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En la operación le acompañan Juan Garrigues y Pedro Ussía Muñoz Seca

Sebastián Auger compra INFORMACIONES causando la dimisión de Jesús de la Serna como director

HECHOS

El 6 de Diciembre de 1978 D. Sebastián Auger se hacía con el control de Prensa Castellana editora del periódico INFORMACIONES.

LOS PERIÓDICOS DEL GRUPO MUNDO

GrupoMunAuger002 El Grupo Mundo presidido por D. Sebastián Auger posee ahora cuatro periódicos catalanes MUNDO DIARIO, 4-2-4, CATALUNYA EXPRESS y TELE/EXPRES y un periódico de ámbito nacional, el INFORMACIONES.

D. Abel Hernández (columnista de INFORMACIONES) explica a J. F. Lamata porque abandonó el diario con la llegada de D. Sebastián Auger:

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D. Fernando Orgambides (periodista de INFORMACIONES) habla con J. F. Lamata sobre la llegada de D. Sebastián Auger al diario:

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El mismo día en que se aprobaba la Constitución Española de 1978 se producía la siguiente conversación telefónica entre el presidente del Gobierno, D. Adolfo Suárez y el director de INFORMACIONES, D. Jesús de la Serna, según uno de los participantes de la conversación explicó a LA HEMEROTECA DEL BUITRE.

  • – Hola Jesús, ahora que se ha aprobado la Constitución te llamo para darte las gracias por el apoyo de INFORMACIONES. Este es un momento muy importante para el país.
  • – De nada, Presidente, también es un momento muy importante para mí, acabo de presentar mi dimisión, porque Sebastián Auger ha comprado el diario INFORMACIONES.

La etapa de D. Jesús de la Serna al frente de INFORMACIONES (la etapa conocida como ‘el milagro INFORMACIONES’ iniciada en 1968) terminó así al mismo tiempo que España aprobaba su nueva carta magna, cuando los bancos – cuyo abandono se había iniciado con la marcha del Banco Santander – traspararon sus acciones (el 96%) de la editora del periódico, Prensa Castellana, a un grupo de empresarios liderados por don Sebastián Auger compró la mayoría de las acciones del periódico.

D. Sebastián Auger, catalán y miembro del Opus Dei, había sido consejero delegado del desaparecido diario MADRID y había conseguido controlar un gran número de periódicos regionales como MUNDO o TELE/EXPRES, aunque ya para 1978 había muchos rumores acerca de sus dificultades económicas.

La dimisión del director se hizo pública una semanas después. Consultado por LA HEMEROTECA DEL BUITRE, D. Jesús de la Serna – que no negó la conversación antes reproducida – dio la siguiente explicación: “Intenté salir inmediatamente. Yo conocía a Sebastián Auger y me parecía el hombre menos indicado como dueño del periódico, así se lo dije. Él era muy convincente, me intentó retener y me prometió de todo, pero yo me fui a EL PAÍS invitado por Jesús Polanco, donde viví una etapa estupenda”.

LA NUEVA ESTRUCTURA DE LA EDITORA DEL DIARIO INFORMACIONES QUEDABA FORMADA DE LA SIGUIENTE MANERA:

El diario INFORMACIONES al anunciar el cambio de propiedad del periódico en su edición del 2 de diciembre evita hablar de la figura del Sr. Auger y se limita a hablar de un grupo de empresarios liderados por los Sres. Juan Garrigues (hermano del que era en ese momento ministro de Obras Públicas, D. Joaquín Garrigues Walker), D. Pedro Ussía (hermano de D. Alfonso Ussía) y D. José María Rotaeche. Pero el nombre del Sr. Auger como líder del grupo de nuevos empresarios no apareció hasta el día 6 de diciembre, el día del referendum para la nueva Constitución Española.

 auger D. Sebastián Auger.

  • Presidente – D. Sebastián Auger
  • Vicepresidente Primero – D. Juan Garrigues Walker
  • Vicepresidente Segundo – D. Pedro de Ussía y Muñoz Seca
  • Consejero delegado – D. Javier de Quintana y Yustafré
  • Vocales – D. Román Cantarero, D. Fernando Fernández Tapias y D. José María Rotaeche.

