20 abril 1990
"Es más fácil echarme a mí que echar a José Luis Moreno", declara el despedido
El presentador de ‘Vip Noche’, José Luis Moreno, logra que TELECINCO eche al director de su programa, Rafael Fernández

Hechos
El 20.04.1990 el diario EL MUNDO se hizo eco del despido de D. Rafael Fernández como director del programa ‘Vip’ de TELECINCO.
Lecturas
El 5 de marzo de 1990, apenas dos días después del nacimiento de Telecinco, la nueva cadena privada estrenó VIP, un concurso presentado por José Luis Moreno, productor, ventrílocuo y uno de los principales representantes de los intereses televisivos de Silvio Berlusconi en España durante los años anteriores. El espacio estaba llamado a convertirse en uno de los símbolos de la programación diseñada por Valerio Lazarov, primer director general de Telecinco, que pretendía importar a España la fórmula de entretenimiento popular utilizada por el empresario italiano en sus cadenas. VIP tenía una edición diaria, emitida en torno a las 14:45 horas, y una versión de mayor duración, VIP Noche, programada los sábados a las 22:00 horas, que incorporaba actuaciones musicales, humor y la participación de numerosos personajes famosos. Su mecánica estaba inspirada en el concurso estadounidense Hollywood Squares, estrenado en 1966, que trasladaba a la televisión el tradicional juego del tres en raya. Dos concursantes competían ante un gigantesco tablero vertical de nueve casillas, ocupadas por otros tantos invitados populares. Moreno formulaba preguntas a los famosos, cuyas respuestas podían ser verdaderas o falsas, y los participantes debían decidir si estaban diciendo la verdad. Cada acierto permitía colocar una cruz o un círculo en la casilla correspondiente y acumular premios, hasta conseguir tres símbolos alineados. El concurso estaba acompañado por Belén Rueda, una joven presentadora que comenzaba a adquirir popularidad, y por un equipo de producción en el que figuraban Rafael Fernández, director; Daniel Écija, regidor; y Ana García Lozano, coordinadora.
El atractivo de VIP Noche residía en que los famosos no acudían únicamente para conceder entrevistas, sino que se convertían en parte del juego, respondiendo con humor y tratando de desconcertar a los concursantes. Por sus casillas pasaban actores, cantantes, periodistas, deportistas y humoristas, mientras el espacio se completaba con números musicales y actuaciones de variedades. En una emisión anunciada para mayo de 1990 figuraban como invitados Tino Casal, Irma Soriano, Jaime Peñafiel, Fernando Díaz-Plaja, Mariví Dominguín, Gracia Montes, Raquel Revuelta, Alfonso Cabeza y el muñeco Rockefeller, personaje popularizado por el propio José Luis Moreno. También se anunciaban actuaciones de Eros Ramazzotti, Carmen Russo, Tennessee, María José Cantudo, Paco Ortega e Isabel Montero. El programa incorporaba además elementos humorísticos y musicales procedentes de la televisión italiana, entre ellos el ficticio patrocinador Cacao Maravillao, presentado mediante un grupo de bailarinas brasileñas. Sin embargo, el éxito esperado no llegó durante los primeros meses. La cadena todavía estaba extendiendo su cobertura territorial y Moreno, pese a su experiencia y su vinculación con Berlusconi, no consiguió proporcionar al concurso la repercusión que buscaba Lazarov. El programa había sido concebido como una de las principales apuestas de Telecinco, pero su presentador comenzaba a convertirse en una fuente de conflictos dentro del equipo.
La crisis estalló públicamente el 20 de abril de 1990, cuando trascendió el despido de Rafael Fernández, director de VIP, después de sus enfrentamientos con José Luis Moreno. Fernández atribuyó su cese a problemas personales con el presentador y sostuvo que Moreno pretendía situarse por encima de la dirección del programa. Según su versión, el conflicto había ido agravándose porque el presentador cometía equivocaciones al formular preguntas y responsabilizaba públicamente de ellas a otros miembros del equipo. Fernández llegó a declarar que resultaba más fácil despedirlo a él que prescindir de una figura como Moreno. La dirección de Telecinco ofreció una explicación diferente: su responsable de Relaciones Exteriores, Pedro Paniagua, justificó el relevo por la necesidad de introducir mejoras en el espacio. La decisión provocó la dimisión solidaria de cinco guionistas, que respaldaron al director cesado. La continuidad de Moreno quedó así asociada a un enfrentamiento interno que amenazaba la estabilidad de uno de los principales concursos de la cadena. Finalmente, el 22 de julio de 1990, Telecinco anunció su sustitución por Emilio Aragón, una figura más joven y vinculada al entretenimiento familiar. El concurso pasó temporalmente a denominarse VIP Mar, con emisiones grabadas en Marbella, y José Antonio Plaza asumió la dirección, mientras Daniel Écija continuó como regidor. Moreno, que había contribuido a introducir en España los intereses televisivos de Berlusconi, quedaba desplazado del principal escaparate de aquella primera Telecinco. La posterior popularidad alcanzada por el formato bajo la conducción de Aragón terminaría por convertir aquel relevo en uno de los primeros grandes aciertos de programación de Lazarov.
