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Ana Rosa Quintana y Risto Mejide defienden desde sus programas a su todavía jefe que acaba de cumplir los 70 años

Mediaset anuncia que Paolo Vasile dejará de ser su consejero delegado y el periódico EL MUNDO lo interpreta como una destitución por la caída en audiencia

HECHOS

El 17.10.2022 el diario EL MUNDO anuncia en su web de la inminente destitución de D. Paolo Vasile como consejero delegado de Mediaset España.

El día 18 de octubre de 2022 EL MUNDO dedicó una doble-página anunciar el inminente fin del Sr. Vasile.

18 Octubre 2022

Mediaset prescinde de Paolo Vasile

Eduardo Fernández

Paolo Vasile abandona el puesto de CEO de Mediaset España. El principal ejecutivo del sector audiovisual español en el último cuarto de siglo dejará próximamente sus funciones, tal y como adelantó ayer EL MUNDO en su edición digital. El directivo romano cumpliría 70 años en 2023 y el grupo italiano del que depende ya ha puesto punto y final a su trayectoria: el hombre al frente de Telecinco y Cuatro enfila su retirada de la compañía. Las audiencias, su principal aliado hasta la fecha, ya no están de su parte.

Borja Prado, presidente de Mediaset España, cuenta por su parte con el respaldo de Italia para continuar en su puesto, en el que recaló este mismo año. Eso sí, el grupo necesita una nueva figura en la silla de CEO, una remodelación que se empezaría a esbozar en una reunión extraordinaria que se celebrará la próxima semana, en principio el miércoles 26 de octubre -una cita del consejo sería en principio la fórmula indicada para iniciar este proceso -. La junta sería necesaria si, además, se quisiera prescindir de Vasile como consejero, no sólo como CEO de la compañía.

Mediaset España está inmersa en una gran operación desde Italia liderada por Pier Silvio Berlusconi, hijo del magnate y político Silvio Berlusconi y heredero en la práctica del conglomerado mediático de su padre, como directivo ejecutivo de MFE-MediaForEurope. La matriz italiana controla ya en la práctica cerca del 83% de Mediaset España, y sobre la mesa está la creación de un grupo paneuropeo que pueda plantar cara al masivo desembarco de plataformas de streaming que Netflix lidera.

Para lograrlo, entre las líneas de actuación de Berlusconi hijo está la renovación de los puestos de mando y Vasile encarna con todas sus características etapas anteriores; no en vano, ocupa el puesto de CEO desde 1999 y ha acumulado un poder inaudito en todo el panorama mediático español, con capacidad de decisión en el día a día, dedicación plena a esas labores y una relación íntima con no pocos de sus presentadores estrella. De hecho, según fuentes de este diario, algunos de estos periodistas, por todos conocidos, ya tienen constancia de la inminente salida de Vasile.

Hasta la fecha, Vasile había enderezado cualquier crisis por su sobresaliente rendimiento en los rating, con unos costes además nada elevados y una red de productoras cercanas, en muchos casos participadas. Telecinco era líder día sí y día también, con un modelo de parrilla que ha creado escuela: programación río en la que todos los programas se retroalimentaban gracias a la incesante generación de contenidos de los realities, desde el seminal Gran Hermano hasta Supervivientes, una práctica que aún persiste con La isla de las tentaciones como principal representante.

Sin embargo, en los tiempos de Netflix, Disney+, Amazon Prime Video o HBO Max, esa estrategia parece desgastada. Atresmedia, el otro gran grupo audiovisual privado, ha ganado la partida: desde el pasado mes de noviembre, tiene a Antena 3 como líder de audiencia, y además ha posicionado su segunda cadena, La Sexta, como referente informativo en televisión. La salida de Paolo Vasile tendría lugar justo cuando se cumple un año de la pérdida de ese liderato. La familia Berlusconi considera que se presenta el momento idóneo.

La eficiencia de Mediaset ha sido incontestable, pero más en audiencia que en publicidad. Vasile había impuesto su modelo hasta el punto de erigirse en 2014 como máximo ejecutivo del brazo comercial (PubliEspaña), del que han salido Giuseppe Tringali, primero, y Marco Seniga, después.

