6 noviembre 1983
El militar está considerado un amigo de los socialistas
El Gobierno socialista nombra al General José Antonio Sáenz de Santamaría [Sáenz de Santa María] nuevo Director General de la Guardia Civil
Hechos
En noviembre de 1983 el Gobierno de D. Felipe González, con D. José Barrionuevo como ministro de Interior, nombró al General Saénz de Santamaría nuevo Director General de la Guardia Civil.
Lecturas
El 2 de noviembre de 1983 el Consejo de ministros presidido por D. Felipe González Márquez designad al general D. José Antonio Sáenz de Santamaría Tinturé nuevo director de la Guardia Civil.
A pesar de su participación en la Guerra Civil en el bando franquista y de su colaboración con la dictadura, en el último periodo el general Sáenz de Santamaría Tinturé se destacó como uno de los militares más cercanos al PSOE y más hostiles hacia el golpismo. Declaró contra los acusados por el 23-F en el consejo de guerra a los que tachó de ‘secuestradores’ motivando que D. Jaime Miláns del Bosch Ussía y los principales acusados abandonaran la sala denunciando que sentían ‘asco’ de las palabras del Sr. Sáenz de Santamaría Tinturé.
El Análisis
José Antonio Sáenz de Santa María había sido un militar que había respaldado la dictadura franquista durante años, sin embargo, desde la llegada de la Transición había apoyado el cambio democrático respaldando posturas como las del general Gutiérrez Mellado. Sáenz de Santa María parecía asumir que los tiempos iban a cambiar y que el mejor servicio que podía prestar a España y al propio ejército, es potenciar la idea de que los militares debían estar sometidos al poder civil. Cuando en el juicio del 23-F, insultó a la cara a los acusados de golpismo como Milans del Bosch o Tejero, calificándoles de vulgares secuestradores equiparables al terrorismo, logrando que Milans del Bosch abandonara la sala, sabía que estaba contribuyendo a labrarse una nueva imagen.
Sáenz de Santa María llegó a identificarse tanto con el PSOE, que hizo gestiones para intentar que el partido le incluyera en sus listas electorales. Sáenz de Santa María se mostró dispuesto a defender a los socialistas en todas sus intervenciones públicas cuando comenzaron las acusaciones de corrupción en casos como el caso GAL, y en 1996 se postuló oficialmente para ser senador del PSOE, pero el ‘aparato’ del partido no lo vio adecuado y todo aquel esfuerzo sería en vano.
J. F. Lamata