Search
Milián Mestre, apartado del consejo, denuncia en 'Catalunya Express' que el partido del conde de Motrico (futura UCD) se ha apoderado de EL PAÍS

Junta de Accionistas de PRISA 1977 – Los ‘fraguistas’ abandonan el Consejo que queda en manos afines a Areilza y a Polanco Gutiérrez

HECHOS

El 5.03.1977 se celebró la Junta General de accionistas del Grupo PRISA, la primera que se celebró con la salida del diario EL PAÍS. En ella todo el Consejo de Administración presentó la dimisión, dando entrada en el consejo a muchos miembros de ‘Centro Democrático’ (futura UCD).

En la Junta General de accionistas de PRISA del 5 de marzo de 1977 presenta la dimisión todo el Consejo de Administración. El nuevo Consejo queda formado por los cinco miembros de la Junta de Fundadores, D. José Ortega Spottorno, D. Darío Valcárcel Lezcano, D. Carlos Mendo Baos, D. Juan José de Carlos Aparicio y D. Román Jordán de Urríes, y además por el Consejero delegado D. Jesús Polanco Gutiérrez, D. Matías Cortés Domínguez, D. Alfonso de Cossío Corral, D. Julián Marías Aguilera, D. Antonio Menchaca Careaga, D. Álvaro Noguera Giménez, D. Francisco Pérez González ‘Pancho’, D. Francisco Pérez Mínguez Gutiérrez Solana, D. Celedonio Sala Vidal, D. Antonio de Senillosa Cros, D. Manuel Varela Uña, D. José Vergara Doncel, D. Ramón Tamames Gómez (PCE), D. Óscar Alzaga Villaamil (UCD) y D. Joaquín Muñoz Peirats (UCD).

Entre los cambios más significativos están la salida de del Consejo de Administración de cinco de los seis consejeros afines a AP (D. Manuel Milián Mestre, D. Sebastián Carpi Vilar, D. Arturo Carpintero López, D. Francisco Giménez Torres y D. Javier de Lorenzo Martínez, quedando únicamente el Sr. Mendo Baos).

LA JUNTA GENERAL DE ACIONISTAS DEL GRUPO PRISA DE MARZO DE 1977 CAUSÓ LAS SIGUIENTES RESOLUCIONES:

– Dimisión de todo el consejo de administración que, según D. Alfonso de Cossío, fue voluntaria.

– El Presidente de PRISA, D. José Ortega asegura que EL PAÍS es un periódico liberal

– D. Fernando Chueca protesta por la preselección de los candidatos para la Junta de Fundadores.

–  D. Vicente Piniés, Javier Lascute y Antonio Gullón pide la impugnación de la votación

– D. Juan Antonio Zulueta protesta por la presencia de comunistas en EL PAÍS y manifiestaas su protesta por la presencia entre los accionitas de D. Ramón Tamames (dirigente del PCE). Los accionistas liberales, Sr. Vidal Beneyto y D. Dario Valcárcel defienden que los liberales deben permitir la presencia de comunistas y ratifican su apoyo a la presencia del Sr. Tamames.

Nuevo Consejo de Administración del Grupo PRISA:

D. José Ortega Spottorno (presidente), D. Jesús Polanco (consejero-delegado), D. Oscar Alzaga (UCD), D. Rafael Bermejo (UCD), D. Juan José de Carlos, D. Matías Cortés (UCD), D. Alfonso de Cossío, D. Ramón Jordán de Urríes, D. Julián Marías, D. Antonio Menchaca, D. Carlos Mendo (de Fraga), D. Joaquín Muñoz, D. Álvaro Noguera, D. Francisco Pérez González, D. Fernando Pérez Minguez, D. Celedonio Sala (de Fraga, por Santacreu), D. Antonio de Senillosa (de Areilza), D. Ramón Tamames (del PCE), D. Dario Valcárcel (de Areilza), D. Manuel Varela y D. José Vergara.

Apartados del Consejo del Grupo PRISA:

D. Manuel Milián Mestre (de Fraga), D. Sebastián Carpi (de Fraga), D. Arturo Carpintero (de Fraga), Sr. Jiménez Torres (de Fraga, presidente del INI), D. Miguel Ortega Spottorno (liberal) , Sr. De Lorenzo (de Fraga).

 

02 Enero 1977

El precio de los periódicos

Jesús Polanco Gutiérrez

Hace unos años, cinco personas se propusieron la aventura de sacar a la calle un periódico independiente. Hoy son más de ochocientos accionistas los que han arriesgado los trescientos millones de pesetas que constituyen el capital de la empresa de EL PAIS, para hacer posible un periódico realmente nuevo.

Salvo en contadísimas excepciones, los accionistas han respetado la marcha independiente de su diario.