La presencia comercial en los canales de Mediaset no se vendía todo lo alta que un frío análisis de los datos haría pensar. No todos los contenidos eran del gusto de los anunciantes, se deduce. Por contra, Borja Prado acredita un perfil de influencia muy alejado de Vasile, siempre reacio a mantener línea con los políticos o a darles espacio en televisión, al alcanzar por lo general unos datos de audiencia modestos.

Antes del verano, esta salida ya estaba sobre la mesa y era conocida por algunos de los inquilinos de los principales despachos de Mediaset España (también por quienes se sientan en las sillas centrales de sus programas más seguidos). Vasile, poco propenso a dejar el puesto de mando desde el que se decide qué se ve y qué no en el televisor, parecía ya contar con la posibilidad de abrir hueco a nuevos ejecutivos como reemplazo en las labores ejecutivas de la compañía. Tal y como ha podido saber este periódico, el fin de ciclo comienza y se pone en marcha la próxima semana.

Vasile es el máximo exponente de la televisión española del siglo XXI. La telerrealidad, tan implantada en este país, le tiene como gran artífice, salpimentada con algunas compras estratégicas de derechos deportivos, desde competiciones de motor hasta el fútbol de la Selección Española, ganadora de títulos narrados en Telecinco o Cuatro.

Durante muy largos períodos de tiempo, Telecinco ha sido la cadena más vista de España (claramente entre 2004 y 2008 y más adelante entre 2012 y 2021), dentro de un grupo que integró a Cuatro y que cuenta con otros canales como FDF, Divinity, Energy, Boing y BeMadTV, además de la plataforma MiTele.

Mediaset acapara más de la cuarta parte de la audiencia televisiva en abierto (un 26% a cierre del último mes de septiembre) y una proporción mucho mayor en lo que respecta a la tarta publicitaria del sector (un 41,8% de la inversión total en el medio, canales de pago incluidos, según el recuento de Infoadex correspondiente al primer semestre del presente año).

El directivo italiano, con sus ilustrativos madrugones cuando aún es de noche para cotejar recién levantado los índices de audiencia del día anterior, es el responsable de todo esto.

MEDIASET LO DESVINCULA DE LA CRISIS DE AUDIENCIA

No por la audiencia. La compañía esgrime que la salida de Vasile estaba prevista y consensuada desde hace «muchos meses», lo que «muestra que esta retirada no está relacionada con el descenso de audiencia de las ultimas semanas de Mediaset España».

Relación «excelente». En un comunicado, MFE destacó que los resultados obtenidos por Vasile en 23 años de gestión son «únicos y extraordinarios», y que su relación con el Media For Europe es y seguirá siendo «excelente».

Tras la opa de julio. Las mismas fuentes, recogidas por Europa Press, recuerdan que tras la opa lanzada en julio por Media For Europe sobre el 44,31% del capital de Mediaset que no controlaba, MFE logra alcanzar el 82,92% del capital y los derechos de voto de Mediaset España.

La Telecinco de Prado: influencia, no sólo ‘share’

No abundan los ejemplos de empresas tan sumamente alineadas con la visión de su CEO, y Mediaset España es paradigmática en ese sentido. Sin Paolo Vasile, la compañía tendrá que replantearse por completo su modelo, que hasta ahora ha primado el liderato de audiencia en Telecinco y hace ya un año que ha perdido ese argumento casi único y antaño incontestable. Borja Prado, el presidente de este grupo audiovisual, afronta una remodelación profunda para la que hay que encontrar un CEO.

Según las fuentes del sector consultadas por EL MUNDO, para la nueva Mediaset hay una hoja de ruta: influencia. Prado acredita un perfil de buenas relaciones institucionales tanto en España como en Italia, con cargos de primer nivel en Mediobanca, Enersis, Lazard Asesores Financieros, Rothschild, UBS… Este ejecutivo presidió 10 años Endesa, amparado por el grupo italiano Enel, y ha sido consejero independiente y dominical de Mediaset antes de presidir este grupo audiovisual.

La Telecinco del futuro, ante el año electoral que se avecina, apunta precisamente en esa dirección: más política e influyente, menos rosa y estridente. Vuelco en el modelo.

El pasado mes de febrero se conoció que Prado sustituiría a Alejandro Echevarría, presidente de Mediaset España durante 26 años, desde 1996. El relevado se complementaba a la perfección con Paolo Vasile: representación institucional, mano izquierda con los agentes del sector y buena disposición para las reuniones de puertas para fuera, nada que ver con la concienzuda y perseverante labor de puertas para adentro de Vasile, inmiscuido en el día a día de Telecinco como muy pocos consejeros delegados con sus respectivas empresas.

