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La campaña del ganador en Madrid, un político distanciado con el régimen franquista, estuvo dirigida por Rafael Ansón

Elecciones a Procuradores franquistas: José Antonio Samaranch es el más votado en Catalunya y Juan Manuel Fanjul en Madrid

HECHOS

El 12.10.1967 se conocieron los resultados de las elecciones a Procuradores.

  • Las elecciones a procuradores Cortes por Tercio familiar de 1967 fueron los comicios electorales más seguidos de la historia del franquismo por ser los primeros realizados tras la Ley Orgánica del Movimiento de ese año.

RESULTADOS EN MADRID:

  • Procurador_Fanjul D. Juan Manuel Fanjul – 130.993 votos
  • Procuradora_Josefina Dña. Josefina Veglison – 108.884 votos
  • D. Jesús García Valcárcel – 103.962 votos
  • D. Jaime de Foxá Torroba – 74.023 votos
  • D. Fermín Cabal Menéndez – 60.645 votos
  • D. José Moreno Torres – 43.999 votos
  • D. Luis Pérez Izquierdo – 34.234 votos
  • D. Enrique Villoria Martínez – 33.949 votos
  • D. Manuel Cantanero del Castillo – 31.812 votos
  • D. Santiago Parra Domínguez – 10.646 votos
  • D. José Alfredo de Prada – 9.324 votos

RESULTADOS EN BARCELONA

  • Procurador_Samaranch D. José Antonio Samaranch – 309.456 votos
  • EduardoTarragona D. Eduardo Tarragona – 272.339 votos
  • Sr. Colomer – 103.723 votos
  • Sr. López Morales – 70.607 votos
  • Sr. Balcells – 57.135 votos
  • Sr. Ros Campaña – 56.371 votos
  • Sr. Rondón Quinjoán – 53.298 votos
  • Sr. Fernández Hidalgo – 23.041 votos
  • Sr. Navarro Betes – 22.923 votos
  • Sr. Martín Begué – 16.959 votos

CANTANERO DEL CASTILLO, DERROTADO

CantanaerodelCastillo El político D. Manuel Cantanero del Castillo fue uno de los derrotados en las elecciones a Procuradores en Madrid al no conseguir suficientes votos para ser elegido procurador.

FANJUL, APOYADO POR RAFAEL ANSÓN Y ABC

rafael_anson D. Rafael Ansón fue el jefe de Campaña de la candidatura del Sr. Fanjul, que resultó vencedora en Madrid. Para la cuál realizó una gran movilización de campaña de medios, anuncios y carteles. De igual manera fsu candidatura a procurador fue apoyada abiertamente por el diario ABC de D. Torcuato Luca de Tena y Brunet.

PERIODISTAS ELEGIDOS PROCURADORES

zap_8EmilioRomeroDebateTVE D. Emilio Romero Gómez, director del diario PUEBLO, fue elegido democráticamente Procurador por Ávila en Las Cortes franquistas. Anunció su candidatura en un artículo publicando en ese diario el 23 de septiembre de 1967 y, una vez finalizada la experiencia y confirmada su elección, publicó el artículo ‘Notas de una experiencia’ el 26 de octubre de 1967 en los que relataba como había sido su experiencia, aunque al margen de estos artículos no utilizó el periódico para hacer campaña.

TV_CampmanyD. Jaime Campmany Díez de Revenga, el más popular comunista del diario ARRIBA por su sección ‘la pajarita’, fue candidato a Procurador por Murcia en Las Cortes franquistas. Tras decidir presentar su candidatura optó por dejar de publicar su columna en el diario del Movimiento así como en los primeros meses tras su elección. Sólo interrumpió su silencio para publicar un alumno de réplica a D. Josep Meliá que, en DIARIO DE MALLORCA había elogiado que el Sr. Campmany no escribiera en la prensa ‘que pagaban todos los españoles’ para hacer campaña.

