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El banco presidido por José María Amusátegui designa a un administrador, José Ramón Laca, para que reemplace al endeudado fundador del grupo editorial poseedor del periódico DIARIO16 y la revista CAMBIO16

Crisis en el Grupo16: el Banco Central Hispano fuerza la marcha de Juan Tomás de Salas por incapacidad para pagar sus deudas

HECHOS

  • El 24.10.1993 el periódico DIARIO16 anunció que D. Juan Tomás de Salas dejaba de ser el presidente del Consejo de Administración de la editora de Inpresa (Grupo16) puesto para el que era reemplazado por D. Jesús de Ramón Laca.

JUAN TOMÁS DE SALAS CULPA AL GOBIERNO DE FELIPE GONZÁLEZ DE NO HABERLE SALVADO:

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En una entrevista concedida al diario EL PAÍS el fundador de DIARIO16 y CAMBIO16 culpaba al Gobierno de D. Felipe González de ser el responsable de su salida. El Sr. Salas se refería al hecho de que el Gobierno no había querido darle más prestamos/créditos para poder pagar las deudas que debía a los bancos, en especial al Banco Central Hispano.

¿EL NUEVO PRESIDENTE DEL GRUPO16, UN RECOMENDADO DE LOS HERMANOS ANSON?

Según escribió el periodista del Grupo PRISA D. Ernesto Ekaizer, D. Jesús de Ramón Laca, el nuevo presidente de Inpresa designado por el Banco Central Hispano era un recomendado del influyente director del diario ABC, D. Luis María Anson y su hermano D. Rafael Ansón.

25 Octubre 1993

Juan Tomás de Salas, un nombre decisivo en la prensa de la transición

Pedro J. Ramírez

Durante más de la mitad de los 17 años en los que Juan Tomás de Salas ha sido presidente de DIARIO16, yo fui el director de ese periódico. La opinión pública conoce de sobra nuestras versiones divergentes sobre los hechos que dieron pie a mi destitución en 1989. Al margen de ese debate, siempre ha quedado en mi ánimo la frustración de todo proyecto inacabado y el convencimiento de que la turbulenta historia de la prensa española de los últimos años habría sido distinta si las capacidades de quienes dejamos aquella casa, hubieran permanecido unidas a las de quienes, con Juan Tomás de Salas al frente, continuaron en ella. En este momento en el que las circunstancias específicas de DIARIO16, dentro de un contexto nada propicio para la consolidación del pluralismo informativo, han desembocado en su sustitución al frente del periódico que fundó, es de justicia subrayar la importancia de la personalidad emprendedora de Juan Tomás de Salas en la historia de la transición española. Con sus aciertos y errores, muy pocos individuos han aportado tanta pasión innovadora, tantos elementos de modernización y progreso a la sociedad española de los años 70 y 80. Otros habrán tenido quizá mayor pericia para consolidar sus iniciativas periodísticas, pero la contribución de Juan Tomás de Salas a que España diera un salto adelante en esa encrucijada decisiva es un mérito indiscutible. Así debe constar, incluso en un ámbito como el nuestro más propenso a las mezquindades que al reconocimiento de los valores ajenos.

27 Octubre 1993

Juan Tomás de Salas

Martín Prieto

Quien escribe se proscribe, y no digamos ya si el trabajo de escribidor lo doblas con el de editor y hasta director de tus publicaciones. Salvo por defender gallardamente sus propios intereses nunca he retado a Jesús de Polanco, ni dios me lo permita, pero hasta me habría agarrado a las trompadas con él si le hubiera dado por escribir o por hacer la primera de su periódico, porque en el envite hubiera puesto en precario su imperio o se lo habría llevado por delante. Todos tenemos muchos problemas, y quizá el peor y también el más grato y agraciado de los que ha padecido Juan Tomás de Salas, hasta hace un cuarto de hora presidente de DIARIO16, ha sido el de no poder olvidarse que en definitiva es un periodista. De él tengo un conocimiento errático, habitado por casuales pero constantes desencuentros, y más de hemeroteca que de trato personal. Y como en este oficio de cuatreros propendemos a no darnos ni agua los unos a los otros quiero saludar a este hombre, hoy en una hora que ha de resultarle amarga, dándole la caridad y la justicia que quisiera para mí. Teniendo en cuenta toda la guerra que todavía va a dar y todos los pies que le quedan por pisar no le voy a hacer la necrológica, ni falta que le hace, pero me quiero rascar la comezón de verle despedido tan cicateramente de su primera gran etapa profesional. Con tanta racanería de la que nos propinamos a nosotros mismos, que ha resultado todo un sombrerazo caballeroso y elegante el que le ha brindado este periódico de alguna manera tan dolorosamente extraído del suyo. ¿Que es un cabrón con pintas? Y yo también. Siempre he sostenido, y nadie ha podido negármelo empíricamente, que para patronear un circo o un medio informativo es condición imprescindible ser un poco hijo de puta. Y aun así te comen. ¿Que ha sido blando de corazón con tantos malos amigos que a la postre no le han dado ni las gracias?; pues a ver si cito a este hombre para relatarle mis desdichas que no serán tan aparatosas como las suyas, pero sí igual de padecidas. Lo que me interesa de este cincuentón melenudo es que cuando otros se acariciaban el mondongo, ya estaba conspirando para meterle la democracia a Franco debajo de la cama. Otros por edad, poquedad o convicción se quedaron mirando al cielo a ver si llovía, y éste hubo de salir corriendo buscando el amparo de la Embajada de Colombia, y en la que recibía la visita de Jesús Aguirre, probablemente ya pre-duque de Alba, disfrazado de jesuita como si no supiera de corrido la brigada políticosocial que conocía a todo aquel voluntarista elenco desde Julio Cerón hasta el último mono. Tras su periplo internacional, ¿para qué nos vamos a engañar?, le mete un gol al franquismo agonizante con una revista económica llamada CAMBIO16 que dejara el guarismo de tal empeño en la historia de la recuperación de la libertad de Prensa en España. Es banal reconocérselo porque ese mérito a Juan Tomás de Salas nadie se lo podrá hurtar jamás y siempre le será permitido el legítimo título de adelantado.

