8 junio 1963

El periódico es propiedad de la familia Royo Villanova

Miguel Delibes abandona la Dirección de EL NORTE DE CASTILLA asegurando presiones del Gobierno a través de su subdirector

Hechos

El 8.06.1963 D. Miguel Delibes abandonó la dirección del periódico EL NORTE DE CASTILLA de Valladolid.

Lecturas

El 8 de junio de 1963 se hace pública la marcha de Miguel Delíbes Setién como Director de El Norte de Castilla tras varios enfrentamientos con la Dirección General de Prensa que regenta Manuel Jiménez Quilez, representante del ministerio de Información de Manuel Fraga Iribarne.

LA VERSIÓN DE DELIBES (ENTREVISTA DEL 22.05.1979)

Faustino F. Álvarez – Umbral, Miguel, se declara un hijo literario tuyo y te mantiene una lealtad total aunque existan unas claras diferencias en vuestros planteamientos literarios y vitales…

Miguel Delibes – Paco Umbral es un gran escritor. Yo le quiero mucho y le defendí cuando comenzó a colaborar en EL NORTE DE CASTILLA. Le he visto escribir algunos de sus artículos diarios en menos de veinte minutos. Yo le esperaba para ir a comer juntos y él me decía que esperase un momento, que ojease el periódico, aprovechando él su tiempo para escribir su artículo diario. Es un joven maestro. Sé que en algunos sitios resulta antipático, como en EL CORREO ESPAÑOL de Bilbao, donde tuvo que publicar sus artículos con seudónimo. Lo curioso es que algunos lectores llamaban al director y le decían: “Ojo con ese muchacho que firma Juan de Bilbao porque lo que hace es plagiar a Francisco Umbral”.

Faustino F. Álvarez – ¿Por qué dejaste la dirección de EL NORTE DE CASTILLA, el gran periódico liberal de Valladolid?

Miguel Delibes –  Yo fui muy ingenuo y acepté literalmente la ley de Prensa e Imprenta de Fraga. Comenzamos a publicar en EL NORTE reportajes sobre el mundo y la vida de los campesinos castellanos. La realidad era cruda y Jiménez Quílez me llamó a Madrid para echarme una bronca. Yo logré calmarlo y pactar algunas cosas, especialmente en lo referente a expresiones y palabras. Lo que yo pretendía era aprovecharme de la riqueza del idioma español para decir lo que pretendía sin tener que molestar a nadie. Era una trampa inocente. Cuando vio que yo cumplía lo pactado, pero seguía diciendo lo mismo en mi periódico, Fraga se encargó de hacerme la vida imposible y de colocarme un subdirector que tenía la amenaza de ser cesado si yo no entraba por el aro… Era un chantaje tremendo para aquel muchacho. Al poco tiempo me quitaron de la dirección del periódico.

Faustino F. Álvarez – Sin embargo, Miguel, en tus artículos actuales cuentas que sufriste y aguantaste mucho a la censura, a las consignas.

Miguel Delibes – Aguanté lo que pude, porque no iba a tirar la toalla y porque era consciente de que nuestro periódico tocaba techo y se arriesgaba mucho. De allí salieron Martín Descalzo, Leguineche, Jiménez Lozano, Umbral, César Alonso de los Ríos y otros buenos periodistas. No éramos héroes pero no comulgábamos con ruedas de molino.