19 marzo 2018

Tras una condena en primera instancia la periodista recurrirá el pleito

El fundador del portal digital IDEALISTA, Jesús Encinar, demanda a la periodista de EL CONFIDENCIAL, Analía Plaza, y la acusa de escribir contra él como represalia por retirar su publicidad del medio

Hechos

El artículo de EL CONFIDENCIAL «El imperio post Idealista’ de los Encinar: controlan los pisos más rentables de Madrid» publicado el 19 de marzo de 2018.

19 Marzo 2018

El imperio 'post Idealista' de los Encinar: controlan los pisos más rentables de Madrid

Analía Plaza

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Los fundadores de Idealista financian con el dinero de la venta del portal a MDS Reit: una socimi que compra y alquila pisos pequeños y viejos en los barrios pobres de Madrid

Es curioso que al final de la calle Cosme y Damián en Lavapiés (Madrid), cuya estampa de balconcillos de forja en cuesta con la Parroquia de San Lorenzo de fondo ha ilustrado tantos artículos sobre gentrificación y alquiler, esté la nueva sede de negocio de una de las personas con mayor conocimiento del mercado inmobiliario español.

El local está cerrado a cal y canto; los vecinos aseguran no haber visto nunca movimiento ahí. El rótulo es tan pequeño que hay que asomarse por la verja para verlo: sobre fondo negro y en blanco, a un lado se lee «Tecnofobia Iniciativas» y al otro los nombres de cuatro ríos de Ávila – Adaja, Alberche, Tormes y Voltoya – con el apellido «Alquiler». La lista la completa «Oudrid Coliving».

Tecnofobia Iniciativas y sus cinco participadas (Adaja Alquileres, Alberche Alquileres, Voltoya Alquileres, Tormes Viviendas y Oudrid Coliving) son propiedad de Jesús Encinar, abulense y fundador del portal inmobiliario más grande de España, Idealista. Con la venta de Idealista al fondo Apax Partners por 226 millones en 2015, Encinar se embolsó 25 millones de euros a través de Tecnofobia y empezó a invertir en pisos. ¿Cómo? Por un lado, comprándolos con sus empresas de alquiler; por otro, mediante la concesión de préstamos a MDS Reit, una socimi (una empresa dedicada a comprar inmuebles y alquilarlos) especializada en el sur de Madrid.

El administrador de MDS Reit es Gabriel Duaso Anso, un zaragozano que también tiene una empresa inmobiliaria, Adler Ameise, con varios pisos en esas mismas zonas de Madrid. Tecnofobia es apoderada de esta empresa: Encinar tiene pleno poder de decisión en ella.

 

 

Las participadas de Tecnofobia poseen al menos 12 inmuebles en Madrid, tanto en el sur como en la almendra central. MDS Reit posee más de 130 pisos en el sur – en Villaverde, Usera, Carabanchel y, especialmente, Puente de Vallecas -, de los cuales al menos 35 están financiados directamente por Tecnofobia y al menos otros 10 por Fernando Encinar, hermano de Jesús y cofundador del portal. Los pisos de MDS son pequeños (de 35 a 70 metros cuadrados), viejos y, en muchos casos, bajos y hasta sótanos. A veces reformados, a veces no, los pisos se alquilan de vuelta a partir de 490 euros en Idealista.com. Y, según la agente inmobiliaria que los enseña, «vuelan».

Lo que sigue es un proceso de tres años, de 2015 a 2018 en el que los Encinar pasaron de la teoría a la práctica: de poseer la web más popular y mayor fuente de información inmobiliaria del país a comprar y financiar ladrillo en los barrios en los que el alquiler tiene hoy mayor rentabilidad.

Paso nº1. Hacerse ricos con la venta de Idealista

Idealista se vendió por 226 millones de euros en julio de 2015: ​el fondo de capital riesgo Apax Partners compró el 82,5% de su capital social. Hasta la venta, los tres fundadores – Jesús, Fernando y César Oteyza – tenían el 42% del capital.

En enero de ese mismo año había entrado en vigor la reforma fiscal de Montoro. Una de sus principales novedades era que eximía a las grandes empresas de tributar por la venta de sus participadas: esto es, si una empresa poseía más del 5% de otra y esa otra se vendía, las plusvalías (lo que la empresa número 1 ganaba con esa venta) quedaban exentas de impuestos. Hasta entonces, esas ganancias sí tributaban.

Jesús Encinar fundó Tecnofobia en 2005. Durante los primeros años, según los datos que aparecen en el registro mercantil, su actividad no era otra que invertir en nuevos proyectos, como la extinta radio online Rockola.fm o Desatada, una editorial de poesía gay de la que Encinar era socio único y que también cerró en 2011. Pero a partir de 2014 empezó a invertir en empresas del grupo: entre otras, el propio Encinar se hizo con el 9% de Idealista a través de su otra sociedad.

Por eso cuando Apax compró Idealista los activos de Tecnofobia se dispararon: ese 9% de capital se convirtió en 24,5 millones de euros que contabilizaron como ingresos financieros, sin tributar.​

Paso nº2. Crear una sociedad de inversión inmobiliaria

MDS Reit se creó en Madrid pocos meses antes de ejecutarse la venta de Idealista, en diciembre de 2014. A los mandos, Gabriel Duaso Anso: un vecino de Alcobendas, al norte de Madrid, que hasta entonces había trabajado como jefe de ventas en Belden y General Electric. «Reit» responde a las siglas de Real Estate Investment Trust y se traduce al español como socimi, o Sociedad Cotizada Anónima de Inversión en el Mercado Inmobiliario.

Su web deja claro a qué se dedican: a comprar pisos en Madrid para alquilar que devuelvan «alta rentabilidad». A menor precio de compra y mayor de alquiler, más rentabilidad. Veremos más tarde qué pisos son esos.

Duaso constituyó la empresa en su nombre y en representación del Grupo Adler Ameise, una inmobiliaria zaragozana que ya tenía pisos y los aportó a MDS. Los pisos, todos en el sur de Madrid, entre Carabanchel Bajo, Villaverde y Puente de Vallecas, estaban valorados en muy poco dinero: entre 46.000 y 59.000 euros de máxima. Hoy sólo quedan en Madrid 80 pisos en venta por debajo de ese precio, todos de la misma tipología: en el sur, muy pequeños (los hay de hasta 25 metros cuadrados), bajos y, en su mayoría, sin reformar.

 

Constitución de MDS Reit a nombre de Gabriel Duaso. Su inmobiliaria Adler Ameise, de la que Encinar es apoderado, aporta pisos.
Constitución de MDS Reit a nombre de Gabriel Duaso. Su inmobiliaria Adler Ameise, de la que Encinar es apoderado, aporta pisos.

