13 abril 2000
Será condenado a 27 años de cárcel en La Haya por su papel en la 'limpieza étnica' durante la Guerra de Bosnia
Tropas de la OTAN logra detener a Momcilo Krajisnik, mano derecha de Radovan Karadzic y lo entrega a La Haya
Hechos
- El 3.04.2000 Momcilo Krajisnik fue detenido por los soldados franceses de la Fuerza de Estabilización de la OTAN (Sfor) en Bosnia.
- El 28.09.2006 Momcilo Krajisnik fue conenado en La Haya a 27 años de cárcel por su complicidad en el genocidio durante la guerra de Bosnia.
Lecturas
En la madrugada del 3 de abril de 2000, a las 3.17 horas, tropas de la Fuerza de Estabilización de la OTAN (SFOR), encabezadas por militares franceses, detuvieron en su domicilio de Pale, cerca de Sarajevo, al dirigente serbobosnio Momčilo Krajišnik, uno de los principales colaboradores políticos de Radovan Karadžić durante la guerra de Bosnia-Herzegovina. La operación, realizada por sorpresa y con utilización de explosivos para acceder a la vivienda, permitió capturarlo sin que se produjera un enfrentamiento armado. Krajišnik, nacido en 1945 y economista de profesión, había participado en la fundación del Partido Democrático Serbio (SDS) en 1990 y había presidido primero la Asamblea de Bosnia-Herzegovina y, posteriormente, la Asamblea de la autoproclamada República Srpska durante la guerra de 1992-1995. Tras los acuerdos de Dayton, había ocupado uno de los tres puestos de la Presidencia colegiada de Bosnia-Herzegovina, como representante serbio, entre 1996 y 1998. Su detención convirtió al antiguo dirigente parlamentario en el responsable político de mayor rango capturado hasta entonces por las fuerzas internacionales en Bosnia. Fue trasladado ese mismo día al centro de detención del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), en La Haya.
La captura se produjo en virtud de una acusación judicial secreta, confirmada en febrero de 2000, que atribuía a Krajišnik responsabilidad en la campaña de persecución y expulsión de musulmanes y croatas de territorios controlados por las fuerzas serbobosnias entre 1991 y 1992. La Fiscalía le imputaba genocidio, complicidad en genocidio, crímenes contra la humanidad y diversas violaciones del derecho de guerra, incluidos asesinatos, exterminio, deportaciones y actos inhumanos. Sostenía que Krajišnik había participado junto a Karadžić y otros dirigentes en la planificación y ejecución de una política destinada a consolidar el control serbio sobre extensas zonas de Bosnia mediante la eliminación de su diversidad étnica. La operación se desarrolló cuando todavía permanecían fugitivos Karadžić y el general Ratko Mladić, reclamados por su responsabilidad presunta en algunos de los crímenes más graves de la guerra. En abril de 2000, Slobodan Milošević seguía gobernando la República Federal de Yugoslavia, y la detención de Krajišnik suponía un nuevo paso de las fuerzas internacionales para llevar ante la justicia a los responsables políticos de la guerra, no solamente a sus ejecutores militares.
Cronología judicial de Momčilo Krajišnik (2000-2013)
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 21-25.02.2000 | La Fiscalía presenta la acusación inicial y el Tribunal la confirma el 25 de febrero. Se mantiene secreta para facilitar la detención. |
| 03.04.2000 | Detención en Pale por tropas de la SFOR y traslado ese mismo día a La Haya. |
| 07.04.2000 | Primera comparecencia judicial. Krajišnik se declara inocente de todos los cargos. |
| 07.03.2002 | Se presenta una acusación consolidada y modificada, que delimita los delitos y las formas de responsabilidad atribuidas. |
| 2003 | Se aplaza el comienzo previsto del juicio. |
| 03.02.2004 | Comienza el juicio ante el TPIY. La Fiscalía intenta demostrar su participación en una empresa criminal conjunta encabezada por la dirección política serbobosnia. |
| 19.08.2005 | Se rechaza la solicitud de absolución formulada al término de la presentación de pruebas de la Fiscalía. |
| 31.08.2006 | Concluye el juicio. |
| 27.09.2006 | Primera sentencia: 27 años de prisión. Es condenado por persecuciones, exterminio, asesinatos, deportaciones y traslados forzosos. Resulta absuelto de genocidio y complicidad en genocidio. |
| 2006-2008 | Recurren la sentencia tanto Krajišnik como la Fiscalía, que solicita una pena más elevada. |
| 21.08.2008 | Se celebra la principal vista oral de apelación. En noviembre se practican actuaciones probatorias adicionales. |
| 17.03.2009 | Sentencia definitiva: 20 años de prisión. Se revocan las condenas por asesinatos y exterminio, y parte de las correspondientes a persecución. Se mantiene la responsabilidad por persecuciones basadas en deportaciones y traslados forzosos. |
| 07.09.2009 | Es trasladado al Reino Unido para cumplir la pena, con abono del tiempo que llevaba detenido desde abril de 2000. |
