4 abril 1989
Es una iniciativa de Juan Tomás de Salas y Carlos Bustelo para competir con EXPANSIÓN, CINCO DÍAS y LA GACETA DE LOS NEGOCIOS
El Grupo16 funda el diario financiero LA ECONOMÍA16 que se estrena con un fake: la fusión entre La Caixa y Caja Madrid
Hechos
El 4 de abril de 1989 se fundó el periódico LA ECONOMÍA 16.
Lecturas
En 1989 el Grupo16 (INPULSA) que preside Juan Tomás de Salas Castellano, propietario entre muchos otros, del periódico Diario16 (a través de la sociedad INPRESA) y de la revista Cambio16 (a través de la sociedad INREVISA) había decidido entrar en el sector de la prensa económica.
Para ello ha creado la sociedad Información Financiera y Económica S. A. (INFIESA) para que sea la titular del nuevo periódico La Economía16. Pero durante el proyecto de gestación de este periódico económico se ha producido la crisis interna del Grupo16 que ha provocado, entre otros, la marcha de Alfonso de Salas Castellano, hermano de Juan Tomás de Salas, que era una de los arquitectos del proyecto.
El 3 de marzo de 1989 Juan Tomás de Salas se coloca al frente de la empresa INFIESA Carlos Bustelo García del Real y un mes después, el 4 de abril de 1989, sale el primer número de La Economía16 con Carlos Díaz Güell como Director. En la macheta de La Economía 16 figura Bustelo como “presidente” y Enrique Badía Liberal [director de Diario16] como “Editor”. Como subdirectores Ignacio Alonso y David Corral, como Redactores Jefes Elías Ramos, Carmen Tomás Crovetto y Xavier Horcajo Gerique, y entre sus redactores Carlos Segovia Fernández.
En el proyecto debería haber formado parte también Francisco Mora del Río, el primer director de Cinco Días, pero pocas semanas antes de la salida del periódico Mora rompió con el proyecto por discrepancias con su desarrollo. Mora había buscado unos inversores suecos para el periódico que le iban a apoyar a él como director, pero, finalmente Salas y Bustelo no aceptaron aquel modelo de periódico, lo que influyó la retirada
Mal comienzo
El periódico La Economía 16 ha tenido un mal estreno. En primer lugar porque, si ya tenían que competir con Cinco Días y Expansion se les ha adelantado el Grupo Zeta sacando La Gaceta de los Negocios una semana antes (Francisco Mora del Río, tras romper con La Economía 16 pasó a trabajar en La Gaceta).
Pero el golpe mayor es que La Economía 16 decidió estrenarse con la “noticia” de la fusión entre las dos principales cajas de ahorro de España: La Caixa y Caja Madrid, que no se producirá en ese momento, por lo que, a partir de ese momento La Economía 16 había perdido gran parte de su credibilidad en el mundo financiero cuando más necesitaba conseguirla.
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04 Abril 1989
NACE LA ECONOMÍA
El nacimiento de un periódico es el resultado de una decisión empresarial apoyada en unos recursos humanos, técnicos y financieros. Pero es también – y ahí reside la particularidad de nuestro oficio – un paso más en favor de un derecho fundamental en una sociedad libre: el derecho a informar y ser informado. El nacimiento de LA ECONOMÍA es ya, por tanto, una buena noticia, que se convertirá en excelente si consigue ganarse el respeto de la sociedad y la confianza de un número suficiente de lectores.
El Grupo16 ha tomado la decisión de entrar en el terreno densamente poblado de la información económica diaria por dos razones fundamentales: porque no nos asusta la competencia – mal la podríamos defender en el plano general si no la aceptásemos en el particular – que consideramos estímulo para la superación constante en una especialidad tan necesitada de mejora en nuestro país. Y también, porque en el momento presente de la economía española, con su reciente prosperidad amenazada desde varios frentes, nuestros viejos y tradicionales desequilibrios ya repuntan con fuerza y con su desigual pero imparable integración en Europa y en el mundo, la apuesta por un buen diario económico representa un reto apasionante al que no nos hemos podido resistir.