 

 

Los pisos de MDS Reit financiados por los Encinar están en Puente de Vallecas, Carabanchel, Villaverde y San Blas.
Los pisos de MDS Reit financiados por los Encinar están en Puente de Vallecas, Carabanchel, Villaverde y San Blas.

 

Según hemos podido comprobar en Idealista, ninguno de los pisos que aportó Adler Ameise a MDS está – al menos, aún – en venta: por sus características, las socimis deben tener los pisos en alquiler durante al menos tres años antes de venderlos de nuevo. Y esos tres años apenas se acaban de cumplir.

Adler Ameise está, además, bajo el poder de decisión Jesús Encinar: Tecnofobia fue nombrada apoderada en 2017. Curiosamente, otra de las actividades de la compañía zaragozana es la venta de ahuyentadores para pájaros (aparatos que emiten ultrasonidos y evitan que las aves se posen sobre tu balcón): desde ahí, único punto de contacto de Duaso, su asistente indica que no quiere participar en este reportaje.

Paso nº3. Financiarla

La venta de Idealista se cerró en el verano de 2015. A partir de ese momento tanto Tecnofobia, por un lado, como Fernando Encinar, por otro, empiezan a conceder préstamos para los minipisos que compra MDS Reit.

Según datos del registro de la propiedad, MDS tiene al menos 130 pisos en el sur de Madrid: de uno en uno o en paquetes de diez, Jesús y Fernando Encinar los han ido financiando con préstamos de 28.500 euros con la garantía de sus hipotecas: es decir, si el préstamo no se devuelve, el piso se lo quedan ellos. De esos 130, al menos 35 son a favor de Tecnofobia y al menos diez, de Fernando Encinar.

 

Hipotecas a favor de Fernando Encinar.
Hipotecas a favor de Fernando Encinar.

 

 

Hipotecas a favor de Tecnofobia Iniciativas.
Hipotecas a favor de Tecnofobia Iniciativas.

 

Las antiguas placas del Ministerio de Vivienda – la institución franquista que promovió el alquiler y la compra de viviendas en España hasta 1975 – aún encabezan los portales de algunos de los pisos de los Encinar. El grueso de su cartera está en Puente de Vallecas, una de las zonas que más renta a inversores actualmente: si comprar y alquilar un piso ofrece un 6,6% de rendimiento anual en Madrid, aquí la media sube al 8% según datos de la consultora especializada Urban Data Analytics. Se puede comprar más barato y alquilar más caro.

En la calle Sierra de la Estrella, por ejemplo, Tecnofobia y MDS tienen un bajo de 26 metros cuadrados dividido en tres habitaciones y al que le corresponde «un 16% de los elementos comunes del inmueble». En la calle García Llamas, otro: un primero de 42 metros y dos dormitorios. Si nos vamos a otro barrio, el tipo de inmueble no cambia: un nuevo ejemplo es el bajo de la calle Covachuelas en Villaverde, a diez minutos del metro, de 37 metros cuadrados divididos en dos dormitorios, cocina-comedor y baño.

En las colmenas que hay detrás del estadio del Rayo Vallecano, a más de diez minutos del metro, nuestra socimi tiene al menos dos inmuebles más: un cuarto piso de 55 metros cuadrados y un bajo de 57 metros cuadrados y tres dormitorios. Este último, en la Avenida de Palomeras, está reformado: su inquilina paga por él 600 euros al mes.

Paso nº4. Sacar los pisos al mercado de alquiler

La inquilina de Avenida de Palomeras encontró el piso en Idealista. Quien los publica es Habitalia S.XXI, una inmobiliaria con sedes en Aluche y Vallecas. En una visita a sus pisos, una de las agentes confirma que alquilan pisos de particulares y, principalmente, de una empresa llamada MDS Reit – es decir, de la socimi financiada por los Encinar.

 

Visita a pisos con Habitalia.
Visita a pisos con Habitalia.

 

«Sabiendo lo que buscas, te voy a llevar a dos», explica la agente de la inmobiliaria. «El primero está más lejos del metro, pero es amplio. Con el segundo es que cuando veas la habitación vas a flipar».

Imaginemos que nuestro presupuesto es de hasta 600 euros, para lo cual tendríamos que cobrar 1.800 si queremos gastar en alquiler sólo un tercio del sueldo: en Madrid quedan 142 pisos así, más de la mitad en el sur. Si bajamos a 500 euros, la cifra se reduce a 18, de los cuales 5 están publicados por Habitalia.

La visita empieza en la agencia, donde a las seis de la tarde el ajetreo es total: cada agente convoca a sus potenciales clientes, coge las llaves y sale a enseñar pisos. El nuestro está a quince minutos andando, lejos del metro y en él esperan otras dos personas para verlo. El edificio es una colmena con corrala interior y hay que zigzaguear por varios corredores hasta llegar a la puerta.

El piso estaba anunciado a 45 metros cuadrados: la realidad es que no llega ni a los 30. Está dividido en tres estancias: una cocina-pasillo, una entrada-salón con estantería de obra y un pequeño dormitorio con armario empotrado y vistas al patio. «El domitorio», indica la agente, «es de los amplios. Este piso está bien y va a volar«.

 

Salón del piso que enseña Habitalia.
Salón del piso que enseña Habitalia.

 

 

Habitación del piso.
Habitación del piso.

 

Al segundo piso solicitado no llegamos: es un bajo interior cercano al metro y la puerta no abre. «La tienen que cambiar. De todas formas, es muy pequeño, la habitación apenas está separada del salón y no te iba a encajar». Ambos se alquilan por 490 euros al mes.

¿Por qué pisos tan pequeños a tal precio? «Son inversores. Comprar un edificio de pisos que estén bien no renta: tendrían que ponerlos a 700-800 euros porque la gente no puede pagar más», considera, de vuelta a la oficina, la agente. «En cambio, los estudios salen más baratos y pueden alquilarse a 500 euros al mes».

Los minipisos son mucho más rentables para un inversor: los compra muy baratos y se pueden alquilar por 500 euros al mes

«Una de las grandes diferencias de esta etapa del ciclo con respecto a 2008 es que el comportamiento del mercado no es homogéneo, tanto a nivel geográfico como de tipología de vivienda. Si segmentamos por tamaño de vivienda, las diferencias entre las grandes y las pequeñas son tremendas», explican fuentes conocedoras del sector. La rentabilidad que ofrece un piso pequeño es muy superior a la de uno grande.

Eso por un lado. Por otro, «Puente de Vallecas y Villaverde son las zonas que más rentabilidad ofrecen ahora mismo en Madrid. El barrio de Salamanca y Centro no tienen tanta, aunque tienen menos riesgo», continúan. «Pero Puente de Vallecas tiene un riesgo similar y máxima rentabilidad». Los precios de los pisos pequeños están ahora en una media de entre 525 euros, en Villaverde, 602 en Puente de Vallecas y 657 euros en Carabanchel.

