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El acuerdo incluye que los italianos mantengan en sus puestos a Alfonso de Salas y Pedro J. Ramírez hasta 2005

Los italianos de Rizzoli (FIAT) se hace con el control del diario EL MUNDO al comprar el 45% de sus acciones y blindan a Pedro J.

HECHOS

El 28.06.1991 el diario EL MUNDO anunció que el 45% de las acciones de su editora, Unidad Editorial, había sido adquirido por el grupo italiano Rizzoli Corriere della Sera (RCS Mediagroup) controlado a su vez por FIAT.

En junio de 1991 se produjo uno de los momentos más importantes de la historia del diario EL MUNDO para lograr su supervivencia: un socio con lomo económico.

El acuerdo de D. Pedro J. Ramírez y D. Alfonso de Salas con RCS Mediagroup (Rizzoli Corriere dela Sera) para la adquisición del 45% de Unidad Editorial (convirtiéndose en los accionistas mayoritarios, aunque aún sin mayoría absoluta) daba al periódico EL MUNDO soporte económico, precisamente lo que no habian tenido otros periódicos que habían surgido a principios de los años 90 como era el caso de EL INDEPENDIENTE, CLARO o EL SOL.

Tras aquello los principales accionistas de Unidad Editorial (Unedisa) la editora de EL MUNDO, eran Rizzoli Corriere de la Serna con un 45%, un 26% el grupo de directivos y periodistas encabezados por el propio D. Pedro J. Ramírez y cerca de un 5% del banco Banesto, presidido por D. Mario Conde.

FRANCISCO GAYÁ, FUERA DE JUEGO

Francisco_Gaya D. Francisco Gayá, vicepresidente de Unidad Editorial, que hasta ese momento había sido el accionista mayoritario con un 15%, quedaba ahora fuera de juego con la tomo de control de Rizzoli Mediagroup. El empresario terminaría retirándose (en noviembre de 1993 dimitiría como Vicepresidente y vendería sus acciones) y, tras tratar de asociarse con DIARIO16, acabaría retirado del mundo mediático.

29 - Junio - 1991

EL MUNDO, UNA ALTERNATIVA EUROPEA

Editorial (Director: Pedro J. Ramírez)

El trascendental acuerdo -presentado ayer en Madrid- entre las empresas editoras de EL MUNDO y el Corriere della Sera va a significar un hito no sólo en el pujante e imparable desarrollo de nuestro diario sino también en la propia historia del periodismo europeo contemporáneo. Gracias a este pacto de colaboración e integración accionarial, EL MUNDO va a disponer en un plazo muy breve de tiempo de los recursos financieros necesarios no sólo para seguir creciendo y batir los propios records de difusión establecidos en su primer año de existencia, sino para disputar el liderazgo de la prensa española a quien a sus méritos iniciales no ha dejado de sumar incontables favores gubernamentales en los últimos nueve años.

El eje esencial de lo acordado entre Rizzoli y Unidad Editorial no es, sin embargo, la propia valoración económica de nuestra empresa -inimaginable cuando sus promotores echaron a rodar EL MUNDO con modestos recursos y haciendo de la necesidad virtud-,sino el pacto de sindicación que vincula durante catorce años al gran diario italiano con el equipo directivo de nuestro periódico. La solemne declaración de respeto a la línea de periodismo independiente y a la ideología progresista que han caracterizado a EL MUNDO desde su nacimiento, adquiere de esa manera un sólido soporte jurídico. Ni el presidente de la compañía, ni el director del periódico, ni ninguno de sus altos directivos podrán ser sustituidos sin su propio voto favorable. El Estatuto de la Redacción continúa en plena vigencia. Organo de la burguesía industrial más moderna y avanzada de Europa, el centenario Corriere della Sera va a contribuir sin duda a ayudarnos a perfilar la personalidad de EL MUNDO como ese gran diario de calidad, a la altura de los mejores periódicos continentales, que siempre ha pretendido ser. En ese sentido el acuerdo no es sino un segundo paso en la trayectoria ya iniciada cuando desde el primer dia The Guardian se integró en el accionariado de EL MUNDO y ambos diarios iniciaron un fructífero proceso de colaboración del que tan orgullosos nos sentimos. Frente a la mezquindad del intervencionismo gubernamental en el reparto de la publicidad institucional, en la potenciación de ese órgano soberbio y excluyente que se permite manipular los resultados ajenos mientras se queja de que no le alaben los propios y en el mantenimiento de un nivel de competencia artificialmente alto mediante instrumentos como la ONCE o la reventa de concesiones administrativas; frente a todo ello EL MUNDO ha tirado por elevación y ha optado por la alternativa europea. Podríamos haber continuado solos. Afortunadamente los resultados del primer año han sido extraordinarios. Con sólo seiscientos y pico millones de pérdida hemos logrado el primer mejor control de difusión de la historia. De ahí que nuestros accionistas-fundadores no dudaran en acudir a la ampliación de dos mil millones cerrada precisamente esta semana. Lo que ocurre es que EL MUNDO no puede conformarse con nada que no sea aspirar a la excelencia. Sus lectores, pertenecientes a los sectores más dinámicos de la sociedad, se merecen un periódico que junto a sus constantes propuestas de regeneración ética, no tenga desde el punto de vista informativo nada que envidiar a los mejores rotativos occidentales. Permanezcan atentos a su quiosko porque en EL MUNDO la Europa del 93 comienza el próximo lunes.

