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El libro también acusa a los periodistas Antonio Rubio y Manuel Cerdán

Se publica un libro que acusa de narcotraficantes a los presidentes del Grupo PRISA y el Grupo16, Jesús Polanco y Juan Tomás de Salas

HECHOS

El 2.10.1991 el libro las empresas Grupo PRISA y Grupo16 anunciaron querellas contra el libro Dineros del narcotráfico en la Prensa española de D. Félix Marín.

De las múltiples acusaciones que se han lanzado contra el Grupo PRISA, el primer grupo de comunicación de España y sin embargo – o quizá precisamente por eso – el más atacado, una de las menos sostenibles publicadas en letra impresa fue la que se lanzó en 1991 de que eran un grupo ligado al narcotráfico.

Las acusaciones se lanzaban desde un libro titulado ‘Los Dineros del Narcotráfico en la prensa española’ de D. Félix Marín Mejía, que se centraba en detallar los vínculos que el libro consideraba acreditados que tenía el presidente de PRISA D. Jesús Polanco y varios de sus colaboradores con el mundo de la droga. Aunque en aquel libro también se cargaba contra figuras de DIARIO16 y CAMBIO16 a las que hacía la misma vinculación.

El Grupo PRISA demandó al autor del libro y a la empresa editora para forzar su secuestro judicial.

El libro no obstante, fue muy difundido en especial en el entorno del Estadio de fútbol Vicente Calderón, donde llegó a ser regalado. Y es que D. Jesús Gil presidente por entonces del club Atlético de Madrid dio su máximo apoyo al libro. Uno de sus colaboradores, D. Antonio Domínguez Olano, jefe de prensa del Sr. Gil, declaraba en una nota en octubre de 1991 que el libro era “apasionante” y que “se había comprado cinco veces el libro para que le hicieran descuento”. Tanto EL PAÍS como DIARIO16 para informar de las medidas judiciales contra el Sr. Marín Mejía se referían a su obra constantemente como ‘el libelo de los narcotraficantes’.

Aunque no todos los medios salían mal parados en el libro del Sr. Marín Mejía. D. Pedro J. Ramírez era elogiado como un ‘periodista digno’. Uno de los entonces enemigos del Sr. Ramírez, el ‘guerrista’ D. César Alonso de los Ríos (que fue primero comunista, luego socialista y acabó en el ala dura del derechismo bajo la confortable etiqueta ‘liberal’) se refería así al tema en un artículo publicado en EL SOL (guerrista) el 9 de octubre de 1991:

Me aburre el amarillismo de libro de Pedro J. Ramírez. Por cierto, en el libelo de los narcotraficantes contra compañeros de prensa, él parece con foto ‘como un periodista digno’. ¡Que honor! Casi un epitafio.

Los entonces periodistas del Grupo16 D. Antonio Rubio y D. Manuel Cerdán eran citados en aquel libro como cómplices de narcotráfico. Entrevistados ambos por J. F. Lamata, coincidieron en asegurar que detrás de ese libro había narcotraficantes auténticos (clan Ochoa) que tenían interés en desprestigiar a la prensa española.

¿UN LIBRO FOMENTADO POR LOS NARCOTRAFICANTES?

Tanto EL PAÍS como DIARIO16 aseguraron que el libro había sido fomentado por narcotraficantes.

 El autor del libro Dineros del narcotráfico en la prensa española, D. Félix Marín Mejía, lo redactó el libro impreso en Mapesa.

 El contrato para su impresión lo realiaron el propio autor y D. Mario Arango, este último abogado en Colombia del ‘clan Ochoa’ señalados por la prensa como traficantes de droga en aquel país.

 D. José Luis Ochoa, cabeza del clan Ochoa de Colombia, acusado de tráfico de drogas en aquel país.

 El libro fue escrito en el hotel Flores, propiedad de D. Manuel Fernández Espina, también señalado por la prensa como traficante de droga.