| 02.07.2013 | Se autoriza su excarcelación anticipada, efectiva al alcanzar el período de cumplimiento exigido. |
| 30.08.2013 | Queda en libertad y regresa a Bosnia-Herzegovina, tras haber cumplido aproximadamente dos tercios de su condena. |
El Análisis
El caso de Momčilo Krajišnik plantea una cuestión fundamental sobre la responsabilidad de los dirigentes civiles durante una guerra: ¿hasta dónde alcanza la culpabilidad de un político que no dirige personalmente las tropas, pero participa en las decisiones que hacen posibles sus crímenes? El antiguo presidente del Parlamento serbobosnio no fue juzgado por haber ocupado un cargo institucional ni por defender la creación de una entidad política serbia en Bosnia-Herzegovina. Fue procesado por su intervención en una política de transformación étnica del territorio mediante la expulsión de sus habitantes musulmanes y croatas. La sentencia definitiva de 2009 estableció que Krajišnik participó, junto a Radovan Karadžić y otros dirigentes, en un proyecto criminal destinado a reducir drásticamente la presencia de poblaciones no serbias en extensas zonas de Bosnia. Su posición al frente de la Asamblea y su influencia dentro del Partido Democrático Serbio le permitieron contribuir a la definición y puesta en práctica de aquella política. La guerra no se libró únicamente en los frentes militares: también se preparó en las reuniones de los órganos políticos, en la delimitación de territorios y en las decisiones que pretendían convertir regiones étnicamente diversas en espacios dominados por una sola comunidad. La condena demuestra que quienes participan deliberadamente en una campaña de deportaciones pueden responder penalmente por ella, aunque no hayan ejecutado personalmente las expulsiones.
La reducción de su pena de veintisiete a veinte años obliga, sin embargo, a distinguir cuidadosamente entre las responsabilidades acreditadas y las que la acusación no consiguió demostrar. En 2006, los jueces habían considerado a Krajišnik culpable también de asesinatos y exterminio, además de las deportaciones y persecuciones. Tres años después, la Sala de Apelaciones revocó aquella parte de la sentencia porque la fundamentación no permitía atribuirle esos crímenes con el rigor exigido por el derecho penal internacional. También quedó absuelto de genocidio y complicidad en genocidio. Esta rectificación no constituye una exoneración general de su actuación política ni niega las matanzas cometidas durante la guerra. Establece, sencillamente, que la participación en una empresa criminal conjunta no convierte automáticamente a cada uno de sus miembros en responsable de todos los delitos perpetrados por quienes operaban sobre el terreno. Para extender la culpabilidad a asesinatos y exterminios es necesario demostrar los requisitos jurídicos correspondientes, incluida la relación del acusado con la ampliación de los objetivos criminales. La distinción resulta particularmente importante cuando se juzga a responsables civiles alejados de la ejecución material de los crímenes. Una justicia que pretende establecer responsabilidades individuales debe ser capaz tanto de condenar las actuaciones probadas como de revocar aquellas condenas que no están suficientemente fundamentadas.
La sentencia de Krajišnik revela, finalmente, que una institución parlamentaria no queda al margen del derecho penal internacional por el mero hecho de presentarse como órgano representativo de una comunidad. El Parlamento serbobosnio fue uno de los escenarios en los que se formularon las aspiraciones territoriales de los dirigentes nacionalistas y se discutieron las políticas destinadas a hacerlas realidad. La responsabilidad penal no nace de votar una determinada propuesta política, sino de participar conscientemente en un plan cuya ejecución exige cometer delitos contra la población civil. En este caso, los jueces consideraron probado que Krajišnik compartió el propósito de desplazar por la fuerza a musulmanes y croatas de territorios que los dirigentes serbobosnios pretendían controlar. Su condena no equivale a atribuir responsabilidad colectiva a los diputados de aquella Asamblea, a todos los miembros de su partido ni a la población serbia de Bosnia. Pero sí recuerda que la separación entre política y guerra puede resultar ficticia cuando los responsables civiles diseñan o impulsan los objetivos que después ejecutan las estructuras militares y policiales. La excarcelación anticipada de Krajišnik en 2013, tras cumplir aproximadamente dos tercios de su condena, puso fin a su encarcelamiento, no a la validez de la sentencia. El legado judicial de su caso consiste en haber establecido que la persecución y el desplazamiento forzoso de comunidades enteras pueden ser crímenes organizados desde la dirección política, incluso cuando el dirigente condenado nunca haya empuñado un arma.
JF