30 Octubre 1993

"Un tal Laca..."

Ernesto Ekaizer

Fue Luis María Ansón, director de ABC, quien introdujo a Laca en el universo de DIARIO16 hace un par de semanas. Tanto Luis María como su hermano Rafael conocen a Laca de antaño.

He aquí cómo ocurrieron los hechos. El viernes 22 de octubre, Juan Tomás de Salas renunció en el consejo a la presidencia de Inpresa, editora de DIARIO16, y propúso, en nombre del accionista mayoritario, Inpulsa, el nombramiento de Jesús de Ramón-Laca como su sucesor. A continuación, Salas dejó la sala del consejo, se reunió con Laca diez minutos y, acto seguido, el recién llegado presidió la reunión del consejo. Leyó el acuerdo con la dimisión de Salas y rogó que se incluyera un agradecimiento a su gestión. ¿Quién nombró a Laca? La respuesta -Salas- es una media verdad, que, como todo el mundo debería saber, puede ser una entera mentira. Fue Luis María Ansón, director de ABC, quien introdujo a Laca en el universo de DIARIO16 hace un par de semanas. Tanto Luis María como su hermano Rafael conocen a Laca de antaño. Cuando Laca era subdirector de Empresas del Estado, una dependencia de Patrimonio del Estado, Luis María Ansón ocupaba la presidencia de la agencia EFE, empresa del sector público. Ese viernes 22 Laca anunció a los consejeros que su primera medida sería nombrar un hombre para el día a día: José-Ventura Olaguíbel. El martes 26, por tanto, este hombre vinculado a Ansón -fue director gerente de la Agencia EFE en su época- asumía su función.

Estos hombres han terminado por abrir el paraguas que el Banco Central Hispanoamericano (BCH) necesitaba para dar, después de mil vueltas, la luz verde al cambio de titularidad del poder en DIARIO16, habida cuenta de sus conocidas dificultades económicas y financieras. Esta operación tiene dos antecedentes últimos: el fracaso del plan para que el BCH y el Banco Bilbao Vizcaya (BBV), por negativa de esta última entidad, capitalicen sus créditos oficialmente y participen en el reflotamiento de la publicación, por un lado, y la fantasmagórica aparición de Jacques Hachuel, el sepulturero de EL INDEPENDIENTE, el pasado verano. Hachuel envió un contrato a Prensa Española, editora de ABC, y al BCH en el que proponía que el citado diario se hiciese cargo de la gestión de DIARIO16, tras una suspensión de pagos pactada y la valoración de su capital en una peseta. El sepulturero de antaño era aquí un comisionista.

Sabemos que los términos de cualquier suma algebraica no son fijos. Laimpresentabilidad de Hachuel hizo inviable aquella operación. Pero en la nueva suma aparecen algunos de sus términos: Luis María Anson y Rafael Ansón. El primero ha ayudado a gestar la operación, mientras el segundo, que asesora al BCH «en temas informativos de difusión y comunicación», se situó en su plan discreto habitual, detrás de los bastidores.

El BCH, desde la época del Hispano, apoyó con créditos a DIARIO16. Por tanto, no se puede decir que esté entrando ahora en la publicación. Lo cierto es que esta movida se sitúa en el contexto de su apuesta por medios de comunicación. El BCH concedió créditos a Antonio Asensio para comprar un paquete de ANTENA  3 TV y más tarde, a mediados de este año, compró un 12,5%, de la citada empresa de televisión, para luego adquirir un 12,5% del propio Grupo Zeta, posición idéntica a la que compré Mano Conde, cuya procedencia fue la participación del 25% de Rupert Murdoch.

