27 abril 2018

Campañas de Viernes Negros en RTVE: Los profesionales progresistas liderados por Fran Llorente se visten de negro para protestar contra ‘el secuestro de la televisión por parte del PP’

Hechos

El 27 de abril de 2018 comenzó la llamada ‘campaña de los viernes negros’ contra la gestión de RTVE en el periodo de Gobierno del Partido Popular.

Lecturas

EL ANTECEDENTE: QUEJAS A LA PRESIDENTA DEL CONGRESO.

El 13 de abril de 2018, de manera simultánea, los principales cabecillas del sector progresista (mayoritario) de los periodistas RTVE publican un tuit dirigido a la presidenta del Congreso para que convoque un concurso público que renueve los órganos de Gobierno de RTVE.  El mensaje es tuiteado por Alicia Gómez Montano, Fran Llorente, Almudena Ariza, Alejandro Caballero, Xabier Fortes, Mara Torres, Yolanda Álvarez, María Escario, Carlos del Amor, Sylvia Fernández de Bobadilla, Elena Carranza o Paloma del Río,

El sector progresista

  • JORNADA DE ‘VIERNES NEGRO’ DEL 27 DE ABRIL DE 2018.

CON CAMISAS NEGRAS:

Vistieron de negro las presentadoras del ‘Telediario 1’, Pilar García Muñoz. del ‘Telediario 2’ Ana Blanco, las presentadoras de información meteorológica Mónica López (Telediario) y Silvia Laplana, y los corresponsales y redactores Carlos Franganillo, Eva Herrero Gomar, Lola Domínguez, Almudena Guerrero, Amparo Álvarez, Belén Lorente, Belén Alonso, Marta Carazo, María Moreno, Alejandra Muñoz y Ángela Alcover.

IRENE MONTERO, CON CAMISA NEGRA

La portavoz de Podemos, Irene Montero Gil, entrevistada ese 27.04.2018 en ‘Los Desayunos’, también aparece vestida de negro aquel día.

SIN CAMISAS NEGRAS

El corresponsal en Londres, D. Miguel Ángel Idígoras, y las redactoras Dña. Alejandra Alloza y Dña. Marta Salas desafiaron la campaña de los ‘viernes negros’ llevando prendas de otros colores. Otras que no secundaron la campaña fueron Mavi Doñate, Ana Rosa Berraquero, María Serén, Ana Martín, Ángela García Romero y Celia Navarro.

La jornada también era aireada por redes sociales.

  • JORNADA DEL SEGUNDO ‘VIERNES NEGRO’ DEL 4 DE MAYO DE 2018.

La segunda jornada de ‘Viernes Negro’ lució menos al no participar en esta ocasión ninguna de las dos presentadoras ni del ‘Telediario 1’ (Piñar García Muñoz), ni del ‘Telediario 2’ (Ana Blanco) que sí habían participado en el primer ‘Viernes Negro’. Ese día Fran Llorente aparece en el digital Vertele vestido de negro.

CON CAMISAS NEGRAS EL SEGUNDO VIERNES.

Aparecieron en pantalla con atuendo negro Xabier Fortes, Almudena Guerrero, María Moreno, Edurne Pascual, Begoña López, Marisa Rodríguez Palop, Yolanda Ferrer, Anna Forment, Juan Carlos Messía, Tania Cobo, Verónica Chumillas y María L. Blanco, así como la presentadora de información metereológica M.

SIN CAMISAS NEGRAS EL SEGUNDO VIERNES

Aparecieron en pantalla sin atuendo negro las presentadoras Pilar García Muñoz y Ana Blanco (que sí habían aparecido de negro en el primer viernes) Alejandra Alloza, Raquel Fernández y María Castelo.

Como la vez anterior, la jornada era aireada en redes sociales por sus principales instigadores.

  • JORNADA DEL TERCER ‘VIERNES NEGRO’ DEL 11 DE MAYO DE 2018.

CON CAMISA NEGRA: Anna Forment, Gemma Esteba, Almudena Guerrero, Alba Beas, Paloma Arroyo, Carles Franganillo, Marta Antón, María del Mar González,  Carmen Pérez, Xavier Martiña, Marta Medina, Carlos del Amor, Verónica Elorza, Nadia Kolotúshkina, Begoña López y la metereóloga, Mónica López.

SIN CAMISA NEGRA: Las presentadoras Olga Lambea, Pilar García Muñiz y Jesús Álvarez.

EL CAMBIO DEL TD1 AL TD2 DE MIGUEL ÁNGEL GARCÍA. 

