25 julio 1984

La pareja estaba separada desde que ella se trasladó a Madrid en 1981

Se suicida de un tiro José María Borrego Doblas, Director de RadioCadena en Marbella y marido de la popular locutora María Teresa Campos Luque

Hechos

El 25 de julio de 1984 la prensa recoge la muerte de D. José María Borrego Doblas.

09 Mayo 2004

El Suicidio de mi marido

María Teresa Campos Luque

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Yo me siento satisfecha de haber compartido con él (José María Borrego) siete años de noviazgo y 17 de matrimonio. Quizá en otra época, otra mujer que no fuera yo, independiente económicamente como era mi caso, a lo mejor se hubiera separado antes de él. Yo no lo hice. Tenía dos motivos: mis hijas y que no quería hacerle daño. Pero llega un momento en la vida en que las cosas se plantean en el sentido de «tú o yo». Yo creía que ya había dado suficiente y que tenía derecho a vivir la vida, mi vida (…).

Yo ya estaba asentada en Madrid y veía a José María cada vez que iba a Málaga. Nunca le pude decir que me quería separar legalmente, porque eso no era posible. Así que, bueno, vivíamos una situación de hecho, que no de derecho.

Llevaba tres años y medio en Madrid cuando una noche, después de hacer en la radio Apueste por una, me fui a cenar y llegué tarde a casa. En ese momento sonó el teléfono. Era mi compañera Ángeles Macua. Me dijo que llamara enseguida a mi casa, a Málaga, ya que me tenían que decir una cosa. A mí me dio un ataque de nervios, porque mis hijas estaban allí y pensé que habían sufrido un accidente. Empecé a gritar y a preguntar a voces: «¿Qué ha pasado, qué ha pasado?».

-¡Dime lo que pasa! -le rogué angustiada a Ángeles.

Y me lo dijo:

-Tu marido se ha pegado un tiro.

Yo estaba sola en casa y me fui, literalmente, dando golpes por el pasillo contra las paredes. Sólo acertaba a decir una cosa: «¡Lo ha hecho, lo ha hecho!», porque yo había vivido a su lado esa amenaza constante. La amenaza que en un momento determinado pensé que no era justo que paralizara mi vida, que tenía derecho como cualquiera a rehacer mi historia personal después de no haber sido feliz en los 24 años que estuvimos juntos.

Aquella fue una noche terrorífica en mi vida. Se fueron a casa, a acompañarme, varias amigas, entre ellas Pilar del Río, Pilar Falagán, Paz Fernández… y mi querido hermano Paco. Estuvimos toda la madrugada en blanco, porque yo no tenía billete de avión hasta las ocho de la mañana. En esas interminables horas te haces muchas preguntas: por qué te pasa eso a ti, qué has hecho de malo para que te ocurra una cosa tan dramática. Y empecé a recordar lo que había sido mi vida y mi matrimonio, lo que había hecho, cómo había sido con él… Y recordé que hasta los 40 años le había sido absolutamente fiel. Todo eso me dio mucha tranquilidad en medio de tanto dolor, porque, aparte del horror de lo sucedido, de lo que tuvieron que sentir mis pobres hijas, no le guardo ningún rencor.

Creo que era un enfermo y para mí es como si se hubiera muerto de un infarto. Intenté que mis hijas comprendieran eso. Pero claro, ellas, sobre todo Terelu, no lo podían entender. Terelu siempre se preguntó por qué su padre había hecho una cosa así, se preguntaba si ella no le importaba nada a él. Yo trataba de convencerla de que su padre estaba enfermo y de que, desde luego, por encima de toda duda, las adoraba.

Precisamente hizo eso porque no pudo pensar en ellas. Mi hija Carmen se iba a ir ese día con él a Marbella. Le llamó por teléfono.

-Papá, que me voy contigo mañana.

-No te precipites -le contestó él-. Mañana tengo que ir a Ronda.

Nunca fue. No le dijo nada. Y creo que una persona que tiene ese problema y está decidida a hacer lo que él hizo, no puede concederse ni un minuto de sentimentalismo. Por eso no comentó nada a sus hijas. Siempre les he dicho que no es que no las quisiera, sino que si en aquel momento hubiera bajado la guardia y le hubiese confesado a Carmen que la quería mucho, a lo mejor no hubiera podido dar un paso tan trágico. Y él estaba decidido a hacerlo, porque era su mente la que había tomado la decisión de suicidarse. No quiero hablar más de esto.

12 Septiembre 2020

El día que el padre de Terelu se pegó un tiro

Cristina Rodrigo

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Terelu Campos (55 años) publicó en 2017 su libro autobiográfico, Terelu Campos, Frente al espejo. Un relato basado en unas conversaciones íntimas con su amigo y periodista Kike Calleja, donde desvelaba algunos de los momentos más duros que ha tenido que vivir la colaboradora de Viva la vida. Sin duda, uno de los episodios más dramáticos e impactantes es la muerte de su padre. José María Borrego Doblas decidió quitarse la vida pegándose un tiro un 23 de julio de 1984 en Marbella. Terelu por aquel entonces tenía 18 años y su hermana, Carmen Borrego, 17. Ambas habían quedado con él antes del terrible suceso.

En Frente al espejo (Ediciones B) la tertuliana relataba cómo se desarrollaron los hechos y el inmenso dolor que sintieron. «No había ningún sobresalto en nuestras vidas. Mi hermana y yo estábamos en Málaga. ‘Carmen, llama a papá y dile que mañana nos vamos con él a Marbella’, le dije. Y mi padre dio una respuesta que en aquel momento nos pasó lógicamente desapercibida: ‘No, esperaos que no me viene bien. Estoy bastante liado’. Lo siguiente es lo que se sabe. La historia ocurrió con premeditación y alevosía […] Y allí se pegó un tiro. Fenomenal, ¿no? Yo siento mucha pena, pero mucha pena por mí que tenía dieciocho años y por mi hermana que tenía diecisiete. No es fácil convivir con eso. No es sencillo olvidarte de esa gran putada».

Su madre fue la encargada de comunicarles la noticia. Ellas estaban en casa de su tía Lali. Su padre había ido a comer con unos amigos y después se fue a casa donde se suicidó. «En ese instante lo odié. Lo odié con toda mi alma. Con toda mi rabia. Y mi dolor. Y mi amor. Porque yo le quería. ¡Muchísimo! No podía perdonarle que dejara a mi madre como si fuera culpable de algo. La había puesto a los pies de los caballos. La había señalado delante de sus hijas y de todo lo demás como la responsable de lo sucedido. Mi madre no había hecho nada malo«, aseguraba la periodista en su descargue: «Me desgració la vida de la manera más cruel. Tenía cuarenta y ocho años, le quedaban muchas cosas por vivir. Y a mí, junto a él, también».

Pasados los años, Terelu ha preferido recordar a su padre sin rencor y pensar en los bonitos momentos que vivió con él: «Me acuerdo de aQuel padre que me llevaba al parque y a tomar el vermut los domingos. Aquel padre que me llamaba guapa y me sacó de paseo una tarde de sol por la Gran Vía de Madrid. Lloro sin consuelo posible al recordar. Lloro porque nunca nada podrá devolverme aquellos momentos, aquella felicidad. Lloro porque a lo mejor hoy, más que nunca, lo necesito».

Lo que más lamenta la colaboradora de televisión es que su padre no haya conocido a sus nietos. A pesar de todo ha pasado página: «Hace unos cinco años me acercarqué a su tumba y le dije lo que, tal vez, a él le hubiera gustado escuchar: Bueno, te perdono».