18 abril 2018

Hasta el Consejo de Informativos, habitualmente próximo al PSOE, deplora la imagen dada por la presidenta de RTVE en la ubicación del debate

El debate entre candidatos a la presidencia enfrenta a Atresmedia con RTVE y evidencia el sometimiento de Rosa María Mateo a Pedro Sánchez

Hechos

El 18 de abril de 2019 La administradora de RTVE cambió la fecha del debate entre candidatos a la presidencia del Gobierno. El 19 de abril de 2019 volvió a cambiar la fecha.

Lecturas

Para las elecciones generales convocadas el 28 de abril de 2019 dos televisiones hicieron ofertas de debate a los candidatos a la presidencia del Gobierno. La cadena pública TVE, administrada por Dña. Rosa María Mateo Isasi, ofreció un debate ‘a cuatro’ (con D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón del PSOE, D. Pablo Casado Blanco del PP, D. Albert Rivera Díaz de Ciudadanos y D. Pablo Iglesias Turrión de Podemos, excluyendo a D. Santiago Abascal Conde de Vox), en cambio la cadena privada Atresmedia ofreció un debate a cinco incluyendo a Vox, que según todas las encuestas entrará con fuerza en el congreso y pone fecha: el 23 de abril de 2019. TVE, por su parte, sugiere para su debate ‘a cuatro’ el día 22.

El 11 de abril de 2019 el presidente del Gobierno y candidato del PSOE, D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón comunica que sólo aceptará asistir a un debate y será el del día Atresmedia fechado el 23 de abril de 2019, único día que, según asegua, tiene disponible.

El 16 de abril de 2019 la Junta Electoral Central prohíbe la presencia de Vox en el debate presidencial. Los informativos de TVE recuerdan que ellos fueron los primeros en pedir ‘un debate a cuatro’ y que el de Atresmedia ‘no cumplía la ley’. Ante eso D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón anuncia que acudirá al ‘debate a cuatro’ en TVE, pero que sólo puede el día 23 de abril.

El 18 de abril de 2019 la administradora de RTVE, Dña. Rosa María Mateo, anuncia el cambio de fecha del debate y traslada el debate de TVE al día 23 de abril de 2019, es decir, boicoteando el debate de Atresmedia. D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón confirma que irá al debate de TVE el 23 de abril, en cambio D. Pablo Casado Blanco (candidato del PP) y D. Albert Rivera Díaz (candidato de Ciudadanos) anuncian que ellos el día 23 irán a Atresmedia cumpliendo su compromiso. Por su parte D. Pablo Iglesias Turrión critica que Dña. Rosa María Mateos esté convirtiendo RTVE en un ‘instrumento partidista’.

Desde Atresmedia denuncian que Dña. Rosa María Mateo Isasi ha cedido a las presiones del PSOE. Por su parte tanto la dirección de Informativos de TVE como el llamado ‘Consejo de Informativos’ de TVE se desvinculan del ‘cambio de fecha’ del debate que atribuyen personalmente a la Sra. Mateo Isasi.

El 19 de abril de 2019 D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón rectifica y anuncia que está dispuesto a acudir al debate el día 22. Ante esa situación Dña. Rosa María Mateo Isasi anuncia que vuelve a cambiar la fecha del debate para que sea el día 22 y no coincida así con el de Atresmedia del día 23. Vox no estará presente en ninguno de los dos debates por la orden de la Junta Electoral, por lo que ambos serán debates ‘a cuatro’.

Incluso el Consejo de Informativos (aliado del PSOE en su lucha contra la cúpula de RTVE nombrada por el PP en el periodo 2012-2018) criticó la forma que gestionó la Sra. Mateo el conflicto a través de su principal portavoz, D. Xabier Fortes.