Esta batalla por la influencia se adivina fundamental para la televisión española en abierto, un campo para la liza al margen de gigantes norteamericanos del streaming como Netflix o Disney+. Los medios de comunicación, al margen de su mayor o menor rentabilidad, tienen un poder de prescripción excepcional, y los dos grandes grupos privados -si no también el público RTVE- bien lo saben.

En Atresmedia, este año se ha obrado igualmente el relevo en el puesto de CEO, del que ha salido Silvio González, que ya ha cumplido los 65 años, para reforzar la posición de Javier Bardají. Más allá de los parecidos o las diferencias entre uno y otro, a Bardají se le presupone, además de conocimiento del sector audiovisual, una gran atención a cualquier movimiento político que pueda acontecer en el país. El año que viene, cabe recordar, se celebrarán en España elecciones municipales, autonómicas y, sobre todo, generales. Atresmedia y Mediaset tratarán de contarlo y de que los espectadores lo vean en sus canales.

18 Octubre 2022

Sálvame quien pueda

Emilia Landaluce

Hace muchos años, Paolo Vasile (69 años) se jactaba de vivir en Madrid de lunes a viernes y volver a Italia a pasar el fin de semana con su mujer y sus hijos. Dicen los que le conocen que es un viejo zorro, curtido en las mil y una batallas de audiencias que ha librado desde su desembarco al frente de Mediaset en 1999.

Le pintan de ogro pero también explican que es una persona extremadamente educada, resignado a comerse el jamón que le regalaban frente a la tele los pocos días que no tenía cenas de trabajo, que eran casi todos. En 2009, ya decía que con la llegada de la TDT, el mix de consumo televisivo rebajaría las audiencias del líder del 20% al 14%. Tuvo razón. Ese año, tras 10 años al frente de Mediaset, T5 había dejado de ser líder pero coincidió con la emisión de la primera versión de Sálvame como programa nocturno después de la gala de Supervivientes. El formato fue un éxito pues se trataba de comentar de una forma divertida, diferente, el reality. (Con un Jorge Javier, brillante, que caía en gracia y era gracioso). Luego ese mismo año nacería Sálvame Diario y con él, esa vocación de programación que entrelazaba los contenidos que se sucedían en T5. Y apareció Belén Esteban con sus «Andreita, comete el pollo»; el baile chuminero de Lidia Lozano y una manera de hacer televisión que pese a lo que digan los estirados, era divertida, cachonda, felliniana… O muchas veces, como de Berlanga. Y así se forjaría una programación con la que Mediaset fue líder hasta hace once meses cuando Atresmedia le rebasó en audiencia.

Coincide esta crisis con que Pasapalabra (un aglutinador de audiencia para los programas entre los que se enclava) se pasara a Antena 3. Y el desplome de público se propagó a Sálvame, piedra angular de la programación y producida por La fábrica de la Tele, en cuyo accionariado figura Mediaset.

Los estirados hablan de la salvificación de la política para referirse a ese discurso barato e infantil que se estila ahora en el Parlamento. Pero más letal ha resultado que la política entrara en Sálvame. Ya fuera en forma de un apostolado que se escuchaba haciendo crucigramas. O mediante el reality de Rociito, en cuyos especiales llegaron a participar Irene Montero y Adriana Lastra.

También es normal que la crisis del modelo televisivo haya puesto punto y final a la trayectoria de Vasile, su principal valedor. Del mismo modo que Vasile vaticinaba que la TDT cambiaría la tele, las plataformas, el streaming, ha ahondado en esta transformación. Los jóvenes ya casi no consumen TV en abierto aunque como prueba la pérdida de usuarios de Netflix y que las plataformas empiecen a ofertar un modelo más barato con publicidad, aún quedará sitio para este tipos de formatos que sostenía Vasile. Una imagen reveladora: en la junta de accionistas de Mediaset que se celebró en marzo, Vasile tuvo que aguantar que el ex marido de Rociito, Antonio David Flores le echara una perorata recriminándole los comportamientos «cínicos» de la cadena con el «machismo» y que se le acusaran de «ejercer la violencia vicaria».

