El periodista pasará a trabajar para el diario ABC invitado por Luis María Anson

Jiménez Losantos dimite como jefe de Opinión de DIARIO16 por su oposición al ‘SÍ’ a la OTAN defendido por Pedro J. Ramírez

HECHOS

El 28.02.1986 dimitió el jefe de Opinión de DIARIO16, D. Federico Jiménez Losantos

Tan sólo un día después de conocerse la dimisión de D. Javier Pradera como Jefe de Opinión de EL PAÍS, se conoció la dimisión de D. Federico Jiménez Losantos como Jefe de Opinión de DIARIO16.

El problema se basaba en que DIARIO16 defendía el SÍ a la OTAN en el referendum que se celebraba por aquella época (es decir, la posición del Gobierno de D. Felipe González), posición que respaldaban el director, D. Pedro J. Ramírez y el editor, D. Juan Tomás de Salas. En cambio D. Federico Jiménez Losantos defendía la abstención en el referendum (es decir, la opción que defendía la derecha liderada por Alianza Popular, la formación de D. Manuel Fraga Iribarne). Y aunque Losantos fuera Jefe de Opinión era evidente que la línea del periódico la marcaban Ramírez y Salas y no Losantos. Aquello causó su dimisión.

Poco después el Sr. Jiménez Losantos era fichado por el director de ABC, D. Luis María Anson, para que pasara a escribir como columnista diario en ABC.

Precisamente el columnista de ABC, D. Jaime Campmany publicó un artículo en tono de broma sobre las dimisiones de jefe de Opinión de los periódicos.

28 - Febrero - 1986

CARTA DE JIMÉNEZ LOSANTOS

Federico Jiménez Losantos

Querido Pedro:

En las últimas semanas – de hecho, desde el anuncio del referendum – la línea editorial de nuestro diario yy, más explícitamente, los artículos de Juan Tomás de Salas en CAMBIO16 y tuyos en DIARIO16, han tomado una posición decididamente favorable al sí, a la vez que se ataca duramente a la oposición liberal y conservadora por mantenerse en su postura abstencionista. (…)

Nuestro diario ha censurado – hasta la decisión gubernamental de realizar la consulta – la gravedad de ésta y los peligros que para nuestro país representa. También ha denunciado que podría degradar aún más el funcionamiento democrático del sistema, por las presiones y manipulaciones a que se entegaría el Gobierno del PSOE. No era difícil ser profeta.

Sin embargo, temo que no se está insistiendo lo bastante en esta última circunstancia. Los medios de comuniación estamos tan metidos en el fragor político que quizá perdemos de vista hasta qué punto se está obligando a los ciudadanos a tomar parte en una batalla que entienden sólo a medias, que está motivada por la vanidad y el cálculo electoral de unos gobernantes con pocos escrúpulos y que está degradando la convivencia nacional de un modo indeseable.

Creo que es necesario defender, frente a la siempre grosera del ‘voto útil’, que en este caso es ‘o sí o no’, las posturas que testimonian mayor afecto por el sistema de libertades y por la libertad de conciencia. Y creo que la gente que, como en mi caso, no está de acuerdo con este nefasto referéndum y, siendo partidaria de la OTAN, no acepta las condiciones restrictivas impuestas por las misma demagogia descarada que propicia la consulta, tiene derecho, y hasta obligación, de abstenerse. O incluso de votar no, si no le molesta la compañía. También creo, por último, que un diario de ideología liberal podría defender con mayor ahinco este derecho moral de los ciudadanos, sobre todo cuando las amenazas, insultos y descalificaciones del Gobierno hacia la oposición abstencionista están cayendo ya en ese matonismo fascistoide de característico de los príncipes del ‘Cambio’.

Sé bien que desaprobáis estas actitudes y que vuestra apuesta en favor del sí es la de una cabreada resignación ante el mal menor. Yo no la critico, pero no la comparto. Y, sobre todo, no me parece bien que a los que hasta ahora han mantenido una postura de eficaz oposición al referendum con la herramienta de la abstención, les ataquemos y hasta les hagamos responsables de una posible victoria del no.