Como el lector podrá apreciar ya en las páginas de este nuestro primer número, con LA ECONOMÍA pretendemos informar, explicar y analizar con rigor y sosiego. En esta España próspera y dinámica, pero confusa y hasta algo crispada, los ciudadanos, empresarios o no, necesitan información digerible y objetiva. La realidad económica se ha hecho mucho más compleja y los centros de información públicos y privados han alcanzado una gran eficacia en su intento le explicarnos cada mañana el mundo de acuerdo con sus intereses. Nuestros lectores pueden estar seguros de que LA ECONOMÍA, gracias a su autonomía empresarial y a su independencia política, no va a ser el mensajero de nadie en particular y sí de todos aquellos que, junto con los que hacemos el periódico, estén dispuestos a informar, opinar, explicar, discrepar y analizar con rigor y seriedad. Contamos con la confianza de nuestros posibles lectores – al fin y al cabo el periódico es de ellos – para conseguir el objetivo, ambicioso pero realista, de hacer de LA ECONOMÍA un respetado diario de información económica.
04 Abril 1989
Un sentido meridiano
La Caixa y Caja Madrid han iniciado un noviazgo que puede acabar en boda si el tiempo la circunstancias no lo impiden. Para los teóricos y animadores de la idea de fusiones y de la dimensión en las grandes sociedades financieras, la noticia es de campeonato. Quien dijo que las fusiones habían muerto después del desastre Banesto-Central, ha tenido poco para lucir de analista.
Curiosamente una posible fusión Caixa-Caja Madrid tiene un sentido meridiano. Es precisamente lo más lógico que podía ocurrir en el panorama financiero. Mientras que en el caso de los grandes bancos las posibilidades de sinergia son limitadas y las concurrentes de plantillas, oficinas, clientes… acaban desaconsejando cualquier matrimonio cuando hablamos de cajas de ahorro la suma es siempre acumulativa y no redundante.
Pero es que además una fusión de dos grandes cajas con ámbitos de actuación tan diferenciados como el catalán y el madrileño aporta elementos de superación de problemas actuales más que evidentes.
Las cajas están sometidas a una seria sombra de politización, provisionalidad en función de intereses partidistas y provincialismo. Una fusión de naturaleza que se apunta supera, con creces, todos esos factores y negativos.
Caixa y Caja Madrid son las dos mayores instituciones de su sector y están entre las siete primeras instituciones financieras del país. Su suma proporciona un gigante de más de 3 billones de pesetas de depósitos, cuatro de activos, una plantilla de cerca de veinte mil personas, dos millares de oficinas y una posición de segunda gran institución financiera, con hegemonía clara en cuanto a dimensión, al lado del gran banco resultante de la fusión de los vascos.
Las dos cajas tienen cuentas de resultados satisfactorias, mejor Caja Madrid que La Caixa, aunque con más diversificación y experiencia la segunda que la primera. ¿Por dónde pueden venir los problemas? En primer lugar por las estructuras políticas que alientan ambas instituciones. Las dos grandes Comunidades Autónomas (Catalula y Madrid) que tienen puestos sus ojos en ambas instituciones. Ambas tendrán que demostrar grandeza de miras y sentido de estado y renunciar a visiones estrechas y provincianas.
En sugundo lugar por los competidores, bancos y otras cajas, que no verán con demasiados buenos ojos la aparición de un gigante de esta naturaleza.
En tercer lugar por estructuras internas acomodativas que no querrán turbación y sacudidas del statu quo, inevitables siempre en proceso de la naturaleza del que comentamos.
Las cajas han vivido demasiado comodas instaladas en el ahorro modesto y en entornos geográficos estrechos. Una fusión de las dos grandes instituciones del sector supone la mayor revisión y sacudida imaginable para todo el sistema.
Lo que sale de la fusión es una institución de enorme fortaleza. Que debe resolver con imaginación el planteamiento de cual debe ser el órgano de centro de su propio funcionamiento.
El Análisis
Juan Tomás de Salas esteba empeñado en ser Antonio Asensio. Si Asensio iba a entrar en el sector de la prensa financiera, él también debía entrar. Y si Asensio iba a concurrir al concurso para la primera adjudicación de televisiones privadas el también iba a hacerlo.
Pero Asensio fue capaz de formalizar un equipo a su alrededor bastante más sólido que Salas, que para 1989 tenía su grupo totalmente agrietado tras la ruptura con su hermano Alfonso de Salas y con Pedro Jota, unas grietas que, a la larga, le resquebrajarían hasta la destrucción.
El fracaso de LA ECONOMÍA 16 evidenció esa debilidad. Y su decisión de concurrir al concurso de teles con TELE16, a pesar de carencia de capital suficientemente fuerte, contribuiría a incrementar la idea de que su etapa en el sector mediático estaba finalizando.
J. F. Lamata