EL APOYO DE JESÚS GIL

El presidente del Atlético de Madrid, D. Jesús Gil y Gil, fue la figura pública que con más interés promocionó el libro Dineros del narcotráfico en la prensa española, que se llegó a regalar en el estadio Vicente Calderón. El libro incluía una entrevista al propio Sr. Gil realizada por D. Raúl Osorio.

Acusaciones a Jesús Polanco

Félix Marin

1991

Marín introduce las cuatro primeras partes de su libro: “Jesús de Polanco, Capo di tutti capi `Detrás de toda gran fortuna hay un crimen’, Balzac” De la página 30 a la 310, se dedica a narrar cómo hizo Polanco su fortuna “a través de una truculenta red para fraude y blanqueo, de escandalosos contratos en Colombia, de piratería y de tráfico de influencias”

Aclara en la página 31: “En este libro, suficientemente documentado en fuentes de toda credibilidad y fácilmente comprobables, vamos a contarles la historia oculta del exitoso empresario que personifica a la España democrática”

Polanco editaba textos escolares en España “Cuando apenas empezaban a circular, decide viajar a Iberoamérica, primero a Chile, en agosto de 1970, en donde logra una entrevista con el presidente Eduardo Frei, conseguida a través de sus amigos del Opus Dei Con el éxito obtenido en Chile, aprovecha para continuar su gira por otros países sudamericanos, en cuyos gobiernos el Opus Dei tenía marcada influencia: en Argentina se entrevista con el dictador militar, general Juan C Onganía; en Perú, con el presidente militar, general Juan Velasco Alvarado; en Venezuela, con el presidente Rafael Caldera; en Colombia, con el presidente Misael Pastrana Borrero
“El único de los países visitados que no tenía gobierno conservador y clerical era México, pero en éste no se presentaba ningún problema, pues para los gobernantes mexicanos la mordida está por encima de cualquier consideración ideológica
“Con su tarjeta de presentación del Opus Dei, se le abrirían en Iberoamérica todas las puertas a Jesús de Polanco, para toda suerte de negocios”

Así queda probado que el Opus Dei está detrás del imperio de Polanco y que ese imperio fue hecho, como en México, a fuerza de “mordida” No dice el autor a qué presidente vio Polanco en México ni cuánto le dio de “mordida”.

Pero sí dice: “En México conforma la sociedad Técnicas Educativas Mexicanas, al frente de la cual coloca, habida cuenta de la importancia de este país, a su hermano Juan Manuel Polanco Sus objetivos serían similares a los anteriores No sobra señalar que México, con Perú y Colombia, constituye el eje del tráfico de la cocaína del sur a Norteamérica”

Y es que, antes de fundar la sociedad mexicana, había fundado la colombiana Su “relación inicial con Belisario Betancur le sería fundamental a Jesús de Polanco No sobra señalar que Diego Betancur, hijo de Belisario Betancur, fue por aquella época incorporado a la nómina de Santillana”

Polanco, “tras la conquista de la estratégica Colombia, el país clave en aquella época en la ruta de la cocaína, se lanza a una audaz campaña relacionista en los principales países del Nuevo Mundo, en los cuales se hace amigo de Presidentes, ministros y empresarios de primer orden, para fundar nuevas sociedades En Perú, país limítrofe con Colombia y, al igual que éste, usufructuario del boom coquero, conformaría la sociedad Técnicas Educativas Peruanas, para la importación desde España de textos escolares y material educativo”

En Chile, Santillana del Atlántico En Buenos Aires —con su sobrino Javier Díez Polanco—, Nuevas Técnicas Reunidas En Estados Unidos, Santillana Publishing, con filiales en Venezuela y República Dominicana “En todas las empresas conformadas por Jesús de Polanco en el Nuevo Mundo vinculó en cargos ejecutivos a destacados afiliados del Opus Dei El solo listado de estas empresas editoriales, su ubicación geográfica en la ruta del boom coquero y el gran salto que dieron en su comercio exterior durante la década de 1980, provoca extrañeza, pues fue la época dorada de las grandes exportaciones ficticias de libros y de blanqueo de dinero proveniente del narcotráfico”