18 Abril 2019

Sánchez no puede rehuir los debates

EL MUNDO (Director: Francisco Rosell)

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LOS INTENTOS de Pedro Sánchez para evitar participar en debates televisivos con sus oponentes ponen en evidencia la inseguridad de un presidente del Gobierno que ha fracasado en su política de alianzas con populistas e independentistas, y que prefiere fiarlo todo al tacticismo debido a los buenos resultados que le auguran las encuestas. En lo que supone una falta de consideración hacia los electores, que tienen derecho a conocer y contrastar los programas y propuestas de cada candidato, Sánchez rechazó, en decisión inédita, acudir al debate a cuatro organizado por TVE y comprometerse con el de Atresmedia, calculando que la presencia en éste de Santiago Abascal le daría la oportunidad de escenificar su estrategia de oposición a la que él considera, falazmente, una misma derecha con tres siglas: PP, Cs y Vox.

De esta forma, el PSOE, defensor del modelo de televisión pública, la menospreció por intereses electoralistas y dejó a TVE sin la presencia en el debate nada menos que del presidente del Gobierno, que prefería aceptar la oferta del grupo de comunicación privado que le publicó recientemente sus memorias. La Junta Electoral Central, sin embargo, vino a quebrar la estrategia de Sánchez al considerar que Vox no es, al menos por ahora, un «grupo político significativo», por lo que su presencia en el debate no estaba justificada. Ante esta decisión, el PSOE aceptó acudir al debate a cuatro de TVE –que anunció que cedería gratuitamente la señal al resto de cadenas para aumentar la audiencia–, sin sospechar que Atresmedia seguiría adelante con el suyo, previsto para el día 23. Para terminar de complicarlo todo y evitar tener que ir a dos debates, los socialistas anunciaron ayer que solo irán al de TVE –rompiendo su compromiso con Atresmedia–, y que éste deberá celebrarse el mismo día 23, no el lunes 22. En su afán por evitar enfrentarse a su rivales, Sánchez ha creado un problema mediático tratando de imponer torticeramente al resto de partidos sus condiciones; una actitud inadmisible si tenemos en cuenta que también se ha negado al cara a cara que le propone Casado como jefe de la oposición, después de habérselo reclamado a Rajoy en su día.

La ministra de Hacienda quedó en evidencia en el debate a seis celebrado la noche del martes en TVE, lo que explica la cobardía de Sánchez: no quiere responder a todo aquello que María Jesús Montero eludió. Pero no es de recibo que el presidente del Gobierno esté intentando evitar los platós a conveniencia. Es fácil en los mítines y actos de campaña ser ambiguo o silenciar las cuestiones clave que preocupan a los españoles; pero enfrentado a sus rivales políticos, Sánchez tendrá que explicar su política de pactos con los separatistas, si estaría dispuesto a indultar a los golpistas juzgados en el Supremo y por qué no descarta aún la mesa de negociación con relator en pago del apoyo de los independentistas a su investidura.

18 Abril 2019

Comunicado del consejo de informativos

Alejandro Caballero - Xabier Fortes

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Los Consejos de Informativos de TVE, RNE e i.RTVE no comparten la decisión tomada por la Corporación RTVE de proponer la fecha del 23 de abril para el debate electoral a cuatro y entienden que en dicha decisión deben primar los criterios periodísticos y profesionales. Recuerdan que en el Plan de Cobertura Informativa de las elecciones generales, la fecha inicial propuesta era el 22 de abril y que se habían ofrecido otras posibilidades que permitieran la asistencia de los cuatro candidatos

El Consejo de Informativos cree que RTVE debe apostar por la imparcialidad y no ajustar su programación a la propuesta de un único partido político, sea el que sea, sino favorecer que el debate a cuatro se celebre en la radiotelevisión pública conforme estaba previsto, y no aceptamos que ninguno de los partidos pretenda imponer su criterio.

Exigimos que se deje a los profesionales de la información de RTVE que sean los que organicen la forma de hacer el debate. Y pedimos asimismo a las fuerzas políticas que no utilicen a RTVE y este debate como un arma arrojadiza en esta campaña electoral.

El Consejo de Informativos sigue defendiendo la necesidad de que dicho debate se celebre en la radiotelevisión pública, como llevamos pidiendo a los líderes políticos, secundados por más de 44.000 firmas.

