Purga de todos los consejeros de FE-JONS que estaban vinculados a la dictadura franquista y que habían pedido por escrito a Márquez Horrillo que pusiera fin a su viraje antifranquista

Raimundo Fernández Cuesta, ex ministro y ex Jefe Nacional de Falange Española de las JONS es expulsado del partido

HECHOS

El 6.12.1984 se hizo público el abandono de 24 consejeros nacionales del partido político Falange Española de las JONS, entre ellos su Jefe Nacional Honorario D. Raimundo Fernández Cuesta.

marquez_horrillo D. Diego Márquez Horrillo, fue el Jefe Nacional de Falange Española que causó la salida de todos los franquistas.

RELACIÓN DE EXPULSADOS DE FALANGE POR MÁRQUEZ HORRILLO:

En total 24 miembros del Consejo Nacional de Falange Española de las JONS fueron expulsados por la Jefatura de D. Diego Márquez Horrillo por su ne aunque según los expulsados

expulsados_falange Sra. Primo de Rivera y Sres. Utrera, Suevos y Valdés Larrañaga

  • Raimundo Fernández-Cuesta (Jefe Nacional honorario)
  • Pilar Primo de Rivera.
  • José Utrera Molina.
  • Jesús Suevos Fernández
  • Manuel Valdés Larrañaga
  • Ezquiel Almarza Escorial.
  • Rafael del Aguila Goicoechea.
  • Elvira Hernández-Pérez Moyano.
  • Alberto García Ortiz.
  • María Teresa Grande González.
  • Manuel Hernández Sánchez.
  • José María Gutiérrez del Castillo.
  • Joaquín Gías Jove.
  • Luis Plaza Frutos.
  • Pedro Jiménez González.
  • José María Alonso Collar.
  • Diego Salas Pombo.
  • Alfredo Jiménez-Millas.
  • Esperanza Labajos González.
  • Antonio Santos Ramila.
  • Dionisio Martín Sanz.
  • Josefina Weglison Jornet.
  • Manuel Tuero Madiedo.
  • Eduardo Urgorri Casado.

06 - Diciembre - 1984

Carta de 24 Consejeros de Falange Española de las JONS a Marquez Horrillo

Raimundo Fernández-Cuesta (y otros 23 consejeros)

Los abajo firmantes, falangistas, después de una serena reflexión sobre la actual situación de España y la actitud de Falange Española de las JONS en relación con la misma, sin género alguno de animosidad personal, y guiados solamente por su deseo de ser fieles a España y a la Falange y servirlas por lealtad y sacrificio de siempre, consideran un deber elevar a tu conocimiento y consideración el presente escrito, a fin de que quede clara su opinión sobre lo que debe ser hoy conducta de la Falange conforme al espíritu invariable de sus principios fundacionales, y salvar así su responsabilidad como españoles y falangistas.

Como fruto de su reflexión y a tal fin manifiestan:

Primero

Que es necesario reafirmar en esta hora, ciertamente difícil, que la esencia fundamental del pensamiento falangista, sintetizada en la doctrina de José Antonio, se asienta en la razón primera del servicio a España y a los españoles. La defensa de su naturaleza histórica, de su esencia metafísica y de su ser nacional, es clave y justificación del movimiento falangista que se complemente, en equilibrado arco, con la aspiración a una justicia social profunda al servicio de la libertad y dignidad del hombre.

Segundo

España sufre actualmente la más grave crisis de su Historia, como consecuencia del violento ataque a su identidad nacional, las tensiones separatistas y el desprecio a las raíces y tradiciones culturales que forman los valores espirituales definidores de su permanente personalidad. Ante esta realidad negativa innegable, cualquier política estrecha, mezquina y alicorta, cualquier mira partidista insolidaria que no posponga sus intereses al superior interés de la Unidad de España es abiertamente condenable.

Tercero

El testimonio de la Falange, en estas circunstancias, ha de ser, pues, integrador y no condicionado por dogmatismos excluyentes o descalificaciones rencorosas, que son incompatibles con el espíritu de unidad entre los hombres, las clases y las tierras, propugnando por nuestros fundadores. Nunca como ahora fue más necesaria una actitud generosa, cordial, abierta y solidaria, para asentar la base humana de nuestra camaradería.

Cuarto

Entendemos que dos vertientes configuran, fundamentalmente, la fisonomía y el espíritu de Falange Española de las JONS: la voluntad de asumir por enetero la Historia de España, y la necesidad inequívoca de ajustar la conducta personal y colectiva a un código moral que hace incompatible el estilo falangista con la simulación, la doblez y el quebrantamiento de la unidad y el respeto hacia todos y cada uno de los episodios de nuestro pasado histórico.

Quinto

Los que firmamos este escrito hemos contemplado con estupor y amargura desviaciones muy graves en el entendimiento global de la doctrina falangista, cuya actualización ha sido demandada con reiteración, y hasta ahora negada, a fin d hacer frente con sentido de modernidad y de futuro y no repentinamente, a las nuevas circunstancias históricas de la realidad de nuestro tiempo y el desafío del futuro.

En este sentido, estimamos injusta e inadmisible la corriente demoledora y falsamente crítica, que con relación al régimen acaudillado por Francisco Franco parece cultivarse en algunos  sectores de la organización falangista, con aparente complacencia de sus mandos o, al menos, con su virtual tolerancia cuando no impulsada por la estructura actual del mando, y que ha culminado con la negativa pública de ofrecer una corona de laurel en homenaje a la memoria de Francisco Franco, quien, como Caudillo de España, estableció contra toda adversidad y circunstancia, la ceremonia anual de portar hasta El Escorial, primero, y al Valle de los Cáidos, después, una corona de laurel que él miso depositaba personalmente sobre la tumba del Fundador de la Falange.