En España, “según fuentes de todo crédito, la Fiscalía Antidroga ha intentado abrir expedientes sobre actividades fiscales fraudulentas y blanqueo de dinero por parte de varias empresas exportadoras e importadoras de Jesús de Polanco, que se han mantenido en el mayor secreto, sin filtraciones a la prensa y a la opinión pública por las presiones ejercidas por los agentes de Jesús de Polanco, el del Gran Poder” Es todo lo que Marín dice y de allí se concluye todo lo demás

“Jesús de Polanco hizo uso de toda suerte de presiones y de un hábil manejo en el tráfico de influencias” “Se rumoró insistentemente sobre el pago de elevadas comisiones en dinero y costosos obsequios” “Las investigaciones aún no han terminado y es posible que lo hagan por la vía de la prescripción” “Se abrió una investigación que hoy debe dormir el sueño de los justos en el archivo de algún juzgado bogotano esperando la prescripción” “No deja de resultar curioso” “No deja de llamar la atención” “Creo que este Polanco utiliza la red de los jesuitas para vender libros” Así maneja Félix Marín sus afirmaciones

Dice: “De Jesús de Polanco hay la certeza de que a lo largo de las casi dos décadas que visitó a Colombia blanqueó varios millones de dólares a través de sus intrincadas operaciones de comercio exterior que ya detallamos Pero no está muy claro en calidad de qué blanqueó Polanco las millonarias sumas, si como simple comisionista o como receptor asociado de los dineros blanqueados, para invertirlos en sus empresas Todo parece indicar, a partir de algunos indicios y habida cuenta del veloz crecimiento de sus inversiones en España a lo largo de las décadas de 1970 y 1980 —las del boom coquero—, que lo hizo como asociado del originario tenedor de los dineros sucios

“Pero lo que sí parece estar claro es que Jesús de Polanco blanqueó millonarias sumas del conocido narcotraficante colombiano Gonzalo Rodríguez Gacha, el famoso mejicano”

Félix Marín se refiere a “unos documentos” que se encontraron en “un allanamiento” a “unas oficinas clandestinas” que supuestamente pertenecían a Rodríguez Gacha, donde tenía un centro computarizado de contabilidad

“Abiertas algunas cajas fuertes, se encontraron certificados de depósitos por varias decenas de millones de dólares en bancos europeos y asiáticos, así como estado de cuenta y teléfonos en clave” Uno de esos teléfonos “correspondía a un piso de Jesús de Polanco, ubicado en la calle madrileña de O’Donnell, número 49-51” Otro “pertenecía al periodista Pedro Antonio Egurbide Urigoitia, empleado de El País, y corresponde al inmueble ubicado en la calle Menorca, número 17, de Madrid” Marín: “Lo que se pueda deducir de estas extrañas relaciones son simples conjeturas que a nosotros no nos corresponde hacer Se las dejamos a la imaginación del lector”

Dice después que Polanco se apoderó del periódico El País “Recurrió al truco de plantear elevados incrementos de capital en la empresa editora de El País, con lo cual sus otros dos socios, que sólo podían aportar trabajo creativo e imaginación, se vieron obligados a salir de la sociedad En esa truculenta operación, realizada un años después de fundado el periódico, a mediados de 1977, Polanco contó con la eficaz ayuda de su comodín y testaferro de siempre, Juan Luis Cebrián, quien hoy ocupa el cargo de consejero delegado en El País” Uno de los dos socios era José Ortega Spottorno, hijo del filósofo y ensayista José Ortega y Gasset, “a quien años más tarde Polanco nombró Presidente de Honor de El País”

Luego vienen la cadena radiofónica SER, con 160 emisoras en 52 ciudades españolas, con un auditorio de 73 millones de radioescuchas En 1990 inició otras 21 emisoras integradas en otra empresa, la Sociedad de Radiodifusión Aragonesa Luego viene el Canal Plus España de televisión Entre otras muchas empresas