La posible influencia en EL MUNDO

Luis Herrero

Conde y Asensio fueron aproximadamente felices durante 17 meses y cinco días. Ni un solo minuto más.

A las cinco y dos minutos de la tarde del 28 de diciembre de 1993 Mario Conde ya había perdido su influencia directa sobre todos los medios de comunicación comprados con dinero de Banesto. La única duda, a esa hora, era si el diario EL MUNDO estaba en la misma situación. A pesar de que no consta en ningún documento que la presencia de Banesto fuera superior al 4%, muchas veces ha circulado el rumor de que Mario Conde estaba oculto detrás de fiduciarios y sociedades instrumentales, en una porción mucho más elevada del accionariado.

El propio director del periódico, Pedro J. Ramírez, reconoció públicamente haber albergado el temor de que hubiera podido descubrirse, entre los papeles intervenidos, alguna prueba oculta que pusiera en relación a Banesto y al grupo italiano Rizzoli. Alfredo Sáez lo negó. Y Mario Conde, durante la rueda de prensa del 11 de enero, lo negó también. A pesar de todo, las suspicacias no han desaparecido del todo.

Según un informe confidencial, Mario Conde controla el 40% de Unidad Editorial, que es la empresa editora de EL MUNDO. De ese informe, una vez resumido se extraen las siguientes conclusiones.

  1. Una pequeña parte de la presencia de Mario Conde en Unidad Editorial se llevaba a cabo de forma directa, a través de dos docenas de personas de su confianza (con vínculos en las familias Beltrán, Aristrain y Masaveu) encuadradas en un grupo accionarial de trescientos socios. La hipótesis del informe es que Conde, por esta vía controlaba un 7% del capital.
  2. Por medio de la editorial italiana Rizzoli Corriere de la Sera (RCS), Conde ejercía el control sobre otro 24% de las acciones. En el informe se dice textualmente: “La relación entre Banesto y RCS está sujeta a una compleja y discreta relación que abarca tanto los campos editorial-políticos como los económico-financieros y que está materializada por el fluido contacto entre el ex presidente del Banco Español de Crédito y el hombre fuerte de la editorial italiana RCS, Giorgio Fattori. Este hecho ha sido desmentido categóricamente por el Grupo Rizzoli, pero nuestra fuenta nos asegura que tal vinculación existe y está instrumentalizada”.
El Análisis

EL MEJOR ALIADO POSIBLE

JF Lamata

¿Cuál es el mejor accionista mayoritario con el que puede contar un periódico? Uno que aporte el dinero y moleste poco, y para esto último lo más útil es que esté lejos y estas eran las condiciones que reunía Rizzoli RCS Mediagroup para EL MUNDO de D. Pedro J. Ramírez. Además el acuerdo firmado por los profesionales de EL MUNDO con Rizzoli incluía que el 45% de las acciones de los italianos se comprometían a mantener en sus puestos tanto al Sr. Ramírez como a D. Alfonso de Salas durante 14 años. Dicho de otra manera, los Sres Ramírez y Salas se habían blindado en sus puestos completamente hasta el año 2005. ¿Qué más se puede pedir?

Aún así no todo sería vino en las relaciones entre EL MUNDO y Rizzoli, en 1992 se produciría una crisis por las publicaciones de EL MUNDO y Oggi sobre el Rey Juan Carlos en la que el Sr. Ramírez precisaría de la ayuda de D. Mario Conde para salvar su matrimonio empresarial con los italianos.

J. F. Lamata

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