Sexto

Esta decisión, negando tan justo y merecido homenaje a la memoria de Francisco Franco – que no es precisamente una anécdota, sino un hecho de los más importantes y de mayor impacto público – pretendéis justificar vuestra actitud, mediante una serie de disquisiciones, para explicar las diferencias ideológicas y de acción revolucionarias entre el Movimiento Nacional y la Falange, diferencias que determinan – según vosotros – la independencia de ésta, respeto a aquel y la necesidad de no confundir a ambos. Sobran argumentos, por el contrario, para demostrar la íntima y entrañable vinculación que las circunstancias históricas han establecido entre estas instituciones.

Así, por ejemplo, sin la victoria de Franco, a la cual contribuyeron decisivamente cientos de miles de falangistasa que lucharon a sus órdenes, sin eso, la Falange y su doctrina no hubieran impregnado con su espíritu la ida del pueblo español. La doctrina de la Falange, fue la doctrina oficial del nuevo Estado y muchos de sus principios alcanzaron la realidad.  El 99% de los falangistas colaboraron con él y aceptaron orgullosos su jefatura. Y así podríamos seguir exponiendo argumentos, pero como no queremos entablar polémica sobre este tema, os decimos que – aún aceptando solamente a efectos dialécticos vuestras afirmaciones – aun así, la prohibición de la ofrenda de la corona nos parece un tremendo error político que ha traído para la Falange críticas que no mereceía: nos parece una falta de sensibilidad humana, una patente ingratitud y un olvido, como antes decíamos, que fue Franco quien, personalmente, depositó todos los años, la corona de laurel sobre la tumba de José Antonio. Con esta prohibición habéis privado a la Falange de corresponder con análogo gesto, como lo venía haciendo desde la muerte de Franco.

Séptimo

Esta actitud, injustificable, se ha reiterado con la torpeza política de prohibir a los militantes de la Falange la asistencia a la manifestación en honor y homenaje a José Antonio y a Franco, celebrada en Madrid el día 25 de noviembre.

Octavo

Ante desviación tan peligrosa recordamos que cuando quedó vacante la jefatura nacional de Falange Española de las JONS, por dimisión de Raimundo Fernández Cuesta, por causa de su edad, fuiste elegido para ocuparla, sin duda, porque tu historial falangista en los distintos puestos de responsabilidad y mando en el Movimiento Nacional y, posteriormente, en Falange Española de las JONS; parecían garantizar la continuidad de la obra iniciada desde que la Falange recobró su personalidad jurídica, una vez disuelto el Movimiento en el que estuvo integrada.

Noveno

Un año y medio después de tu elección esas esperanzas se han visto defraudadas una y otra vez. Por el contrario, se ha producido una serie de hechos derivados de decisiones y actitudes que consideramos políticamente erróneas y que están lejos del espíritu de rigor y estilo que caracterizan a la Falange, desde el momento en que reniegan de su historia inmediata y deforman su imagen ante el pueblo español y, en especial, ante su juventud, con el daño que entraña para la verdad histórica y la rectitud de las conciencias.

Por todo ello consideramos fundamental:

Que la Falange asuma la historia íntegra de España y ante la más reciente manifieste su gratitud y fidelidad a la figura y memoria de Francisco Franco.

Que es demagógica e irresponsable toda actitud que reniegue de la larga etapa histórica conducida por Franco en la que Falange Española de las JONS aportó hombres y doctrinas por la que aquellos sacrificaron sus vidas heroicamente en la guerra y en la paz.

Que por parte de tu jefatura nacional se ha incumplido la promesa de convocar un congreso extraordinario para la actualización de la doctrina falangista adecuándola a las exigencias de la realidad actual y del futuro que España demanda.

Que, contrariamente, se están produciendo declaraciones y definiciones absolutamente arbitrarias y sin previo conocimiento del consejo nacional, lo que hace parecer a éste como conforme con ellas, debido al obligado silencio que, hasta ahora, se ha visto forzado a mantener.

Que en esa línea de desviaciones y deslealtad se encuentra el enjuiciamiento de la conducta de ejemplares camaradas, lo que viene a quebrantar los más elementales principios de hermandad y camaradería exigibles en nuestra Falange y, lo que es igualmente grave, el rigor y el estilo consustanciales con nuestra manera de ser.

Que, en el orden organizativo, se han establecido con abuso de facultades estatutarias unas estructuras de dirección que son ineficaces para dar respuesta a las exigencias planteadas a nuestro movimiento por la realidad presente y que desnaturaliza la función del consejo nacional, dicho sea esto con el mayor respeto personal hacia los camaradas que integran esos órganos de dirección.

Estas actitudes que denunciamos y sobre las que advertimos, alejan de nosotros a miles de los españoles que sienten y piensan en falangista y que no pueden acepta a una organización que reniega de su pasado y su ejecutoria durante treinta y ocho años, mientras ofrece una lamentable imagen de resentimiento, ingratitud e injusticia, cuando no de revanchismo.

Por todo ello los firmantes de este escrito piden a tu jefatura una rectificación pública inmediata, la corrección de tales excesos y desviaciones y el cumplimiento de los deberes que te corresponden. Y hasta tanto no se produzca tal rectificación se ven obligados a salvar su responsabilidad retirándose de los cargos que ostentan en la organización.

Raimundo  Fernández Cuesta y otros 23 consejeros, 27.11.1984

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