La tensión en política en torno a su permanencia al frente de las Corts marcó los últimos días de su vida

Muere de un infarto Vicente González Lizondo a los 20 días de haber sido expulsado por su partido Unión Valenciana

HECHOS

El 23.12.1996 falleció el Presidente de las Cortes valencianas, D. Vicente González Lizondo.

24 - Diciembre - 1996

Vicente

María Consuelo Reyna

Cuando todos empezábamos a estar optimistas, cuando todos creíamos que, una vez más ¿la quinta?, habías vencido a la muerte, tu maltrecho y cansado corazón dijo basta, ya no puedo más.

Que mala faena nos has hecho, Vicente, marchándote cuando, con tu desprecio habitual hacia la enfermedad hacia el dolor, parecía que habías vuelto a dar esquinazo a la muerte.

Quizá debería hablar de ti como el político controvertido, amado y odiado, como el hombre que consiguió llevar el valencianismo político adelante, como el excelente presidente de las Cortes que has sido durante este último año y medio. Pero ante todo y sobre todo. Vicente, te recuerdo y te llevaré siempre en el corazón, como el hombre que, a su aire, luchó contra viento y marea para que la Real Senyera fuera la bandera de la Comunidad Valenciana… Con ese triunfo, Vicente, se cambio la historia, y eso era lo que quizá algunos no te perdonaban.

Recuerdo aquella ya lejana época, las manifestaciones, tu apasionamiento, tu entrega total y absoluta… Tu intuición, que pocas veces te ha falldado, te dijo que era una batalla que había que dar. Y la diste junto con otros muchos seres anónimos que hoy estarán, estaremos, junto a ti.

Se me parte el corazón, Vicente, al tener que escribir esto. A lo largo de estos años hemos luchado juntos por los símbolos, hemos discutido, discrepado y, desde esta misma columna, te he criticado un montón de veces (‘menudo palo me das hoy’, te quejabas), pero la amistad ha permanecido inalterable por encima de las cuestiones políticas porque estaba cimentada por encima de cualquier otra cosa, en el amor a nuestra tierra.

Eso se ha terminado. Ya no podremos discutir. Ni tomar café por las mañanas. Ni pelearnos por las cuestiones políticas. Se acabó. Pero tu obra no. Tu obra, tu lucha por el valencianismo, ha dejado huella. Y si no hubiera sido por ti, y por personas como tú, hoy todo sería muy distinto. Esa obra permanecerá y puedes sentirse orgulloso de lo que has hecho en tu vida, desgraciadamente muy breve.

Queridos Teresa, Olivia, Diana, Vicente y Fernando… ¿qué puedo deciros en estos momentos? Vais a estar rodeados de gente, arropados y acompañados por el cariño de miles de personas, pero el vacío que deja Vicente, es muy difícil de llenar, es el inmenso desconsuelo que deja la muerte de un padre, un esposo que, aunque entregado con toda el alma a al política, tenía el corazón lleno a rebosar de amor por vosotros. Y eso no ha desaparecido. Ese profundo y tierno amor os acompañará siempre desde allá arriba, desde el cielo. Os quiero y me uno, como tantos valencianos, a vuestro dolor.

María Consuelo Reyna

by BeHappy Co.