08 - Octubre - 1967

Los Cenizos

ARRIBA (Director: Manuel Blanco Tobio)

"ES PENOSO VER A UN DIARIO COMO EL ALCÁZAR, OFICIAR DE CENIZO DEL PANORAMA POLÍTICO"

En el renglón de las vocaciones patológicas hay una que es particularmente lamentable: la del cenizo. Consiste en diagnosticarnos cáncer antes de visitar al médico, en vaticinar pedrisca en vísperas de una excursión, en anticiparnos la mala noticia que puede traer un telegrama antes de abrirlo. En echarle agua al vino, en servir el café frío y el agua caliente y, en general, en hacerle la pascua al género humano, bajo el lema “esperemos que ocurra lo peor”.

Nuestro colega de la tarde EL ALCÁZAR parece haber contraído esta extraña vocación patológica cada vez que consulta su bola de cristal para adivinar los rumbos de la vida política española.

Para el citado colega, España debe ser algo así como un país que saltó de la cama con el pie izquierdo: todo nos va a salir mal. Perderemos nuestros partidos internacionales, el futuro político de la nación quedará inmovilizado y tieso como un garrote y, ya que estamos a ello, todos perderemos las elecciones.

Este nihilismo químicamente puro, ¿qué es lo que se propone? ¿Qué la totalidad del pueblo español emigre a otro país? Leyendo EL ALCÁZAR y su línea editorial es difícil sustraerse a la impresión de que lo que nos propone es que desmontemos a la nación como quien desmonta un mecano pieza a pieza. ¿Qué haríamos después con esas piezas, cuando no quedase títere con cabeza del mecano? Llegado a este punto, EL ALCÁZAR, como el gato de ‘Alicia en el país de las maravillas’ se desvanece. Desde su invisibilidad parece decirnos: ‘Mi trabajo es el de dudar, no el de afirmar; el de demoler, no el de construir; el de dispersar las piedras, no el de poner una sobre otra’.

¿Para qué entonces, desmontar el mecano, pieza a pieza? Mucho nos tememos que la respuesta de EL ALCÁZAR sería esta: ‘Sólo para ver lo que tiene dentro’.

El periodo electoral que estamos viviendo parecía hecho a la medida para producir ilusión entre quienes ambicionaban una apertura democrática. Pero EL ALCÁZAR fiel a la extraña vocación de que hablamos, ha venido cubriendo editorialmente las vísperas electorales con sus más furstradoras premoniciones y presagios y trabucando de paso, hechos y realidades. Así, el 27 de septiembre pasado coloca a cada elector en una hamletiana crisis de conciencia diciéndole, por un lado, que tiene que votar ‘con todo el rigor que se apreciso, para que cada voto represente el recto criterio del elector’ y añadiendo, por otro, que el ciudadano español ha perdido el hábito de votar y que no está preparado para valorar los distintos criterios de pugna y los programas en competencia. Continuando con los reproches escribe que los candidatos ‘asumen única y exclusivamente un compromiso personal, sin otro aval que el de sus méritos personales’ y termina lamentando la falta de información sobre candidatos y programas y aconsejando, para el caso ‘votar en blanco’.

Nuestro colega, tras descalificar a la inmensa mayoría de los electores por incapacidad, les aconseja el voto en blanco, cosa que, al parecer, no le plantea ningún problema de conciencia a él mismo. Y con todo, lo más sorprendente aún es prejuzgar a los candidatos en la forma que lo hace. Un compromiso personal es el que contraen siempre los candidatos ante el Cuerpo electoral, como muy bien saben, por ejemplo, los P. M. ingleses y los ‘congressmen’ americanos, independientemente de la ‘plataforma’ del partido. Y en cuanto a ‘méritos personales’, ¿qué otra clase de méritos debe exhibir un candidat? ¿El llevar un apellido que hizo famoso a su abuelo, por ejemplo?

