semanas. Además, las teorías del liderazgo, tan propias de las esuela de negocio, siempre me han parecido una horterada. Dios juega con los hombres y el estilo del Nazareno consistía en buscar lo menudo para vencer a lo grande, lo miserable para confundir a los poderosos, y esto desde la elección de 12 desarrapados para fundar su Iglesia indestructible. Hasta tal punto es así, que la historia del Cuerpo Místico puede resumirse con el viejo aforismo que servidor ha convertido en lema vital: de derrota en derrota hasta la victoria final (uno es así de profundo).

En cualquier caso Dios nunca se deja utilizar como medio, ni tan siquiera para fines políticos o sociales nobilísimos. Y sí, sé que la acusación de que Yunque trabaja para el Partido Popular es una calumnia. El mismo libro que acabo de terminar da en la diana cuando sus autores desvelan la tibieza moral del PP, convertido en derecha pagana.

Yunque tiene que purificar la intención. Es así de sencillo. Lo que hace, y lo hace muy bien -pues sus miembros son inteligentes y valientes-, será lícito mientras el objetivo final seaCristo y los medios no les lleven a utilizar a la Iglesia visible, por ejemplo, a obispos desinformados, como instrumento. El fin no justifica los medios ni tan siquiera cuando se trata de un buen fin.
Yunque debe recordar que el objetivo de la Iglesia no es cambiar gobiernos, ni tan siquiera cambiar la sociedad, sino cambiar al hombre. Y ni tan siquiera lo cambia ella: lo cambia la Gracia de Dios y su misericordia. O dicho de otra forma: no hay que utilizar a la Iglesia como instrumento porque la Iglesia misma, nosotros mismos, en cuanto miembros del Cuerpo Místico, somos el instrumento de la Gracia. Sólo eso.

No se trata de destruir a Yunque: se trata de que cambie.

Eulogio López

23 - Enero - 2011

Carta de Ignacio Arsuaga a Eulogio López

Ignacio Arsuaga

Me ha sorprendido de sobremanera que insistas en la difusión de un rumor que hace daño a HazteOír.org, que no tiene nada que ver con la realidad y que ya he desmentido en numerosas ocasiones.

Querido Eulogio:

Me acojo al  Derecho de Rectificación regulado en la Ley Orgániza 2/1984 y te ruego publiques en HISPANIDAD.COM la siguiente carta de rectificación.

En uno de los editoriales que publicó HISPANIDAD.COM el pasado 21 de enero de 2011 titulado “Yunque y el Proyecto Zapatero” afirmas lo siguiente: “HazteOír (espléndida labor la que ha hecho en España) es una de las asociaciones satélite del grupo Yunque”.

Un poco más adelante se asevera que “la obra de Yunque es de una clarividencia de objetivos tremenda, de una eficacia sin par y de un coraje digno de elogio. Lo único malo es que son secretos. Por ejemplo, niegan que HazteOír sea Yunque”. De esta afirmación que publicas en tu editorial se desprende una identificación total entre HazteOír y el “grupo Yunque”.

Me ha sorprendido de sobremanera que insistas en la difusión de un rumor que hace daño a HazteOír.org, que no tiene nada que ver con la realidad y que ya he desmentido en numerosas ocasiones. Una de los últimos desmentidos se puede encontrar en la carta que te envié el pasado 26 de noviembre. En ese mensaje, te decía lo siguiente:

“En primer lugar, se afirma que HazteOír es una asociación del grupo originario Yunque. Como bien sabes, he desmentido en público y en privado de palabra y por escrito, esta antigua acusación. HazteOír no pertenece a sus 4.200 socios que, en Asamblea General, eligen al os miembros de la Junta Directiva. Y esta última, por delegación, dirige HazteOír.org. Por cierto, que la Junta Directiva no debe de hacer mal a juzgar por los ataques que recibimos y las envidias que suscitamos”.

Te lo vuelvo a repetir ahora: HazteOír.org no es una organización satélite del “grupo Yunque” ni de ninguna otra entidad, secreta o no. HazteOír.org sólo depende de sus socios.

HazteOír.org es una asociación civil de ámbito nacional inscrita en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior bajo el número 167.805. El órgano de gobierno ordinario de la asociación es la Junta Directiva, que actúa con total independencia de criterio de cualquier otra persona física o jurídica. Según lo dispuesto en los Estatutos, la Asamblea de socios elige a la Junta Directiva cada dos años. Tienes más información sobre HazteOír.org en la página.

También te invito a que leas nuestro ideario, aprobado por la Asamblea de Socios que celebramos el 25 de abril de 2004. Nuestros estatutos sociales están disponibles en la web.

