27 junio 1906

EL IMPARCIAL denuncia trato de favor en los aranceles del empresario Nicolás María de Urgoiti Achúcarro y este responde desde LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA

Hechos

  • El 26 de junio de 1906 el periódico EL IMPARCIAL inició la publicación de una serie de editoriales contra La Papelera Española, la empresa que suministraba a los periódicos de la Sociedad Editorial (empresa editora de EL IMPARCIAL) el papel para imprimir su periódico.

Lecturas

El periódico El Imparcial denuncia en una serie de artículos un trato de favor al empresario Nicolás María de Urgoiti Achúcarro. El empresario replica a través de una serie de cartas publicadas en el diario La Correspondencia de España.

Réplica a EL IMPARCIAL

Nicolás María de Urgoiti

28-06-1906

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No abandona su sistema EL IMPARCIAL, ni es fácil que añejas costumbres en la discusión puedan borrarse en un solo día. Sigue recogiendo de los frascos de frases hechas las que entiende que mejor engarzan una discusión de carácter arancelario, contra una entidad industria, y, por tanto, con monotonía abrumadora, se lee aquello de ‘protección excesiva’, ‘privilegio irritante’, ‘gran fuerza que nos presta el público’, ‘monopolizadores del papel’, ‘las cien cartas que hemos recibido animándonos en nuestra campaña’, ‘desventurada inepcia’, ‘funesta gestión’, ‘escandalosísima protección’, etc., etc. Y y palabras de tan refinada cultura como necedad, estupidez, etc.

Algo consolador encontramos en la respuesta, y es el asombro que ha causado al poderoso Trust que hayamos tenido el valor de no tolerar su inicuo brutal e intempestivo ataque. Al alma le ha llegado la osadía, y amenaza con no consentir que se le siga atacando. ¿Obtuvo ya esta poderosa Sociedad consagración de su inviolabilidad y de una inmunidad a prueba de ataque?

Por nuestra parte, la paciencia se agotó y no hemos necesitado alquilar ninguna pluma. Ha bastado que la nuestra siguiese los impulsos de una indignación bien justificada que tuvieran respuesta cumplida los desahogos del trust por una de sus lenguas. Plumas alquiladas hacen falta sólo para las campañas como la de Alcalá del Valle y otras de EL IMPARCIAL.

A EL IMPARCIAL n ole gusta ceñirse a la cuestión, y quien haya leído nuestro comunicado de ayer y la réplica de EL IMPARCIAL lo notará bien pronto.

Así, pues, quede bien sentado, por virtud de nuestras afirmaciones, sin réplica de la parte contraria:

1º – Que el Sr. Orueta no es nuestro representante y que, por tanto EL IMPARCIAL y EL LIBERAL obraron muy ligeramente al tomar por pretexto un telegrama que aquel señor dirigió en uso de su perfectísimo derecho, al señor ministro de Hacienda, para lanzar un ataque injusto y brutal contra una Sociedad mercantil como La Papelera Española, que no tenía arte ni parte en el telegrama.

2º – Que no somos acaparadores del negocio del papel, puesto que el mismo trust lo adquiere, en gran parte, de fábricas que no pertenecen a esta Sociedad.

3º Que desde que se fundó La Papelera Española, los periódicos del trust han tenido el papel más barato.

4º Que si el Gobierno cede a los deseos del trust periodístico, nuestros vecinos, los franceses y portugueses, pagarán ocho pesetas setenta y cinco céntimos por cien kilogramos para introducir su papel en España y nosotros pagaremos diez o trece, y quince francos, respectivamente, al trasponer sus fronteras. ¡Y hace alardes de españolismo EL IMPARCIAL.

5º Que La Papelera Española no tuvo intervención en la confección del Arancel de 1892, pues no había nacido aún. Y añadimos que esta Sociedad no ha recibido ningún favor oficial, sino que, por el contrario ha recibido agravios y bien recientes.

6º Que no es sólo La Papelera Española la que protesta contra la rebaja arancelaria que gestiona el trust, sino todos los fabricantes de papel de España, que son muchos y que representan en la vida social española más capital y más trabajo y desarrollan más elementos de vida que el trust periodístico.

7º Que la cultura nacional no padece ni mejora a pesar de las frases huecas de EL IMPARCIAL, por la reforma arancelaria, a no ser que se entienda que la rebaja de un céntimo en el precio de un libro de tres o cuatro pesetas puede aumentar las tiradas desde cuatro o cinco mil ejemplares a cuatrocientos o quinientos mil.

