14 junio 1999
El exministro Antonio Asunción, fue el rival tras la dimisión del candidato oficial pero no pudo impedir el triunfo arrollador de Zaplana
Elecciones Com. Valenciana 1999 – Zaplana alcanza la mayoría absoluta ante un PSPV que tuvo que improvisar candidato
Hechos
- Elecciones C. Valenciana 1999
- PP: 49 escaños
- PSPV: 35 escaños
- EU (IU): 5 escaños
Lecturas
Las anteriores elecciones en la Comunidad Valenciana fueron en 1995.
Las siguientes elecciones en la Comunidad Valenciana serán en 2003.
Partido Popular
49 escaños
Partido Socialista del País Valenciano - PSOE
35 escaños
D. Antonio Asunción, ex ministro de Interior, fue el candidato del PSPV-PSOE a la presidencia de la Generalitat de la Comunidad Valenciana ante la repentina dimisión de D. Joan Romero, el ganador de las primarias de 1998, que tiró la toalla ante las injerencias en las listas del sector encabezado por el Secretario de Organización nacional del PSOE, D. Cipriano Ciscar.
Esquerra Unida del País Valenciano
5 escaños
El Análisis
Eduardo Zaplana Hernández-Soro fue uno de los grandes vencedores de las elecciones autonómicas de 1999 al alcanzar la mayoría absoluta y poder ser considerado un barón territorial del Partido Popular que pudiera mirar de igual a igual a sus equivalentes en otras comunidades como Alberto Ruiz Gallardón (Madrid) o Juan José Lucas Giménez (Castilla y León), con el mérito de darse en una comunidad considerara durante mucho tiempo como una comunidad socialista. Parte del triunfo se debía a que el ‘zaplanismo’ absorbió todo el voto de Unió Valenciana, formación política cuyo ciclo político parece haber terminado tras quedarse fuera de Las Corts valencianas.
Los socialistas, tras dos años sacándose la piel a tiras entre los sectores de Antonio Asunción, el dimitido Joan Romero [ahora liderados por Joan Ignasi Pla], el de Joan Lerma y, desde Madrid, el de Cipria Ciscar, era inevitable que cosecharan una derrota. Tras la dimisión de Romero a pocos meses de las elecciones Asunción tuvo que asumir el liderazgo y hacer lo que pudo. Podría pensarse que tras la derrota habrá una paz temporal, pero no, los socialistas valencianos convocarán un congreso para elegir un nuevo liderazgo que lejos de solucionar su crisis la llevará a un piso superior.
Zaplana podría haber tenido una legislatura tranquila, pero le podrá la ambición, y eso en política significa abandonar Valencia para trasladarse a Madrid con el deseo imposible de heredar a Aznar.
J. F. Lamata