 

Evolución del precio medio de las viviendas pequeñas en los barrios más pobres: la media ya supera los 500 €.
Evolución del precio medio de las viviendas pequeñas en los barrios más pobres: la media ya supera los 500 €.

 

En 2008, el perfil de los fondos era más «tiburón»: compraban y vendían inmediatamente. Ahora el modelo de negocio es diferente: las socimis compran, alquilan durante tres años y venden. Buscan, como en cualquier inversión, la mayor rentabilidad al menor riesgo. Y la rentabilidad más alta de Madrid está en los barrios pobres del sur.

Paso nº5. Contárselo a tus amigos para que inviertan

A cierre de 2015, MDS Reit contaba con casi 5 millones de activos. La mitad venían de una ampliación de capital de 2.270.000 euros de junio de 2015 (fecha de la venta de Idealista). Hubo otra de 800.000 euros en 2016: en ellas metieron dinero varios emprendedores e inversores de internet – como el cofundador de Buyvip, Juan Miguel Pane Arregui, el cofundador de Pixable y actual CEO de Coverwallet, Iñaki Berenguer o el fundador de Acierto.com, Mario Brüggemann – además de altos directivos, como el jefe de General Electric para España Daniel Carreño Álvarez y ejecutivos retirados de empresas públicas, como el ex-presidente de la Industria Española del Aluminio (Inespal), Francisco Javier Álvarez Vara. También invierten otras empresas: la inmobiliaria Solpriga y el fondo Balm.

A cierre de 2015, MDS Reit contaba con casi 5M de activos. La mitad venían de una ampliación de capital de 2.270.000 euros de junio de 2015

MDS Reit aún no ha presentado las cuentas de 2016. En 2015 tenía un millón en deudas a largo plazo – las hipotecas de Tecnofobia y Fernando Encinar – y otro millón en deudas con entidades de crédito, porque también utiliza financiación bancaria para comprar pisos.

Fuentes cercanas a MDS aseguran que la sociedad se vendió hace dos dias, el 15 de marzo de 2018, a un fondo extranjero: de ser así, los accionistas habrían recuperado la inversión y ganado lo que les correspondiera y tanto Tecnofobia como Fernando Encinar habrían recuperado el importe de sus préstamos. Estas fuentes no indican la cantidad de la venta.

Paso nº6. Repetir la jugada tú solo

MDS Reit nació a finales de 2014. Las cinco empresas de alquiler de Jesús Encinar (las que se llaman como los ríos de Ávila) se fundaron más tarde y aún no han presentado cuentas. Natalio Encinar, el tercer hermano, es apoderado en todas. Tecnofobia posee el 100% de cada una.

Jesús Encinar aportó a Tecnofobia dos apartamentos en 2011, años antes de la venta de Idealista y del presente tsunami del alquiler. Se trataba de dos apartamentos en la décima planta de Marqués de la Ensenada, 16, un enorme edificio en Colón (Madrid) conocido por alojar el Club Financiero Génova, un espacio de reunión y recreo en medio del distrito financiero de Madrid para que las élites empresariales, políticas y culturales hagan su ‘networking’ con ambiente de exclusividad.

Jesús Encinar aportó a Tecnofobia dos apartamentos en 2011, años antes de la venta de Idealista y del presente tsunami del alquiler

Posteriormente, tras la venta de Idealista y la financiación de los minipisos de MDS Reit, fundó sus cinco nuevas empresas: entre finales de 2016 y mediados de 2017, constituyó Adaja Alquileres, Alberche Alquileres, Voltoya Alquileres, Tormes Viviendas y Oudrid Coliving y cambió la sede de Tecnofobia de la Plaza de las Cortes (donde está Idealista) a San Cosme y Damián en Lavapiés (donde está el local cerrado).

Tecnofobia ha puesto entre 200.000 euros y un millón por empresa: en Alberche Alquileres, por ejemplo, hizo una ampliación de capital de un millón de euros en 2017. Esta empresa posee al menos doce inmuebles en Madrid: tanto en distritos como Tetuán, Chamartín o Chamberí como en el sur, en Vallecas, Usera, Latina y Carabanchel. Cuando llamamos para preguntar por sus pisos, dicen que «vuelan en cuanto salen en Idealista» y nos redirigen a otros agentes inmobiliarios que gestionan parte de su cartera. En el momento de hacer este reportaje, sólo tenían un inmueble disponible en el ensanche de Vallecas (que ya no lo está).

Ni Fernando Encinar ni Jesús Encinar ni Tecnofobia han querido hacer declaraciones para este reportaje.

En la última entrevista que concedió Fernando, al medio económico Libre Mercado, declaró que «dentro de Madrid hay un producto inmobiliario que está en un desarrollo muy fuerte y acelerado y al mismo tiempo otros activos que todavía están cayendo».

También que «hasta ahora con el alquiler uno vivía donde quería, mientras que con la compra uno vivía donde podía. Eso está cambiando y también con el alquiler tienes que empezar a pensar que tienes que vivir donde puedes y no donde quieres. (…) Pero en el tema del alquiler parece que hay que proteger el derecho a vivir en el centro. A mí me da rabia, porque Madrid es una ciudad muy grande, en la que tienes distritos que están muy bien comunicados y con muy buenas infraestructuras (…) Yo defiendo los barrios y municipios de la periferia de Madrid: Carabanchel está muy bien, Aluche está muy bien, Puente de Vallecas está muy bien… Además, son barrios que estaban envejeciendo, que tienen una oportunidad de atraer gente».

23 Marzo 2018

Analía Plaza y El Confidencial ¿El periodismo de trabuco como modelo de negocio?

Jesús Encinar

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En la primera redacción el titular era "¿El periodismo de chantaje como modelo de negocio?", que posteriormente fue cambiado a "¿El periodismo de trabuco como modelo de negocio?".

El Confidencial publicó el lunes 19 de marzo un artículo firmado por Analía Plaza sobre mi hermano Fernando y sobre mi más falso que una moneda de chocolate. Desde el mismo momento de la publicación del artículo no hemos parado de recibir insultos y amenazas de todo tipo en Twitter. Más abajo, como botón de muestra, pongo algunos tweets para mostrar el tono bronco de la reacción. He preferido escribir este post largo y detallado para poder contar la relación que hemos tenido con El Confidencial y señalar las muchas mentiras del artículo de Analía Plaza, la freelance que ha escrito el artículo. No es la primera vez que leo noticias inventadas en El Confidencial pero en esta ocasión, conociendo de primera mano la realidad, no quiero dejarlo pasar. En cierta forma siento que yo también he sido co-responsable de este periodismo de fake news por no haberlo denunciado antes, incluso haber sido anunciante durante tantos años. Si nadie se molesta en denunciar las noticias falsas y miramos para otro lado, acabaremos viviendo en sociedades donde cualquier manipulación sea posible. Esta vez no lo voy a dejar pasar, a pesar que muchos amigos me recomiendan no responder a El Confidencial. Hay que plantar cara al abuso.