LAS FRASES:
D. Pedro Paniagua (Director de Relaciones Exteriores de TELECINCO): «Hacía falta un relevo con vista a las mejoras del espacio»
D. Rafael Fernández: «Mi cese se ha debido a problemas de tipo personal con el presentador del programa, José Luis Moreno y es más fácil echar a Rafael Fernández que a José Luis Moreno. El asunto viene ya de muy antes y hoy me he encontrado con la carta del despido. Yo no sé de ningún otro programa en el que el presentador quiera estar por encima del director, sin embarg José Luis Moreno como tiene otros programas en los que él es la estrella indiscutible, a lo mejr le resulta difícil desconectar a la hora de grabar el ‘Vip’. Él se confundía al hacer las preguntas a los invitados, y cuando alguno de éstos le decía que ignoraba la respuesta porque esa pregunta no le correspondía, él culpaba, en antena, a la dirección y a la secretaria. La secretaria y José Luis Moreno tuvieron algunas palabras y ella llegó a decir que o ella o yo». «.
Los cinco guionistas de ‘Vip’ se han solidarizado con D. Rafael Fernánez y han presentado su dimisión.
| Invitados del tablero | Actividad por la que eran conocidos |
|---|---|
| Tino Casal | Cantante |
| Irma Soriano | Presentadora |
| Jaime Peñafiel | Periodista |
| Fernando Díaz-Plaja | Escritor |
| Mariví Dominguín | Personaje de la crónica social |
| Gracia Montes | Cantante |
| Raquel Revuelta | Modelo y ex Miss España |
| Alfonso Cabeza | Médico y expresidente del Atlético de Madrid |
| Rockefeller | Muñeco del ventrílocuo José Luis Moreno |
La misma programación anunciaba actuaciones de Eros Ramazzotti, Carmen Russo, Tennessee, María José Cantudo, Paco Ortega e Isabel Montero, entre otros.
El Análisis
José Luis Moreno parecía reunir todas las condiciones para convertirse en una de las grandes figuras de Telecinco. Durante años había sido uno de los principales defensores de los intereses de Silvio Berlusconi en España y su vinculación con el empresario italiano le proporcionaba una posición privilegiada en la nueva cadena. Sin embargo, una cosa es contar con la confianza del propietario y otra muy distinta convertirse en el rostro adecuado para una televisión que pretende conquistar a los espectadores mediante una imagen juvenil, desenfadada y permanentemente festiva. Moreno es un profesional experimentado, conocido por sus espectáculos y por sus personajes de ventriloquia, pero su estilo responde a una tradición televisiva que no necesariamente encaja con la fórmula que Valerio Lazarov quiere implantar en España. VIP Noche, inspirado en un concurso estadounidense de enorme popularidad, tiene suficientes atractivos para convertirse en uno de los principales programas de la cadena, pero necesita un presentador capaz de aportar espontaneidad, complicidad con los invitados y una personalidad que no eclipse el propio funcionamiento del juego. La crisis de abril, que terminó con el despido del director Rafael Fernández y la dimisión solidaria de cinco guionistas, ha puesto de manifiesto que las relaciones de Moreno con parte del equipo distan de ser satisfactorias. Las acusaciones del director cesado sobre las intromisiones del presentador en sus funciones, aunque constituyen su versión de los hechos, dibujan un conflicto difícil de sostener en un programa que depende de la coordinación entre dirección, guionistas, realización y presentadores. Daniel Écija y Ana García Lozano forman parte de una estructura profesional cuya continuidad resulta tan importante como la figura que aparece ante las cámaras. Y si, además, las audiencias no responden a las expectativas, la confianza de Berlusconi puede terminar siendo insuficiente para mantener a Moreno al frente del concurso. Lazarov sabe que una televisión comercial no puede permitirse conservar indefinidamente a sus estrellas por razones de gratitud personal: necesita resultados y necesita equipos que funcionen. Después de haber conseguido que Rafael Fernández abandonara la dirección, José Luis Moreno debería preguntarse si el siguiente nombre en la lista de relevos no puede acabar siendo precisamente el suyo.
JF
