30 septiembre 2015
El Grupo de operadores de televisión en abierto pasa de cuatro a ocho
El Gobierno Rajoy concede nuevos canales de TDT en abierto a Mediaset, Atresmedia, 13TV, Real Madrid, Kiss FM y Secuoya
Hechos
El 30.09.2015 se filtró a los medios de comunicación la adjudicación de 6 licencias emisión de Televisión Digital Terrestre (TDT).
Lecturas
El reparto de TDTs por parte del Gobierno viene a poner fin a una crisis audiovisual iniciada por la sentencia judicial del Tribunal Supremo que forzó el cierre de nueve canales en mayo de 2014.
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LOS GANADORES DEL CONCURSO:
Canales en HD: BE MAD (MEDIASET), ATRESERIES (ATRESMEDIA) y REAL MADRID TV (Real Madrid Club de Fútbol).
Canales en SD: 13TV (13TV S. A., Conferencia Episcopal), TEN (Central Broadcaster Media, Grupo Secuoya) y DKISS (Radio Blanca S. A.).
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LOS PERDEDORES DEL CONCURSO: EL GRUPO PRISA, EL GRUPO VOCENTO, EL CORTE INGLÉS, CAPELU (BOM TV), Primaver Córdoba (CÓRDOBA INTERNACIONAL) y Alfa Salud (ALFA TV).
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El Gobierno adjudica seis nuevos canales de televisión digital en abierto: tres en alta definición y tres en calidad estandar. Los tres en alta definición son para BeMad (Mediaset), AtresSeries (Atresmedias) y Real Madrid TV y los tres en calidad estándar para Ten (Secuoya), DKiss (Radio Blanca de Blas Herrero) y 13TV (de la Iglesia Católica). Las empresas derrotadas del concurso son el Grupo PRISA, el Grupo Vocento, El Corte Inglés, Capelu, Primavera Córdoba y Alfa Salud.
Con ello el mapa audiovisual en España pasa a estar formado por siete operadores privados: Atresmedia, Mediaset, Veo, Net, Secuoya, 13TV y Real Madrid.
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EL NUEVO MAPA DE LA TELEVISIÓN EN ABIERTO (TDT) TRAS LAS CONCESIONES
OPERADOR MEDIASET
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OPERADOR ATRESMEDIA
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OPERADOR 13TV
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OPERADOR SECUOYA
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OPERADOR REAL MADRID TV
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OPERADOR KISS FM
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OPERADORES VEO Y NET
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LOS PERDEDORES
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PRISA no ocultó su disconformidad con el concurso a través de una intervención pública de su presidente, Juan Luis Cebrián Echarri que es contestado por Atresmedia con una pieza de ataque personal emitida por su canal La Sexta y por Secuoya en unas declaraciones de su presidente, Raúl Berdonés Montoya al diario El Mundo el 15 de octubre de 2015. Atresmedia y Secuoya coinciden en su argumento de que PRISA no tiene legitimidad para criticar un corcuso de adjudicaciones en 2015 por haber sido beneficiados del concurso de 1989.
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CANALES PARA NICHOS ESPECÍFICOS
MEGA (Atresmedia) – Público masculino de más de 25 años.
DKISS (Kiss) – Mujeres entre 18 y 55 años.
BEMAD (Mediaset) – Hombres de entre 16 y 44 años.
DIVINITY (Mediaset) – Mujeres.
NOVA (Atresmedia) – Mujeres.
DISCOVERY MAX (Veo) – Público masculino.
ENERGY (Mediaset) – Público masculino.
20 Octubre 2015
Adjudicado
Al contrario de un sistema presidencialista, como el norteamericano, donde los últimos meses de Gobierno consisten en un intento de dejar hermosa memoria entre los ciudadanos de su paso por el poder, en un sistema partidista como el español, los últimos meses de legislatura son un sprint desaforado por aprobar decretos leyes, colocar a amigos, garantizarse puestos en Consejos de Administración y, en lo que parece ser una costumbre ya habitual, adjudicar canales de televisión, como ha sucedido con las nuevas concesiones de la TDT. Persiste el error de llamar a unas televisiones públicas y a otras privadas atendiendo a su propietario. En realidad todas las televisiones son públicas, y aunque su propietario sea una entidad privada, para llegar a emitir ha recibido una licencia gubernamental concedida en concursos de supuesto rigor, transparencia y ecuanimidad.
Hablar de televisión no es tan solo limitarse a seguir el reguero de series y programas más o menos acertados en su ejecución, sino estudiar el sentido esencial de la televisión en democracia. En las dictaduras ya sabemos lo bueno y lo malo que se pretende irradiar desde los receptores a la población. Pero confundimos democracia con abandono, y ambas palabras no son sinónimos. La concesión pública de licencias no tiene que dictar ni por asomo una programación o sensibilidades concretas, pero sí establecer obligaciones mínimas. A menudo el concurso se plantea con unas bases rimbombantes de servicio público, pluralidad y esfuerzo cultural, pero en la adjudicación final estos detalles no importan un carajo y triunfa la cercanía emocional con el Gobierno y el oportunismo. Demasiados canales se han vendido y revendido, generando un negocio paralelo de venta de parcela, que modifica el supuesto plasmado en el concurso sin que nadie lo evite, y que nos ha obligado a reconocer de manera evidente que Mediaset y Atresmedia parecen ser las únicas empresas capaces de gestionar.
En esta discusión seguimos escurriendo el bulto asegurando que hacemos una buena televisión, lo cual es cierto en términos técnicos, de talento y potencia popular, pero no en cuanto a los márgenes exigibles de variedad de contenidos y atención a las minorías y los espacios artísticos, científicos y culturales. Toda concesión de un canal nuevo debería primar que se activen esos espacios hoy inexplorados. Pero claro, los pliegos del concurso y la designación final se siguen haciendo en ese periodo repelente de salida del poder y con un guiño al peor modo de operar en democracia que consiste en ser, desde el poder, tan solo amigo de mis amigos.