17 diciembre 1985

El magnate mediático italiano Silvio Berlusconi, considerado ‘amigo de los socialistas’ en ese país, se reúne en España con el presidente Felipe González para sondear crear una TV privada en España

Hechos

Publicado en ABC del 17 de diciembre de 1985

Lecturas

En su columna en ABC del 17 de diciembre de 1985 Jaime Campmany Díez de Revenga advierte que Silvio Berlusconi, el magnate de la televisión italiana del que habla como si fuera un amigo de los socialistas puede estar planeando entrar en el negocio de la televisión privada en España de la mano del Gobierno de D. Felipe González Márquez.

17 Diciembre 1985

Cena de negocios

Jaime Campmany

Leer

«L´Egreggio signore Silvio Berlusconi e stato ospite alta Moncloa». Creo que se entiende, pero lo diré en castellano y en román paladino, tal como suele el pueblo hablar con su vecino. Berlusconi ha cenado en La Bodeguilla. Como ustedes saben, y si no lo saben, ya se irán enterado, Berlusconi es el magnate italiano de la televisión. Vive en un castillo o palacio, como un cardenal del Renacimiento, pero eso no le impide ser amigo y consocio de los más ilustres socialistas europeos. Silvio Berlusconi está construyendo un imperio televisivo en el viejo continente. Domina la televisión privada en Italia, y ahora, al amparo de su amistad y relaciones con el presidente Mitterrand, se ha introducido en Francia (parece claro que los socialistas son enemigos del capital, pero sólo cuando el capital lo tienen otros).

De Francia, y aprovechando quizá que ya no hay Pirineos, Berlusconi ha pasado a España, precisamente en los momentos en que se está tratando el asunto de la televisión privada en nuestro país. La cena en La Moncloa se ha celebrado en secreto, no sabemos si por razón de Estado o por cautela comercial. ¿Quién más asistió a esa importante y reveladora cena? Pues eso no lo sé.  Casi todos los secretos de la política son secretos a voces, pero también son secretos a medias. Si además de Silvio Berlusconi hubieses asistido a esa cena, por ejemplo D. Enrique Sarasola, y si además de don Enrique Sarasola hubiese asistido también don Gustavo Cisneros, entonces habría que decir eso que mi bisabuela decía cuando se olía a gato encerrado: ¡tate!

La cena de la Moncloa habrá que relacionarla con la reciente operación de don Jesús Polanco y su entrada en la Sociedad Española de Radiodifusión (SER), Silvio Berlusconi, Enrique Sarasola, Gustavo Cisneros y Jesús Polanco. Hagan ustedes una mezcla con esos nombers, métanlos en las coctelera, agítenlos durante unos meses y quizá luego salga de ahí una cadena privada de televisión. Si además en los problemas de esa cadena empiezan a decirnos lo de que socialismo es libertad, lo de los cien años de honradez y lo de que los ochocientos mil puestos de trabajo son un error de cálculo, ya está; ya no hay que darle al asunto más vueltas: ciertos son los toros.

El ocaso y la decadencia de don José María Calviño no va a llegar por el lado de Fraga, sino de Berlusconi. Por mnaipular reportajes sobre el jefe de la oposición, o por manifestar públicamente que hará todo lo posible para que Fraga no gane unas eleccioens, nadie va a inquietar al señor Calviño. Su declive y derrumbamiento puede llegar por el otro costado. Los socialistas habrán usado y abusado de la televisión pública mientras estén en el Gobierno, y cuando lo dejen, si es que lo dejan, disfrutarán de la televisión privada. De una televisión tan privada que sólo sera de ellos. O sea, que nosotros al ocio, y ellos al nec-ocio..

19 Septiembre 1988

Berlusconi no cree en las privadas

Francisco Yagüe

Revista TP

Leer

Aprovechando que su equipo, el Milán, le metía tres roscos al Madrid en Bernabéu, Silvio Berlusconi habló de su ‘otro negocio’, la televisión. Y acompañado como siempre por Valerio Lazarov, ha vuelto a insistir en que no cree en el futuro de las televisiones privadas en España.

Eso, dicho por el rey de las privadas italianas, es un serio aviso para los aspirantes a montar aquí su pantallita. La explicación de Berlusconi es fácil y lógica: se tardarán cinco años en la penetración de las privadas, y en este tiempo les habrán comido el pastel las autonómicas. Por algo ‘Sua Emittenza’ ya pactó hace meses con catalanes, gallegos y vascos. Y en sus planes futuros está el hacer lo mismo con madrileños, andaluces y valencianos.

Incluso habla de la futura creación de una red europea de televisiones autonómicas.