Insultos

Empezamos a anunciarnos y aportar contenidos inmobiliarios a El Confidencial en mayo de 2010, en lo peor de la crisis y hemos mantenido nuestra inversión mes a mes durante casi 8 años. Hemos pagado a El Confidencial más de 600.000 euros y además hemos escrito para ellos multitud de artículos sobre inmobiliaria, mantuvimos el foro de vivienda, les dimos exclusivas sobre el sector inmobiliario, etc. Siempre hubo una relación cordial y de respeto entre los equipos. Durante nuestra relación con El Confidencial era habitual que nos considerasen fuente de información fiable y esperada. En muchos artículos de vivienda de los últimos años es fácil encontrar la opinión de idealista.

En diciembre de 2017 El Confidencial nos dejó claro que o pagábamos más para 2018 o daban por concluida la relación. Idealista aportaba a El Confidencial tráfico y contenidos de manera gratuita mientras que El Confidencial aportaba a Idealista cada vez menos tráfico. Aún así querían subirnos el precio. Para nosotros no era sostenible un acuerdo con resultados cada vez peores y más caro. Así se lo comunicamos y decidieron por su parte terminar la colaboración.

¿Se abstuvo El Confidencial de publicar artículos sobre Idealista durante los años que fuimos anunciantes? Para nada. En 2015 por ejemplo, publicaron la noticia de la venta de Idealista a Apax Partners en tono crítico e inventándose directamente la valoración, 150 millones de euros. Este dato falso sacado de la chistera y que otros muchos medios recogieron fue una invención del periodista. Años después al hacerse los números públicos se pudo comprobar que era una noticia totalmente falsa. Nunca publicaron una rectificación. Un año después volvieron a dar otra noticia mezclando churras con merinas, asumiendo increíblemente que todo dividendo que paga una compañía es para los gestores. En esta ocasión hablamos con ellos para aclararles los datos, pero no corrigieron el artículo falso.

Siempre he entendido que es parte de las reglas del juego que un medio publique noticias que pueden gustar o no gustar a sus anunciantes. Lo que me parece inaceptable y cruza todas las líneas rojas es que El Confidencial se despache con un artículo lleno de insinuaciones y mentiras a renglón seguido de terminar una relación comercial de 8 años. Eso no es periodismo, es otra cosa.

El artículo publicado recientemente por Analía Plaza (pdf) está hecho a base de datos falsos e insinuaciones despreciables para crear la ficción de que nos aprovechamos de la situación de necesidad de muchos inquilinos. De colofón ponen un titular que intenta dañar nuestra credibilidad como fuente fiable del sector para hacernos parecer «desalmados inversores»:

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El artículo hace una recorrido totalmente inventado de lo que según ella ha sido mi actividad.

 

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En 2015 varios accionistas de Idealista me pidieron dar liquidez a sus acciones. Después de un proceso de búsqueda de un nuevo socio encontramos a Apax Partners que compró el 100% de las acciones. El día de la venta mi socio César Oteiza (no sé por qué el Confidencial escribe siempre mal su nombre o le ignora al hablar de los fundadores de Idealista), mi hermano Fernando y yo reinvertimos en Idealista una gran parte del dinero recibido. Algo normal en las operaciones donde participa un Private Equity, donde es raro que un fondo invierta en una compañía y permita a los gestores hacer liquidez e irse. Cualquier inversor lo sabe. Pero Analía Plaza prefiere hacer creer que hicimos gran caja en vez de mantener la inversión en nuestra compañía. El artículo añade además la ofensa que aquello se hizo «sin tributar» que de nuevo es una falsedad puesto que Fernando, César y yo pagamos todos los impuestos que nos correspondía, como es lógico y normal.

Lejos de tener en liquidez de 24,5 millones como Analía Plaza da a entender (siempre conviene dudar de cualquier número que da El Confidencial), y directamente en contra del titular de El Confidencial de «El Imperio post-Idealista», la mayor parte de mi patrimonio sigue estando en Idealista donde sigo trabajando al 100%. No hay ningún imperio y no tengo ninguna realidad post-Idealista. Trabajo todos los días en Idealista. Nunca tuvimos el 42% del capital ni sé a qué se refiere con «se hizo con el 9% de Idealista a través de su otra sociedad».

 

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Gabriel Duaso es un emprendedor que montó un fondo con otros inversores para comprar pisos. Nos invitó a Fernando y a mi a ser accionistas pero francamente no vimos la necesidad. En ese momento pensamos que para invertir en pisos podíamos hacerlo sin necesidad de asociarnos con nadie. Compramos, por nuestra cuenta, varios pisos que reformamos con todo detalle invirtiendo en torno a 700 euros/m2 en la reforma. En una conversación con Duaso, cuando su fondo lleva ya bastantes pisos comprados, me dice que le está yendo bien y que le gustaría encontrar financiación para comprar más pisos. Los bancos no daban hipotecas a inversores. Yo le cuento que los bancos no están pagando nada por la liquidez en cuenta corriente. Gabriel me explica que él está dispuesto a pagar una rentabilidad de un 4% por un préstamo que no consigue. Es una rentabilidad baja para una inversión pero para un préstamo con una garantía hipotecaria es un buen interés. Está más seguro el dinero prestado a un 4% con garantía hipotecaria que parado en el banco sin rentabilidad y sin garantía. Finalmente firmamos dos créditos por un total de 684.000 euros en los que MDS aporta como garantía hipotecaria los pisos que tiene comprados, viviendas que ni necesito ver ni tengo tiempo, simplemente aporta la tasación. En contra de lo que dice la periodista nosotros no «empezamos a dar préstamos para los pisos que compra MDS». MDS ya tenía los pisos comprados meses o años antes con el capital que habían aportado sus inversores. ¿A alguien se le ocurre que se puedan comprar 130 pisos con 684.000 euros? ¿Quién vende pisos a 5.000 euros? Se hace un préstamo y se aportan como garantía hipotecaria unas propiedades. Exactamente lo mismo que diariamente se firma en cientos de notarías de España con los bancos. Ahí termina todo en mi relación con MDS.

Adler, la sociedad de Duaso, accionista en MDS, para otra operación que hicimos juntos que no tiene nada que ver con MDS sino con con otro negocio de Gabriel, me otorgó un poder para un tema administrativo de una firma. Analía Plaza ve que tengo un poder (eso es lo que significa ser «apoderado») y hace el triple salto mortal con cabriola de decir que «Adler Ameise está bajo el poder de decisión de Jesús Encinar». ¿Nadie en El Confidencial sabe cómo funcionan las empresas o no se leyeron el artículo antes de publicarlo?