El propio Sr. Auger explicaría como fue la compra en un artículo en INFORMACIONES un año después:

En febrero de 1978 entré en contacto con los antiguos propietarios del periódico INFORMACIONES. Eran representantes de tres Bancos de prestigio reconocido [se refiere al banco Banesto, el Banco Central y la Banca March] y con afán de ayudar a las empresas independientes de la información. A lo largo de siete meses se fue elaborando la oferta de una posible compra. Me dieron a entender que preferían como figura de comprador no la del editor-persona física, sino un conjunto de individualidades que comprasen las acciones de la empresa. Mi familia está arraigada en los negocios de Prensa. Somos editores de cuatro periódicos en Barcelona, contamos con una editorial de libros, una distribuidora comercial y unas rotativas con su correspondiente taller de fotocomposición donde también se imprimen publicaciones ajenas. (…)

Ante el deseo que me expresaron los vendedores de INFORMACIONES, busque a unos señores que, en mi opinión, parecían reunir las condiciones exigidas [se refiere a D. Juan Garrigues Walker y D. Pedro Ussía], y con quienes mantenía antiguas relaciones, sobre todo con sus familias. Se trataba de dos señores cuyos padres respectivos, y hermanos, han sido amigos, y lo son, desde hace mucho tiempo. Les proporcioné asistencia técnica, colaboradores, asesores jurídicos y contables, etc., para hacer la operación de compra, pues no tenía experiencia alguna dentro del sector de Prensa, pero sí deseos particulares influir en la opinión pública. Se me ofrecieron amable e incondicionalmente como intermediarios, porque, además, en última instancia, carecían a título personal, de capacidad económica suficiente para una operación de tal envergadura, y no eran profesionales de la información a nivel de empresa.

La compraventa se realizó el 30 de noviembre del pasado año. Casi simultáneamente, minutos después de perfeccionarse y consumarse el contrato , en nombre de mi familia, adquirí ante agente de Cambio y Bolsa, el 70 por 100 de las acciones, pero desembolsé la cantidad íntegra exigida por los vendedores al 100 por 100 de las acciones.

D. Sebastián Auger (10.09.1979)

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– CAMBIOS EN LA REDACCIÓN

La dimisión de D. Jesús de la Serna y Gutiérrez Repide, con el que también se fueron otros importantes periodistas como D. Víctor de la Serna Arenilas o D. Abel Hernández, obligó a cambios.

D. Guillermo Solana fue nombrado nuevo director de INFORMACIONES por el Sr. Auger y D. José María Izquierdo (que había sido un primer espada en la redacción de la revista POSIBLE, opositora al franquismo en los últimos años de régimen) asumió el cargo de Subdirector del periódico y D. Fernando González el de redactor-jefe, ambos aparecían como personas cercanas a D. Juan Garrigues.

Otros miembros de aquella redacción con el diario INFORMACIONES en aquel momento consultados como don José María Torres Cervigón o don Fernando Orgambides, eran más críticos con aquel empresario: “Auger era un pirata, lo habia sido siempre. Compró el periódico únicamente para ganar dinero y fracasó”. Otros periodistas de aquella época mantienen juicios más equilibrados con el Sr. Auger, considerando que el periódico ya estaba muerto tras el abandono de la banca, aunque reconocen el error del Sr. Auger de comprar el diario pensando adquiriendo un periódico de ámbito nacional podría solucionar sus muchos apuros económicos por las deudas que acumulaba con los diarios del Grupo Mundo en Cataluña, entre los periodistas que mantuvieron posición al ser consultados se hayaba el entonces subdirector D. José María Izquierdo.

En lo que se refiere a D. Miguel Ángel Aguilar, en ese momento director de DIARIO16, que había coincidido con el Sr. Auger en MADRID, al ser consultado también mantuvo un juicio bastante crítico: “Auger quería formar un holding mediático a lo Ruiz Mateos, y al final todo fue bazofia”.