El 3 de octubre (‘Una carrera de obstáculos’) EL ALCÁZAR continúa al pie de su muro de las lamentaciones, hablando de las dificultades de comunicación entre electores y candidatos y de que los periódicos tienen limitadas posibilidades para facilitar esa comunicación. Casi todo en este mundo tiene límites, cierto; pero ¿ha apurado EL ALCÁZAR los suyos? ¿Existe alguna coherencia entre invocar el 27 de septiembre tantas obligaciones éticas, tanto ‘con arreglo a conciencia’, tanto ‘recto criterio’ y tanto ‘con todo rigor’ para el 3 de octubre lamentarse de las ‘limitadas posibilidades’ de los periódicos, al tiempo que en ese mismo número, pee a tales solemnes invocaciones, dedicar dos columnas a las elecciones y cuatro páginas a los deportes? Si esa incomunicación preocupaba tanto a EL ALCÁZAR, ¿por qué no hizo lo que ARRIBA, abriendo sus páginas a los candidatos, no a los de un sector, sino a todos por igual?

Finalmente (por ahora), el 5 de octubre EL ALCÁZAR hace profecías al revés y escribe: ‘Ya nos empeamos a temer que en representación de los municipios de las distintas provincias sean designados los alcaldes de su respectiva capital’. Sólo que cuando EL ALCÁZAR se dedicaba a su deporte favorito de ‘empezar a temer’ ya el día antes, el 4, se sabía que, descontando las siete provincias de Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia, Bilbao y Zaragoza, de las 43 provincias restantes, en 11 no salieron designados los alcaldes ‘de sus respectivas capitales’; esto es, más de un 25 por 100.

Y si más arriba escribíamos sobre lo de trabucar hechos y realidades, en el mismo editorial del 5 de octubre nuestro colega dice que las disposiciones adicionales de la Ley Orgánica del Estado modificaron el artículo 2º, apartado e) de la ley de Cortes, cosa que es falso; como lo es el que a partir de ella los presidentes de las Diputaciones dejaron de ser Procuradores natos, porque la verdad es que nunca lo fueron. El apartado e) del artículo 2º de la ley de Cortes del 17 de julio de 1942 decía entonces lo mismo que hoy, sin variación alguna: ‘Un representante por cada Diputación Provincial y Mancomunidad Interinsular Canaria, elegido por las Corporaciones respectivas entre sus miembros’.

Que el lector juzgue por sí mismo. Sólo deseamos añadir que es penoso ver a un buen diario como es EL ALCÁZAR, oficiar de cenizo en cuanto se refiere al panorama político español, poniendo una orla de luto en cada editorial, escribiendo como Polifemo con un solo ojo, indiferente, además a lo que tiene delante y asignándole al pueblo español, ya que no el papel de novio en todas las bodas, sí el de muerto en todos los entierros. Decía Goethe que es cruel denunciar males, si a renglón seguido no se ponen remedios; pero esta otra parece que no es vocación de EL ALCÁZAR. La suya, si hemos de juzgar por lo que vemos puede que sea la de ondear a media asta sobre una inmensa frustración nacional.

12 - Octubre - 1967

El resultado de las elecciones en Madrid

ABC (Director: Torcuato Luca de Tena)

En Madrid, por lo menos, el resultado de las elecciones ha demostrado la eficacia y el buen funcionamiento de la Ley Orgánica del Estado. Juan Manuel Fanjul, quien por su significación, era uno de nuestros dos candidatos, ha triunfado por, aproximadamente, veinticinco mil votos de diferencia, sobre el otro procurador electo, doña Josefina Veglison, de la Sección Femenina de la Falange, apoyada legítima y eficazmente por la Secretaría General del Movimiento. Y los dos que encabezan la lista de los derrotados, don Jesús García Valcárcel y don Jaime de Foxá, han obtenido muchos votos más que el otro candidato favorito de la Secretaría General, prestigioso hombre público e ilustre ex alcalde de Madrid, don José Moreno Torres. Creemos que el Gobierno y el Régimen, deben ser los primeros en felicitarme, como nos felicitamos nosotros, por un resultado demostrativo de que, en la capital de España al menos, se haya desarrollado la elección con pulcritud e independencia por parte del Poder Público.

