29 septiembre 2025
Iniciaron la publicación de su tira diaria en 1981 en el DIARIO16 de Pedro J. Ramírez, que luego se los llevó a EL MUNDO al fundar el medio
Los viñetistas Gallego y Rey se despiden EL MUNDO y anuncian su retirada con quejas por las críticas de los lectores ‘ayusistas’ a sus dibujos
Hechos
El 29 de septiembre de 2025 se publica la última viñeta de ‘Gallego y Rey’ en el periódico EL MUNDO.
11 Septiembre 2025
Invocación de Gallego & Rey
Entre los primeros recuerdos de tener un periódico en las manos, sé que era Diario 16 y también El País, sobresale sonreír ante las viñetas de Gallego & Rey. Aún no sabía que la política era esto, pero disfrutaba con una inocencia festiva el trazo, el bocadillo, la maldad siempre aguda y certera. A lo mejor se lo dije a ellos en los años, muchos, que compartimos de periódico, primero en la calle Pradillo, después en la Avenida de San Luis. José María Gallego y Julio Rey. Dos maestros de algo tan excepcional y necesario como la viñeta en el periódico. Dos imprescindibles de EL MUNDO que ahora se despiden sin ruido, con la elegancia de quien no necesita un adiós.
A Julio Rey es a quien más he tratado hasta tenerlo en la escogida cofradía de amigos, mis amigos mayores, mis hermanos mayores, mis pacientes cómplices, tan generosos conmigo. Qué suerte he tenido algunas veces, carajo. Julio Rey dejó Madrid hace años después de habitar Madrid con abundancia. Empezó a vivir con Sole en la Plaza de Olavide siendo un pimpollo listo con hocico imbatible para olfatear las cosas de la calle. Después en Rivas Vaciamadrid, donde tenían un canario amarillo, cabrón y picoteador que cantaba formidable y al que llamaban Picasso. Juntos pasaban los veranos en Asturias. Tan asturiano hicieron a Picasso que a veces sonaba a gaita. Julio y Sole viven ahora en su tierra (o en la que han hecho su tierra). Cuánto admiro a Julio, sus silencios, su talento, su cortesía, su enfado cuando había que enfadarse, su risa acogedora como una risa en el infierno.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, un madrileño tan claro, tan rico de aventura. Yo canto su elegancia con palabras que gimen. (Esto se lo copio a Federico García Lorca, porque es verdad). El periódico, cualquier periódico, le debe a Gallego & Rey alguno de los mejores momentos de claridad editorial. También la deuda es por decir aquello que no se podía decir de otro modo y ellos lo dibujaban como nadie. Casi nunca necesitaron palabras porque sabían escribir de la mejor manera: lanzando las líneas más lejos que la vida. Y clavando cada día en la diana lo que importaba del día. A Julio, que ahora toma el agua con gas en un mirador espléndido de Llanes con el Cantábrico relampagueando, lo recuerdo tantas veces con las manos juntas sujetándose la cabeza como un monje en oración o en combustión… Buscaba el motivo de la tira que después clavaba Gallego. A su lado he vivido cosas principales de mi vida. Y si alguna vez estuve herido, no faltó su botiquín de cariños ni su hospital de campaña desplegado en el pueblito de Purón. Gallego & Rey marchan de EL MUNDO, aunque todo el mundo sabe que quienes hicieron tanto y tan bueno nunca se van. Para qué.