27 junio 1987

El empresario condenado por la desgracia de Los Ángeles de San Rafael y considerado un simpatizante franquista, venció democráticamente al ex ministro Sánchez de León y a los ex directivos del club Cotorruelo y Santos Campano

Jesús Gil y Gil nuevo presidente del Atlético de Madrid tras arrasar en las elecciones con la promesa de traer a Paulo Futre

Hechos

El 27.06.1987 se celebraron elecciones a la presidencia del club de fútbol Atlético de Madrid que dieron la victoria a D. Jesús Gil Gil.

Lecturas

El 26 de junio de 1987 se celebran las elecciones para la presidencia del Atlético de Madrid. A él se presentaron seis candidatos. Entre ellos dos exministros, D. Agustín Cotorruelo Sendagorta y D. Enrique Sánchez de León.

Pero es D. Jesús Gil Gil el que hace la oferta estrella de la campaña electoral, prometer que si gana traerá al Atlético de Madrid al jugador D. Paulo Jorge dos Santos Futre en caso de que lograra la victoria.

  • Jesús Gil Gil – 6.219 votos.
  • Enrique Sánchez de León Pérez – 3.465 votos.
  • Agustín Cotorruelo Sendagorta – 1.885 votos.
  • Salvador Santos Campano – 907 votos.

Con su elección como presidente del club blanco el Sr. Gil Gil establece un estilo agresivo hacia D. Ramón Mendoza Fontela, el presidente del Real Madrid al que el Sr. Gil Gil identifica como su mayor enemigo

Elecciones a la Presidencia del Atlético de Madrid:

  •  1987_Gil   D. Jesús Gil y Gil – 6.219 votos
  • SanchezLeon D. Enrique Sánchez de León Pérez – 3.465 votos
  • AgustinCotorruelo D. Agustín Cotorruelo Sendagorta – 1.885 votos
  • SantosCampano  D. Salvador Santos Campano – 907 votos
  • ManuelHerrero D. Manuel Herrero Porta – 0 votos (retiró su candidatura a favor del Cotorruelo)

El Sr. Gil y Gil se enfrentaba a dos ex ministros (Sr. Sánchez de León y Cotorruelo, este último además ex presidente del Atletico de Madrid en interinidad durante la suspensión del Dr. Alfonso Cabeza Borque) y a la antigua mano derecha del fallecido D. Vicente Calderón Pérez-Cavada, D. Salvador Santos Campano.

¡SE VA A ENTERAR EL MENDOZA DE QUIEN SOY YO!

Gil_Mendoza  D. Jesús Gil y Gil marcó claramente quien iba a ser su enemigo: el presidente del Real Madrid, D. Ramón Mendoza.

28 Junio 1987

Ahora, unidad

ABC (Director: Luis María Anson)

Leer

El Atlético de Madrid, uno de los históricos del fútbol español, ya tiene nuevo presidente. Sus socios han elegido a Jesús Gil, pese a los ataques de algún medio de comunicación que ha demostrado su cada vez menor influencia, para afrontar el gran reto de relevar en el cargo al legendario Vicente Calderón, con el empeño de renovar los éxitos deportivos del club  y de sanear su quebrantada economía. Esta tarea, sin embargo, no ha de ser planteada ahora como un desafío exclusivo del nuevo presidente, sino como una ilusión colectiva de toda la familia rojiblanca. Las actitudes crispadas que haya podido haber en la campaña electoral, ante la que ABC se ha mantenido una absoluta neutralidad, deben desvanecerse a partir de ahora en beneficio del equipo y de los socios; del propio club, en suma. Tan importante como el esfuerzo de los candidatos y de sus seguidores en la carrera electoral es, desde hoy, la lucidez de todos para comprender que el Atlético de Madrid necesita unidad por encima de todo. El voto a un candidato era, en las urnas, restar el avance de los otros. Pero ahora, una vez conocida la preferencia general, es momento de sumar voluntades, no de recordar diferencias.

El Análisis

El Atlético elige un terremoto

JF Lamata

Las elecciones celebradas en el Atlético de Madrid han supuesto mucho más que un cambio de presidente: representan un cambio de estilo, de lenguaje y quizá de época. Contra muchos pronósticos, el vencedor no ha sido el exministro de la Transición Enrique Sánchez de León, considerado durante buena parte de la campaña el candidato más sólido y con mayor respaldo institucional, sino el empresario Jesús Gil y Gil, un personaje tan conocido por su éxito en la construcción como por la enorme polémica que siempre le ha acompañado. Gil llegaba marcado por el recuerdo del caso de Los Ángeles de San Rafael, la urbanización segoviana en la que el derrumbe de un edificio en 1969 causó decenas de muertos y heridos, episodio que le llevó a ingresar en prisión antes de ser posteriormente indultado. Años después, había sido incorporado al entorno rojiblanco por el propio Vicente Calderón para desarrollar diversos proyectos inmobiliarios ligados al club, pero aquella relación terminó deteriorándose hasta convertirse en un abierto enfrentamiento. Durante la campaña, Gil encontró un poderoso altavoz en el periodista José María García, cuya influencia sobre buena parte del fútbol español era entonces indiscutible, y supo convertir una promesa en el gran símbolo electoral: fichar al portugués Paulo Futre, una de las mayores estrellas del fútbol europeo tras conquistar la Copa de Europa con el Oporto. Frente al tono moderado y técnico de Sánchez de León, cuya imagen pública muchos consideraban excesivamente seria e incluso fría, Gil ofreció espectáculo, pasión y una personalidad arrolladora. El resultado fue concluyente. Sánchez de León quedó muy por detrás del vencedor y aún peor fue el resultado de Santos Campano, histórico colaborador de Vicente Calderón, cuya derrota certificó que el calderonismo había perdido definitivamente el favor de los socios.

La victoria de Gil refleja también el estado de ánimo del atlético de finales de los años ochenta. Tras varias temporadas irregulares, una parte importante de la afición buscaba un dirigente capaz de enfrentarse con la misma contundencia con la que Ramón Mendoza defendía los intereses del Real Madrid. Muchos socios no votaron únicamente un programa deportivo; votaron un carácter. Gil prometía plantar cara, levantar la voz y devolver al Atlético una presencia pública que muchos creían perdida tras la muerte de Vicente Calderón. Esa imagen de hombre fuerte, incluso bronco, lejos de perjudicarle acabó convirtiéndose en su principal activo electoral. Queda ahora por comprobar si ese temperamento resulta igual de eficaz en la gestión cotidiana de un club de fútbol que en una campaña electoral.

Con el tiempo, estas elecciones podrían ser recordadas como las últimas verdaderamente competitivas de la historia del Atlético de Madrid. La concentración de poder que Jesús Gil comenzará previsiblemente a construir dejará muy poco espacio para futuras alternativas. No tardarán en desaparecer del escenario rojiblanco muchos de quienes hoy le disputaban la presidencia, entre ellos el propio Sánchez de León, cuya relación con el club acabará rompiéndose por completo. Gil hereda una entidad con enorme potencial deportivo y social, pero también con importantes problemas económicos y organizativos. Si cumple su promesa de incorporar a Futre habrá dado el primer golpe de efecto. Lo más difícil será demostrar que el presidente capaz de conquistar unas elecciones mediante la fuerza de su personalidad puede también construir un proyecto estable para un club que lleva demasiado tiempo viviendo entre la nostalgia de su pasado y la incertidumbre de su futuro.

JF Lamata