Desgraciadamente no podemos afirmar lo mismo respecto de otras provincias españolas, donde aparecen reclamaciones e impugnaciones. La inmensa mayoría de los candidatos por las provincias que han sido derrotados, no son enemigos del Régimen. Y el Gobierno hubiera ganado más, dentro y fuera, recomendando a los Ayuntamientos y otros organismos una prudente neutralidad que no con el triunfo equívoco de algunos candidatos triunfantes.

A nosotros la Ley Orgánica del Estado nos parece muy bien, y cuando fue sometido a referéndum obtuvo nuestro apoyo entusiasta. Pero a condición de que se cumpla, como se ha cumplido en Madrid.

12 - Octubre - 1967

Las cosas en su punto

PUEBLO (Director: Emilio Romero)

Nuestro colega ABC se ufanaba esta mañana del triunfo de uno de los candidatos que el mismo día de la elección recomendó a sus lectores a tambor batiente. Las dos cosas no parece legítimas: el júbilo por la elección y el suceso de haber apadrinado al ilustre abogado Franjul. Pero lo que ya no nos parece tan correcto es asegurar que la Secretaría General del Movimiento tenía como candidatos a la señora Veglison y a Moreno Torres. Por lo menos, su periódico ARRIBA no ha imitado el gesto de ABC, apadrinando candidatos.

Una parcialidad, además, hay que añadir a nuestro colega cuando añade que en otras provincias no ha existido la pulcritud electoral de Madrid. No entraremos en una discusión sobre la pulcritud electoral con nuestro colega, puesto que en función de su veteranía en la Prensa de Madrid, concoe tantas infracciones a la pulcritud perpetradas por los Gabinetes en lo que va de siglo, incluyendo, lógicamente, los años que medían entre la fundación de ABC y el año veintitrés, donde la superchería de los resultados, la picaresca en la captación de votos y el triunfo acuñado desde el MInisterio de la Gobernación, pertenecen a la historia lamentable de la democracia española.

Queremos únicamente decir que no es delicado afirmar – como lo ha hecho nuestro colega – la existencia de pulcritud donde se registra el triunfo de una personalidad indiscutible añadida a la casa de ABC y, sin embargo, deja de haberla cuando nuestro colega no puede ufanarse con el triunfo de un cliente de provincias.

Finalmente, tenemos que decir a nuestro colega que el espectacular y afortunado alarde propagandístico de Fanjul está en todas las bocas y se manejan cantidades astronómicas invertidas en carteles, vehículos, octavillas, comunicaciones; aparte de una organización humana necesariamente costosa. Por el contrario, en esa lista de candidatos a procuradodes por Madrid había algunas personas – no precisamente reclutadas entre los que ABC consideraría como propios – que difícilmente han podido pagar sus candidaturas y un mínimo e insuficiente apartado de organización y de propaganda. La modestia de recursos ha sido otra vez barrera infranqueable para la promoción de hombres con eivdente buena fe, independencia, volutnad de servicio y juventud. Esto no quita un ápice del mérito que nosotros asignamos al señor Fanjul, a quien consideramos un abogado eminente, una personalidad intachable, que seguramente se acreditará muy pronto como un gran parlamentario.

27 - Octubre - 1967

Nueva pajarita autoctona (Carta a don José Meliá)

Jaime Campmany

Mi querido y admirado amigo y compañero:

Hágale usted sitio a mi pequeña ‘Pajarita’ en su desayuno de hoy, y permítale que mientras usted sorbe el café con leche o el zumo de naranja, y quizá mientras usted escribe una de esa intencionadas crónicas de Madrid, que yo le leo por obligación y por devoción, le acompañé con un pío-pio de gratitud. Las palabras que con más gozo busca y con mayor facilidad encuentra mi pobre ‘Pajarita’ son las palabras del agradecimiento, hasta el punto que a veces me parece que peca un tanto de vanidosilla y que se recre con cierto regusto voluptuoso en el piropo y en el requiebro. A ratos se inclina en el saludo más de la cuenta, quizá para prolongar un poco el aplauso, o da las gracias en público, mejor que en privado, para poder repetir el ditirambo, aunque inmediatamente, después componga el motín de la modestia.

