11 noviembre 1990
Un artículo de Gabriel Albiac Lópiz contra Franco causa una furiosa réplica de Eduardo Palomar Baró, de la Fundación Francisco Franco
Hechos
El 11.11.1990 D. Gabriel Albiac Lópiz publicó un artículo sobre el ex Jefe de Estado, D. Francisco Franco, fallecido en 1975.
11 Noviembre 1990
20-N
SE me quedó tanto tiempo la botella de champaña en el frigorífico que, al final, ya no valía la pena… Hasta del inmenso festejo que hubiera debido ser su muerte nos privó. Se fue muriendo a pedacitos, pudriéndose a cámara lenta, gracias a la exquisita crueldad de una familia empeñada en superamos a todos en odio sañudo hacia aquella piltrafa semipodrida, semicongelada, de lo que había sido una vez el Todopoderoso, el Generalísimo. Ya ni valía la pena celebrarlo. ¿Para qué? Aquello había acabado por ser la cutre versión «serie B» de un cuento muy truculento de Edgar Allan Poe. Como en una pésima metáfora, el General había muerto en la mierda, disuelto en mierda, comido lentamente por la mierda. Y nos dejaba su propia mierda por herencia. Indeleble. Creo que ya entonces sabíamos,en lo más íntimo, que había vueltoa ganarnos la batalla. Y que si élhabía destrozado personalmente laprimera mitad de nuestras vidas,todo en el futuro de este país porél programado iba a encargarse deseguir machacándonoslas vicariamente en el nombre de su silenciado nombre. La España que dejóen pie era parte de su propiapodredumbre, era su criatura, el teatro de ficciónes, sumisiones, corrupciones y mentiras hechas a la medida de su sórdido caletre de miles gloriosus. Todo «atado y bien atado». En efecto, las ataduras con que él ligó las instituciones, la sociedad civil y -más que nada- el alma de este pobre pueblo de vencidos complacientes, han sido, al fin, de una reciedumbre inquebrantable. Sus previsiones sucesorias se cumplieron. La dinastía por él designada ocupó el espacio de una monarquía que muy pocos pensaban entonces seriamente verosímil. Un Jefe Nacional del Movimiento procedió a las reformas precisas para la normalización del tránsito. Un partido caudillista -bajo designación de socialista y obrero, pero lás autodesignaciones no son gran cosa- ha acabado, quince años después, por reconfigurar el amor hacia la servidumbre voluntaria y el partido único, que enfanga el espíritu de un pueblo quebrantado por cuarenta años de fidelidad incondicional. Amor a las cadenas. Un pueblo que soportó cuarenta años de dictadura. Que fue cómplice, pues, de ella. Tan responsable de ella como el grotesco militar encargado de ejercerla. ¿Cuántos de nosotros pasamos la mitad de nuestras vidas soñando con la bala que alguna vez alguien le colocaría entre los ojos, para no tener, al final, más mezquino consuelo que el de una retransmisión de mes y medio de agonía en directo? Todos esperábamos que un mítico «otro» lo hiciera. Es decir, nadie pensó de verdad en hacerlo. Al final se murió en la cama pestilente de un hospital. No sólo él se pudría bajo la atenta mirada del habitual equipo médico. Era todo el país. Este que, después de él, no posee ya más alma que la obediencia sumisa a los que mandan.
02 Diciembre 1990
«Repugnante artículo» de Albiac sobre Franco
Sr. Director: Quiero felicitar a este genial escritor, don Gabriel Albiac, por su hombría demostrada en su artículo «20-N», publicado el día 11 al arremeter con la más baja estofa, a una persona que falleció hace quince años, y por tanto no se puede defender: Francisco Franco. El señor Albiac destila en su repugnante planfleto grandes dosis de bilis, revanchismo, odio y malcrianza. Con toda seguridad, este demócrata de toda la vida, debe ser de los que pregonan la convivencia, concordia y reconciliación entre los españoles.