Como representantes elegidos por los trabajadores de los Servicios Informativos de RTVE, nos gustaría que esta decisión se hubiera tomado teniendo en cuenta los criterios de estos órganos consultivos.

18 de abril de 2019

19 Abril 2019

Comunicado del consejo de informativos

Alejandro Caballero - Xabier Fortes

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Los Consejos de Informativos celebran que finalmente el debate ‘a cuatro’ vaya a celebrarse en la web y en la radiotelevisión de todos los españoles.

RTVE está sobradamente preparada para ofrecer a los espectadores un debate plural que sirva al interés general. Los Consejos de RTVE.es, RNE y TVE deploramos el sainete de los últimos días y los intentos de cuestionar nuestra independencia y nuestr aprofesionalidad.

Reiteramos que RTVE debe ser considerada por todas las fuerzas políticas como la radiotelevisión de la ciudadanía y no ser utilizada por intereses electorales ni partidistas, sino atendiendo al interés general y a su vocación de servicio público.

Lamentamos la decisión de la Administradora Única [Dña. Rosa María Mateo] de cambiar el día del debate en contra de lo propuest por la Dirección de los Servicios Informativos, las consecuencias que ha provocado y celebramos la rectificación final.

Asimismo consideramos una falta de elegancia y respeto las insinuaciones de un grupo privado de ocmunicación sobre nuestra capacidad para organizar un debate profesional.

Reiteramos nuestro deseo de que la Ley Electoral se adapte a los tiempos que vivimos y se reforme para establecer con orden y rigor estos ejercicios de contraste de ideas por el bien de la ciudadanía, la salud democrática y el ejercicios de contraste de ideas por el bien de la ciudadanía, la salud democrática y el ejercicio del periodismo en una sociedad libre y madura.

Por último, los consejos lamentamos que no haya sido la Corporación la que haya anunciado primero la vuelta a la fecha inicial de debate y que ésta haya sido anunciada por un candidato, lo que vuelve a dejar en entredicho nuestra independencia como radio, televisión y web públicas.

19 de abril de 2019

19 Abril 2019

Los profesionales de RTVE se rebelan contra Rosa María Mateo

Rosario G. Gómez

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Los trabajadores consideran que se debe apostar por la imparcialidad y no ajustar la programación a la propuesta de un único partido político

La modificación de la fecha prevista por RTVE para la celebración del debate a cuatro ha abierto un conflicto entre la dirección y los periodistas de la corporación pública. Los Consejos de Informativos no comparten la decisión de trasladar la cita del 22 al 23 (el mismo día del debate que está organizando Atresmedia), defienden la imparcialidad de la cadena y rechazan que se ajuste la programación a la propuesta de un único partido político, “sea el que sea”, en alusión a los socialistas.

El estupor de los profesionales de RTVE era el jueves difícil de ocultar. Especialmente porque, recuerdan, la administradora única de la sociedad, Rosa María Mateo, se ha mantenido en el tiempo que lleva en su cargo firme ante las presiones que continuamente han intentado ejercer los partidos políticos para condicionar la información en la radio y la televisión pública. Incluso el periodista Xabier Fortes, designado para conducir el debate entre los líderes de PP, PSOE, Unidas Podemos y Ciudadanos, expresó en las redes sociales su “absoluto desacuerdo” con la decisión de Mateo de modificar la fecha. “El cambio pone en entredicho la imagen de independencia de RTVE por la que tanto hemos luchado”, lamentó Fortes, que el pasado martes moderó en TVE el encuentro a seis. La dirección de Informativos de la cadena, al mando de Begoña Alegría, se desvinculó de la decisión alterar el día del debate.

Los Consejos de Informativos de TVE, RNE y la web representan a los trabajadores (periodistas, camarógrafos, montadores) que participan en el proceso de elaboración de las noticias. Fueron elegidos el pasado febrero con los votos de 1.244 personas de las 2.796 que integran el censo. Estos organismos recordaron este jueves que la fecha inicialmente fijada por la corporación para la cita televisiva era el 22 de abril, si bien se habían ofrecido otras posibilidades para permitir la asistencia de los cuatro candidatos: Pablo Casado, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera.