Usted ha hablado de ‘la gallarda actitud de Jaime Campmany, el gran escritor de la Prensa del Movimiento , que ha dejado de publicar las ‘Pajaritas’ durante todo el tiempo de la campaña electoral, para que no se pudiera acusar de hacer propaganda indirecta. Y como mi ‘Pajarita temía que aquel silencio suyo (tártagos de muerte le costó) pasara inadvertido o despreciado, se ha puesto loca de contento al verse aludida por un cronista tan fino como usted, y que trae cierta y justa fama de repartir más palos que breves.

Yo no tengo la impresión de haber hecho el canelo, como usted dice que tienen otros; pero más de una vez me ha asaltado la duda acerca de si debía o no debía callarme en la ocasión electoral, porque tan libres son mis electores como mis lectores, y podían tirar al cesto tranquilamente lo mismo mis artículos que mis candidaturas. Y por mucho que yo diga que el papel en que escribo pertenece a todos los españoles, algún derecho más tendré yo sobre ese papel, aunque no sea por otra cosa que la de escribir en él casi todas las palabras que escritas llevo en mis veinticinco años de vocación periodística. Tanto es así que alguna noche de examen de conciencia me asaltó el escrúpulo de haber metido a mi ‘Pajarita’ en un paréntesis electoral sólo por un punto de soberbia o por una tentación de fanfarronería. Como si hubiera querido ganar la carrera sin fusta; o el ‘match’ con la mano derecha en el bolsillo; o el partido en fútbol jugando descalzo.

De una u otra forma, mi caso es caso especial y aparte, y no debe contar en el planteamiento general de la actitud de neutralidad de la Prensa del Movimiento ante los diversos candidatos. Por la sencilla razón de que yo era el único periodista que andaba metido en la aventura electoral, y lo que era neutralidad para los demás, era desventaja para mí. Yo deponía la pluma, pero los médicos no deponían el bisturí y el recetario, ni los abogados deponían el código y cerraban el bufete, ni los profesores enjaulaban su ciencia, y ni siquiera algunos altos cargos  de la Administración Pública se dejaban en el Parque Móvil el coche oficial.

Hasta aquí, querido y admirado Josep Meliá, creo que estamos de acuerdo. La Prensa del Movimiento ha sido exquisitamente neutral en las elecciones. Y a usted le parece bien. Y a mí, también. En donde surge un punto de discrepancia es en la razón de esa sana neutralidad. Usted afirma que “los periódicos del Movimiento (a diferencia de los privados) son patrimonio de todos los españoles, y todos contribuimos a su financiación mediante nuestros impuestos”. Eso, querido Meliá, no es verdad. Usted y yo podríamos discutir largamente sobre si es ‘Prensa gubernamental’ o ‘Prensa popular’, porque eso es materia opinable, en la que no cabe demostración definitiva. Pero  que la Prensa del Movimiento se financia por sí misma y no recibe un solo céntimo del Gobierno, ni siquiera del Movimiento, es cosa de fácil demostración. Usted, que me lee con tam amable asiduidad, recordará quizá cierta ‘Pajarita’ mía que se tituló ‘Pajarita autóctona’, en la que todo eso quedaba claramente explicado y en la que ofrecía demostración documental a quien deseara comprobarlo.

La razón es otra. Todos los candidatos manifestaron expresamente su adhesión a los Principios Fundamentales del Movimiento. Y la Prensa del Movimiento debía dar desde ese momento iguales oportunidades a todos ellos. No es cosa de dinero, sino de juego limpio. Y el hecho de que anduvieran maridos en elecciones algunos altos funcionarios del Gobierno sin que la Prensa del Movimiento haya roto su exquisita neutralidad, me da ahora cierto derecho para insistir en su carácter ‘popular’ más que en su carácter ‘gubernamental’.