Cuando proyectábamos el periódico teníamos suficientemente claro que un diario es independiente siempre que su independencia financiera esté asegurada.

Este objetivo. primordial para nosotros, nos llevó a diseñar una empresa ambiciosa, pero modesta y sencilla. Que fuésemos propietarios del edificio en que trabajamos, que también fuesen propios los talleres en que se imprimiera el periódico y que el modelo económico se basase en unas. coordenadas claras: que el número de páginas, es decir, el consumo de papel, fuese el imprescindible para ofrecer el máximo de información interesante, con unos criterios de calidad periodística que permitiera a los lectores una fácil asimilación del contenido.

Sabemos qué, a pesar de nuestro reducido número de páginas, muchos lectores se han quejado de falta de tiempo para poder leer -más o menos íntegramente- EL PAIS de cada día. Esta acusación nos ha gustado.

Si hacer un periódico es un empeño difícil, conseguir que la empresa editorial no sea deficitaria es un objetivo que trae de cabeza a la mayoría de los gerentes de la prensa mundial.

España está viviendo cambios importantes en todos los terrenos. Y, naturalmenteja prensa no es una excepción. Tanto en los aspectos informativos como en los económicos, también la prensa tiene que aceptar su mayoría de edad. Las circunstancias se precipitan y ambos aspectos se han planteado conjuntamente. Nuestro esfuerzo propiamente periodístico lo venimos haciendo día a día, con más o menos fortuna, y el lector tendrá su juicio.

Ahora hemos tenido que adoptar una medida económica que nos ha obligado a todas las empresas periodísticas españolas a meditar seriamente sobre una decisión muy importante: la subida del precio de los periódicos. Y la prensa de Barcelona, Madrid y algunas otras ciudades ha decidido que, a partir del martes 4 de enero, el precio pase de diez a quince pesetas a diario, y de quince a veinte los domingos.

Por un acuerdo reciente del Gobierno ha quedado en libertad, después de muchos años, el precio de los periódicos. Y las empresas hemos respondido con un aumento del 50 por cien a diario y del 33 por cien los domingos, en estos momentos de grave crisis económica. Puede que haya lectores que se escandalicen. Nosotros hemos creído que -en bien de la prensa y de la información- no había otro remedio, y voy a tratar de explicarlo.

Durante los largos años del franquismo, la censura y la prensa dirigida no sólo afectaron a la calidad informativa, sino que también crearon una especie de conciencia culpable que se descargó manteniendo controlado el precio de venta de los periódicos muy por bajo de sus precios reales de costo, y sin comparación posible con el precio de los periódicos europeos.

No creo que sea casualidad que desde la promulgación de la ley de Prensa -que aún con sus graves limitaciones originó el cambio de los periódicos españoles- el precio de venta pasase dé 1,50 en 1966 a las diez pesetas actuales, cuando en el mismo período el precio del papel pasaba de doce pesetas kilo, aproximadamente, a las 30,48 pesetas actuales.

No obstante, la situación, en estos momentos, plantea una grave tensión económica a la casi totalidad de la prensa española. A modo del ejemplo puedo hablar de EL PAIS. En noviembre pasado -último mes del que tengo datos concretos y comprobados-, cada ejemplar que vendímos costó 19,52 pesetas, mientras que nosotros hemos cobrado 7,50 pesetas. Las doce pesetas de diferencia se han cubierto, afortunadamente, con publicidad. El lector puede fácilmente llegar a la conclusión de cuáles sean los problemas económicos para otros periódicos con mayor cantidad de papel o menor venta que, el nuestro.

Conviene precisar que con la subida a quince pesetas. los ingresos netos por ejemplar serán de 11.25.pesetas. por lo que partimos con la necesidad, en el caso de EL PAIS. de cubrir 8,27 pesetas por ejemplar vendido con ingresos publicitarios, además del incremento de costes que suponga la inflación en 1977.

Los precios de costo de un periódico son mucho mayores que los de cualquier otro producto de características similares. Además del personal, los colaboradores. las comunicaciones, papel, tinta y la impresión, se añaden dos factores específicos: la necesidad de la producción rápida -el factor tiempo- y la distribución inmediata -el factor espacio-. Ambos implican un sobrecosto de estructura que, difícilmente, se plantea a cualquier otro producto en serie.

Los ingresos de un periódico son la venta y la publicidad, y, como curiosamente dice J. Sauvageot, gerente de Le Monde, si los periódicos se vendiesen baratos sólo podrían subsistir dos o tres colosos que reinarían, repartiéndose, sin competencia, el mercado de la publicidad.

Pero como la misión de un periódico es informar, y que no seconsidere solamente como un soporte publicitario. aunque nosotros entendemos la publicidad como una forma de información, se debe procurar, que la relación entre los ingresos procedentes de la venta y de la publicidad le permitan sobrevivir cuando como en los momentos actuales, la publicidad acusa un fuerte descenso por la crisis económica o cuando la televisión le hace una terrible competencia publicitaria, como es el caso de España.

