25 enero 2010
A pesar de las insinuaciones de la publicidad cadena de Sogecable, Samanta Villar no trabajó como actriz porno en ninguna secuencia durante sus 21 días introducido en la industria
El canal CUATRO (Sogecable/PRISA) apuesta por el sexto: Samanta Villar se meterá en la industria del porno durante ’21 días’ y Rafa Méndez dedica un ‘After Hours’ al sexo
Hechos
La promo se emitió el 25 de enero de 2010 por CUATRO.
26 Enero 2010
21 'gatillazos'
Samanta Villar. ¿Vimanta Sallar? ¿’So Manta’ Villar? ¡Qué tía más espabilada, oyesss! Ha resultado ser, después de tanto suspenso y sobreseimiento, la primera de la clase en materia promocional. La Trilera Mayor del teleperiodismo gonzo amenazaba con meterse en el papel de una actriz porno. Sin embargo, al final, la cosa queda en una especie de ‘gatillazo’ audiovisual. De meter, nada. Ni de sacar.
Si el bueno de Marshall MacLuham levantase la cabeza, fijo que sería para volver a meterla bajo tierra, cual avestruz avergonzado, tras comprobar que, con Samanta Villar como protagonista principal de una película falaz, el medio ya no es el mensaje a no ser que esté rodeado de pechos de silicona, enormes vibradores y trípodes de carne, rabadilla y hueso. «Me está empezando a dar asco el olor a condón y a sexo. Es que huele. Huele», dice Samanta poco antes de ver escupir a Torbe, máximo mentor del porno freak, desde su terraza a la gente que pasea por la Gran Vía. Muy educativo todo, sí.
Lo que se hace en pos de arañar un puntito de share. Miedo da. Cambia Samanta Villar el lujo, los porros y la chatarra por una versión periodística de El fontanero, su mujer y otras cosas de meter. Se dan cuenta ahora los de Cuatro, a estas alturas del partido, de que el sexo vende aunque uno no tenga nada que ofrecer más allá de un par de coños y cuatro ‘freaks’. Ahí es nada. Huele, apesta a próximo premio Ondas el experimento con gaseosa de esta ‘Villar’ renovada y en busca de tacos, bolas y agujeros donde meter su falta de pudor.
Al final, nada nuevo, por muy en pelotas que se nos mostrase a los profesionales del porno. ¡Ay, pobres! Tan sufridos. ¿Ninguno se dio cuenta del uso burdo, amarillista e infame que hicieron de ellos Samanta y su equipo? ¿Por qué los trataban como si fueran gorilas de la selva de la república del Congo en plena época de celo? Nada peor que una ‘pijiprogre’ dándoselas de liberal en materia de sexo. Sobre todo si ésta ejerce el periodismo rodeada, como desde la cadena se empeñan en recordarnos, «de muchos juguetes eróticos».
¡Jódete! Nada como cambiar el micrófono por un dildo/cipotón de 23 centímetros de largo por cuatro de diámetro para que las entrevistas le salgan bordadas a todo Nuevo Periodista de lo Morboso que se ponga a ello. Por ahí correteaba ‘la’ Villar anoche en su programa, rodaje tras rodaje, tan excitada como encantada de conocerse. Nace, gracias a Samanta Villar y su fullero ’21 días’, el Nuevo Periodismo para Pajilleros Compulsivos.
¿El resultado? Tres semanas de calentón para mostrar lo obvio. O sea, nada de nada. Aparte de muy mal gusto y un cutrerío bastante subido de tono. Samanta organiza un peripatético casting para rodar su escena porno. Tres chavalotes y una actriz. Dirige la propia Samanta. Con gatillazo al canto. «Cosas que no pueden faltar en mi escena porno. Uno: felación femenina. Dos: felación masculina. Tres: penetración (…) ¡Estudiar una carrera para esto!», se queja Samanta. Yo, ahí, le doy la razón. Eso sí, que no sirva de precedente, por favor. Debuta Samanta como directora (era previsible) y lo hace con butanero incorporado. ¿Qué será lo próximo?, ¿21 días comiendo mierda de perro para llamar un poquito más nuestra atención? Al tiempo.
28 Febrero 2010
Cuatro se 'calienta'
El presentador de ‘After hours’ promete cada semana «la hora prohibida» de la parrilla. El pasado lunes, el espacio de Cuatro recurría con nocturnidad a las drogas, bajo la denominación de ‘Colocados’ y mediante testimonios como los de una joven que fuma 60 porros diarios, otro capaz de mantener relaciones sexuales 12 horas seguidas gracias al ‘cristal’ y un tercero con tanta experiencia en el consumo de ‘tripis’ como para disolver una de esas pastillas en su ojo, frente al equipo del programa.
Rafa Méndez, otrora profesor de ‘funky’ en ‘¡Fama!’, ha cambiado las lecciones coreográficas por estas otras clases, que en su última edición tocaron techo con un 11,6% de ‘share’. El baile parece haberse trasladado a la parrilla del canal, plagada de novedades pero inmersa en una crisis de audiencia, precisamente cuando Telecinco prepara su llegada al canal.
En esa misma franja horaria, ningún programa de Cuatro había alcanzado tanto ‘share’ como ‘Colocados’ desde la inmersión de ’21 días’ en el porno (18,4% de share), a finales de enero.
Una semana después de ese hito de audiencia, ‘After hours’ tomaba el testigo de Samanta Villar, con una inauguración por los mismos derroteros, los de la industria audiovisual del sexo. Después, abordó el lujo; luego, las drogas, y, el próximo lunes, la prostitución.