Creo, querido Meliá, que pocos motivos ha dado mi ‘Pajarita’ para ser calificada de gubernamental. Menos, espero, que para ser llamada popular. Mi ‘Pajarita’ debe respeto, debe fidalidad, debe – si usted quiere – benevolencia. Pero le aseguro que no debe dinero. Ni a usted ni a ningún otro contribuyente.

Reciba un saludo muy cordial y la admiración de:

Jaime Campmany

31 - Octubre - 1967

Postal mallorquina para Jaime Campmany

Josep Meliá

Bien sabe usted querido Jaime Campmany, amigo de tantos amigos, que no me duelen prendas para el halago y para el reproche. Quisiera en verdad que mi pobre pluma supiera de arreboles o de dulces sabores de confitería. Pero no va a ser posible porque me la dieron parca y escueta, miserable en adjetivos, inexperta en la navegación de las metáforas. Aunque quizá le quede, aún, gracia y mordiente con suficiencia para rendir las armas en señal de pleitesía y para que su inclinación reverente no sea acogida como rendición incondicional sino como prueba de homenaje. Nos hacen falta señor Campmany, en esta tierra de cismas y capillitas, gente de corazón abierto y generoso como usted, actitudes diagonales, fraternos maestros en la controversia y el parecer contrastado. Da gusto pensar que algunos francotiradores, como usted mismo, se esfuerzan día a día en que la convivencia sea posible y llevadera. Que se esfuerzan, ,en fin, para que la tolerancia y el respeto mutuo sean virtudes previas e incondicionales, premisas de un entendimiento fecundo en el que la diversidad y la discrepancia permitan ensanchar la Patria de todos, las esperanzas de este pueblo sufrido que cada uno de nosotros reencarna.

Leo sus artículos, efectivamente, con la asidua devoción que los incondicionales. Recuerdo pues, perfectamente, aquella pequeña polémica que mantuvo la pajarita con el comentario de nuestro amigo Wifredo Espina. Si a pesar de todo he reincidido en el tópico de que la Prensa del Movimiento la financiamos todos los contribuyentes es porque sus argumentos no me acaban de convencer. Me parece perlas, y no dudo que ha de ser verdad cuando usted lo afirma con legítimo orgullo y constancia admirable, que la Prensa del Movimiento no nos cuesta, hoy por hoy, ningún céntimo a los españoles. Pero esto no resuelve el problema. Para que su tesis me pareciera cerrada e inapelable sería preciso que esta absoluta independencia de la Prensa del Movimiento respecto del presupuesto del Estado se diera por igual en el pasado y en el futuro, en el pretérito histórico de su origen y puesto en marcha, en el mañana de las contingencias imprevisibles y en la continuidad operante del patrimonio de los periódicos del Movimiento.

Con todos los perdones por saltarme una serie de sutilezas jurídicas tales como la distinción entre Estado y Movimiento, le diré que la situación financiera de la Prensa del Movimiento me parece bastante semejante a la de TVE. Nuestra televisión no sólo no nos cuesta un céntimo a los españoles, sino que es una fuente de ingresos para el Estado. Pero la TV es de todos porque todos la financiamos y forma parte de nuestro común patrimonio nacional. Y también porque, si por alguna contingencia se destruyeran irreparablemente sus edificios o sus instalaciones, sería el Estado quien nuevamente volvería a pechar con los gastos de establecimiento. ¿no es esto idéntico con lo que ha ocurrido o puede ocurrir con la Prensa del Movimiento? ¿Quién financió los edificios y la maquinaria? ¿Quién la repondría sí, por circunstancias que Dios quiera que jamás se produzcan, un día los periódicos del Movimiento se encontrarán en estado de insolvencia irreparable?

