El Grupo Atresmedia da máximo bombo a las informaciones de Inda desde LA SEXTA

El OKDIARIO de Eduardo Inda y el comisario Villarejo airea affaires sexuales del ex Rey Juan Carlos con Bárbara Rey y Marta Gayá

HECHOS

  • El 18.03.2017 el programa ‘La Sexta Noche’ de LA SEXTA (Atresmedia) dedicó parte de programa a D. Eduardo Inda y a sus informaciones sobre la vida sexual de Don Juan Carlos I.

 El Grupo Atresmedia dio máxima difusión a las informaciones sobre la vida sexual del ex Rey Juan Carlos I relatadas por OKDIARIO a través de ‘La Sexta Noticias’, ‘Al Rojo Vivo’, ‘Más Vale Tarde’, ‘La Sexta Noche’, ‘La Sexta Columna’ y ‘El Intermedio’, todos ellos de LA SEXTA.

La información también fue aireada por el programa ‘Salvados’ de Mediaset, en TELECINCO.

22 - Marzo - 2017

Inda y la verdad de las mentiras

Juan Cruz

Periodistas adultos, e importantes, escucharon el sábado en laSexta Noche a un periodista que dice serlo por las averiguaciones que dice que hace. Éste es Eduardo Inda, e iba a ese plató como si le hubieran dado el premio Planeta: lo que llevaba era, por decirlo así, una novela histórica, concretamente de 1990: grabaciones obtenidas por desaprensivos del Cesid (ahora CNI) mientras el Rey don Juan Carlos hablaba por el teléfono de su coche acerca de “my girl”, que es como se refería seguramente a su amante, a la que Inda puso nombre.

El periodista, conocido también porque arregló con Jaume Matas algunos problemas de amigos comunes en las costas de Mallorca, aseguró en sus numerosas intervenciones (estuvo allí, con el monotema, casi dos horas) que él no tiene interés alguno en la vida privada del Monarca emérito. Pues para no tener interés… Dijo el periodista al que laSexta Noche le regaló el privilegio del prime time que lo que estaba tratando era de demostrar que el CNI (antes Cesid) utiliza el erario público para intervenir en la vida íntima de las personas, en este caso de las personas reales, de la realeza. ¡A eso no hay derecho!, dijo este campeón del periodismo.

Para adobar ese pescado que le servía a la audiencia (y a los periodistas que le seguían, en un atento semicírculo) Inda dejó caer la insinuación: el Gobierno de entonces (de Felipe González) utilizó ese material arteramente grabado para chantajear al Rey. Como quiera que tanto el hermano de Alfonso Guerra como otros importantes miembros del socialismo imperante estaban en apuros con la justicia, el felipismo le había dicho al Rey, más o menos: si dices cualquier cosa que no nos venga bien te vas a enterar. Mira lo que guardamos en nuestras gavetas.

Por supuesto, ni el periodista antedicho ni nadie puede corroborar esa insinuación que tiene de base verdadera lo que ahora se llama posverdad. Puede ser verdad o mentira, ¿pero qué trascendencia tiene la verdad si en cuanto le pones patas a una mentira esta camina que se las pela y alcanza grandes cotas de audiencia de la mañana a la noche, desembocando, por ejemplo, en laSexta Noche?

Para que el envoltorio fuera perfecto, la emisora le envió un periodista a Alfonso Guerra, hallado in fraganti en alguna actividad pública. Y le hizo la pregunta. La palabra chantaje no sonó, pero es lo que hubo: ¿el Gobierno le hizo a Su Majestad lo que parece que le hizo? A lo que Guerra respondió lo más solemne de la noche, con esos ojos que tiene el exvicepresidente de Felipe: “Pero, ¿qué tontería me pregunta usted?”

No sólo tontería, puede decirse con los datos en la mano: en sus discursos de aquella época, y menuda se armó, el Rey Juan Carlos habló (y no por teléfono: en público) sobre la corrupción existente entonces. Esos documentos existen, pero a Inda se le debieron traspapelar, pues es mejor que una verdad no te destruya una bonita insinuación. Ya ha lanzado Inda su exclusiva, ya la cadena la repicó, y ya el periodismo de chantaje conoce una nueva muesca en su cartuchera. ¿Para qué sirve? Inda sabe para qué sirve, por eso estaba tan contento

22 - Marzo - 2017

Inda, don Juan Carlos y por qué escribí de ellos

Juan Cruz

Sorpresa. Me sorprendió que periodistas adultos presentes en el plató atendieran con tanta concentración las imaginaciones del así dicho periodista Eduardo Inda sobre unas pretéritas grabaciones obtenidas de cualquier manera por delincuentes dotados de poder al entonces Rey Juan Carlos I.