10 - Septiembre - 1993

Los «cierraperiódicos»

Víctor de la Serna Arenillas

El importante banquero había citado a las dos cabezas visibles de Informaciones en un hotel madrileño. Era a finales de 1978. El diario más emblemático de la etapa predemocrática desde el cierre del Madrid había entrado en pérdidas el año anterior, coincidiendo con la apariciónde los nuevos periódicos fundados tras la muerte de Franco y, de paso, con la asunción directa de la gestión del vespertino por parte de los bancos propietarios. Esos tres bancos (Banesto, Central y March) no tenían apetencias de bregar en el negocio de la información. Su socio, y promotor de la compra de Informaciones, el Santander, el que los había convencido para entrar once años antes en la empresa, los había dejado en la estacada en 1974 por «sugerencia» del último Gobierno franquista presidido por Arias Navarro. En los cuatro años transcurridos, los poco entusiastas accionistas -el negocio bancario y el periodístico son demasiado distintos, aunque las noticias que recibimos a diario parecen indicar lo contrario…- se habían negado sistemáticamente a gastarse un duro en un plan imprescindible de modernización del valeroso pero anticuado diario fundado en 1922 (y que se imprimía en una rotativa del 25). Así que iban a buscar comprador para el periódico, aún muy vivo en aquel momento: no en vano fue el único diario español que salió de la larga etapa de la dictadura con su prestigio incrementado y no disminuido. En resumen: el importante banquero iba a presentar la gran solución a los responsables del periódico.

Llevaban unos minutos reunidos cuando el importante banquero, visiblemente nervioso, anunció que había citado también a «alguien». Y pronto entró, espléndida cabellera al viento, ese «alguien»: era Sebastián Auger. Los dos responsables del diario entrecruzaron una mirada que lo decía todo. En cuestión de días ambos habían dimitido. Los bancos habían «vendido» Informaciones a Auger por una suma simbólica. (¿Una peseta? ¿Una peseta por acción? Poco importa…). Auger, ansioso por instalarse en Madrid, se había dado a conocer con un incipiente imperio periodístico barcelonés, sustentado en la revista Mundo y en varios periódicos encabezados por Tele/Express. Pero los cimientos financieros del tinglado eran -y los bancos bien debían saberlo: era de dominio público- más que endebles. Auger parecía sostener con espejos, como los magos de feria, su creciente cadena. Luego los tribunales descubrirían que el aprendiz de Maxwell español, más que a espejos, recurría a fórmulas tipificadas en el ordenamiento penal. La peripecia de la huida a América y la posterior entrega voluntaria de Auger a la justicia, de su encarcelamiento… todo ello conformó el, bien conocido, final de su historia megalómana de editor. Pero lo que interesa en el caso de Informaciones es que inauguraba una era peculiar en la Prensa española: la del mutis por el foro, en los medios informativos que acumulan pérdidas, de los editores tradicionales, para dejar paso -siempre previo el pago simbólico de alguna pesetilla- a un personaje o grupo de escasa solvencia o de nulos antecedentes en el sector de la edición, encargado de «relanzamientos» que siempre han desembocado en el cierre.

En el caso de Auger, la agonía sería relativamente larga. Intentó primero utilizar Informaciones para contentar ciertos intereses comerciales de sus socios dándole una línea editorial -prosoviética- muy original. Luego llegaron los tumbos empresariales, los cambios de director, un primer cierre y una desesperada y breve reaparición. Pero desde el primer día los dados estaban marcados. El «cierra periódicos» por delegación era ya una realidad.