Así veo yo en mi cortedad este pequeño tiquismiquis que nos ocupa. Bien es verdad que quiero escribir sin apasionamientos y sin ningún rencor contra nada y contra nadie. Yo he leído en viejo decretos la configuración de la Prensa del Movimiento como portavoz de influencia ideológica de la Secretaria General. Pero aún así yo no podría escribir como Juan Beneyto que ‘la Prensa diaria falangista depende de la Delegación Nacional de Propaganda, Prensa y Radio del Movimiento y ha de considerarse portavoz del Régimen, vinculada a la Secretaria General de la Falange. Su órgano en el ARRIBA de Madrid que ha de verse como expositor doctrinal y no sólo informativo”. Bien sabe Dios que a usted en concreto le tengo más por periodista del pueblo que del Gobierno, y que no rastreo sus escritos en pos de la última filosofía oficial. Pero creo que es una cuestión obvia que la neutralidad de la Prensa del Movimiento no podía deberse a la aceptación de los Principios Fundamentales porque entonces esa admirable neutralidad de la Prensa debiera haber traido aneja la de las restantes instituciones que en el Movimiento se integran. Y bien sabe usted, admirado señor Campmany que se ha dicho y se ha escrito que en bastantes casos esa neutralidad ha sido tan sólo un ideal por el que vale la pena seguir esforzándose.

Es un informe sobre medios de difusión elaborado por el Instituto de la Opinión Pública organismo que como todos sabemos, depende del Ministerio de Información y Turismo, se dice que ‘la cadena de Prensa del Movimiento no tiene capital constituido por ser del Estado”. Yo soy un perfecto lego en estas cuestiones.

Pero me parece que la explicación histórica a que antes me refería es bastante evidente. 1948, al crearse la Radio del Movimiento, todavía se replanteó la cuestión. El artículo tercero de la orden de 15 de febrero de 1948 decía: “Hasta la constitución de un patrimonio independiente, el referido Departamento de Radio será costeado económicamente por la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda”. Esto es lo normal y lógico y no hay motivo alguno para escandalizarse de que así haya ocurrido o de que pueda volver a ocurrir. Para mí, al menos, es base suficiente para pensar que, a fin de cuentas, es con nuestro dinero con el que se financian unos medios de expresión dependientes de uno de los Ministerios que integran la Administración Pública.

En cualquier caso, benévolo y sagaz amigo, tenga la seguridad de que infunde optimismo político comprobar su profunda elegancia espiritual, su cordial energía en la defensa de las causas que estima dignas de que se las defienda. No me importaría estar equivocado en mis convicciones si siempre se me tratara de convencer con tanta amabilidad y respeto. Sus palabras, como la brisa, han servido para aplacar la aspereza de tantas y tantas lanzadas implacables, de tanta zancadilla bastarda, que uno va encontrando por estas tierras de Dios. Que España no conserve la ilusión de seguir pujando en esta subasta incruenta de la convivencia plural e indiscriminada que nos es tan necesaria.

Josep Meliá

El Análisis

DEMOCRACIA EN PRENSA DE DICTADURA

JF Lamata

Unas elecciones a diputados en una dictadura es algo complejo de tratar para los medios de comunicación. Los tres periódicos opusdeistas, Diario MADRID, EL ALCÁZAR y NUEVO DIARIO desacreditaron el proceso electoral por considerarlo insuficiente (todos los candidatos debían asegurar su lealtad al régimen para serlo). El diario ABC jugó al doble juego de defender las elecciones en Madrid (donde había ganado su candidato el monárquico Sr. Fanjul) y criticarlos en el resto de España donde habían ganado, en la mayoría de provincias, candidatos falangistas (doble juego que quedaba representado por el hecho de que su director D. Torcuato Luca de Tena fuera procurador por designación directa de Franco, al igual que D. Joaquín Ruiz Giménez de CUADERNOS PARA EL DIÁLOGO), jugar a opositor desde sus publicaciones pero formando parte de las instituciones de la dictadura, en el caso del Sr. Luca de Tena desde posiciones monárquica y en el del Sr. Ruiz Giménez desde posiciones democristianas.

J. F. Lamata

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