El asunto. El asunto, como ya resulta notorio, se hizo presente en el programa La Sexta Noche, de la cadena La Sexta. Esa intervención, que la cadena hizo estelar, y ha continuado haciéndola, del mismo periodista que desveló secretos que no lo eran de políticos que fueron lapidados desde la oscuridad del Ministerio del Interior, se produjo después de una entrevista política a la portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, a la que el conductor del programa, Iñaki López, le propuso también comentar sobre lo que luego iba a ser la esencia del horario de máxima audiencia de este programa. De modo que el asunto no iba a resultar tan solo una ocurrencia de Inda, basada en documentos reales puestos de actualidad, eso parece, por el señalado periodista.

Confieso que este programa, en el tramo dedicado a Inda, lo seguí hasta el final para ver hasta dónde llegaba este hombre con la exageración de sus deducciones, insinuaciones y argumentos

Iñaki López. Veo todos los sábados, hasta cuando puedo, ese programa; alguna vez he escrito sobre el carácter de Iñaki López, en este mismo periódico. Su carácter se amolda a esas horas con una enorme energía; su actitud periodística varía en función de los asuntos o de los personajes que lleva, y con los tertulianos, cada uno de su padre y de su madre, pero todos atentos, más o menos, a su dirección, adopta una geometría variable. Esta vez se amoldó a la presencia de Inda y de lo que iba diciendo, o revelando, en su terminología, con esa eficacia neutra que distingue su tratamiento de los temas. Los periodistas atendieron también con mucho interés las explicaciones de Inda. El coloquio fue muy variado y yo, y seguro que muchísimos telespectadores, lo seguí con mucho interés.

Hasta dónde se puede llegar. A veces uno sigue un programa, un informativo, una entrevista, para saber más de un asunto, de la actualidad o de una persona. Confieso que este programa, en el tramo dedicado a Inda (pues a Inda estaba dedicado), lo seguí hasta el final para ver hasta dónde llegaba este hombre con la exageración de sus deducciones, insinuaciones y argumentos.

Me interesa todo lo que es humano, como periodista y como individuo, y también me interesa todo lo que me sorprende, me subyuga o me aturde. Por tanto, también me interesa lo inhumano. Para preguntarme por ello, para preguntar por ello. En esta ocasión me interesó lo que hizo Inda con su tiempo, con el programa, con Iñaki López, con los periodistas que estaban allí y con su propia hoguera de la vanidad autosuficiente que lleva consigo.

Para escribir de ello. Y me interesó hasta tal punto que escribí un comentario, lo sometí a la consideración del periódico para su publicación y quienes podían darlo a la estampa me hicieron el favor de reproducirlo y replicarlo. Lo hice yo, lo terminé de escribir a las 12.39 del lunes de fiesta, y después del almuerzo lo publicó el periódico. Me han leído luego algunas reacciones que son habituales en el mundo (periodístico político) en el que vivimos. EL PAÍS salva a don Juan Carlos…, EL PAÍS dice que…, EL PAÍS dice que no… Esto es muy frecuente: en EL PAÍS escribe desde Puigdemont (que publicó una carta muy leída), hasta el profesor Felipe Nieto, que el otro día redactó una hermosa carta al director sobre el escritor Félix de Azúa.

Por supuesto que ni Puigdemont ni Nieto representan la opinión de EL PAÍS, que se expresa en sus editoriales. EL PAÍS no se puso a la máquina (y pudo haberlo hecho, faltaría más) para escribir de aquello que Inda dijo sobre don Juan Carlos y el Gobierno socialista de 1990, seguramente no tiene tanta importancia como para que la opinión del diario se pronuncie.

Así que lo que escribí con estas mismas manos y con este mismo espíritu que me acompaña procede tan solo, de mi esencia de espectador (en este caso de telespectador): vi algo que me pareció aberrante y quise contarlo a los lectores. El periódico me dejó, y le estoy agradecido, pero no le busquen más vueltas los que le buscan vueltas a todo lo que se mueve en estas letras impresas. Quise contarlo, y lo digo como decía José Hierro que tenían que decirse las cosas, “sin vuelo en el verso”. Sorprendido, eso sí, de hasta dónde se puede llegar en el uso de la malandanza policial y periodística.

Posdata. La cadena le ha seguido dando mucha importancia a la ocurrencia de Inda, hasta en el programa de El Intermedio. La cadena y la cadena interminable de las redes. “Cadenas y más cadenas, cadenas y más cadenas, cadenas y más cadenas de amor, que siga la procesión”. Ese es un canto que se decía en mi barrio cuando por allí pasaban las vírgenes. Pues que siga la procesión. Inda es el que va en el trono.

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