Seamos claros: no se puede, a mi juicio, decirle a la oposición: vosotros sois responsables, votad contra vuestra conciencia y vuestro interés porque, si no, estos irresponsables que nos mandan nos sacan de la OTAN. Eso, de hecho, es primar la irresponsabilidad en el Gobierno, cuando lo que habría que hacer es desalojarla.

Aunque esta discrepancia de fondo con la línea editorial pueda defenderla, como siempre, en mis columnas, creo que no resulta estéticamente aceptable que el jefe de Opinión les lleve la contraria a los editoriales, de forma que te pido aceptes mi dimisión. Ello no implica – si así lo estimas conveniente – la ruptura de mi colaboración como columnista en el periódico. De hecho, como bien sabes, hace algún tiempo que mi jefatura en la sección se limita a la participación en el consejo editorial.

Aparecí en la mancheta en los difíciles días del juicio del 23-F y creo razonable abandonarla justo cuatro años después y antes del juicio de San Salomón (12 de marzo). También es necesario consignar que, de entonces a hoy, este periódico ha protegido, de forma impagable, mi derecho a opinar; como es impagable, se lo debo todo.

Sé que nuestros lectores apreciarán este gesto individual de liberta que está, indudablemente, dentro de la mejor línea del Diario. Por último, aunque por causas muy distintas, se refuerza así ya una pequeña tradición de dimisiones en materia de opinión que si fuera asumida por los gobernantes, nos evitaría esperpentos como el que padecemos. Un abrazo.

Federico Jiménez Losantos

28 - Febrero - 1986

RESPUESTA DEL DIRECTOR

Pedro J. Ramírez

Querido Federico:

Comprendo tus razones y acepto tu decisión. Si los periódicos constituyen en algún sentido el espejo de la sociedad, es obvio que los últimos acontecimientos de nuestra vida interna aportan un argumento más en contra de la celebración del feferéndum. Es desde luego absuro que una polémica tan estéril, gratuita e innecesaria, esté dividiendo a tanta gente y creando situaciones incómodas como ésta.

Me doy cuenta de que tú eres uno de esos ‘atlántistas’ conscientes, a quienes les gustaría encontrar la manera de decir al mismo tiempo ‘sí’ a la OTAN y ‘no’ a González. Lo que ocurre es que todo cuando ha sucedido desde el domingo 16, en que escribí estas líneas, no hace sino reafirmarme en la convicción de que ‘tan comprensible deseo no podrá ser consumado sino meidante dos actos sucesivos’.

Pero DIARIO16 no es un periódico monolítico, en el que todas las opiniones deban que dar subordinadas a la del director. DIARIO16 es un periódico plural, que ofrece a sus lectores una amplia variedad de posturas, para que ellos puedan formarse libremente su criterio.

Desde este punto de vista quiero reiterar lo valiosa que para todos nosotros resulta tu colaboración, siempre brillante, siempre comprometida y radical con la defensa de las libertades, a la luz de tus convicciones.

Estoy seguro que la oficialización de esta discrepancia táctica puede, de hecho, enriquecer la reflexión intelectual que todo ciudadano debe hacerse antes de tomar la difícil decisión que le aguarda el dia 12.

Recibe un fuerte abrazo de tu amigo.

Pedro J. Ramírez.

01 - Marzo - 1986

LA TERCERA DIMISIÓN

Jaime Campmany

Mi suegra entró en el cuarto de estar con un gesto decidido, como quien acaba de tomar una decisión trascendente.

- Digo que yo también tengo que presentar la dimisión.

Yo levanté los ojos del libro. Mi mujer dio un respingo, y se salieron cuatro puntos del chalequito de lana para el nieto que viene. Mi hijo colgó el teléfono y se quedó mirándola con la boca abierta. Y Felisa inclinó la cabeza hacia un lado y comenzó a moverla de arriba abajo, como diciendo: ¡Ya estamos A ver qué tripa se la ha roto ahora. Cuando ya había comprobado que estábamso todos atentos y picados de curiosidad, mi suegra remachó:

- Sí, sí. No mirarme de esa manera. Que tengo que presentar la dimisión.