Félix Marín concluye: “De ahí en adelante, el camino del éxito sería cada vez más fácil para el otrora modesto librero de la Puerta del Sol Polanco se convertiría en el verdadero dueño del país, en España Nada ni nadie escaparía a su intrincado tinglado: ni la opinión pública, ni el mundo económico, ni el poder político, ni las conciencias ni el honor de los demás Nada ni nadie”

Acusaciones a Juan Tomás de Salas

Félix Marin

1991

Juan Tomás de Salas Castellano, “recién llegado de Bogotá”, donde vivió unos diez años, entró a formar parte del Grupo 16, “selecto y heterogéneo grupo de jóvenes españoles, vinculados a diferentes actividades empresariales e intelectuales, que empezaron a congregarse en Madrid, en 1970”, en vísperas de la caída de la dictadura franquista, “para prepararse a la vida democrática” Cambio 16 nació de una “iniciativa romántica” de ese grupo

Juan Tomás de Salas, nuevo en el Grupo, le dedicó al proyecto tiempo y entusiasmo Por su “truculenta personalidad” y a fuerza de “trapisondas”, desunió y enemistó al Grupo, sembró desconfianza, provocó enfrentamientos, minó y disoció Chismes, manipulaciones, infidencias, actuaciones desleales y deshonestas, agravios, malas interpretaciones Hasta que se apodera del Grupo Todavía “en sus empresas mantiene escuchas en todos los teléfonos, aun para sus más cercanos amigos y amigas” Luego recurrió “a toda suerte de calumnias, injurias e improperios”

“Además de ladrón, bufón”

Se apodera de la presidencia del Grupo Los demás renuncian Traslada al gerente y nombra a su hermano Alfonso que, “finalmente, también terminaría dejando el Grupo 16, pues no quiso prestarse a los negocios turbios de su hermano Los socios fundadores se fueron retirando, asqueados de las inmoralidades de Juan Tomás de Salas”

Algunos de esos antiguos socios “pretendieron cobrar sus dineros y fueron recibidos con toda suerte de evasivas, cuando no rechazados en tono fuerte e insolente, por lo cual, al comenzar 1991, Salas tiene pendientes varios líos judiciales, que intenta controlar mediante el chantaje a socios y jueces En la actualidad sólo tiene el 14% del capital del Grupo, el mismo que le regalaron sus antiguos amigos para que pudiera ingresar, y con el cual maneja la empresa como propia, es decir, a la sociedad Información y Publicaciones SA (IMPULSA), empresa matriz de Cambio 16 y Diario 16”

Salas, dice Marín, le ha quitado a Grupo 16 la inmensa influencia que llegó a tener en la década de 1970 y parte de 1980 “De aquellos 150,000 ejemplares semanales de Cambio 16, son hoy menos de 50,000 De revista de opinión, con influencia y credibilidad, ha pasado a ser una publicación desteñida, con tendencia al vulgar amarillismo, convertida en un instrumento de Juan Tomás de Salas para el chantaje y la denigración de quienes no se prestan a sus patrañas”

El periódico DIARIO16 “ha provocado la bancarrota del Grupo y ha entrado en franca decadencia Sus ventas no sobrepasan los 30,000 ejemplares diarios”

Félix Marín encima acusaciones: “Por informaciones obtenidas confidencialmente de personas muy allegadas a Juan Tomás de Salas, éste, en los últimos cuatro años, pasó de ser un consumidor ocasional de cocaína a convertirse en un snifador habitual de la blanca droga de los Andes No sobra señalar que durante su larga estadía en Colombia, Juan Tomás era ya un ocasional consumidor de marihuana y cocaína De ahí los bruscos cambios de orientación de sus medios de comunicación”
Y de ahí también “su tendencia a investigar y descubrir tenebrosas conexiones de drogas, con lo cual se presenta ante la opinión pública como un implacable juez moralizador, una especie de moderno Fray Tomás de Torquemada, el judío español converso que se transformó en el terror de los infieles”