Sálvame podía haber entrado en política; en el Deporte; en la Casa Real… Pero lo que no se podía permitir en plena reestructuración y fusión de MFE-MediaForEurope era que Sálvame volviera a entrar en la Junta de accionistas de Mediaset. Sobre todo si el modelo Sálvame ya no recibía el respaldo de las audiencias y estaba en crisis. La de Vasile es una salida casi biológica antes de la próxima junta de accionistas. Los modelos televisivos, al contrario que la energía se crean y se destruyen pero es difícil que se transformen si como parecía el caso de Vasile no se cree en esta transformación.

18 Octubre 2022

Una crisis de audiencia sin precedentes y de difícil solución

Esther Mucientes

Si había un nombre y una cara que se vincula a Mediaset esa es la de Paolo Vasile. El italiano dejará de ser el consejero delegado del grupo mediático en los próximos días. Las razones, una crisis de audiencia sin precedentes, un modelo de televisión caduco que ya no conecta con el espectador y una gran operación desde Italia liderada por Pier Silvio Berlusconi.

Hace 11 meses, Antena 3 arrebató el liderato a Telecinco como cadena más vista de la televisión -sólo no lo ha conseguido en octubre del año pasado, que quedaron empatados-. 35 meses antes, el cetro y corona perteneció a Telecinco. Sus realities, Sálvame, El Programa de Ana Rosa, todos sumaban en favor de Mediaset. Hasta aquel septiembre. Mediaset era imbatible, pero llegó la época de las vacas flacas.

Hubo una chispa que encendió todo: Pasapalabra. Cuando Mediaset perdió los derechos del programa y los adquirió Antena 3 todo cambió. Perder Pasapalabra afectó no sólo a su franja de emisión sino a lo que venía antes y después. Desde entonces a Antena 3 le funciona todo y a Telecinco no le funciona casi nada, a excepción de Ana Rosa Quintana y La isla de las tentaciones.

Antena 3 no sólo le había arrebatado el liderato sino que mes tras mes la cadena de Atresmedia y el propio grupo iba abriendo una brecha mayor. Mediaset no sólo había dejado de ser el grupo más visto de la televisión, sino que marcaba los peores datos de su historia.

Según los datos de audiencia del último mes, el de septiembre, Antena 3 ganaba con la mayor distancia desde 1997, mientras que Telecinco y Cuatro, las dos principales cadenas de Mediaset, marcaban su peor dato en un mes de septiembre (12,1% y 4,8%, respectivamente). Era la estocada final de una crisis que se había fraguado meses antes con el hastío de una audiencia a un modelo que ya no funcionaba.

El llamado modelo de la «retroalimentación», afirman expertos en audiencia. Mediaset, especialmente en Telecinco, tiene una mecánica que durante mucho tiempo le funcionó, pero que ha terminado por agotarse. Todos sus programas fetiche se alimentan uno de otros.

Las mismas caras, los mismos personajes, las mismas estructuras, los mismos colaboradores… Nada cambiaba ni siquiera cuando las audiencias no levantaban cabeza. Mediaset apostó por un nuevo reality, Pesadilla en el Paraíso, donde puso todas las esperanzas .

Cambió el modelo de realities. En lugar de realities como Supervivientes -que en la pasada edición siguió funcionando, pero con menos fuerza que la anterior-, Mediaset apostó por un reality grabado. Una especie de La isla de las tentaciones, presentado por Lara Álvarez, que decidió cambiar lo previsto a horas de su estreno.

Los contenidos serían grabados, pero en plató habría colaboradores en directo comentado los contenidos montados. No cuajó.

El programa marcó el peor estrenó de un reality en Telecinco y, aunque este domingo, superó el millón de espectadores y aumentó su cuota de pantalla, la audiencia media (13,5%) sigue muy por debajo de lo esperado.

Y, de nuevo, el mismo problema, mismas tramas, mismas caras, misma retroalimentación. Intentaron meter alguna cara nueva como Israel Arroyo, «el vidente de las celebrities», u otros menores. Pero sus estrellas siguieron siendo las mismas, Omar Sánchez, ex de Anabel Pantoja; Gloria Camila, hermana de Rocío Carrasco e hija de José Antonio Ortega Cano…

Otro de los fuertes, Sálvame, actualmente se mantiene en audiencias, pero imposible de llegar a alcanzar las cuotas de antaño. El pasado 30 de septiembre, por ejemplo, La Fábrica de la Tele, productora del programa, intentaba luchar contra La Voz en el Viernes Deluxe, enfrentando a dos de sus pesos pesados: Belén Esteban y Kiko Matamoros.

