18 febrero 1994

Valerio Lazarov apuesta por un formato similar al que utilizó TVE para 'Tribunal Popular' de Joan Ramón Mainat

TELECINCO estrena ‘Veredicto’ un programa de juicios consultivos para resolver trifulcas cotidianas presentado por Ana Rosa Quintana

Hechos

El 18 de febrero de 1994 se estrenó en TELECINCO el programa ‘Veredicto’.

Lecturas

UN JUEZ DEL TRIBUNAL SUPREMO: ESTRELLA DEL PROGRAMA

El retirado magistrado del Tribunal Supremo, D. Rosas Hidalgo, es el encargado de impartir justicia en un programa que se presenta como de ‘servicio público’.

Críticas en los medios:

Algo nuevo.

Tele5 inauguró, con la emisión pirata de ‘Veredicto’, una nueva y prometedora técnica promocional. Aprovechando el reclamo de sus películas del oeste, el canal privado presentó el número cero de su nuevo reality show, en el que Ana Rosa Quintana demostró su capacidad para dirigir con simpatía y naturalidad, cualquier disputa vecinal. (ABC, 19/02/1994)

TV ¿Quién sabe hasta adónde?

Veredicto, de Tele 5, es una parodia de la Justicia aplicada a trivialidades tragi-cómicas, que pretende revestirse de dignidad por la patética participación de un señor al que se presenta como «magistrado del Supremo», olvidándose de añadir que está apartado de esa función jurisdiccional, por jubilación, desde 1992. «Esto es un servicio público», afirma la presentadora. A la dignidad de la Justicia, desde luego, no le hace ningún servicio. (EL MUNDO, 22/02/1994). 

22 Febrero 1994

El ex magistrado de «Veredicto» hace un uso indebido de la toga Solamente puede utilizarse en diligencias procesales y no en arbitrajes

Pablo de la Calle

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Juristas piden la inmediata intervención del Colegio de Abogados

Manuel Cobo del Rosal, abogado y catedrático de Derecho Penal, pidió ayer la inmediata intervención del Colegio de Abogados para que prohiba al ex magistrado Diego Rosas Hidalgo utilizar la toga en el programa Veredicto, que ayer fue estrenado en Tele 5 y que se emite de lunes a viernes a las 14.30 horas.

«Rosas Hidalgo -apuntó Manuel Cobo- hace un uso indebido e intolerable de la toga, ya que sólo debe utilizarse para diligencias procesales, pero nunca en arbitrajes, como es el caso del programa de Tele 5. Este tipo de comportamientos perjudica a la profesión de abogado y a la función jurisdiccional».

«A este programa ni siquiera se le puede calificar de juicio paralelo, tan sólo es un extraño arbitraje. Yo solicito una intervención seria del Colegio de abogados», manifestó ayer Manuel Cobo a este periódico.

Veredicto está presentado por Ana Rosa Quintana y en él se pretende resolver rencillas, cuestiones de honor, disputas y pequeños contenciosos de los ciudadanos. Las partes en conflicto están dispuestas a aceptar la sentencia de Diego Rosas Hidalgo, ex magistrado de la Sala Tercera del Tribunal Supremo. Los responsables de la cadena privada pretenden que con este espacio se agilicen la administración de la justicia y que pueda servir para solucionar la descongestión de los Juzgados.

Ayer se estudió un conflicto suscitado en una comunidad de vecinos por las molestias que causaba el perro de una señora entre la vecindad.

Según Enrique Gimbernat, abogado catedrático de Derecho Penal y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO, «la presencia de un ex magistrado en el programa puede dar lugar a confusión y a desconcierto entre los espectadores. Creo que el fallo es irregular y que estos espacios tendrían que presentarse de una forma más seria».

Ignacio Bigeriego, ex miembro de la Asociación Judicial Francisco de Victoria, manifestó que él nunca iría a estos espacios aunque le pagaran. «Pienso que los jueces no deberían aparecer como protagonistas de programas. Tampoco me parece apropiado que un magistrado jubilado intervenga en una especie de «reality show». Estoy en contra de este tipo de espectáculos. Este programa no me parece serio».

La Asociación de Telespectadores y Radioyentes (ATR) no desaprueba el desarrollo del programa, pero está en contra de que aparezcan ciudadanos delante de las cámaras contando asuntos íntimos. «Siento vergüenza ajena por esta cosas», manifiestó Francisca Rivero, representante de ATR. «Tele 5 _señaló Rivero_ ha copiado un programa que se emitía en Italia, con él quieren demostrar, de forma entretenida, cómo se celebran los juicios en España»

04 Marzo 1994

Un chiste: Tele 5 cambia de imagen

Carlos Boyero

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«Usted es un listo que estaba al loro conmigo porque sabía que la máquina estaba calentita y se aprovechó de mí, usted le echó un poquito de jeta al asunto», declama el castizo, ludópata y reivindicativo José Luis. «No, yo creía que la máquina no estaba ocupada y por eso eché la moneda», se defiende el atildado administrativo José Carlos. Un juez con inequívoca apariencia de opereta rancia escucha con gesto solemne el metafísico debate entre el jugador profesional que vio como un astuto pardillo le levantaba el inminente premio de la máquina, aprovechando que había ido a pedir cambio, y el que se atrevió a desafiar el sagrado código del «aquí estoy jugando yo». El aséptico público del estudio, que no sabe de juegos ni de esperas interminables esperando que los dioses de la lotería te bendigan, otorgan la razón al intruso José Carlos. La sofisticada presentadora del trascendental Veredicto nos revela que en ese momento el juez «está consultando las leyes, la equidad y el sentido común» para decidir inocencias y culpabilidades. Evidentemente, mi salud mental me exige la deserción a toda hostia del justiciero veredicto, no perder ni un minuto más de mi tiempo observando la apoteosis de la necedad. Siento el delicioso cosquilleo que proporciona el reconocimiento de tus raíces, tu ancestral material de trabajo, lo que otorga sentido a tu prosaica vida. Estoy otra vez en los brazos de la cordial Tele 5, tu cadena amiga, la representante suprema de la alegría de vivir.

A mi regreso al masoquismo me cuentan un chiste moderadamente gracioso sobre Tele 5. El involuntario creador del disparate es ese visionario tan pragmático llamado Valerio Lazarov. Al parecer, su sentido práctico ha decidido transformar las señas de identidad de su bullanguera casa y dotarla de odiosa seriedad, credibilidad, rigor, un tono que ahuyente el sonrojo de cualquier espectador alfabetizado. Para ello, mimarán el decorado, tratamiento, contenido e invitados de sus programas estrella, tipo La máquina de la verdad. Le sugiero a Lazarov que narre una broma aún más surrealista: para que el cambio de imagen tenga éxito y verosimilitud ha decidido nombrar a Julián Lago director y presentador de los programas informativos.

Me cuentan que el fervor monárquico de Candau ha firmado el destierro de Wyoming, su pintoresco niño malo, su antigua y audaz apuesta por unas gotitas de inocua transgresión en la repugnantemente jesuítica televisión pública. Están especializados en vender mierda y en doble moral, pero practican un conmovedor y policiaco servilismo hacia el honor de Dios, la Patria y el Rey. Candau y sus sacristanes jamás figurarán en las listas del paro.