8º Que la Sociedad Editorial de España estaba dispuesta en sus gestiones de rebai arancelaria a La Papelera Española las que el contrato de suministro de papel por diez años más.

9º Que la Junta de Aranceles y valoraciones en pleno, con la aquiescencia del señor Ultges propuso después de detenido examen, el impuesto de 11 francos para el papel; que el señor ministro de Hacienda, manifestó que su criterio era el de no modificar ni alterar la labro de la indicada Junta, y que por tanto, si esta partida se modifica, ha sido necesaria una gran presión e influencia.

10º Que el señor ministro de Fomento [Rafael Gasset es, según nos dice EL IMPARCIAL, uno de tantos accionistas de la Sociedad Editorial Española. El público sabe ya a qué atenerse en este particular y como el actual ministro de Fomento se dedica a fomentar las industrias del país.

Lo sabe muy bien EL IMPARICAL; pero puesto que tiene gusto en oírlo, se lo diremos.

Los elementos necesarios para fabricar un producto deben estar en perfecta armonía con la posibilidad de la mayor o menor venta del mismo. ¿No sería absurdo montar una máquina rotativa de imprimir para la tirada de un periódico en una aldea?

El consumo de papel en España es, desgraciadamente, muy pequeño, y no llega a dos kilogramos por habitante al año. En Francia y Alemania sube de 25 a 50 kilogramos, lo que da un consumo para esos países enormemente mayor que el nuestro.

Así se explica que haya numerosas fábricas de papel en esos países con varias máquinas de cuatro metros ancho y gran velocidad, destinadas exclusivamente a la fabricación de papel de periódicos. En cambio, en España, con una máquina estrecha de metro y medio, tenemos sobrado para producir el papel que consumen los periódicos del Trust.

Y para que no diga el periódico de la mañana que hablamos sin concretar, tome nota de la siguiente proposición que podemos elevar la escritura pública.

Si entre los tres grandes rotativos del trust, EL IMPARCIAL, EL LIBERAL y HERALDO DE MADRID, se comprometen a consumirnos la mitad del papel que consume uno solo de los grandes periódicos de París, LE PETIT JOURNAL, por ejemplo, La Papelera Española se compromete solemnemente a darles el papel al mismo precio que pague dicho periódico francés con 2% de rebaja.

Pasemos a otro punto. Dice EL IMPARCIAL que no sólo fue el Trust, sino otros muchos interesados los que se acercaron a los Poderes públicos en demanda de rebaja de derechos. Sospechamos que más bien interesaba a éstos lo que se refería a máquinas de imprimir y tipos de imprenta: pero, en todo caso, el argumento se vuelve a nuestro favor, pues esos señores, muy respetables, narla consiguieron de rebaja en los papeles que pudieran interesarles, y en cambio el trust parece que ha conseguido gran parte de lo que se proponía, según sabe por conducto autorizado, a pesar de la reserva con que para los demás se tienen las modificaciones acordadas por el Gobierno.

Este éxito estaba reservado al poderoso Trust, que al publicarlo como ayer lo hizo parece que ha querido hacer alarde de su poder y de su influencia en las esferas oficiales.

Respecto a lo que las industrias de artes gráficas y papel pagan al Estado, la comparación es inexacta, pues las principales fábricas de papel se hallan en provincias concertadas, y sus Diputaciones cobran el impuesto, que en globo pagan al Estado.

Por otra parte, no desconocemos la gran importancia de las artes gráficas de nuestro país; pero no hay paridad entre una Empresa periodística del estilo del trust y una casa editorial, ni sus intereses son comunes sino en contados casos. Las artes gráficas han pedido y encontrado en el nuevo Aranceles una protección muy justificada, y no pueden regatear a su compañeros de otras industrias una protección justa.

En el trust únicamente el que se indigna contra la protección a los demás, si ésta significa un menor ingreso en sus arcas.

EL IMPARCIAL ayer y hoy se obstina en su ceguedad y por el placer de molestar y perjudicar el crédito de La Papelera Española y de sus gerentes, supone a esta en pleno fracaso mercantil, sin calcular que incurre en una contradicción de bulto. Porque una de dos: o los privilegios y favores oficiales y aranceles abusivos no existen más que en la imaginación de EL IMPARCIAL, o La Papelera Española hace uso de un altruismo poco común al despreciar las ventajas que se le proporcionan y vender el papel tan barato que apenas le quede beneficio. Y no hay que atribuir tan sólo a la diferencia de capacidad cerebral entre los que dirigen el Trust periodístico y los que llevamos la gestión de La Papelera Española a tal resultado; pues si bien al compararnos con los señores que nos llaman ineptos y fracasados, reconocemos entre ambos masa diferencia que la que media entre el cerebro de una hormiga y el de un hipopótamo todo ello no basta para explicar que el trust gane el 100% y nosotros el 3.