‘La guía sexual del siglo XXI’
«Lo menos llamativo es la temática. Hemos abordado las drogas antes, por ejemplo en Callejeros», explican fuentes de la cadena. Actualmente, la oferta de la noche de los lunes se completa con el desinhibido programa ‘La guía sexual del siglo XXI’, del que, como hasta el título es explícito, no hace falta describir el contenido.
Relación de azar o de causa y efecto, la programación ha experimentado muchos cambios a partir del anuncio de la venta de Cuatro a Telecinco, acuerdo que adelantó EL MUNDO en diciembre. Cuatro asegura: «Seguimos buscando el ‘target’ comercial. No hemos dado ningún vuelco. Y, en las próximas semanas vamos a lanzar nuevos programas que reafirman nuestra identidad».
Eduardo García Matilla, presidente de la consultora Corporación Multimedia, expone: «Su público, joven y progresista, es el más infiel y está dispuesto a pasarse a las nuevas tecnologías. Para contrarrestar esa pérdida de espectadores, se han ‘desperfilado’, y en esa desorientación siempre abundan los errores».
Tras precisamente cuatro años en antena, el canal también ha recurrido a formatos de corte clásico para impulsar su audiencia, a riesgo de perder su sello de identidad. Últimamente han aparecido el magazine vespertino ‘Lo que diga la rubia’, presentado por Luján Argüelles y retirado por su baja cuota de pantalla (un 2,2%); su heredera a esa hora, la serie ‘Betty’ (con un ‘share’ medio del 3,1%); ‘Matinal Cuatro’, conducido por Ana García Siñeriz (su ‘share’ ha caído hasta el 3,2%), y la telenovela ‘Valientes’ (ese mismo día marcó un 3,8%).
Queda por ver el rendimiento del microespacio de salud ‘La botica’ -sin la abuela- y el reality ‘Bodas cruzadas’, de la mano de Patricia Gaztañaga, reina de los talk shows. A su vez, un formato conocido y exitoso como ‘Perdidos en la tribu’ registró, en su última incursión, el mínimo de la temporada, un 6,8% de cuota.
Los informativos de Cuatro, cuya redacción podría recalar pronto en la sede de Telecinco en Fuencarral, ya han sufrido la baja de Iñaki Gabilondo. El periodista ha puesto rumbo a CNN+ para prestar mejor servicio a la empresa Prisa-Sogecable, donde ya dan por perdido el control de Cuatro en favor de Telecinco. El desembarco del nuevo socio mayoritario se prevé para mayo o junio.
El último mes que el periodista donostiarra cubrió al completo en Cuatro, el de enero, con un 5,4% de share medio la noche de los días laborables, era la quinta opción de los espectadores, por detrás incluso de su rival directo La Sexta, cadena en la que Mamen Mendizábal lograba un 6,8% de share.
De hecho, este mes, a falta de una semana para su término, Cuatro podría verse superada por La Sexta, algo que nunca antes ha ocurrido. Ahí están lo resultados de lo que va de febrero: pierde Cuatro, con un 6,1% de cuota por un 6,2% de La Sexta. Es más, en marzo, esta última contará con el impulso de la Fórmula 1. En febrero del año pasado, Cuatro sacaba a La Sexta un 2,3% de cuota (por aquel entonces tenían un 9% y un 6,7%, respectivamente).
02 Junio 2010
Rafa Méndez, 'teletrinchado'
Rafa Méndez. Qué carrerón. Empieza el tío dándoselas de profesor Bacterio del cutreconcurso ‘Fama, ¡a bailar!’ y acaba reconvertido, a golpe de ‘share’ y malsana programación, en un agente provocador de medio pelo al servicio de Cuatro. Sí, Cuatro, esa cadena ‘prisera’ que descubrió recientemente, en un alarde de originalidad sin precedentes que emparenta a sus programadores con los de La Sexta, que hablar de sexo, fiestas, drogas, prostitución y demás zarandajas sensacionalistas, vende. Sin embargo, confunden Rafa Méndez y su populachero equipo la velocidad con la panceta. Mientras tanto, se les llena la boca al utilizar términos tan efectistas como ‘transgresor’ o ‘provocador’.
Lo único que provocan este Rafa Méndez –coreógrafo mediocre, pero sobrado de desparpajo– y su morboso ‘After hours’ son los bostezos propios de quien suelta espesas e ininteligibles parrafadas frente a la cámara y en plena sesión golfa. No nos engañemos. Anda el bailarín fiestero tan necesitado de un logopeda que lo enseñe a vocalizar correctamente como de un experto que ponga orden en ese programa de difícil calificación que, desde esta misma noche, presenta de nuevo ante una audiencia (insomnes y ‘voyeurs’) más que mínima.
Tiene gracia. Basta con echarse una cámara al hombro y recorrer puticlubs, ‘polvorancas’ o ‘rosillas’ para reinventarse y bucear, con un ligero barniz inspirado en el gonzo pero de lo más chapucero, en los contenidos de la novísima tele digital. Cambia Rafa Méndez de registro. Deja los programas ñoños de bailoteo por las noches en vela, siempre a la caza y captura del amarillismo extremo. Se transforma Rafa Méndez en una especie de Samanta Villar con querencia a hurgar, camarita en ristre, en los contenedores nocturnos de la telebasura.
Amenaza el presentador canario esta temporada con rizar el rizo de lo truculento. Tiene pensado meternos en la cama, y no necesariamente con todos juntos ni por este orden, con Ana Fernández, David Bustamante, Antonia Dell’Atte y Santi Millán, entre otros. Nos paseará, además, por las calles de Segovia rodeado de zombies, por fiestas friquis o por las trincheras de la II Guerra Mundial. Lo que es yo, no había visto tal despliegue de medios e innovadoras ideas al otro lado de la pantalla desde que Jordi Hurtado se puso al frente de un programa cultureta llamado ‘Saber y ganar’. ¿O sí?