21 marzo 1989
Su triunfo se produce sólo un año después de que Almodóvar declarara que para él la Academia de los Goya carecía de valor
Gala de los Goya 1989 – ‘Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios’ de Pedro Almodóvar gala el premio a ‘mejor película’ pero este rechaza asistir a la gala donde le representa su hermano Agustín
Hechos
El 21 de marzo de 1989 se celebró la Gala de los Goya.
Lecturas
‘Mujeres al borde del ataque de nervios’ estaba nominada para 17 goyas de los cuales se llevó cinco premios, entre ellos el de ‘mejor película’, ‘mejor protagonista femenina’ (Dña. Carmen Maura), mejor guión, mejor interpretación femenina secundaria (Dña. María Barranco) y mejor montaje.
Por su parte ‘Remando al viento’ de D. Gonzalo Suárez se llevó el Goya al ‘mejor director’, que además también se llevó el premio a la mejor fotografía (D. Carlos SUárez), mejor dirección de producción, mejor dirección artística, mejor diseño de vestuario y mejor maquillaje.
D. Fernando Rey se llevo el premio a mejor interpretación masculina por ‘Diario de Invierno’.
D. José Sazatornil ‘Saza’ el Goya a mejor interpretación masculina secundaria por ‘Espérame en el cielo’.
D. Antonio Giménez Rico y D. Manuel Gutiérrrez Aragón el premio goya a mejor guión adaptado por ‘Jarrapellejos’.
D. Carmelo Bernaola el goya a mejor musica original por ‘Pasodoble’.
‘Slugs, muerte viscosa’ se llevó el premio de mejores efectos especiales y muerte viscosa.
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EL GRAN DERROTADO: CARLOS SAURA
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DEMASIADO LARGA Y ABURRIDA
De nuevo desde la prensa se comentó lo excesivamente larga que fue la gala y aburrida, por lo que tardaban en colocarse las figuras del acto para poder salir en cámara. «La ceremonia se hizo eterna», escribió el periodista D. Diego Muñoz.
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PEDRO ALMODÓVAR, MOLESTO POR SU ÉXITO
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GONZALO SUÁREZ CONTRA LA EPIDEMIA ALMODÓVAR: «MI PELÍCULA ES LA GRAN TRIUNFADORA».
22 Marzo 1989
La vida misma
Antes de Mujeres al borde de un ataque de nervios Pedro Almodóvar había salpicado de emociones, en plan catarata neurótica, diversos escenarios reales como la vida misma. Ocurría en sus películas anteriores, en las que inventó desde situaciones rococó-contemporáneas -animada charla en una tienda de lámparas-, hasta una infinidad de personajes nunca vista en el cine español, pasando por nuevas fórmulas cinematográficas -la panorámica rotonda, o visión de la Gran Vía desde el primer piso de la cafetería Manila-
Posiblemente tenía que hacerlo así para poder introducirse sin escrúpulos en la alta comedia.
Y alta comedia es, para Pedro Almodóvar, que los taxistas no sean bordes o que las porteras digan la verdad. Y eso es lo que incluyó, entre gazpachos alucinogenos, en Mujeres…, comedia tan alta que ahora andan en trámites en Estados Unidos para que Jane Fonda protagonice el remake en inglés.
Cambiará en él el perfil arquitectónico madrileño, al que miran esperanzadas Carmen Maura y Rossi de Palma en la última escena de la película, esta última con una mirada frenética, porque está recién despertada de un sueño erótico tan intenso que le ha servido para perder la virginidad.
Es la audacia final, la pérdida de la inocencia para alguien ante cuyos ojos se abre un panorama -urbano, naturalmente-, en el que la única redención posible es la de dar rienda suelta a las emociones y los sentimientos.