Salas sólo oyó hablar de Laca cuando uno de sus colaboradores le habló de la recomendación de Luis María Anson y supuso que su hermano Rafael estaba en el ajo. Cuando cruzó nombres con el estado mayor del BCH y alguien pregunté quién es el hombre, el editor dijo ieureka!: «Hay uno que suena… Un tal Laca». Los banqueros, que montaron la comedia, dijeron: «Ah… Sí… Jesús Laca…»

Ernesto Ekaizer

Días de Papel

José Luis Gutiérrez

La primera vez que oí hablar de Jesús Ramón Laca Cotorruelo relacionado con DIARIO16 el verano de 1993, su nombre me sonó familiar. La persona que me sugirió acaso que él podría estar interesado en ocuparse del periódico fue en conversación personal, el que sería más tarde presidente de Dragados y Construcciones antes de su absorción por la ACS de Florentino Pérez, Santiago Foncillas, entonces vicepresidente del Banco Central Hispano. Más adelante sería Luis María Anson, director del diario ABC, el que me proporcionó informes – optimos – sobre él. Le conocía bien, tras haber convivido profesionalmente juntos durante casi cinco años en la Agencia EFE presidida por Anson. Laca fue consejero de la Agencia estatal en representación del Patrimonio del Estado.

Cabe preguntarse cómo una persona como Jesús Laca se atrevió a asumir la presidencia y posterior propiedad de las sociedades del Grupo16, cuya delicada situación no presagiaba precisamente una evolución sosegada de los acontecimientos, como así sucedería. Los impulsos nostálgicos, su condición de antiguo y fiel lector de las publicaciones del Grupo a lo largo de toda la transición democrática probablemente le llevaron, según su versión, a tan romántica decisión. Otros medios aseguran que lo hizo atendiendo una petición del BCH, banco con el que mantenía estrechos vínculos y relaciones, especialmente con Santiago Foncillas y José María Amusátegui.

Las cosas habían empezado a ir sindicalmente mal a partir de aquel verano de 1993. Ya en el mes de julio de aquel año, el 27, me vino la sorpresa. Me entrevisté en su despacho del banco con el presidente del BCH, José María Amusátegui. El motivo del a visita no era otro que detallar la forma en la que el banco se ocuparía de proceder al ingreso correspondiente para atender parte del pago de la nómina y de la paga extraordinaria, antes del éxodo vacacional de agosto que ya habíamos acordado, sin mayores detalle que tendría que producirse.

Cuando Juan Tomás de Salas acudió a mi despacho no daban crédito: El banco se desentendía de aquel compromiso adquirido previamente pocos días antes conmigo, el director del periódico.

Finalmente se pudo solucionar el escollo con el banco que puso al servicio del periódico la cantidad prevista y fueron unas vacaciones tranquilas.

Sin embargo, aquel suceso aparentemente de menor importancia, provocaría la ruptura de la postura unitaria de los dos principales acreedores, BCH y BBV – este último banco, sus responsables, encabezados por Emilio Ybarra, tuvieron un buen comportamiento con DIARIO16 – Algún tiempo después, el 20 de abril de 1994, en un almuerzo con un alto ejecutivo del BBV me aclararía la razón de aquel desencuentro que no llegué a entender en su momento. Según me informó, habían decidido ceder todo el protagonismo al BCH con respecto a DIARIO16 y desentenderse del periódico, porque el banco presidido por Amusátegui, al hacer frente a la nómina del mes de julio de 1993, había incumplido el acuerdo existente entre ambos bancos que establecía la negativa a aportar ni una sola peseta más a DIARIO16 y Juan Tomás de Salas.

Desde entonces entiendo que los propietarios reales del periódico, del Grupo, merced al endeudamiento que pesa sobre él, son los bancos BCH y BBV. Las palabras de Amusátegui son amables, pero inquietantes. No se puede seguir así, es preciso un plan de saneamiento quirúrgico que ponga las cuentas a cero y Juan Tomás de Salas no parece ser la persona más adecuada para llevarlo a efecto.

Santiago Foncillas, vicepresidente del banco BCH, llegaría a ser especialmente crítico con Salas, al que responsabilizaba de ser un administrador caótico, manirroto y despilfarrador, en ocasiones pro domo sua. Una empresa en crisis, quebrada, me diría, no puede permitirse el lujo de los gastos suntuarios de Juan Tomás de Salas.

En septiembre, Juan Tomás recibe una llamada de una conocida personalidad del BCH, utilizada habitualmente por los máximos responsables del banco para tareas especialmente ingratas. Se trata de Epifanio Ridruejo – Epi, según se le conocía familiarmente en el grupo. Sería terminante: o la venta o la quiebra del Grupo. Salas cede y acepta la llegada de Laca. No tiene otra salida.

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