Por último, puedes consultar todas las memorias anuales aprobadas por la Asamblea de Socios de HazteOír.org en la web.

Termino deseándote toda clase de éxitos en esa lucha que con tanto coraje libra HISPANIDAD.COM contra los enemigos del hombre y de la Iglesia y a favor de la vida, la familia, la libertad de educación, la libertad religiosa y la dignidad humana… y con la esperanza de que podamos seguir colaborando en el futuro.

Un abrazo

Ignacio Arsuaga

27 - Junio - 2012

Carta abierta a Nacho Arsuaga que no es miembro de Yunque porque Yunque no existe

Eulogio López

He hablado muy pocas veces de Yunque y sólo cuando su secretismo me ha sacado de quicio. Por ejemplo ahora, al llevar al banquillo a otros cristianos, por decir lo que todos sabemos pero Ignacio Arsuaga niega.

Reprochaba yo al grupo católico de origen mexicano Yunque -que naturalmente no existe- el que hubiera interpuesto una querella contra otro católico -López Luengos- por atreverse a elaborar un informe -que en un principio le fue solicitado por un obispo- sobre la sociedad secreta Yunque, que no existe, si ustedes recuerdan.

De inmediato, me llegó el correspondiente burofax, ese instrumento de leguleyos, la carta de rectificación de Ignacio Arsuaga, fundador y líder de Hazteoir. Ateniéndonos al curiosísimo proceso de judicialización de la verdad, la misiva me amenaza con acciones legales y, por si no quedaba claro, me llega remitida por Pérez Roldán, viejo abogado de otra firma Yunque (que no puede ser Yunque, porque Yunque no existe) como es Tomás Moro. Roldán es viejo compañero de fatigas en la causa Fernando Ferrín, el juez masacrado por el sistema judicial y en la que algo colaboró HISPANIDAD. Pero es igual. Al parecer, Yunque, que no existe, exige a sus miembros que judicialicen la verdad, tendencia que sólo admite un mandamiento, cuya formulación constituye, al mismo tiempo, su refutación: “No todo lo que es verdad es demostrable”. A los juzgados no les importa la verdad, sino la verdad demostrable. Por eso el inocente siempre parece culpable: no puede demostrar lo que no ha hecho. Quiero decir que la verdad jurídica poco tiene que ver con la verdad, y que un cristiano no debe aferrarse a lo demostrable porque, de entrada, Dios no es demostrable (menuda porquería de Dios sería si así fuera).

Un principio, por otro lado, muy cristiano, muy racional… y pleno de sentido común.

Me fastidia ver mentir a personas que están realizando, en otros campos, por ejemplo, en defensa de la vida y la familia, tantas cosas estupendas. He hablado muy pocas veces de Yunque y sólo cuando su secretismo me ha sacado de quicio. Por ejemplo ahora, al llevar al banquillo a otros cristianos, por decir lo que todos sabemos pero Ignacio Arsuaga niega.

Y al contemplar su reacción… el asunto me preocupa más. A lo mejor ha llegado el momento de prestar más atención a los obsesos anti-Yunque, que también los hay. Sólo diré esto: corre el peligro -no dejen de releer la carta de rectificación- de que la judicialización de la verdad les lleve a concluir -hablo de los miembros de Yunque, sociedad inexistente- que el fin justifica los medios. Pero mejor que Maquiavelo lo de Yunque lo explica Chesterton, cuando alude al cambio de algunos bien pensantes, quienes acaban concluyendo que no se trata de convertir a los buenos en triunfadores sino de convertir a los triunfadores en buenos.

Y, al parecer, no es lo mismo.
Eulogio López

29 - Junio - 2012

Carta abierta a Eulogio López, Oráculo y Juez Supremo de Hispanidad

Ignacio Arsuaga

Si estableces una identificación, como ya has hecho en varias ocasiones, entre HazteOir.org y un grupo secreto, estás faltando gravemente a la verdad, y estás perjudicando gravemente al buen nombre de la Asociación que tengo el honor de presidir. Por eso he emprendido algunas acciones legales contra los principales responsables de esta campaña.

Querido Eulogio:
Muy entristecido te vuelvo a solicitar que rectifiques, porque hoy compruebo que vuelves a la carga al difundir de nuevo una mentira – que ya he desmentido en numerosas ocasiones – en el artículo “Carta abierta a Nacho Arsuaga que no es miembro de Yunque porque Yunque no existe”.

No importa lo convencido que estés de las mentiras que algunos se han encargado de difundir por diversos medios, la realidad es que HazteOir.org no depende ni tiene ninguna relación con ninguna asociación secreta.