Tanto en sus manifestaciones públicas como en sus comparecencias ante la Comisión de Control parlamentario, Mateo ha defendido la independencia de los profesionales del RTVE y elogiado el trabajo que realizaron durante la etapa de la gestión del PP en defensa del pluralismo y la neutralidad de los informativos del grupo público. Esta buena sintonía se quebró este jueves. La tormenta en el seno de la corporación se empezó a desatar cuando la empresa anunció su disposición a emitir el debate día 23. Solo el PSOE, que ya había reiterado la decisión de Sánchez de acudir únicamente a Prado del Rey, aplaudió el cambio. PP, Unidas Podemos y Ciudadanos criticaron una alteración del calendario que, según expresaron respondía a los intereses de La Moncloa.

Con este movimiento de última hora, de RTVE apelaba a su compromiso para disponer de espacios electorales para el contraste de ideas políticas y recordaba que su plan de cobertura pasa por un debate a seis y otro a cuatro con los candidatos a la presidencia del Gobierno. Además, alegaba su extensa difusión internacional y su intención de ceder gratuitamente la señal a los medios audiovisuales españoles.

Arma arrojadiza

Estas justificaciones no convencieron a los trabajadores de la radio y la televisión pública. A través de un comunicado reclamaron que a la hora de plantear los formatos electorales primaran los criterios periodísticos y profesionales. Aseguraron que la corporación debe apostar por la imparcialidad y no ajustar su programación a la propuesta de un único partido político, “sea el que sea”, sino “favorecer que el debate a cuatro” se realice en sus estudios “conforme estaba previsto”. De la misma manera que se niegan a aceptar que ningún partido pueda imponer su criterio, piden a las distintas fuerzas políticas que no utilicen a RTVE como arma arrojadiza en la campaña.

Las críticas a la dirección no impiden que los periodistas de RTVE sigan defendiendo la necesidad de que el debate a cuatro se celebre en su sede, como han pedido a los líderes políticos. La misma postura defienden los sindicatos. UGT calificó de “torpe” el cambio de fecha y consideró que esta decisión “tan inexplicable como inexplicada” facilita la guerra entre medios de comunicación. Y añadió que RTVE “tiene que deberse a los intereses generales y no a los de ningún partido” y además también tiene que parecer en todo momento que es así. Ante la avalancha de reproches la corporación no descartó una nueva rectificación de la fecha.

20 Abril 2019

Sánchez rectifica ante el bochorno

EL MUNDO (Director: Francisco Rosell)

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LA máxima que repiten sin cesar los estrategas de cualquier campaña electoral es que lo importante es no cometer errores. Pues bien, Pedro Sánchez ha incurrido en tantos en las últimas horas que ha caído en algo peor, el ridículo. Sólo así cabe calificar la rocambolesca autoenmienda que representa que, en menos de 24 horas, se negara a participar en otro debate que no fuera el de TVE –tras frustrarse su maniobra inicial por la prohibición de la Junta Electoral a Abascal para ir al de Atresmedia–, impusiera a la televisión pública la fecha para hacer la pascua al canal privado y, finalmente, ayer por la mañana se desdijera de todo y aceptara debatir dos veces. «Qué remedio», admitió el presidente, consciente de que ha tirado por la borda la estrategia de un PSOE que, eufórico por las encuestas, vendía soberbio la piel del oso antes de cazarlo.

Despropósito tras despropósito, el presidente se ha visto obligado a recular y participará tanto en el debate en RTVE el lunes como en el de Atresmedia al día siguiente. A rastras, eso sí. Ni siquiera esto último quedó disimulado con el comunicado del partido para justificar el cambio de postura, en el que se insistía en la «anomalía» de confrontar ideas y programas con sus principales rivales dos días consecutivos. Como si no fuera responsabilidad de Pedro Sánchez que casi todo esté siendo anómalo en esta campaña por su exclusiva decisión de haberla hecho coincidir con la Semana Santa por puro tacticismo, dificultando así entre otras cosas que un primer debate televisado se celebrara en este tramo del periodo preelectoral, por no hablar de la negativa a afrontar un cara a cara con Casado.