Un poder es una herramienta habitual en las empresas. En algunas compañías tengo una persona apoderada para poder ir a recoger cartas de correos por ejemplo o para firmar en un contrato que me pilla de viaje. ¿Significa que esos apoderados tienen la empresa «bajo su poder de decisión»? Cualquier persona junior puede tener un poder de una sociedad. Con un mínimo conocimiento de cómo funcionan las compañías y los poderes sabes que ser apoderado sólo te permite hacer lo que el poder expresa. Hay empresas con miles de apoderados para mil temas distintos.

Falso adler

Analía Plaza da a entender que Gabriel Duaso trabaja para nosotros en un «¡entramado!» y que poco a poco va comprando pisos que nosotros le financiamos. No puede ser más falso. Gabriel Duaso es un emprendedor que ve una oportunidad, arriesga su tiempo, su dinero y se dedica con muchos desvelos y energía a desarrollar su negocio para crear empleo y riqueza. La freelance casi da a entender que era un testaferro, no puede ser más falso. ¡Qué manera de desacreditar el trabajo de los empresarios impúnemente! Ya hace años que El Confidencial tiene una línea editorial de echar mierda sobre muchos emprendedores que intentan hace su negocio.

Analía Plaza, tras dar la versión inventada que MDS está bajo nuestro control porque le hemos hecho un préstamo, se dedica a describir el mundo de los alquileres baratos de Madrid. Horror. ¡Ese mundo es culpa de los Encinar! ¡Crucifícalos! Ya de paso que nos culpe también de la muerte de Manolete y comernos niños crudos. Miles de lectores de El Confidencial leen esas mentiras, las creen, asumen que soy una especie de casero explotador que intenta ocultarse detrás de testaferros y sociedades pantalla mientras se aprovecha de la miseria ajena. Ahí un ejército de clons sin cerebro empieza a insultarnos en Twitter.

MDS es una sociedad que se dedica a comprar pisos y alquilarlos. Ni mi hermano Fernando ni yo hemos tenido nunca nada que ver en la gestión MDS ni tenemos ningún poder que nos dé la menor relación con MDS. No es nuestro negocio. Todo el artículo está basado en una suposición falsa.

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A continuación Analía Plaza afirma que «La mitad venían de una ampliación de capital de 2.270.000 euros de junio de 2015 (fecha de la venta de Idealista)». Esto también es mentira. Idealista comunicó a finales de julio (no junio) de 2015 la intención de venta. No se firmó y cerró la transacción hasta septiembre, una vez obtenidos los permisos de la CNMC, es decir, 3 meses después de lo que Analía Plaza señala. Pero en ese tuttifrutti de artículo todo da igual. El caso es dar muchos nombres, muchos números, muchas fechas, intentar llegar a la credibilidad por acumulación o coincidencia. Si los datos ni encajan da igual. Da igual si son ciertos o no, se retuercen y listo. Ni yo mismo sé lo que está diciendo! Su estrategia es: Difama mucho que algo queda. Pon muchos datos aunque no tengan ni pies ni cabeza, el lector pensará que está todo muy bien investigado aunque no lo entienda. El artículo está lleno de muchas más falsedades e invenciones de las que aquí señalo pero que no merece la pena entrar en detalle una a una, se haría un post aún mucho más largo.

Para mi lo más fuerte de todo es que la sociedad sobre la que Analía Plaza escribe todo su artículo se vendió el pasado jueves 15 de marzo. Cuando publica el reportaje el lunes 19 ya nada de lo que cuenta es verdad y lo sabe. Gabriel Duaso, después de muchos meses de negociación, encontró un inversor que le compraba la sociedad. Ese jueves se pagaron los créditos puntualmente, se levantaron las hipotecas, se vendió la sociedad y sus accionistas recuperaron su capital.

Analía Plaza, contactó con todos los que conocía y que tenían relación con el fondo: Gabriel y numerosos accionistas. Ninguno le devolvió la llamada. Se puso en contacto con nosotros, bajo el falso pretexto de que estaba realizando un reportaje sobre MDS y no sobre nosotros. Mi hermano Fernando le llamó de vuelta, el jueves 15 a mediodía tras la venta, cuando ya nuestra relación con MDS estaba disuelta. Fernando explicó en detalle todo esta operación, le contó cuál había sido nuestra posición de simples financiadores en MDS y que no podía darle más información de la operación de compraventa que confirmarle que se había ejecutado esa misma mañana. Le dejo claro, y que podía recogerlo y publicarlo así, que ni él ni yo teníamos ya nada que ver con MDS y que se había dado un préstamo sin ningún tipo de participación en la sociedad. Eso no la impidió decir en el artículo sin enrojecerse:

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Cuando Fernando llamó a Analía Plaza, le facilitó toda la información que necesitaba. Le pidió que dejase claro que ya se había terminado el préstamo. Tras la publicación del artículo Fernando flipó cuando leyó que Analía Plaza escribía que él no había aceptado hacer declaraciones. Cualquiera que conozca a Fernando y trabaje en un medio sabe que Fernando nunca declina dar su opinión o responder a preguntas de periodistas.

En el momento en que El Confidencial publica su noticia y sus tuits, siempre hablando en presente, saben perfectamente que no tenemos ya ninguna relación con MDS. A sabiendas que ni somos accionistas ni gestores y ya ni siquiera prestamistas nos atribuyen toda la gestión de MDS ¿Por qué? Estoy convencido que para desacreditar nuestra credibilidad y buen hacer como empresarios, dañar Idealista con lo que sea como fuente fiable del mercado y hacernos daño. En Idealista trabajan más de 500 personas, son muchas familias que dependen de la credibilidad de nuestra marca. No voy a dejar que una periodista sin profesionalidad con una noticia inventada mienta sin exigir una corrección.

Ni Fernando ni yo fundamos ninguna Socimi. MDS de hecho ni siquiera es una Socimi como Analía Plaza afirma, una prueba más del desconocimiento total de la periodista del mundo inmobiliario. No somos ni fundadores ni gestores de MDS, ni lo hemos sido nunca. No hemos gestionado ningún piso de esa empresa, no hemos comprado ni alquilado ni uno solo de los pisos que forman parte de su portfolio. No hemos tomado ni una sola decisión sobre MDS nunca porque ni podíamos ni queríamos. No hemos definido sus políticas de inversión. Nos daba igual qué rentabilidad ofrecían las viviendas que MDS compraba, ni dónde las compraba. No era nuestro negocio. Nunca supe si compraba bajos, estudios, terceros sin ascensor o áticos. Nuestra relación fue dar un crédito y redactar bien los contratos de préstamo. Punto. Cualquiera que sepa cuál es la posición de un prestamista sabe perfectamente que a diferencia de un gestor o un accionista, el prestamista simplemente presta y recibe sus intereses. Ahí acaba su intervención. Lo único que le concierne a un prestamista es que su préstamo se pague. Nunca quisimos estar involucrados. Tengo suficiente con mis propios negocios.

