Más de 30 artículos firmados por Andrés Chaves, Ricardo Peytaví y el propio Rodríguez han sido considerados ofensivos

El periódico EL DÍA de José Rodríguez Ramírez, condenado por su campaña contra el director de AHORA CANARIAS, Carlos Sosa

HECHOS

  • El juzgado de Primera Instancia de Las Palmas de Gran Canaria condenó el 20.12.2011 a José Leoncio Rodríguez, y a la empresa Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. a pagar una indemnización de 69.809,83 euros Carlos Sosa, por intromisión ilegítima en el honor y en la intimidad

Los dos principales columnistas y periodistas del grupo mediático tifereño EL DÍA (que incluye junto al poderoso periódico una radio y televisión local), D. Ricardo Peytaví y D. Andrés Chaves se sumaron a los editoriales de su jefe, D. José Rodríguez Ramírez, en su guerra campaña contra el digital de D. Carlos Sosa que, con frecuencia, cargaba contra EL DÍA. Los profesionales de EL DÍA insistían reiteradamente en que AHORA CANARIAS estaba ‘financiado por el PSOE’.

25 - Mayo - 2006

La solidaridad del progre

Ricardo Peytaví

SI NO SUPIERA que cierto director de un periódico digital está pagado por un partido político, que además mantiene al medio en el que escribe día sí, día también, contra Soria y todo quien tenga algo que ver con el PP, a lo peor hasta me sorprendería de lo que acaba de opinar tan singular plumilla sobre el acuerdo del Parlamento de Canarias respecto a la intervención de la Armada en el control de las aguas territoriales. Que se sepa, la Cámara legislativa regional no ha pedido que los buques de guerra se hagan a la mar para cañonear cayucos o pateras. De lo que se habló, y se aprobó pese a los votos en contra del PSOE, fue de un despliegue disuasorio para las mafias que se lucran con este indigno tráfico de personas. Motivo suficiente para que el no mencionado columnista arremeta contra los diputados autonómicos, a quienes acusa de “arroyistas”. Entiéndase seguidores de Domingo González Arroyo. Un personaje que siempre me ha caído simpático pese a que su forma de entender, y ejecutar, la política es bastante discutible.

Sea como fuese, González Arroyo es lo que es y no lo niega. Los progres con chalet, coche caro y mesa reservada en los mejores restaurantes, en cambio, se empeñan en perpetuar una trasnochada imagen de contestatarios que ya no poseen. Si es que alguna vez la tuvieron, claro está. Para los progres venidos a más, incondicionalmente antifascistas pero vergonzosamente condescendientes con tiranos como Castro, el Parlamento de Canarias es una institución respetable porque encarna la soberanía popular. Lo cual es cierto. Respetabilidad, no obstante, que deja de existir cuando sus miembros aprueban algo que a ellos les disgusta.

Chocan los progres, empero y para su desgracia, con la realidad. Porque claro, uno puede ir por ahí predicando hasta desgañitarse la gran solidaridad del pueblo canario, así como la conveniencia de perseguir no sólo a los xenófobos, sino a quienes inculcan el odio hacia lo foráneo desde los medios de comunicación. Pero la realidad, esa tantas veces mencionada realidad, es que el pueblo canario no es más xenófobo ni menos solidario que cualquier otro. Y si hemos de incurrir en las siempre antipáticas comparaciones, acaso los isleños, por su propia condición insular, sean bastante más solidarios que otros pueblos. Algo que no necesitan demostrar porque lo han hecho a lo largo de muchos siglos.

Sin embargo, esa solidaridad, mal que le pese a la progresía, tiene límites. Por ejemplo, la oposición hace pocas semanas de los vecinos del Fraile a que se instale en ese barrio un centro de atención a indocumentados. Temen que la zona se convierta en un gueto al que acudan todos los sin papeles de Tenerife. Y también el rechazo de los moradores del barrio de la Montañeta, en Garachico, a que se ubique un centro de menores en ese lugar. Y les digo más: estoy seguro que hasta María Teresa Fernández de la Vega deja de ser progre si le instalan un centro de acogida para negros frente al chalet -quinientos metros cuadrados; nada de ‘soluciones habitacionales’ o pollabobadas análogas- que se está construyendo en la sierra madrileña. Llegado a ese extremo, no ya la Armada; desplegaban incluso La Legión, apoyada por un bombardeo preventivo de la OTAN. Progres sí, pero no bobos.

03 - Agosto - 2010

Sosa es un difamador al servicio de los socialistas

Andrés Chaves

Un ex seminarista de Las Palmas, rescatado de la Iglesia Católica por Vicky la Sandinista (es siempre mejor un buen polvo que un hisopo tupido), Carlos Sosa Cáustica, se mete conmigo en un digital pagado por el PSOE para ponerme a parir porque el Grupo Municipal de Coalición Canaria me compró, en 2003, quinientos ejemplares (a diez euros cada uno)de mi libro “Gesta y sacrificio del teniente González Campos”, digo yo que para regalos. Fíjense qué pecado he cometido.

Yo apenas lo conozco, aunque sí lo suficiente para catalogarlo como un difamador profesional, al que no le gusta la información sino el chisme. Así le va.

Además, este tipo es como esos perros mil leches que muerden la mano de quienes les echan de comer.

Carlos Sosa Cáustica era el más listo del seminario. Hubiera sido un monaguillo de carita graciosa y ademanes feminoides, pero despertó al sexo del bueno y huyó.

Menos mal, porque tal y como están de cerreros por los conventos hubiera sido un candidato directo a tomar por retambufa, que el Señor no lo hubiese querido.

Dicho lo cual, anoto que profesionalmente es un mentecato, intelectualmente zafio y personalmente insignificante. Como tiene buena ayuda judicial puede llevar estos papeles al fiscal del distrito, para reírme un rato ante su señoría. Ya me da igual una mazmorra que un hotel de cinco estrellas.

Y como tengo el culo como el papel de lija de recibir patadas y el dedo gordo del pie con un enorme callo, de darlas, les diré que Carlos Sosa Cáustica es tan poco conocido en Tenerife como yo en Las Palmas.

Este enorme charco que nos separa terminará por ahogarnos. Hago esta aclaración para que los desocupados lectores no se molesten porque yo les haya hablado hoy de un mindundi que se gana la vida insultando a los demás y difamando a los que el PSOE le dice que difame.

Es lo bueno que tiene escribir por encargo, monseñor, que tú lo haces con las perras del PSOE  y yo siguiendo, con inmensa alegría y convencimiento, la línea editorial de mi periódico.

Adiós, imbécil.

by BeHappy Co.