Y no profundicemos estas cuestiones que son delicadas y habría que examinar si es fracaso evitar la ruina de varias fábricas y es TRIUNFO publicar periódicos como EL GRÁFICO, cuando después ha salido el diario ABC.

Cuatro años lleva de vida La Papelera Española. Emplazamos para dentro de otros cuatro años a los fundadores del trust periodístico y veremos si en dicha fecha pueden detentar grandes éxitos o algún fenomenal fracaso, como lo hace prever el aumento de tirada que ya observa en los demás periódicos no pertenecientes al Trust.

Camino del fracaso se va en los periódicos cuando se dedican a campañas tan injustas como la actual de EL IMPARCIAL, el cual sigue consecuente con un modo de ser, cuando se trata de combatir las industrias nacionales.

Y por hoy no decimos más. Terminamos.

Durante nuestra vida social hemos sido objeto de todo tipo de ataques. La mayor parte de las veces hemos callado, y las pocas que hemos respondido ha sido simplemente para rectificar con brevedad; pero todo tiene su límite y ante un ataque sin precedentes contra una Sociedad Particular, hecho con la agravante de ser lanzado desde la alta tribuna de uno de los periódicos de mayor circulación, no hemos podido resistir el impulso de la indignación más viva y nos hemos decidido a decir la verdad con aquella confianza y serenidad que nacen de un íntimo convencimiento de tener razón y defenderla.

Nicolás María de Urgoiti

Comunicado El Papel

Nicolás María de Urgoiti

29-06-1906

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Señor Director de LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA. Muy señor nuestro: Por tecera y con intención de que sea la última vez, por ahora, nos permitimos suplicarle hpsitalidad en las columnas de su importante diario para contestar a EL IMPARCIAL de hoy.

EL IMPARCIAL descendiendo del Sinai, desde donde lanzaba días pasados los rayos fulgurantes de sus iras, viene al llano provisto de un DECÁLOGO truncado, pues sin duda, se le rompieron las tablas justamente por donde andaba el octavo mandamiento.

Siete son, en efecto, las conclusiones a que llega, l ardonesanos la latitud, pues lata es la serie de párrafos a que nos vemos obligados a contestar.

Pero antes conviene hacer notar al público a que terreno tan mezquino ha conducido EL IMPARCIAL una discusión que sólo podía interesarle y engañarle algo, elevándola al sereno examen de los intereses nacionales.

Ni siquiera para contestar afirmaciones erróneas haremos aquí la defensa de una sociedad particular, cuyo único juez es su Junta general de accionistas, aparte de que no interesa al público consumidor, que al pagar un producto no se cuida de preguntar si el industrial que lo produjo saca o no interés a su capital.

Son otras las leyes que regulan el mercado libre y que gran concurrencia como es el del papel, y no ignora estas verdades el trust periodístico, pero supone tan ignorantes a sus lectores, que n tiene el pudor de envolver bien su pensamiento.

Pasemos ahora, con disgusto, a refutar las aseveraciones de EL IMPARCIAL.

1º EL IMPARCIAL olvida a pesar de tener algún académico en su seno, lo que significa el verbo acaparar; pues no cansándose de llamas acaparadora a La Papelera, en una parte dice que aurte EL HERALDO la fábrica de Moreta de Tajuña, en otra que la Compañía Arrendataria de Tabacos adjudico varios suministros a fábricas libres, y por último, habla de fábricas nuevas que ganan dinero. Lo que EL IMPARCIAL dice seria lo que nosotros alegaríamos para demostrar que no somos acaparadores.

Muy curioso y tonto argumento de que no hay fábricas en España que puedan surtir a la vez a los periódicos del trust, fuera de La Papelera. El propio EL IMPARCIAL se da la contestación, porque dice que al HERALDO surte la fábrica de Morata, y como ese periódico es el que más consume y hay en España fuera de La Papelera Española más de doce fábricas más importantes que Morata, dicho se está que no es el acaparamiento sino los ventajosos precios y condiciones que La Papelera les ha hecho, lo que ha decidido al trust a contratar con esta. Y conste que, si se surte de Morata para el HERALDO es por imposición muy lógica del dueño de la fábrica, que era copropietario del HERALDO, y conste también, que el precio de ese papel será, seguramente más alto que el precio a que La Papelera se lo vende al Trust.