Uno de los casos más llamativos de la jornada del 11 de mayo de 2018 fue el del corresponsal en Lisboa, Miguel Ángel García, que durante la emisión del Telediario 1 (15.00), lucía un atuendo claramente blanco y, ese miso día, al conectar para el ‘Telediario 2’ (21.00) había pasado a lucir completamente negro.

Mónica López el 11 de mayo.

El 11 de mayo volvieron a tuitear los Sres. Xabier Fortes, Alicia Gómez Montano y Almudena Ariza.

Los políticos Irene Montero, Ada Colau y Pablo Iglesias también suben el 11 de mayo de 2018 vestidos de negro.

  • JORNADA DEL CUARTO ‘VIERNES NEGRO’ DEL 18 DE MAYO DE 2018.

CON CAMISA NEGRA: La presentadora Ana Blanco, Lorenzo Milá, Carles Franganillo, María Serén, Carmen Ávalos, Paloma Arroyo, Carlota Paris, Antonio Hidalgo, Ana Lorenzo, Eva Herrero Gomar, Beatriz Ariño, Roi Groba, Ruben Briones, Silvia Barba, Jesús Álvarez y el metereólogo Albert Barniol.

SIN CAMISA NEGRA: Las presentadora Pilar García Muñiz, Miguel Ángel Idígoras, Raúl Ramírez,

Pablo Echenique ese día interviene en Los Desayunos y también está de negro. (no así, Andrea Levy, que es entrevistada y va de blanco).

15 Mayo 2018

Un lazo blanco por RTVE

Jenaro Castro

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DE LA PLANTILLA de RTVE formamos parte más de 6.000 trabajadores. Y hay de todo, como en todas partes. Pero que una amplia mayoría adopte una posición de discreta neutralidad frente a otra parte más ruidosa mientras los políticos se ponen de acuerdo en la renovación del Consejo de Administración y la Presidencia no significa aceptar y acatar las campañas de propaganda y descrédito que se vierten con alevosía, premeditación e impunidad sobre la radio y la televisión públicas.

Todos sabemos, dentro y fuera de la casa, que esas campañas se atizan como hogueras de la Santa Inquisición desde algunos medios y sectores internos de RTVE con la intención de apropiarse de los valores periodísticos de la neutralidad, la pluralidad y la objetividad cuando en realidad representan un determinado posicionamiento ideológico. Aquellos que apelan a la televisión pública de todos como argumento de batalla realmente parecen demostrar por sus omisiones, actos y diretes que pretenden una televisión hecha a la medida de su pensamiento militante y sus aspiraciones personales, lo cual es legítimo si bien traiciona el principio filosofal de la profesión periodística que dicen defender y que no es otro que la verdad. Y la verdad es que RTVE debe ser de todos, y no de unos pocos. La verdad es que RTVE representa una España libre y democrática firme en torno a la Constitución y contraria al concepto populista, antisistema y rupturista de la información. La verdad, en definitiva, no es posverdad.

Los que llevamos años en RTVE y hemos pasado por distintas etapas sabemos que RTVE ha sido y es un arma arrojadiza en la disputa política. Por eso no podemos aceptar deslealtades de tanto calibre, lecciones de parte ni acusaciones de manipulación por mucho que se intente documentar de forma subjetiva y se multiplique en altavoces afines que persiguen el monopolio informativo y publicitario, cuando en otros tiempos reinaba un silencio cómplice de los mismos que ahora tanto protestan. Los políticos serios y la opinión pública saben lo que hay, que no es otra cosa que una radio y una televisión públicas en las que todos están representados muy por encima de la proporcionalidad parlamentaria. Y si se puede mejorar, mejor para todos y mejor para la sociedad española, que es en definitiva la verdadera accionista de RTVE.

En RTVE todos creemos en una radio televisión pública viable como eje vertebrador de un país plural integrado en la Unión Europea y en un mundo global siempre sin ataduras políticas. Pero que haya distintos criterios informativos o de programación, todos legítimos dentro de los márgenes de la Ley 17/2006, de 5 de junio, de la radio y la televisión de titularidad estatal, no da carta blanca a criminalizar a una determinada dirección de ayer, hoy o mañana. Se puede hacer, pero no en nombre de la verdad y del periodismo libre. Porque realmente lo que se consigue es desprestigiar RTVE para lograr el objetivo del control al servicio de unos determinados intereses políticos, empresariales y mediáticos.