Analía Plaza da a entender que tras el crédito de MDS yo monto otras empresas para hacer lo mismo. Ahí empieza ya un delirio de datos que mezcla todo, pasado y presente y a cualquiera que pasaba por allí. Ni siquiera yo puedo seguir el hilo de lo que está diciendo.

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La realidad es mucho más simple, tengo distintas sociedades para distintas inversiones inmobiliarias (bien lejos de los 130 que me asigna la periodista, que ninguno de esos es mío) que por ser su primer año de actividad aún no han tenido que presentar nada. Normal. De todo esto la periodista no sabe nada ni tiene por qué saberlo, pero le da igual, el caso es hablar en el patio de vecinos de lo que ella se imagina que hace el señor del quinto. No sabe de lo que está hablando y se lo inventa.

En los últimos párrafos del artículo se esconde una de las pocas verdades «Esta empresa posee al menos doce inmuebles en Madrid: tanto en distritos como Tetuán, Chamartín o Chamberí como en el sur, en Vallecas, Usera, Latina y Carabanchel. Cuando llamamos para preguntar por sus pisos, dicen que «vuelan en cuanto salen en Idealista».

Efectivamente, tengo con una sociedad varios pisos pequeños, bien reformados y preciosos en varios barrios de Madrid. Ni siquiera son los barrios que Analía Plaza indica. Todos son pisos que me llegaron por alertas de Idealista como a cualquier otro usuario. Siempre comprados con agencias, por cierto, porque tienen los precios más baratos. Al firmar en la notaría a veces me reconocen y les hace gracia vender al fundador de Idealista. Son pisos que reformo con arquitectos y un equipo de reformas para dejarlos impecables. Viví 25 años de alquiler y reformo los pisos como a mi me hubiesen gustado. Sólo tengo pisos en los que yo viviría. Los  inquilinos están encantados. Mi forma de invertir es algo menos rentable que simplemente comprar y alquilar sin reformar porque hace falta más inversión y están unos meses vacíos, pero prefiero hacerlo así. Los que me conocen saben el valor que doy a que todo esté bien diseñado, soy incapaz de invertir en temas mal hechos. No tengo ningún piso cutre y por eso, efectivamente, se alquilan sin problema enseguida. Los anuncio sólo en Idealista y siempre con agencias locales. Nunca gestiono yo el alquiler porque no tendría tiempo de atender llamadas y enseñar los pisos. Parte de mi patrimonio lo tengo en viviendas porque es lo que entiendo. ¿Tan raro es que invierta en pisos? Así es por ejemplo como quedó uno de los últimos que reformamos, son más o menos todos igual, pequeños pero bien aprovechados.

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Me sorprende que sea una noticia nacional para llevar a portada de El Confidencial que diera un préstamo a una empresa de amigos que se dedican a comprar pisos, sobre la que no tengo ningún poder, y que yo por mi cuenta también haya comprado varios pisos para reformarlos.

No se me ocurre otro motivo para un artículo tan agresivo contra nosotros que una respuesta de El Confidencial a dejar de ser clientes ¿Se habría publicado ese artículo si en enero hubiéramos aceptado la subida de tarifas?

¿Qué pasa ahora? 

Hemos redactado con nuestros abogados un requerimiento de rectificación que hemos enviado esta mañana por burofax y conducto notarial a El Confidencial (pdf) para que corrija la noticia. Si no lo hace presentaremos una demanda, la primera que hago en mi vida. Analía Plaza con este artículo ha entrado sin profesionalidad a criticar la credibilidad de Idealista sin tener conocimientos básicos empresariales, financieros ni inmobiliarios.

A los lectores de El Confidencial les aconsejo que no se crean todo lo que leen en ese medio. Unos artículos son ciertos, otros no lo son y es difícil saber la diferencia. Esa es la trampa, si todos fuesen falsos sería fácil no leerlo. Lo que mucha gente sospecha sobre El Confidencial en mi caso es cierto. Publican noticias falsas sin confirmar nada, o incluso peor, ignorando lo que el afectado les dice. Es más fácil generar tráfico y notoriedad con noticias falsas que con las verdaderas. Tristemente un modelo de negocio con noticias falsas es más rentable que el periodismo de verdad con noticias contrastadas. Hacer noticias falsas es más barato y trae más tráfico. Un estudio reciente de dos investigadores del MIT publicado en la revista Science señalaba que las noticias falsas se difunden más rápido en redes sociales y se leen más porque son más divertidas y sorprendentes. Las noticias verdaderas dan menos tráfico porque son más comunes y están en más medios.

Seguramente a partir de ahora El Confidencial y Analía Plaza se obsesionarán aún más conmigo y con Idealista. En el futuro seguramente aparecerán, de nuevo en El Confidencial, artículos delirantes sobre mí o Idealista, así que tómalo con desconfianza, seguramente no será cierto. Cuanto más extravagante más probable que sea falso. Pero tampoco tendré tiempo de ir desmintiendo con tanto detalle cada locura que se les ocurra.

A los anunciantes de El Confidencial les aconsejo prudencia si quieren reducir su inversión. No reaccionan con deportividad.

A cualquiera que esté pensando en invertir en un modelo de negocio basado en el trabuco… yo no lo haría.

16 Diciembre 2018

El magnate israelí del juego que compra 130 pisos en los barrios pobres del sur de Madrid

Analía Plaza

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El multimillonario israelí Teddy Sagi hizo fortuna con Playtech, que vende máquinas a las principales casas de apuestas
En abril entró en el sector inmobiliario español comprando Tauro, un fondo de la burguesía catalana con 600 pisos entre Barcelona y Madrid
También ha adquirido MDS Reit, una compañía española que tenía 130 pisos pequeños, viejos y sin reformar en Vallecas, Carabanchel, Usera y Villaverde

A Wendy le acaban de subir el alquiler. Lleva un año viviendo con sus cuatro hijas en un bajo de Villaverde Alto, al sur de Madrid, y ha decidido no pagar los 562 euros que le cuesta hasta que no arreglen lo que pide: la caldera, que no funciona, la lavadora, que tampoco, las humedades, que hay en todas las paredes, y el plato de ducha, que está roto. “Me dijeron que pasarían a verlo hace tres meses. Y nada. Y encima me suben 12 euros: no mucho, pero sin avisar. Tendría que haber llegado una carta que no he recibido”, asegura. “¿Lo han vendido sin notificarme y los nuevos dueños hacen el cargo a mi cuenta? He dejado de pagar a ver si me lo reparan. Mientras tanto, pago a la vecina por usar su lavadora”.

