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Aguilar insinúa que sus artículos en el periódico de la Editorial Católica "perfilan un nuevo intento golpista" y que el propio Gobierno ha enviado alguno de sus textos a los tribunales

Miguel Ángel Aguilar (EL PAÍS) acusa a los columnistas del YA, Emilio Romero y Ricardo de la Cierva, de estar vinculados al golpismo

HECHOS

El 1.11.1981 el periódico EL PAÍS publicó el artículo ‘El Gobierno se muestra pasivo ante el aumento de la temperatura golpista’ en el que se citaba a D. Emilio Romero y a D. Ricardo de la Cierva.

EL TEXTO ACUSATORIO DE AGUILAR

El Gobierno se muestra pasivo ante el aumento de la temperatura golpista (EL PAÍS, 1.11.1981)

aguilar  Insultos públicos al Rey, capitán general de los tres Ejércitos, sancionados con penas irrisorias; los defensores del 23-F afirman en EL ALCÁZAR que no se celebrará el juicio; colectas en la División Acorazada Brunete número 1 en favor de quienes tomaron como rehenes al Gobierno y al Pleno del Congreso de los Diputados; campañas sistemáticas de descalificación hacia quienes fueron activamente leales al Rey y al Gobierno y secundaron sus instrucciones para desmontar el golpe definen la gráfica de la creciente temperatura golpista. Fuentes castrenses, que coinciden en este análisis, señalan con alarma la falta de reacción proporcionada del Gobierno, mientras UCD entra en la sima de una crisis de la que no se ve el fondo.Oficiales de Estado Mayor señalaban a EL PAIS que esta pleamar golpista se registra cuando debería haber empezado la cuenta atrás para la celebración de un juicio, el del 23-F, de, cuya ejemplaridad pende la supervivencia de la democracia española. Al comentar las peticiones de los defensores solicitando la reconstrucción de los hechos, una destacada personalidad precisaba: «Quieren reconstruir los hechos, pero con fuego real». Los oficiales aludidos hacían notar que la euforia golpista se produce en un momento caracterizado por ofrecer la más baja cota de actividad terrorista de los últimos diez años, el más prolongado período de paz social desde el plan de estabilización de 1956 y con un pacto entre las fuerzas políticas mayoritarias para racionalizar el proceso autonómico mediante la LOAPA.

Las primeras columnas que perfilan el nuevo intento golpista tienen lugar privilegiado no sólo en EL ALCÁZAR, sino también en otros medios informativos. Ahora se recuerda que la llamada ley de Defensa de la Democracia se justificó como una necesidad para terminar con bien determinados focos golpistas y terroristas, pero una vez más se constata la falta de convicción política para aplicarla. EL ALCÁZAR sigue sembrando impertérrito sus incitaciones en los cuarteles y salas de banderas de toda España sin más prohibición de circular que en la Academia General de Zaragoza, dictada por un soldado ejemplar: el general Pinilla. Militares que siguen de cerca las amenazas involucionistas han subrayado a EL PAIS la persistente actividad en ese área de plumas como la de Emilio Romero y Ricardo de la Cierva.

La conferencia de Emilio Romero a la que el Club Siglo XXI dio tribuna supone una vuelta a sus propósitos de aparcar la Constitución, ya expresados por este personaje antes del golpe del 23-F en artículos que adelantaban la candidatura del general Armada para presidir un Gobierno de gestión. Ahora pide un protagonismo para los militares en la política que desborda el texto constitucional y reclama generosidad con los procesados del 23-F en términos que equivalen a dejar tan gravísimos hechos en la impunidad.