Compara: “Mientras Jesús de Polanco puede calificarse como un empresario en el auténtico sentido de la palabra, Juan Tomás de Salas no va más allá de ser un vulgar timador con pretensiones de empresario periodístico”

La conexión con el narcotráfico viene de que Salas hizo amigos en Barranquilla y en Santa Marta, cuando vivió en Colombia Esos amigos “pasarían del simple contrabando de mercancías e incipientes exportaciones de marihuana —siempre escribe mariguana con h—, a convertirse en grandes capos de la droga, de la cocaína, y en verdaderos magnates en el blanqueo de dineros sucios” No dice quiénes fueron esos amigos Sólo identifica a uno

“Con el correr de los años, ya en la década de 1980, el flamante presidente del Grupo 16, en una calurosa mañana de junio de 1981, recibiría la inesperada visita de uno de sus antiguos amigos colombianos de la Costa Atlántica, llamado Felipe Eljach, quien se encontraba de paso por Madrid, en gira vacacional El reencuentro de los viejos amigos fue efusivo, evocaron los tiempos pasados, cenaron y se tomaron algunas copas”

Fue el punto de partida para reanudar viejas amistades en Colombia Salas viajó varias veces a Barranquilla y a Santa Marta en los 80 “El reencuentro de Juan Tomás de Salas con aquellos amigos de la Costa Atlántica sería para él providencial, pues se convertirían en su más importante fuente financiera de la década de 1980 Logró conseguir préstamos personales por varios millones de dólares, con los cuales logró, en parte, cubrir el pesado déficit de Cambio 16 y realizar algunas ampliaciones e incrementar su patrimonio

“Posteriormente, este crédito podría transformarse en un aporte de capital, mediante la firma de documentos privados que, cuando las circunstancias lo permitieran, hicieran posible el traspaso de paquetes accionarios Constituía éste también un excelente medio para blanquear dineros Este mecanismo de financiación de Juan Tomás de Salas vino a descubrirse en 1986 (aunque hasta ahora no ha trascendido a la opinión pública), a raíz del asesinato del empresario de Barranquilla Felipe Eljach, uno de los grandes blanqueadores del llamado Cartel de la Costa, a quien se le encontró, entre sus documentos privados, una promesa de venta de acciones del Grupo 16, firmada por Juan Tomás de Salas, como forma de pago de créditos personales en cuantía de 85 millones de dólares”

El Análisis

¿NARCOTRAFICANTE YO? ¡NARCOTRAFICANTE TÚ!

JF Lamata

Lo primero que uno piensa reparando el caso del libro de la supuesta investigación de los dineros del narcotráfico en la prensa española es que en aquella época la gente todavía leía libros. Digo esto porque en principio uno pensaría que un libro no tendría demasiada difusión si los medios lo ignoraban y, aún así, el Grupo PRISA y el Grupo16 pusieron todos los mecanismos para evitar cualquier difusión de este. Secuestrando todos los ejemplares y sus planchas.

Dos de los periodistas citados, D. Antonio Burgos y D. Manuel Cerdán (en ese momento en el Grupo16), me aseguraron que detrás del libro estaba el propio narcotráfico que usó aquello como ‘vendetta’ contra la prensa. Siendo peculiar que una persona se defiende de acusaciones de narcotráfico acusando con narcotráfico a la persona que le acusa. Todo ello con la estimable colaboración de D. Jesús Gil, que  – enfrentado desde hacía tiempo al Grupo16 – hizo lo que pudo para difundir el libro.

Era también una batalla del lenguaje, por eso nunca se hablaba de ‘el libro’, sino ‘el libelo’. Eso sí, no todos salían mal parados. El libro dejaba bien parado al director de EL MUNDO, D. Pedro J. Ramírez. Dado que no es probable que el Sr. Ramírez fuera simpatizante del mundo narco, aquellos elogios cabe entenderlos simplemente como elogiar ‘al enemigo de mis enemigos’ que en aquel momento eran PRISA y Grupo16.

J. F. Lamata

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