- Pero ¿qué dimisión? – interrogó mi mujer, con cierto tonillo de imaciencia.

- Pues, hija, la dimisión como jefe de la Sección de Opinión de los artículos de tu marido.

- ¡Arrea! – comentó mi hijo – El perro, que dormía plácidamente junto al radiador de la calefacción, se desperezó con todo descaro y vino a sentarse junto a mí, con los ojos atentos y las orejas alerta, dispuesto a no perderse el espectáculo. El perro tiene una extraña intuición para adivinar el momento en que se prepara en mi casa una escena interesante.

- Mira, mamá, a veces dices unas cosas que…

- Digo lo que tengo que decir. Ha dimitido don Javier Pradera, o sea, el Huerfanito, como jefe de la Sección de Opinión de EL PAÍS, para no comprometer la línea ideológica y la independencia del periódico al haber firmado un manifiesto a favor del sí en el referéndum. Y ha dimitido también don Federico Jiménez Losantos como jefe de Opinión de DIARIO16 porque él defiende la abstención, mientras el editor don Juan Tomás de Salas y el director, don Pedro Jota Ramírez, están a favor del sí, aunque vayan a votar tapándose antes las narices.

El perro soltó dos ladridos.

El perro, cuando escucha algunso nombres, ladra, él sabra por qué. Mi suegra le lanzó una mirada conminatoria, y mi mujer aprovechó la interrupción para preguntar.

- ¿Y qué tienes tú que ver con Pradera, y con Juan Tomás de Salas, y con Pedro Jota Ramírez y con Federico Jiménez Losantos?

Tengo que ver que si uno ha dimitido por el sí y el otro ha dimitido por la abstención, yo tengo que dimitir por el no, porque el ABC aconseja la abstención y yo no puedo comprometer la línea del periódico.

No se preocupe usted tanto – terció Felisa – ¿No ve usted que esto es un manicomio? Mire usted, el Correicorchea va a votra que no y en cambio el Martín Mistorelva a votar que sí. Y yo, como Fraga ha dicho que no hay que votar, pues no voto y ese viaje que me ahorro.

Felisa, a Garaicoechea le llama Correicorchea, y a Abril Martorell le llama Martín Mistorel. Ayer me llamó por teléfono a casa don Pío Cabanillas, y me dijo que me llamaba don Pío Cabanillas. ‘¿Quién has dicho, Felisa?’ Bueno, tú me entiendes, que yo ya no tengo la cabeza para apellidos’).

Usted haga lo que quiera – replicó mi suegra con cierto tono despectivo – pero todo el mundo sabe que a mi yerno ha puesto en el periódico que voy a votar que no y yo tengo una responsabilidad institucional. Así que dimito. Ahora, eso no quiere decir que no vaya a seguir colaborando, a título personal, en los artículos de mi yerno. Pero como jefe de Opinión de las ‘Escenas políticas’, dimito.

(En la televisión apareció don Alfonso Guerra, con una chaqueta de lana, como muy doméstico, y empezó a hablar del referéndum con tono de predicador. Abría las manos como para decir: ‘Orate frates’. ‘¡Anda, si habla como un cura!’ comentó mi suegra. ‘Eso es que ahora se hace el minso’, sentenció Felisa. El minso. A veces, Felisa emplea palabras intraducibles, pero que se entienden.)

Jaime Campmany

El Análisis

DE DIARIO16 A ABC, CADA UNO EN SU SITIO

JF Lamata

DIARIO16, el diario dirigido por D. Pedro J. Ramírez, estaba cada vez más lejos de la derecha, el Sr. Jiménez Losantos estaba cada vez más cerca de la derecha. El Sr. Losantos era cada vez más enemigo de los nacionalismos, aquel DIARIO16 estaba cada vez más cerca de los nacionalistas. El DIARIO16 de aquel momento era cada vez más próximo a Herri Batasuna y, en especial, a la crítica contra toda fuerza de seguridad del Estado, mientras que el ABC las defendía radicalmente. En este contexto no sorprendió el fichaje del Sr. Jiménez Losantos por DIARIO16.

J. F. Lamata

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