A pocas calles de su casa viven Marina, Matías y Daniel. Comparten un piso de 70 metros cuadrados y tres habitaciones. Hasta hace dos meses, les salía por 450 euros en total. “Cambió de dueños. Recibimos una carta en la que decían que lo subían a 600 euros”, dice Matías. “Lo asumimos entre los tres. Todos los alquileres están subiendo”.

El pasado mes de marzo, la empresa que controlaba los pisos de Wendy, Marina, Matías y Daniel, fue adquirida por otra más grande e internacional que les ha subido el precio. La primera era MDS Reit, una compañía española fundada en diciembre de 2014 que en sus cuatro años de vida acumuló más de 130 pisos pequeños y viejos en el sur de Madrid: en Vallecas, principalmente, y en Villaverde, Usera y Carabanchel. La segunda, Globe Invest, que pertenece a una de las personas más ricas del mundo: el multimillonario israelí Teddy Sagi. Sagi forjó su fortuna en el juego con Playtech, una empresa de software para casas de apuestas y casinos online y ahora es propietario, además de los pisos del sur, del mercado londinense de Camden Town.

MDS Reit fue creada por Gabriel Duaso Anso, un “emprendedor del sector inmobiliario” que antes de lanzarse a comprar pisos trabajó en Belden y General Electric. Duaso recaudó dinero para financiarla mediante inversores particulares y préstamos.

Globe Iberia es, por su parte, el brazo español de Globe Invest, un family office perteneciente al holding empresarial de Sagi. Sagi entró en España el pasado mes de abril comprando Tauro Real Estate, un fondo inmobiliario dirigido por el empresario José María Xercavins y en el que participaban otros nombres de la burguesía catalana. Este fondo tenía 600 pisos entre Barcelona y Madrid, donde posee un edificio nuevo en la Avenida de Barcelona y otro en San Sebastián de los Reyes, y la operación se cerró por alrededor de 180 millones de euros. Posteriormente, Globe Iberia compró MDS Reit por 11,3 millones de euros, según consta en las cuentas del Registro Mercantil. También se ha hecho con Ventuari Rentals, una compañía de pisos turísticos de Barcelona fundada en 2012.

¿Quién es Teddy Sagi?

Teddy Sagi nació en Tel Aviv en 1971. En 1996 fue declarado culpable por manipular el precio de bonos emitidos por el Banco de Israel para venderlos y repartirse los beneficios. Fue condenado por soborno y fraude a nueve meses de prisión.

Según el tabloide británico Daily Mail , cuando Sagi salió de la cárcel se dedicó junto a su padre —que tenía una agencia de viajes en Israel— a invertir, comprar y vender propiedades. Pero pronto se dio cuenta del potencial del mercado de internet y creó Playtech, la empresa de software para juegos online (casinos, bingos, poker y apuestas), actual líder del sector. Playtech salió a bolsa en 2006 y el año pasado facturó 800 millones de libras anuales, con más de 300 de beneficio. España es el quinto mercado en el que más ingresa (23 millones de libras anuales), después de Filipinas, Reino Unido, Malta, Gibraltar e Italia. ¿De dónde vienen los ingresos? De la venta de juegos para casinos —solo en 2017 lanzó 75 en nuestro país—, máquinas tragaperras y terminales para casas de apuestas.

Hasta el año pasado, Playtech proveía de tragaperras principalmente a casas del Reino Unido, como Ladbrokes, omnipresente en las calles de cualquier ciudad británica. Playtech llegó a las calles españolas en 2016, cuando compró por 138 millones de euros a su rival, la austriaca BGT (Best Gaming Technology) y principal proveedora de máquinas para las casas de apuestas que operan en España: Codere, Betfred o William Hill. Según su nota de resultados, “además de suministrar a muchas de las casas más rentables del Reino Unido, la adquisición permitirá a Playtech lograr mayor penetración en los mercados español e italiano, con varios nuevos clientes potenciales importantes en cartera”. En los últimos años, las casas de juego y apuestas se han extendido como una plaga por todo nuestro país. Solo Codere tiene 9.389 terminales en España.

“Es un buen momento para el mercado español”, dicen los resultados de Playtech, “y creemos que seguirá creciendo rápidamente en los próximos años”.

Por las dudas que generó al regulador británico, Sagi no pudo comprar a través de Playtech la empresa de trading Plus500 en 2015, que pudo haberle exigido vender su participación. Finalmente, esto sucedió en 2016, cuando Sagi vendió una parte, y finalizó hace apenas dos semanas, cuando se deshizo de lo que le quedaba y salió por completo de la compañía.

Sagi se vende a sí mismo como “emprendedor visionario, hombre de negocios e inversor con intereses que van del software a la seguridad, propiedad y los coworkings”. Poco antes de la salida parcial de Playtech en 2016, ya había empezado a invertir en el sector inmobiliario de Londres: en 2014 compró los mercados y varios terrenos de Camden Town (el Camden Lock, Stables Market, Hawley Wharf y más), uno de los puntos más turísticos de la ciudad. Mientras se prepara para “transformarlo” —ya tiene permiso para reformar Camden Lock y añadir más espacio para tiendas, viviendas y oficinas, lo que subirá aún más los precios— ha adquirido otros edificios en ricas áreas londinenses, como Holborn. Su otra gran pata de negocio son los coworkings: espacios modernos, abiertos y de diseño para alquilar a empresas.

¿Cómo termina un multimillonario israelí, cuya fortuna está valorada en más de tres mil millones de euros y que vive en Chipre por su favorable régimen fiscal comprando pisos viejos, pequeños y sin reformar en Vallecas y Carabanchel?

“La tendencia es aprovechar el mercado”, explica Roberto Guiñales, del área de finanzas corporativas de la consultora Gesvalt, que prepara las salidas a bolsa de muchas sociedades inmobiliarias de inversión (socimis). “Ahora mismo está en fase de crecimiento y todos los actores buscan aprovecharlo. Puede ser vía orgánica [por sí solos] o corporativa [mediante adquisiciones]. Esta última es la más rápida. Y como estas sociedades no son muy complicadas, se presta. En España hay ahora incertidumbre política, pero el sector tiende a la concentración”. La mayoría de inversores de vivienda en España son, añade, extranjeros.

Según datos del Banco de España recogidos por El Mundo, la vivienda es ahora una de las inversiones más rentables en nuestro país: no solo por lo que genera alquilarla (un 4% anual de media) sino por la plusvalía añadida de su revalorización para venta (cuanto más tiempo la tengas, más aumenta su valor). De media, tener una casa y alquilarla puede generar un 10,9% de rentabilidad anual. Eso son tres veces más de lo que aporta invertir en algo fijo, como los Bonos del Estado.

