20 agosto 1977

Es la primera vez que un famoso español negocia con una revista la exclusividad de la boda

María del Mar Martínez-Bordiu Franco ‘Merry’, nieta del dictador, se casa con el periodista Jimmy Giménez-Arnau y venden las fotos de su boda en exclusiva a la revista ¡HOLA!

Hechos

  • El 20.08.1977 la revista ¡HOLA! publicó las fotos en exclusiva de la boda entre Dña. María del Mar Martínez-Bordiú Franco con D. Joaquín Giménez-Arnau Puente.

Lecturas

El 20.08.1977 la revista ¡HOLA!, cuyo director-propietario era D. Antonio Sánchez Gómez y cuyo redactor-jefe era D. Jaime Peñafiel, publicó el reportaje con las fotos de la boda entre Dña. María del Mar Martínez-Bordiú Franco ‘Merry’ (nieta de Franco) y el periodista D. Joaquín Giménez-Arnau Puente.

El matrimonio durará cinco años y se divorciarán en 1982. 

Jimmy en 'Yo, Jimmy. Mi vida entre los Franco' (Planeta)

Jimmy Giménez Arnau

1983

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Fui a hablar con el dueño Antonio Sánchez Gómez, que además es su director. Me acerqué a la redacción, en la calle Miguel Ángel número 1 y fui atendido por Jaime Peñafiel, persona de quien nunca me he fiado, pues me resuta liviana. Efectivamente, me recibió Jaime Peñafiel y de entrada me relató que él había asistido a 32 bodas reales. Le contesté que la mía no era real y que él, desde luego no iba a asistir, recordándole que yo quería hablar con el director y no con él. Al oír esto, el director me recibió en el acto, hablamos y quedamos en que me daría un millón por la exclusiva. Hoy, lo sé, por esa boda que entonces saqué un millón cobraría cinco o seis. Era la primera vez que yo vendía una exclusiva social y pagué la novatada. Hice un negocio imbécil. Jaime Peñafiel me amenazó con ir a la boda y yo le avisé que no entraría. Los dos cumplimos nuestra promesa: fue y no entró.

¡HOLA! y el hijo de Sánchez. Historia de una revista amable

Jaime Peñafiel

1994

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Tras exponer Giménez-Arnau sus pretensiones económicas que eran, por supuesto, muy superiores a ese millón, Jimmy pidió permisa para consultarlo con la novia, Merry, que -oh casualidad – se enconraba esperándole en un pequeño bar frente a la redacción de ¡HOLA!. El director me pidió que fuera yo quien discutiera con Jimmy el tema del dinero porque ¡HOLA! no estaba dispuesta a darle más que ese millón que le había ofrecido en el primer momento.

Jimmy lleva razón cuando escribe que hoy por una boda así podría haber cobrado cinco o seis millones. Siempre ignoré por qué el director de ¡HOLA! ofreció tan poco dinero. Posiblemente porque no le agradó el modo en que el asunto fue plantead  por los interesados, o no le gustó que Merry se quedara en el bar en lugar de entrar en la revista.

Luego vendrían muchas más, pero ya de la mano del hijo [Eduardo Sánchez Junco]. Pero todas de medio pelo, cuando no falsamente exóticas y celebradas con el único fin de dar el pelotazo y llevarse el dinero de Edubank, nombre con el que los famosos que mercan con sus miserias denominan a ¡HOLA!.

El Análisis

JIMMY INAUGURA UN MODELO DE NEGOCIO

JF Lamata

Los editores de revistas rosas sabían que cuando más lograban vender era cuando se producía una boda, y esos días lograba vender más le que tuviera la mejor foto de portada del evento. Pero en aquel 1977 el dueño de ¡HOLA! Antonio Sánchez Gómez se encontró con que Jimmy Giménez Arnau se presentaba en su puerta y le decía que si le pagaba 1 millón de pesetas, prohibiría a los fotógrafos de sus competidores poder entrar y, por tanto, sólo ¡HOLA! tendría las fotos de aquella boda, en exclusiva. El negocio salió redondo para ¡HOLA! y Jimmy cobró su millón. Tarde comprendería que, de acuerdo a las ganancias de una exclusiva así podría haber ganado bastante más. El entonces Director de DIEZ MINUTOS, Javier Osborne le diría que si hubiera acudido a él le hubiera soltado cuatro millones de pesetas.

Luego, como, siempre, circularían versiones dispares. Jaime Peñafiel asegurando que gracias a él se pagó mucho menos de lo que Jimmy pretendía, Jimmy asegurando que su cuñado Francis Franco había cobrado 8 millones a sus espaldas por aquello, etc. Pero el hecho es que habían inaugurado un nuevo modelo de negocio. A partir de ese momento las bodas no serían abiertas, sino negociadas para aquel que las comprara. Y nadie duda que el mejor ‘comprador’ sería ¡HOLA! bajo la batuta de Eduardo Sánchez Junco, el hijo de quien inauguró la práctica, Antonio Sánchez Gómez.

J. F. Lamata