El Gobierno, según dijo a EL PAIS un ministro, ha enviado alguno de esos textos de Emilio Romero al fiscal, pero desconoce la resolución de la Magistratura. Además nadie explica que hayan quedado sin consecuencia alguna las actividades reveladas en las cintas magnetofónicas donde se registraron las conversaciones intervenidas por instrucciones del secretario de Estado para la Seguridad en las que tan nítida y frecuentemente se escucha la voz del propio Emilio Romero. Un miembro de la junta directiva del Colegio de Abogados recordó a EL PAIS que en ocasión decisiva el partido socialista supo terminar con algún factótum poniendo sobre la mesa determinados informes. «¿Cuándo harán lo, mismo», añadía, «con Emilio Romero, al que inexplicablemente han avalado durante estos años dándole patente de demócrata por sus ataques al presidente Suárez?».

Miguel Ángel Aguilar

COMUNICADO DE RICARDO DE LA CIERVA A ‘EL PAÍS’

D. Ricardo de la Cierva mandó el 1.11.1981 la siguiente nota al director de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián:

En su número del 1 de noviembre, página 17, Miguel Angel Aguilar escribe:”Militares que siguen de cerca las amenazas involucionistas han subrayado a EL PAIS la persistente actividad en este área de plumas como las de Emíllo Romero y Ricardo de la Cierva”.

Estimo que tal alusión equivale a una insinuación, no por absurda e infundada menos grave, y que, por supuesto, incurre claramente en la tipificación del delito de injuria y calumnia.

Le ruego, por tanto, por lo que hace a su responsabilidad como director, la inmediata inserción de esta carta, y por lo que hace al señor Aguilar le comunico que, de no producirse una inmediata rectificación expresa, iniciaré contra él las pertinentes acciones. 

Ricardo de la Cierva

ALUSIÓN DE CIERVA A AGUILAR EN EL YA

En su siguiente artículo como columnista del YA publicado el 3.11.1981 el Sr. De la Cierva aludía a su enemigo el Sr. Aguilar de la siguiente manera:

Lo menos que puede hacerse en vísperas de tragedia es respetar las normas elementales de la seriedad política.

Tampoco hay problemas acuciantes en la institución militar. Las fantasmagorías de observadores como Miguel Ángel Aguilar se reciben en tan sensible sector de la sociedad y del Estado, con la reducida credibilidad que merece quien tanto y con tan escaso tino enredó en el gravísimo asunto de la UMD. La durísima terapéutica social que produjo, en el verano, la publicación del sumario ha vacunado a la nación de sensacionalismos morbosos y ha endurecido, bajo la orientación del Rey, la decisión constitucional de las Fuerzas Armadas. Puede la prensa amarilla desorbitar el eco de las recientes sentencias pero la principal conclusión de los observadores militares es lo peligroso que resulta escribir confidencialmente a determinados personajes. Se celebrará el consejo de guerra; y España proseguirá su esfuerzo supremo para arrancar de su posibilidad histórica las raíces del pronunciamiento. Por primera vez la mayoría decisiva de las Fuerzas Armadas está dispuesta finalmente a superar en la síntesis del poder constitucional las antítesis del doble poder, militar y civil, que quiso descuajar Antonio Canovas.

Ahora – en una conferencia santanderina que se publicará pronto – López Rodó la conversación que mantuvo con el Príncipe el 6 de julio de 1968 en una tasca de Puente Arce. Ahora revela López Rodó la vital confidencia del Príncipe, al comunicarle unas palabras que dijo a don Juan en Estoril el anterior mes de mayo.

Revela López Rodó la vital confidencia del Príncipe, al comunicarle unas palabras que dijo don Juan en Estoril el anterior mes de mayo.

“Yo he seguido la línea que tú me trazaste. Martínez Campos se oponía a que yo fuera a la Zarzuela, fuiste tú quien me puso ahí. Estar en la Zarzuela es estar cerca de Franco. No me pidas ahora que haga el feo de ausentarme cinco meses de España. Tú has jugado a una carta, yo a otra por tu mandato. Hemos de pensar en España y en la institución“.

Se me borran ante el hallazgo los mordiscos de UCD, las torvas memeces de Miguel Ángel Aguilar, habitante de la cara oculta de la luna. Gracias a un generoso testigo he confirmado el encuentro de un esencial eslabón perdido de nuestra historia.

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