Pero no es lo mismo comprar un edificio la Avenida de Ciudad de Barcelona o San Sebastián de los Reyes – como hizo Tauro, la primera empresa que compró Teddy Sagi en España – que pisos pequeños en la periferia de Madrid, como hizo MDS Reit, que salen más baratos y se pueden alquilar más caros. La consultora Urban Data Analytics, que escribe un blog sobre dónde invertir en El Mundo, indica en su último artículo que ahora mismo “el inversor que busca la mayor rentabilidad debería irse a barrios de Villaverde o Puente de Vallecas, como San Cristóbal o Entrevías, que tienen las mejores rentabilidades en alquiler de la ciudad. Sin embargo, también conlleva un aumento del riesgo”.

“Inversión residual”

Desde la filial de Sagi en España indican que “MDS Reit supone una inversión residual” y que, al ser una empresa familiar privada, no comparten más información.

El piso de Wendy tiene riesgo alto y rentabilidad media-alta, según la herramienta de análisis de esta misma consultora. Las viviendas en la zona cuestan una media de 100.304 euros y se pueden alquilar a unos 633 euros al mes (ella paga 650 euros, 662 desde que llegó el fondo de Sagi y se lo subió). El piso que comparten María, Matías y Daniel, pocas calles más arriba, también tiene una rentabilidad media-alta y riesgo alto, pero según esta misma herramienta se puede alquilar a una media de 648 euros al mes. Ellos pagaban 450 euros y se lo subieron a 600. A diferencia de Wendy, la empresa sí que se ha pasado a arreglar lo que está roto. A ella también le han comentado que ese piso está tan mal que quizá no lo vuelvan a alquilar. “Pasó un tasador. Yo les digo: esto es un chollo. Porque la anterior inquilina se marchó y no lo arreglaron, ahora vengo yo y no lo arreglan, el siguiente será igual… Y ellos se llevan comisión por alquilarlo”, cuenta.

Hasta hace pocos años, el mercado inmobiliario español estaba repartido en muchas manos de pequeños propietarios. Pero en 2009 el gobierno creó la figura de la socimi, o sociedad de inversión inmobiliaria que cotiza y no paga impuesto de sociedades. Desde entonces, se han creado alrededor de 70 —“cada semana sale una”, dice Guiñales—, se han producido varias fusiones y se prevén más. El ejemplo más obvio es el de Blackstone, un fondo que hace pocos años no existía en España y ahora es uno de los mayores caseros del país: controla Testa, Fidere, Albirana y Torbel, unas 20.000 viviendas valoradas en 3.500 millones de euros en total.

“Si esto ocurre es porque hay una apuesta cortoplacista de determinados actores locales, que captan dinero, dan buenos datos de rendimiento y luego se lo pasan a alguien más grande”, considera Álvaro Ardura, profesor de urbanismo en la Escuela de Arquitectura de Madrid. “En España teníamos un contexto atomizado de pequeños propietarios que ha favorecido que, a poco que ha habido cierto interés, y sobre todo con los inmuebles que se han quedado los bancos, haya quedado en menos manos. Estos movimientos favorecen la concentración”.

En el caso de MDS Reit ha sido justo así: un único empresario juntó a varias personas que metieron dinero, consiguió altas rentabilidades comprando barato y alquilando caro y con eso demostrado en menos de cuatro años le pasó su bolsa de pisos a un pez más grande, el multimillonario israelí. Los prestamistas recuperaron su parte, los inversores y el fundador ganaron dinero… y ahora los inquilinos no les queda otra que pagar más.

24 Febrero 2022

La Justicia condena a El Confidencial y Analía Plaza por publicar noticias falsas sobre mi

Jesús Encinar

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Sucio capitalista», «ratas especuladoras», «basura de persona», «miserable especulador», «vete a la mierda, payaso», «panda de buitres». Con estas lindezas y muchísimas más de igual talante me desperté el 19 de marzo de 2018 a raíz del artículo publicado en El Confidencial por Analía Plaza que finalmente la Justicia ha confirmado que era falso.

Desde aquel día la lluvia de insultos no ha cesado en ningún momento. Han sido 4 años en los que pasé de ser un emprendedor de tecnología más, a ser la piñata a odiar por una parte de la izquierda, siendo señalado en múltiples ocasiones por periodistas, políticos y activistas de extrema izquierda. La prueba de cargo en todos estos ataques terminaba siempre siendo, ineludiblemente, el artículo de El Confidencial.

Ahora, casi cuatro años después, finalmente la Justicia me ha dado plenamente la razón demostrando que aquel cúmulo de mentiras era falso.

Como elegantemente confirma la jueza en la sentencia «las pruebas han demostrado, en opinión de esta juzgadora, que el artículo litigioso contenía datos objetivamente inveraces» y «la información objetiva presentada en el artículo era errónea». La sentencia no sólo confirma que el artículo era falso, es que además, en el juicio presencial que tuvimos «Preguntada Doña Analía sobre este extremo, declaró que no indagó mucho».

La sentencia condena a El Confidencial a eliminar el artículo de sus servidores y publicar en su portada la sentencia durante 24 horas. El Confidencial y Analía Plaza, deberán, además, publicar en sus redes sociales la sentencia y tendrán que indemnizarnos con 15.000 euros.

El Confidencial y Analía Plaza pueden retrasar la ejecución de la sentencia recurriendo al Tribunal Supremo, el proceso aún puede extenderse años. Por mucho que lo retrasen no me cabe duda que el resultado final será el mismo. Ha quedado demostrado que el artículo es falso por mucho que recurran.

En estos 4 años he tenido que leer tantos insultos en mi Twitter que al final he tenido que bloquear más de 17.000 cuentas, optando finalmente por adoptar un perfil más bajo en redes sociales para poder vivir más tranquilo.

Bloqueados

Para conseguir que finalmente resulte algo positivo y bueno de toda esta pesadilla hemos decidido crear un Premio Idealista a la Integridad Periodística. Este premio estará dotado con 15.000 euros anuales para premiar aquellos periodistas que luchen y defiendan la integridad y ética periodística en cualquier parte del mundo. La dotación del primer año será en su totalidad la indemnización de la sentencia abonada por El Confidencial y Analía Plaza. En los próximos meses definiremos los términos y el jurado de este premio.

Asusta pensar cómo la imagen pública de una persona puede dañarse de esta manera tan brutal. Las mentiras volcadas en el artículo quedarán en la cabeza de mucha gente que no se enterará nunca que todo era falso ni leerán esta sentencia.

Para Analía Plaza aquel fue un artículo más de una mañana más. Un artículo para el que además «no indagó mucho». Para mi, para mi familia y todo el equipo de idealista fue un artículo que marcó un antes y un después.