En los contratos que los señores del trust han hecho con La Papelera, han obligado a esta a que le suministre todo el papel que necesiten, mucho o poco, y además la obligan a tener a disposición del trust, en calidad de depósito en Madrid, el consumo aproximado de un mes. Y los periódicos citados no pagan al fabricante el papel que este les manda, sino el que les resulta en ejemplares útiles, cargando la fábrica o sus intermediarios con todas las roturas del transporte y la impresión. Estas son las leoninas condiciones por la que nos obliga a pasar el poderoso trust. Véase, pues, quién es el que impone condiciones.

2º Cuando se iba a fundar La Papelera Española, los periódicos del trust dijeron a los fundadores que si no se les hacía un contrato por tres años rebajando los precios que regían (y era un periodo de encarnizada lucha) harían una campaña periodística contra la Sociedad en formación. Se accedió. Los comentarios los hará el público.

3º Habla de memoria al decir precios. Nosotros facturamos el papel al trust a precio inferior al mínimo que señala. Además, repetimos lo de ayer. Compren todos los del trust la mitad del papel que gasta un solo periódico francés y les haremos precio más barato que el que paga dicho periódico. ¿Por qué no aceptan?

Creerá o no creerá el trust que podemos vender nuestros productos fuera de España; pero nosotros afirmamos y la prueba es fácil que vendemos partidas importantes en Hamburgo, Portugal, Inglaterra, Cuba y otras Repúblicas americanas.

4º La Papelera se fundó en Bilbao porque allí radican sus más importantes fábricas. Allí tiene su domicilio social, y tiene Delegaciones en Madrid y Barcelona, y representantes y depósitos en las más importantes capitales, pagando todos los impuestos que las leyes determinan.

¡Pobre Trust, a dónde tiene que descender para discutir!

5º La competencia es tan grande en el comercio del papel, que la baja arancelaria que ha obtenido el trust por sus buenas influencias en el Gobierno, no disminuirá un solo céntimo el precio del papel, pues este se vende al costo y es imposible venderlo más barato, so pena de arruinarse.

6º Es una afirmación de las características de EL IMPARCIAL que demuestra toda su mala fe y enseña el sistema engañoso con que procede en la discusión. Pretende hacer creer que rebajando el derecho del papel de 11 pesetas a 8,73 el libro y los impresos todos podrán rebajarse un 5%. Hemos dicho y repetimos, que esa rebaja representa medio céntimo en una novela de Pérez Galdós, que vale dos pesetas. Medio céntimo en 200 es un 1,4% y no un 5%. Con matemáticos de esa especie mal pelo van a echar los accionistas del Trust.

7º Cuando el representante de La Papelera Española preguntó al de la Sociedad Editorial de qué manera cesaría de ejercerse la influencia del Trust periodístico en contra de la producción papelera, dicho señor pidió la prorroga del contrato actual por diez años, y el representante de La Papelera se negó a ello. En su visita, al representante del trust se le ocurrió otra fórmula, que fue aceptada en principio por el de La Papelera pero sin llegar a un acuerdo respecto de la cifra que había de reemplazar al derecho arancelario en los futuros contratos.

Y nótese lo que revelan estas negociaciones entre una entidad que con toda buena fe ha acudido desde hace dos años con documentos e informaciones de todo género a los poderes públicos y a la Junta de aranceles y valoraciones y que después de haber logrado demostrar la justicia de sus peticiones tiepa uqe negociar con unos señores particulares poseedores de un cacicato abusivo y que se encuentran con fuerzas bastantes para pactar las actuaciones que el Gobierno de la nación ha de llevar a la Gaceta.

¿A qué viene este régimen hipócrita de informaciones de todo género, de las llamadas transacciones patriotas y de otros actos y frases por el estilo, si todo ha de parar en que, a última hora, influencias de la índole que nos ocupa. (…)

Nuestras tareas son muy diferentes e la que nos ha ocupado estos días. La idiosincrasia de EL IMPARCIAL le ha conducido a convertir un asunto de interés general, cual es el arancelario, en una provocación inmerecida a una Sociedad particular. Que conste bien que un telegrama, en el que no tuvimos la más pequeña participación arrojó a EL IMPARCIAL el provocador artículo editorial del martes en el cual insulta a La Papelera Española inicuamente. En legítima defensa hemos tomado la pluma y con gusto la abandonamos satisfechos de haber dicho la verdad al público, que en último término juzgará lo ocurrido.

Nicolás María de Urgoiti