El sainete parece haber llegado a su fin. Pero no se le puede atribuir al presidente ni siquiera aquello de que acierta sólo cuando rectifica. Porque aquí no se ven los aciertos por ningún lado y, sin embargo, hay una gran damnificada que es la televisión pública. Se les llena la boca a los socialistas con el mantra de su defensa y, en realidad, la utilizan a su servicio acabando con toda la credibilidad e independencia de la que aún pudiera gozar. Pedíamos ayer en estas mismas páginas la dimisión de la administradora única, Rosa María Mateo, una exigencia generalizada entre los partidos de la oposición. No cabe otra salida para quien ha dañado tan seriamente los intereses de la corporación prestándose a hacerle el juego a Sánchez con el cambio de fecha del debate para satisfacer su estrategia. Incluso ayer el presidente se permitió anunciar que finalmente irá al debate en la televisión pública el lunes 22 bastantes horas antes de que TVE reculara y comunicara esa fecha. Qué falta hacen los directivos en la cadena si desde Moncloa se marca y se cambia a su antojo la programación. Este tipo de episodios bochornosos demuestran que el 28-A debe servir también para que se acometa una regeneración democrática urgente.

22 Abril 2019

Propaganda ‘fake’ y debates

Jenaro Castro

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LA CAMPAÑA ELECTORAL del 28-A se edifica sobre las procesiones de Semana Santa, las cenizas de Notre Dame y la escandalosa gestión de los debates entre los principales candidatos. La televisión sigue siendo determinante pese al auge de las redes y lo digital y la tradición de la radio y el papel. La final se juega a doble vuelta en la caja lista, que permite a los políticos llegar de forma directa en tiempo y manera a los votantes, siempre y cuando haya reparto proporcional del llamado criterio informativo; esto es, neutralidad y pluralidad, que son obligaciones de todos los medios decentes y libres. Eso incluye a RTVE, donde debiera haber más margen para el periodismo de la verdad, que es el único y el auténtico porque no atiende a lutos partidistas, lazos de militancia o demagogias de urgencia a gusto del relator. Tampoco a la ideología única administrada desde la provisionalidad por decreto impositivo.

Sin la pedantería histórica y recurrente de los debates made in Spain y del legendario Kennedy-Nixon, siempre se ha dicho que su influencia en el elector es relativa por estar limitada a un porcentaje mínimo de indecisos. Pero esta vez, con un 40% del voto sin decidir, los debates a cuatro en RTVE y Atresmedia se convierten en decisivos para el resultado del 28-A en un extraño dos por uno. Pero no nos emborrachemos de marketing ni propaganda: con esta cortina de humo del club de la comedia se ha privado a la democracia y a los españoles del cara a cara Sánchez-Casado por puro cálculo político, estrategia mediática y conveniencia electoral.

La patética ceremonia de la confusión ha glorificado la manipulación de los debates rozando la ruindad populista, la tiranía bolivariana y el engaño global. Pedro Sánchez se ha visto obligado a rectificar y debatir en RTVE, grupo que por sucesivas veces fue humillado debido a esa emergente forma fake de hacer política. Fuimos humillados en el primer rechazo de Sánchez a debatir en RTVE por pura necesidad electoral personal y partidista de visualizar en Atresmedia a la triderecha. Humillados en la propia gestión del plan de cobertura de campaña y oferta de debates de RTVE, que excluye a Vox a sabiendas de que la Junta Electoral Central (JEC) lo va a rechazar asumiendo que pueda colar en Atresmedia, lo cual no es imputable sólo a la responsabilidad de Rosa María Mateo. Humillados al ser obligada RTVE por Ferraz y Moncloa a rectificar la fecha inicial de emisión del debate para favorecer los intereses gubernamentales provocando la mayor crisis histórica de credibilidad de la radio y la tv públicas. Y humillados porque el PSOE finalmente anunció su presencia en los dos debates, incluido el de TVE de esta noche, sin que la Corporación rectificara antes, lo cual definitivamente nos puso los pies de los caballos. Las razones para la dimisión de Mateo, que debiera extenderse a buena parte de su dirección, convierten en una broma los trapos de Pilar Miró y la propia legislación electoral.