En aquel programa mostraron un gráfico en el que se comparaban, desde el año 2009, el tirón que tanto Kiko Matamoros como Belén Esteban habían tenido cada vez que se habían sentado como protagonistas en el Deluxe. Y fue al mostrar ese gráfico comparativo donde quedó reflejado la caída de audiencia del formato. Con respecto a su última entrevista, el registro de Kiko Matamoros cayó 8,7 puntos, mientras que el de Belén Esteban bajó 4,7 puntos.

Lo mismo ocurre en las tardes. El fin de la era Pasapalabra en Telecinco y la llegada del programa a Antena 3 se puede considerar la chispa que encendió la mecha de la caída de la cadena de Mediaset. Desde que arrancó Pasapalabra en Antena 3, Telecinco no encuentra la solución a la audiencia perdida.

Es la pescadilla que se muerde la cola. Mientras los informativos de Antena 3 en sus dos ediciones son lo más visto de cada día, las emisiones de Telecinco arrastran la caída en uno de los buques insignia de la cadena.

No es sólo un problema de «hastío» y «cansancio» a un modelo que no logra encontrar su renovación, como aseguran fuentes del sector, es un problema de que cuando eres líder es más difícil probar cosas nuevas «porque no tienes la presión de la audiencia». Cuando la caída es constante, «el probar cosas nuevas conlleva el riesgo de que no funcionen y la distancia con el principal competidor sea aún mayor».

27 Octubre 2022

Se va Paolo Vasile, mi jefe más jefe, y me quedo un poco huérfano

Jorge Javier Vázquez

Se va Paolo Vasile, mi jefe más jefe, y me quedo un poco huérfano. Veinte años de relación, que se dicen pronto. Siento que mi asidero emocional en televisión desaparece y no sé muy bien qué pasará a partir de ahora. En cualquier caso estoy preparado para todo. Los titiriteros somos así: tenemos una gran habilidad para recoger lona cuanto toca.

Si he trabajado tantísimo ha sido porque en mi empresa había una persona que me animaba y que siempre tenía la palabra justa para apoyarme cuando alguna crisis hacía acto de presencia. Ahora esa persona se me va y me encuentro perdido, tengo que reconocerlo. Han sido veinte años de una televisión transgresora, polémica, divertida, cuestionable y cuestionada pero creo que, por encima de todo, necesaria. Porque gracias al entretenimiento que se ha emitido en Mediaset se han aliviado muchísimas soledades. No es hora ni toca hacer aquí y ahora una sesuda valoración de la tarea que ha desempeñado como profesional Paolo Vasile. Escribo sobre él para agradecerle estos años tan vibrantes que he vivido a su lado. ¿Se puede querer a un jefe? Sí. Y también lo voy a echar mucho de menos. Con su marcha se cierra una época en la historia de la televisión de este país y también una época de mi vida.

Por mi parte solo puedo decir que ha sido un honor trabajar a las órdenes de una persona tan brillante como él. Te voy a echar mucho de menos, Paolo. Gracias por haber estado a mi lado siempre que te he necesitado. Gracias por comprender las inseguridades de los que nos ponemos delante de la cámara. Espero que cuando desde tu casa de Roma conectes con Telecinco nos recuerdes con una sonrisa. Ahora, cuando pienso que te vas, me emociono e inevitablemente lloro. Jamás pensé que tendría que decirte adiós pero de aquí a que te vayas voy a ir ideando algo para que tengas la posibilidad de echarme una bronca. Porque hasta tus broncas voy a echar de menos.

Cuando fui a charlar con él la semana pasada y vi que me estaba poniendo muy tierno aproveché para darle un giro a mi estado sentimental y comunicarle que me pedía la semana entera del puente de diciembre de vacaciones. Él me reprochó que fuera a trabajar solo cuando tenía un poco de tiempo libre entre vacación y vacación. Yo sé que su tono de voz intentaba reñirme pero en esta ocasión no coló. Los dos sabíamos que nos estábamos despidiendo. Y como ni él ni yo sabemos despedirnos de alguien que nos importa echamos mano de otros recursos para no caer en el melodrama.

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