Cuando nuestro país va a entrar en la vida democrática. los periódicos deben estar preparados para ofrecer la calidad informativa necesaria, y ese esfuerzo cuesta dinero. El lector debe pagar una parte. Entendemos que el público juzgará a los periódicos por el contenido que les ofrezca y no por su precio de venta, mientras éste sea razonable.

Aunque son las circunstancias españolas las que mandan, nos puede servir de consuelo saber que, aun con esta subida, la prensa española continuará siendo una de las más baratas de Europa Occidental.

Nosotros nos hemos unido a la decisión colectiva de la subida del precio, conscientes de lo desagradable que es pedir este esfuerzo económico a nuestros lectores, pero convencidos de que la medida es justa y necesaria para la prensa en general. Para EL PAIS es el único camino de preservar su independencia y tener capacidad para mejorar nuestro periódico, que es el compromiso que, en nombre de todos los que aquí trabajamos, solemnemente adquiero con nuestros lectores.

05 Marzo 1977

Por un periódico liberal

José Ortega Spottorno

Declaraciones del presidente de PRISA, José Ortega Spottorno, en la junta general de marzo de 1977

‘EL PAÍS debe ser un periódico liberal, independiente, socialmente solidario, nacional, europeo y atento a la mutación que hoy se opera en la sociedad de Occidente.

Liberal, a mi entender, quiere decir dos cosas fundamentales: el estar dispuesto a comprender y escuchar al prójimo, aunque piense de otro modo, y a no admitir que el fin justifica los medios. Liberal implica también en nuestro tiempo el reconocimiento de que la soberanía reside en el pueblo, es decir, en el conjunto de todos y cada uno de los ciudadanos, titulares de iguales derechos.

Debemos, pues, defender la democracia pluralista, ejercida mediante el sufragio universal, como el procedimiento menos malo inventado hasta ahora para el ejercicio de esa soberanía. La aceptación de los derechos fundamentales de la persona humana y la denuncia de cualquier clase de totalitarismos es la consecuencia ineludible de esta postura.

EL PAÍS debe ser también un periódico independiente, que no pertenezca ni sea portavoz de ningún partido, asociación o grupo político, financiero o cultural, y aunque deba defender la necesidad de la libre empresa, y aunque su economía dependa del mercado publicitario, el periódico rechazará todo condicionamiento procedente de grupos económicos de presión.

EL PAÍS debe ser también un periódico socialmente solidario, ya que en el mundo actual, al menos en los países occidentales, toda la sociedad interviene en el quehacer común. Por ello, deberá defender el desarrollo, perfeccionamiento y buena administración de la Seguridad Social y el reparto justo de la riqueza a través del juego acertado de los impuestos, sin que desaparezcan los incentivos de promoción individual. En este capítulo deberá también defender la seguridad ecológica, nacional y mundial, por ser un patrimonio vital para toda la humanidad; defenderá asimismo las virtudes cívicas, combatiendo todo cohecho, fraude, abuso o mal uso y luchará contra los monopolios privados o estatales. La solidaridad de todos los españoles frente a una ley es también tarea suya, para lo cual considera fundamental la independencia máxima del Poder Judicial.

EL PAÍS debe ser también un periódico nacional, y ello en tres sentidos: en primer lugar, en el sentido de que aspira a ser leído en toda España por la atención y calidad que preste a los temas que interesen a todos los españoles; en segundo lugar, en el sentido de que es preciso que todos los pueblos de España participen, desde su propia autonomía, en el quehacer nacional y, por último, nacional en el sentido de defender las virtudes del español y evitar la necesidad de una emigración forzosa de brazos y de cerebros.

EL PAÍS será así un periódico europeo, porque razones geográficas, culturales, históricas y económicas excluyen todo debate sobre una cuestión de hecho: la condición europea de España’.

El Análisis

COMIENZA EL ASCENSO DE POLANCO

JF Lamata

Muchos medios de comunicación se hicieron eco de aquella Junta de Accionistas, pero en su análisis acertaron en el perdedor, pero no en el ganador. Todos los medios insistieron en que aquella junta había sido la derrota del grupo del Sr. Fraga y la victoria del Sr. Areilza, Sin duda derrota del Sr. Fraga había sido, en especial por lograr la salida de Manuel Milian Mestre del consejo. Pero lejos de considerarse un triunfo del Sr. Areilza, el auténtico ganador era el Sr. Polanco, que poco a poco iba logrando más peso en el periódico conforme los ‘fraguistas’ perdían peso, él lo iba ganando.

J. F. Lamata

by BeHappy Co.