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Siro López desde la COPE y otros periodistas en Twitter criticaron su artículo por 'ofender'

Salvador Sostres vuelve a causar una polémica por su crónica en ABC sobre el partido del Barça con el Villanovense (de Segunda B)

HECHOS

El 29.10.2015 D. Salvador Sostres publicó en ABC un artículo sobre un partido de fútbol entre el Fútbol Club Barcelona y el Villanovense con el título “Un Barça vergonzoso se confunde con un Segunda B”.

29 - Octubre - 2015

Un Barça vergonzoso se confunde con un Segunda B

Salvador Sostres

Estas fases previas de la Copa del Rey tienen mucho de «siente un pobre en su mesa» y de «todo el mundo puede si lo intenta». Hay quien lo encuentra bonito y a mí me parece deplorable, porque ni todo el mundo puede, ni es agradable cenar con pobres, ni puede mantenerse el orden si todo el mundo empieza a intentarlo.Una hora antes del partido ya no cabía nadie en las gradas, en esta clase de entusiasmos de la gente que no vive en las ciudades.

Pitó Prieto Iglesias, un hombre de seis y medio que con su aspecto de representante de fotocopiadoras y corte de pelo de peluquero moderno de Nou Barris le acababa de dar la estética que merecía a tan innecesario encuentro. El entrenador local, llamado Cobos, iba excesivamente protegido contra un clima improbable. Vestía un absurdo jersey de lana con unos lamentables motivos blanquecinos en el pecho, uno de esos jerséis que le hubiera regalado o una novia muy celosa o una tía abuela paterna que viviera en un pueblo todavía más lejano, y todavía más pequeño.

El Barcelona, no sé si en un acto de ternura compasiva, igualó su fútbol al del rival y el partido resultó horroroso de cabo a rabo. El césped presentaba un estado que habría que condenar. Elías en el minuto 19 chutó acertadamente pero Masip paró sin problema estirándose a su izquierda.

Cada vez que las cámaras enfocaban al público, mi mujer hacía comentarios sobre lo afortunados que hemos sido. La vida sonríe en la ciudad y todo fluye ligero y amable. En los pueblos pasa la vida más lenta. Por eso las pieles de sus gentes son más gruesas y las facciones más duras y las miradas más penetrantes, como si a cada instante tuvieran el presentimiento de la muerte.

El portero Fuertes, en el 23, puso un buen puño para rechazar una falta servida por Adriano. El Barcelona continuaba confundiéndose con el Villanovense, con un fútbol que daba pena verlo. El palo del córner no era flexible y se rompió, y jugamos unos minutos sin banderín en una de las esquinas, como en un partido de la posguerra. En ese palo de hierro, antirreglamentario y roto, estaba el resumen del partido y del ambiente. Justo en aquel momento pudimos ver por la tele que el jersey de Cobos tenía, además, capucha. En el 39, memorable caño del local Víctor Calatrava a un tal Kaptoum que —por lo visto— es un jugador del Barça. En el 41, espectacular remate de espuela de Javi Sánchez, que se estrelló en el larguero.

El Villanovense consiguió aguantarle medio partido a un Barcelona vergonzoso sin que los de Luis Enrique generaran ni una sola ocasión de gol.

La segunda mitad empezó sin cambios e igual de vulgar que la primera. Qué aburrido es el fútbol cuando el talento no comparece. En el minuto 6 Mathieu chutó tan mal que merece ser consignado. En el 8, Adriano centró una falta con tan poca gracia que el balón salió llorando. El Barça, qué espanto. Al Villanovense no se le puede negar la compostura, ni el mérito, pero el fútbol es otra cosa.

En el minuto 18, entre Samper y Kaptoum crearon una superioridad numérica que concretó Sandro con un potente chut que salió ligeramente alto. En el 20, un disparo mucho más inocentón del mismo jugador fue el primero que el Barça lograba colocar entre los tres palos.
Burla a los locales

Un ridículo engaño en los córners que servía el Barça parecía una burla a los locales, como si los tomaran por memos. Dos jugadores en la esquina, uno levantaba la mano y hacía ver que chutaba pero sólo pasaba por encima del balón, sin tocarlo, y era el otro quien lo ponía en juego. ¿Por qué?

Partido ofensivo, insultante del Barça, con unos suplentes que demostraron ser no más que rémora. Estos chicos no sirven ni contra un Segunda B. Habrá que soltar lastre

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30 - Octubre - 2015

Villanovenses

Salvador Sostres

Ayer publiqué en ABC la crónica del partido del Villanovense contra el Barcelona y algunos villanovenses, y algunos extremeños se sintieron ofendidos. Lo que era humor fue tomado en serio, y hasta muy en serio.

Siempre ha existido el humor de hombres sobre mujeres y de mujeres sobre hombres, aunque hoy cualquier broma esté cerca de considerarse un delito. Siempre ha existido la rivalidad, sana y divertida, entre Villabajo y Villarriba, y también ha existido, y la literatura ha dado buena cuenta de ello, el humor que el campo ha hecho de la ciudad y el humor que la ciudad ha hecho del campo. Y en este particular, en el que mi crónica de ayer se inscribía, ha habido una especial sorna y sarcasmo sobre la ciudad, su gente, y su estilo de vida sin que nadie haya incendiado nada.

Bien, algunos villanovenses se sintieron ayer profundamente ofendidos, y nada más lejos de mi voluntad que ofenderles, y nada menos difícil para mí que pedirles disculpas. Yo creo que sin con el tiempo y desapasionadamente vuelven a leer el texto, y piensan en el humor que cada uno tiene y gasta, no les parecerá un artículo tan grave, ni su violenta reacción justificada. Aunque de todos modos, a mi edad tener razón es ya una nostalgia, y con el tiempo he aprendido que, la mayor parte de las veces, intentar hacer sentir bien a la gente es mucho mejor que convencerla.

Dos cosas sí me gustaría dejar claras: en un momento del delirio de ayer en las redes sociales, se dijo que yo había despreciado a Extremadura e incluso a toda Extremadura, cuando esto es absolutamente falso. La segunda es que muchos de los que en nombre de la educación y del respeto, y de sus sin duda nobles sentimientos, me escribieron para quejarse, lo hicieron con toda clase de insultos y amenazas ante los que mi crónica parecía una Primera Comunión. Y la tercera es que si cada día estrechamos un poco más los límites de tomarnos las cosas con una cierta deportividad, al final nadie podrá decir nada y nos vamos a aburrir bastante.

Dicho esto: villanovenses, villanovensas, que tengáis todos un muy buen fin de semana.

by BeHappy Co.