11 mayo 2007

Para reemplazar a Bañuelos entran la portuguesa Milenium BCP y la italiana Unicrédito

Enrique Bañueños (Astroc) vende sus acciones en el Banco Sabadell ante su crisis convirtiendo a José Manuel Lara en el socio mayoritario

Hechos

El 11.05.2007 se hizo público que D. Enrique Bañuelos vendía todas las acciones que tenía en el Banco Sabadell.

Lecturas

PRINCIPALES ACCIONISTAS DEL SABADELL

  

D. José Manuel Lara Bosch – 5,16%

D. Isak Andic – 5,10%

D. Alicia Koplowitz – 5,06%

Sociedad Famol – 5% (sociedad de D. Josep Oliu, D. José Manuel Lara Bosch, D. Isak Andic y D. Joaquin Folch)

D. Joaquín Folch – 1%

D. Josep Oliu – 0,33%

11 Mayo 2007

Oliu logra una alianza que perseguía desde hace meses

EXPANSION

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Banco Sabadell y Unicredito ya se conocían antes de la operación de ayer. Los dos socios firmaron el pasado mes de abril un acuerdo puntual para el segmento de banca minorista, reservado al intercambio de clientes en el mercado alemán y el español, a través de las filiales especializadas Solbank (Sabadell) y HipoVereinsbank (Unicredito). Entonces ya se supo que su intención era firmar una alianza más amplia, voluntad que se ha materializado ahora con la entrada del grupo italiano en el accionariado de Sabadell, operación que no es sólo una inversión financiera –ver página 22-. No está previsto a corto plazo que el banco catalán entre en Unicredito, aunque en un futuro sí podría haber cruce accionarial. Tampoco se espera que Unicredito entre en el consejo de Banco Sabadell, ni forme parte del pacto parasocial. BCP, que ya estaba en el capital de la entidad financiera, ha adquirido una parte significativa de lo que ha sacado a la venta Bañuelos. Se calcula que del 1,9 por ciento que no ha comprado Unicredito, BCP podría haber adquirido en torno a la mitad para sus distintos fondos de pensiones. El resto ha sido adquirido por otros inversores institucionales, que no han sido desvelados.

20 Mayo 2007

BAÑUELOS, EL RICO MÁS FUGAZ DE FORBES

Javier G. Gallego

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Los caprichos del calendario han querido que, justo un año después de la salida a Bolsa de Astroc (361 días, exactamente), su presidente, Enrique Bañuelos, viva sus peores momentos al frente de la compañía. Los peores y, probablemente, los últimos, porque el promotor ha ido reduciendo su participación en la promotora en favor de sus socios, que definitivamente le han arrebatado el mando.

El último en dar el golpe sobre la mesa del consejo de administración ha sido Nozar, la inmobiliaria presidida por Luis Nozaleda, que hasta ahora contaba con un 8,3% del capital y que ha cerrado un acuerdo con Bañuelos para ampliar su participación hasta el 24,99%, el máximo permitido para no tener que lanzar una OPA sobre el 100% del capital.

En estos 12 meses, el curso bursátil de Astroc se resume en dos hitos, ambos históricos: El «valor estrella de 2006» protagonizó la mejor salida a Bolsa de la Historia llegándose a revalorizar un 5,78% en su primer día de cotización y hasta un 1.000% en sólo nueve meses de aventura en el parqué. El otro hito comenzó el 18 de abril de 2007, cuando el valor de la promotora valenciana se desplomó en un solo día un 42,91% y el valor de la compañía caía más 2.000 millones desde febrero, cuando los títulos de Astroc se paseaban por máximos. Pero como los males nunca vienen solos, el vertiginoso descenso de Astroc continuó durante las siguientes semanas y la depreciación de la compañía en lo que va de año ya supera el 55% a pesar de los intentos de Bañuelos por reflotar el valor mediante órdenes de compra.

La cotización de Astroc ha seguido una progresión similar a la de su presidente, un joven empresario que empezó vendiendo miel y terminó apareciendo en marzo en el puesto 95 de la lista de Forbes de los hombres más ricos del Planeta, con una fortuna cercana a los 10.000 millones de euros -7.700 millones de dólares-. El gran mérito de Bañuelos ha sido amasar este patrimonio en tan poco tiempo -la empresa se fundó en 1999 bajo la denominación Terra Canet SA- y lograr atraer a importantes inversores que han servido de anzuelo para que otros pequeños accionistas piquen en el gancho de Astroc.

Porque la estrategia de Bañuelos para lograr este particular (y corto) boom bursátil ha sido introducir en su capital a accionistas de referencia como Carmen Godia, que compró un 5,2% en junio del año pasado, Amancio Ortega, dueño del 5%, o las inmobiliarias Rayet y Nozar, que hasta ahora contaban con participaciones del 5% y el 8,3%, respectivamente. La segunda parte del Plan Bañuelos era acordar con algunos accionistas pactos de recompra, por escrito o verbales, a precios fijados de antemano – con Rayet, por ejemplo, a 40 euros por acción-, lo que les aseguraba un rendimiento en caso de que la cotización bajase, o impedir a estos accionistas la venta de títulos durante un tiempo, y asegurar el escaso free float. En el caso de Nozar, el 23 de marzo, pactó con CV Capital, el vehículo inversor de Bañuelos, su permanencia en el accionariado hasta el 31 de julio. Ese mismo contrato también comprometía a Nozar a ampliar su participación hasta el 9%, antes del 23 de mayo, a 45 euros.

Astroc era un caramelo demasiado apetitoso como para que los pequeños inversores no se lanzaran a obtener sus propios réditos. Hasta el punto de que en Sagunto, la localidad valenciana que vio crecer a Bañuelos como empresario, hubo quien pidió créditos bancarios para comprar los títulos de la compañía antes de su desplome. Los constantes rumores que circulaban por el parqué durante su espectacular subida y que acertaban de antemano la cotización de la acción, puede que ayudasen a que los menos asiduos de la Bolsa se confiasen en exceso.

Pero los planes de Bañuelos no han salido como él esperaba. Igual que tampoco imaginaba que sus títulos valdrían hoy un 65% menos que en febrero y que su fortuna se haya quedado -según su inversión en Astroc- en 700 millones, de momento. El excesivo endeudamiento al que ha hecho frente para consolidar el imperio Astroc -compró Landscape por 990 millones de euros y la división inmobiliaria del Grupo Rayet por 450 millones en octubre de 2006-, la desconfianza de los inversores y las coberturas de los créditos con acciones propias, valoradas cuando la cotización de la acción era elevada, le han dejado ahora con escasa liquidez. En el Banco Sabadell ha dejado de ser el principal accionista al vender su 6%. A Rayet le ha tenido que duplicar su participación en Astroc y aportarle 50 millones. A Nozar se ha visto obligado a cederle un 17% de las acciones a precio actual. Bañuelos ha perdido la mayoría y el control de la gestión al imponerle sus socios a Juan Antonio Alcaraz como consejero delegado.Y puede que el pago de deudas no haya concluido…