El flashback de moviola-VAR retrata la pifia de una parte de la clase dirigente y de la dirección de RTVE pero también salpica al Consejo de Informativos. La entrada en pánico por contagio político despertó al CdI del letargo para salvar los muebles de la independencia, esa obligada virtud periodística en orfandad ética tras cohabitar, proteger y contribuir durante nueve meses a la farsa y el dedazo de la era Mateo a la que los suyos han crucificado sin penitencia para salvarse a sí mismos en plena Semana Santa. Sánchez dijo si al debate de TVE en cumplimiento de la doctrina de la JEC que desde el CdI se pone en cuestión por considerar la proporcionalidad una «imposición»; crítica a la que diariamente se da altavoz mediante rótulo en todos los Telediarios. Es precisamente esa doctrina tan vilipendiada la que permite a RTVE organizar el primer debate a cuatro después de una gestión ojalá no deliberada que renuncia a máximos desde la Dirección de Informativos al no ofrecer inicialmente el cara a cara, el debate a cuatro, el debate a cinco y el ya celebrado debate a seis, lo cual hubiera asegurado el encuentro de líderes en TVE sin tener que someternos a carambolas ni que padecer el bochorno de los últimos días hasta alcanzar el esperpento mediático y político.

Dado que se apela a criterios profesionales, resulta paradójico que desde el principio se excluya a Vox en la propuesta de RTVE facilitando la puja de Atresmedia y olvidando el interés general que toca ambos extremos. Precisamente el argumento de la pluralidad fue utilizado por este grupo privado para incluir a Vox, y utilizado en 2015 por el propio CdI para incluir a Podemos en las entrevistas electorales junto a «las fuerzas políticas con representación significativa en la Legislatura recién finalizada», apelando entonces a la presencia «de las que tendrán representación tras las elecciones del 20 de diciembre como recogen todos los estudios demoscópicos», situación actual de Vox por encima de prejuicios ideológicos.

Como algún sindicato ha dicho, el manual de incompetencia demostrado en la gestión fracasada de los últimos meses rige pues para todos los colaboradores necesarios que se tragaron el decretazo como primera decisión del Gobierno de la moción con gran complacencia y contribución de quienes ahora forman la dirección de RTVE. Esa deriva engloba la pérdida de audiencia, el desprestigio continuado, la purga de profesionales líderes, una precampaña de dudosa objetividad con emisión incluida de videos de insulto a la oposición y otras malas prácticas silenciadas hasta llegar a la mutilada oferta electoral y a la gestión fake de los debates que avergüenza a quienes trabajamos en la radio y la televisión públicas.

En consecuencia, cabe esperar que lo que queda de campaña se complete con limpieza mediática y política, incluido el decisivo debate de RTVE. Lo que dicten las urnas servirá para otro gran debate sobre la Loreg y la instrumentalización de RTVE. El futuro pasa por un obligado Pacto de Estado sobre la Radiotelevisión Pública que supere las anomalías evidentes de un defectuoso Concurso Público cuyo mayor escollo está en su viabilidad judicial y la falta de transparencia. Una empresa con 6.500 trabajadores y 1.000 millones de presupuesto que vertebra el sistema y contribuye a las libertades no puede permitirse el espectáculo reciente del decreto a la fuerza y el secuestro de una RTVE que aunque sólo sea por instinto de supervivencia y salud democrática debe ser inevitablemente de todos. Porque no nos engañemos querida Rosa, queridos compañeros, queridos políticos: esta televisión no es de todos, como demuestran los hechos.

 

Jenaro Castro es periodista de RTVE.