Los problemas de RTVE son estructurales, y van más allá de la línea informativa, el modelo y la financiación de las sucesivas etapas. Los que ahora se rasgan las vestiduras se olvidan con enorme facilidad y cinismo del multimillonario ERE de 2006 que todavía pagan los españoles con sus impuestos, que no ha resuelto los excesos de plantilla pues se realizaron cientos de contrataciones que en su momento no merecieron la peyorativa calificación de redacción paralela utilizada para 14 contratos recientes y que supuso la dilapidación de un gran capital profesional y humano con jubilaciones anticipadas cuyos números rojos son fáciles de encontrar en internet. Esa hipocresía y ligereza con la que se borra de la memoria de RTVE el rastro de tropelías que ahora se imputan a otros debe incluir también la arbitraria retirada de la publicidad de TVE en 2009, el acomodo de fusiones y del mercado televisivo para mayor apuntalamiento del duopolio, la problemática de las televisiones públicas autonómicas, alguna de ellas sin Dirección General más de un lustro y absueltas del juicio partidista por magia del doble rasero pues para ellas no se utilizan ni la misma vara de medir ni la lupa que con TVE.

ESO SÍ, QUEDA un patrocinio limitado y cultural para TVE a cambio de las tasas de radioeléctricas, teles privadas y tele-operadoras con las que disimular lo que pretendía ser el entierro de la televisión pública española y que lejos de morir está resucitando con liderazgo de audiencia en informativos diarios y no diarios y éxitos de programación que amenazan el negocio y la influencia social de otros sectores del mercado televisivo.

La población laboral debe renovarse y la transformación tecnológica es imparable. Y para evitar morir a manos de la era digital, no bastan un concurso público, un acuerdo parlamentario, la asignación de los Presupuestos Generales del Estado, la cuota complementaria de financiación o las apelaciones a la libertad de expresión y de prensa. Hace falta un pacto de Estado por verdadero consenso político que purifique y clarifique las reformas de la Ley de 2006: La que se hizo en 2012 para desbloquear la renovación y la que se ha hecho en 2017, una suerte de nueva Ley que ha recibido toda clase de calificativos pues se ha demostrado por ahora ineficaz y de incierta aplicación tanto jurídica como política. Por todo ello, y en defensa de una televisión pública de todos, muchísimos trabajadores de RTVE rechazamos el linchamiento permanente y exigimos la viabilidad de la Corporación como factor de contribución a la democracia española. Transparencia, verdad y respeto para todos los que formamos parte de RTVE, y en especial para esa mayoría silenciosa que porta en la solapa imaginaria del trabajo diario, la honestidad, la lealtad y la decencia el lazo blanco de una televisión pública necesaria, integradora y compartida.

Jenaro Castro es director de Informe semanal.

18 Mayo 2018

Días negros

Ana Pastor

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Se avecina un nuevo invierno en RTVE a pesar de que estamos a las puertas del estío. El próximo mes de junio debería acabar el mandato del actual consejo de administración de la radio televisión pública. Hace cuatro años se incorporó a la presidencia José Antonio Sánchez. Fue puesto a dedo por el Partido Popular. Sánchez conocía bien la casa y en su currículum tiene la condena por manipulación del ya tristemente famoso “ce-ce-o-o” de Alfredo Urdaci en el 2003. Como recompensa, después se incorporó a la dirección de Telemadrid para pilotar su etapa más oscura y que ahora empieza a parecer un mal sueño gracias al compromiso con lo público de los actuales gestores y periodistas.

Tiremos de hemeroteca. En sus primeras comparecencias parlamentarias, Sánchez aseguró cosas como: “voto y seguiré votando al PP” y “ojalá que el PP me busque un puestecito y yo se lo agradeceré muchísimo”. Se pueden imaginar que además ha negado la manipulación que denuncian los propios trabajadores como el tratamiento del ‘caso Cifuentes’ u ocultar durante días los exabruptos de la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, contra los pensionistas. Esto último provocó la dimisión del director de informativos en la Comunidad Valenciana, Enrique Pallás, y de la editora del informativo territorial, Arantxa Torres.

Agradecidísimo tiene que estar el PP con Sánchez. Y por eso ahora el PP bloquea el acuerdo al que se llegó en el Congreso con todos los partidos para evitar que alguien así dirija una institución pública tan importante. Hasta el Parlamento Europeo ha afeado al Gobierno de Rajoy esta situación y ha pedido una investigación sobre las denuncias formuladas por el consejo de informativos. Imagino que habrá gente dentro que quiera seguir de perfil. Seguir mirando hacia otro lado a pesar de que sus propios compañeros y compañeras les hayan pedido que se mojen por sus propios puestos de trabajo pero sobre todo por dignidad.