18 - Septiembre - 1993

Auger y el cierre de INFORMACIONES

Sebastián Auger

El pasado viernes, 10 de septiembre, leí un artículo titulado Los cierraperiódicos, en el que se me alude personalmente, firmado por Víctor de la Serna, jr. Desde hace más de diez años, me impuse la obligación de no comparecer públicamente a defender lo que correspondía a mis derechos. El periodo de silencio lo doy por concluido y a partir de esta ocasión, si se me permite, contestaré a cualquier injuria o maléfica interpretación de las actuaciones que se me atribuyen. Dice el señor De la Serna, jr., que a finales de 1978 se celebró una cena en un hotel de Madrid. Exactamente fue el 2 de noviembre en el club Génova, convocada por Juan Garrigues Walker y a la que asistían los hermanos Víctor y Jesús de la Serna y Pedro de Ussía, excelente amigo donde los haya. De dicha cena, a la que comparecí una vez concluida, porque el avión del puente aéreo de Barcelona se retrasó, tengo una transcripción literal, cotejada y aprobada por un testigo de cargo y que aparece en un capítulo de mi libro La frágil memoria, de pronta aparición. Se trataba de explicar a los señores De la Serna, que el periódico había sido adquirido en un 70%, por mí mismo y por gente que me relacionaba en Cataluña y por un 30% por los señores Fergues, Ussía y otros varios, entre los que descollaban Fernando Fernández Tapia, Ramón Cantarero, J. M. Rotaeche, etc. La operación se formalizó con los bancos March, Banesto y Central, dirigidos por la primera entidad a través de Alfredo Lafita; el precio: 80 millones de pesetas, de los que entregaron en metálico 25 al 30 de noviembre de 1978, el resto se pagó a tocateja y a corto plazo. Los bancos asumían un compromiso de financiación que luego dificultaron ostensiblemente y nosotros aportábamos la gerencia ejecutiva de la empresa, un plan de inversión y la remodelación técnica del periódico, fundado en 1922 y que se imprimía en una rotativa adquirida de segunda mano en 1925. Nuestra empresa barcelonesa, con prestigio en aquella época, dígase lo que se diga, había arrancado en 1966 con la adquisición de la revista Mundo y con un grupo de industriales catalanes, entre los que se encontraban en considerable aportación de capital, los señores Casimiro Molins Ribot, Rafael Pich-Aguilera i Girona, Antonio de Dalmases, etc. Varios cientos puestos de trabajo creados de nueva planta, desarrollaban unos periódicos que reivindicaban derechos políticos a un régimen que estaba en transición final. La crisis del grupo, como se explicará con detenimiento en el libro, proviene por una interrupción financiera arbitraria a cargo del Banco Popular, de Luis Valls i Taberner y por Unión Industrial Bancaria, dirigida por Pablo Bofill de Quadras. Nos presentamos en Madrid con estas dificultades, pero con un proyecto nuevo y unas experiencias pactadas. La operación la conocía minuciosamente el honorable president de la Generalitat, don Josep Tarradellas, contó con el apoyo inicial de La Caixa de la Diputació de Barcelona y se negoció directamente con Adolfo Suárez, un crédito a través del Banco Rural y Mediterráneo. Quiero decir con ello que conmigo no se puede deducir que fuera «un personaje o grupo de escasa solvencia o de nuevos antecedentes en el sector de la edición» para promocionar «un relanzamiento que siempre desemboca en cierre», ni tampoco se puede decir «que se vendió el periódico por una suma simbólica de 1 peseta». Esto me incita a la sonrisa, cuando no una carcajada. Yo no sé lo que se habrá producido en El Independiente, el Ya o en El Sol; no resisto comparación con Antonio Asensio, ni con los prestigiosos directivos de la ONCE. Quisiera terminar diciendo que un periódico descapitalizado, con la interrupción de la ayuda financiera de los bancos vendedores, con graves problemas tecnológicos y de excesiva plantilla (con la ira contenida de los trabajadores contra la administración anterior), con un gobierno de Adolfo Suárez, tambaleándose y con una UCD desolada, ante una crisis de muerte y con la burguesía catalana asustada por el inminente cambio de régimen social y económico y ante una prensa progresiva (y libre como la que hacíamos nosotros), eran muchos elementos, que, posiblemente, por mi falta de talento, no se supieran conjugar. Pero De la Serna, jr., no puede hablar de «cierraperiódicos», cuando después de una cena, el 2 de noviembre de 1978, su padre y su tío, defendían sus puestos en la Junta de Fundadores y en la dirección del periódico respectivamente, financiando nosotros dichos servicios y sin el apoyo de los bancos que con tanta generosidad los mantuvieron en sus puestos directivos en una época anterior.

El Análisis

YA ESTABA MUERTO

JF Lamata

Si es verdad que la información que a un miembro de HEMEROTECA DEL BUITRE dio una importante figura del diario en aquel momento de que los accionistas (Banco Banesto, Banca March y Banco Central) vendieron al Sr. Auger por 1 peseta, la conclusión evidente es que aquello no fue una venta, fue un regalo, y un regalo ‘envenenado’ porque con un periódico vienen todos los empleados que quieren percibir sus sueldos y todas las deudas acumuladas. Es probable que el Sr. Auger pensara que un periódico en Madrid, como era diario INFORMACIONES, mientras aguantara, aunque fuera con deudas, era un importante órgano de influencia.

De manera clara o no, el diario INFORMACIONES no tuvo clara su línea, no era capaz de hacer frente al diario EL PAÍS, al que declararía la guerra y, lo que es más importante, no tendría ningún tipo de estabilidad empresarial, pues en Prensa Castellana estaba a punto de estallar una fuerte guerra accionarial entre los nuevos socios que acababan de ‘comprar’ el diarioLa suerte estaba echada.

J. F. Lamata

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