En realidad, como Presidente de HazteOir.org, no me importa si el Yunque existe o no, o si el Yunque es secreto o no, o si responde a la descripción de López Luengos o de José Luis Lobo, o no.

Lo único que me importa, y mucho, es que participes en una campaña que se ha desatado con el único objeto de difundir un bulo, una calumnia: que HazteOir.org está controlado por el Yunque.

Si hablas del Yunque o del Estribo, estás en tu derecho de hacerlo, me parece perfecto y ahí no tengo nada que decir. Pero si estableces una identificación, como ya has hecho en varias ocasiones, entre HazteOir.org y un grupo secreto, estás faltando gravemente a la verdad, y estás perjudicando gravemente al buen nombre de la Asociación que tengo el honor de presidir.
Por eso he emprendido algunas acciones legales contra los principales responsables de esta campaña. Para defender en buen nombre de HazteOir.org y el mío propio. Para nada más.

Si Fernando López Luengos es católico o no, si lo es formalmente pero no en la realidad, no lo sé. Ni me importa.
Tampoco sé si tu artículo del pasado 22 de junio lo publicaste porque eres amigo de López Luengos, o si es fruto de una llamada de Fernando en la que se te ha presentado como víctima y te ha convencido para que sigas insistiendo en sus bulos.
No conozco personalmente a Fernando López Luengos. No recuerdo si le he visto la cara en una ocasión o en ninguna. Desconozco si tiene alguna relación con HazteOir.org.

Sí sé que Fernando López Luengos ha difundido un montón de bulos, sin citar una sola fuente ni aportar una sola prueba, a un montón de gente (por email y por otros medios). Bulos en los que menciona a HazteOir.org y lo identifica – como haces tú – con una agrupación que él describe como secretista y de corte para-militar. Además, para más inri, presentó su libelo con formato de “informe” para darle más apariencia de veracidad.

No deja de sorprenderme que haya gente, como tú, que haya podido aceptar el papel de víctima que tan bien interpreta uno de los principales impulsores de esta campaña de injurias y calumnias.

Como te decía, el único motivo que me ha movido a presentar una querella contra López Luengos no es atacar a ningún “buen cristiano”, es defender mi honor y, mucho más importante, el honor de HazteOir.org y el de toda la gente que colabora con HO.
Una penúltima rectificación: enviar un burofax, que yo sepa, no es judicializar nada. ¿O es que el burofax lo envía un Juez?
Y si te envío una carta de rectificación por burofax es porque en otra ocasión te envié una carta al director rectificando una información errónea que habías difundido, con la esperanza de que la publicaras, sin ningún éxito. Desde entonces, he comprobado que sólo publicas las cartas de rectificación que te envían por burofax, y las publicas escaneadas (y por tanto sin que puedan ser localizadas por Google).

Hecho este además que denota tu poca voluntad en rectificar y en cumplir con la ley, pues según la Ley la rectificación se ha de publicar con relevancia semejante a aquella en que se publicó o difundió la información que se rectifica, circunstancia que no se cumple mediante la publicación de un escrito escaneado, hurtando de este modo al lector que no disponga de un lector PDF la posibilidad de leer la rectificación.

Me duele comprobar hasta qué punto has terminado asimilando aquello que tanto criticas: te comportas ya como EL PAÍS, como los “progres” que se permiten decidir quién es demócrata y quién ultra. Al parecer, quieres hacer lo mismo pero con los católicos: te arrogas el privilegio de conceder títulos de buen cristiano y la capacidad para ponernos nota a todos y de decidir quién queda marcado, a fuego vivo, con la X del Yunque, y quién no.

En cuanto a la Justicia y a la “judicialización” de los delitos (pues calumniar es un delito tipificado en el Código Penal), no termino de entender cuál es la ocurrencia: ¿insinúas que, por ser católico, debo renunciar a defender en los tribunales mi honor y el de los casi 300.000 miembros de HazteOir.org porque el calumniador también es católico?

Dime, apreciado editor, ¿es judicializar llevar ante la Justicia al ladrón que roba? Quizá opines que si el ladrón es cristiano, hay que mirar para otro lado. Salvo que robe en tu casa, imagino…

Por todo ello, y en ejercicio del derecho de rectificación amparado por la Ley Orgánica 2/1984, te insto a que en el plazo de tres días desde la recepción de esta carta rectifiques – ahora sí, de verdad – la información ofrecida en tu medio de comunicación conforme a lo establecido en el artículo tercero de dicha Ley Orgánica.

Con el deseo de que renuncies a continuar con esta campaña de acoso contra HazteOir.org (como ves, todavía creo en los milagros), te deseo los mayores éxitos en tu labor de comunicador comprometido con la vida, la familia y la libertad.

Ignacio Arsuaga

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