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La irrupción de las televisiones privadas y las autonómicas aumenta las esperanzas de los profesionales del sector por multiplicar y mejorar su situación laboral

Huelga de doblaje 1990: Los directores de APADEMA y APADECA realizan un plante general para mejorar sus sueldos

HECHOS

Entre el 12.06.1990 y el 3.08.1990 las asociaciones de directores y actores de doblaje APADEMA (Madrid) y APADECA (Barcelona) se negaron a aceptar trabajos para pedir mejoras laborales.

CONVOCANTES DE LA HUELGA: Las asociaciones de actores de doblaje de Madrid (APADEMA) y Barcelona (APADECA).

FRENTE A ELLOS: La patronal de estudios de doblaje, AEDYS, formada por los dueños de los estudios de doblaje más importantes de España encabezados por Tecnison (D. José Luis Arbona), CineArte (D. Guillermo Salamanca) y Abaira (D. Elías Rodríguez Varela y D.  Miguel Sigueros).

ACTORES QUE NO APOYARON LA HUELGA: Fueran de los sindicatos APADEMA y APADECA hubo actores que no secundaron la huelga. En Barcelona el grupo sindical formaron en torno a D. Albert Díaz se opuso a la misma y continuó trabajando. En Madrid, en el estudio CineArte también se negaron determinados directores o actores contratados. Pero en particular donde más se dobló fue en Valencia, donde se realizaron algunas de las películas rechazadas por Barcelona.

ATAQUES DE ACTORES DE APADECA CONTRA EL DOBLAJE VALENCIANO:

D. Roger Peña (Director de doblaje de APADECA, hijo del histórico D. Felipe Peña): “Lo inadmisible es que TV3, siendo la televisión autonómica de los catalanes, contrate algunos doblajes en Valencia, contraviniendo su política de normalización lingüística”. (LA VANGUARDIA, 15-7-1990)

Dña. Marta Angelat (Actriz de doblaje de APADECA, hija del histórico D. Josep María Angelat): “Entre versión original subtitulada o dobladas lo ideal es que el usuario pueda escoger entre el original o el doblaje. Si no, es mejor el doblaje. Lo intolerable son los doblajes sudamericanos o valencianos, como ocurre últimamente” (LA VANGUARDIA, 15-7-1990)

29 - Junio - 1990

La huelga de los actores de doblaje en Madrid y Barcelona amenaza las series televisivas

Piedad Sancristoval

La programación de series televisivas extranjeras puede verse comprometida, tanto en las cadenas públicas como privadas, si no cesa la huelga que los actores de doblaje de Madrid y Barcelona están realizando en demanda de mejoras en el trabajo y aumentos salariales. Los estrenos cinematográficos todavía no han sufrido las consecuencias de la huelga, ya que las distribuidoras disponían de suficientes existencias. Los profesionales de Barcelona iniciaron la huelga el pasado 12 de junio, y los de Madrid, el pasado martes, día 26. Las reivindicaciones de unos y otros son distintas.Las plataformas reivindicativas de los profesionales son diferentes en las dos ciudades; en Barcelona solicitan un aumento total aproximado del 10,4%, en Madrid la demanda es de un 13,6%. En los dos casos, los actores solicitan la reducción de su jornada laboral en media hora -hasta ahora trabajaban una media de seis horas y medía al día-, y añaden a sus reivindicaciones la solicitud de una reestructuracíón de la profesión que se adapte a la nueva situación del sector. Los empresarios ofrecen hasta un 7% de aumento en Barcelona y un 7,2%, en Madrid.

Madrid y, Barcelona reúnen a un colectivo de aproximadamente 600 profesionales, en su mayor parte agrupados en asociaciones profesionales de actores de doblaje, Apadeca y Apadema. La mayoría de las empresas se engloba en la Asociación de Empresarios de Doblaje y Sonorización (Acedys), que reúne a 17 empresas madrileñas y 16 barcelonesas.

Los dobladores cobran un fijo por su mera asistencia al doblaje (5.437 pesetas en Madrid y 4.464 en Barcelona), lo que se conoce por CG (convocatoria general), y después suman la cantidad correspondiente a unidad de trabajo -el take (toma o escena)-, que oscila entre los 30 y los 40 segundos, a 512 pesetas en Barcelona y 478 en Madrid.

27 - Julio - 1990

La huelga de actores de doblaje cumple un mes sin alcanzar un acuerdo

Piedad Sancristoval

La huelga de los actores de doblaje de Madrid cumplió ayer un mes. Desde el 26 de junio, fecha en que se inició la protesta, las televisiones se han visto en la necesidad de realizar serios ajustes en sus programaciones.

Los empresarios del sector, agrupados en la Asociación Española de Doblaje y Sonorización (AEDYS), mantienen su oferta de incremento salarial en un 7,5%, y aseguran haber aumentado en un punto la propuesta inicial. Por su parte, los representantes de la Asociación Profesional de Actores de Doblaje de Madrid, (APADEMA) han reducido en 6 décimas sus reivindicaciones y su petición actual es de casi un 13%.Actores y empresarios consideran éstas, sus últimas ofertas, por lo que las dos posturas son todavía irreconciliables. La mediación del Ministerio de Trabajo en el conflicto ha resultado inútil hasta el momento.

Repercusión en la pantalla

Telemadrid, canal autonómico madrileño, tuvo que sustituir ayer la serie Historias de Ray Bradbury, que se encontraba en la mitad de su emisión por Chelmsford 123. En caso de que se prolongue la protesta, el 7 de agosto se emitirá el último episodio doblado de La cocina de los lios, que será sustituida por la serie En la salud y en la enfermedad. En Antena 3 TV, Hospital General, incluida dentro del programa De tú a tú, ha tenido que ser sustituida por Dos chicas de altura. José Manuel Lavín, jefe de doblaje de Canal +, señala que su cadena ha tenido que alterar el esquema de la programación de verano. Concretamente, la serie Entrenador, que ya debería haber comenzado sus emisiones, ha sido pospuesta hasta septiembre.

04 - Agosto - 1990

Los actores de doblaje de Madrid abandonan la huelga después de 38 días

Servimedia

La Asociación Profesional de Actores de doblaje de Madrid (Apadema) y la Asociación Española de Doblaje y Sonorización (AEDYS), patronal del sector, firmaron ayer un convenio de tres años que prevé un incremento salarial del 8%. Como consecuencia de este acuerdo, los actores volvieron ayer al trabajo tras una huelga que ha durado 38 días.La patronal ha aumentado medio punto respecto a su última oferta, y los trabajadores han rebajado en cinco puntos su petición de incremento salarial.

El convenio prevé una revisión automática del índice de precios al consumo (IPC) cada año y el aumento de un punto en el teic (fragmento de doblaje que no puede exceder el minuto de tiempo) para 1991 y de dos puntos para 1992. Ésta ha sido precisamente la causa principal del conflicto, que ha durado más de un mes, ya que el 83% de los dobladores no tiene contrato fijo y cobra por take y por cada convocatoria de doblaje.

Esta subida supone un aumento del take del 15% (los trabajadores pedían un 20%) y un incremento del 2% para las convocatorias.

09 - Abril - 1990

Los actores de doblaje quieren hacerse oír

Javier Olivares

Carecen del mangetismo de Butragueño o Robert Redforn para los cazaautógrafos, pero disfrutan con la perplejidad de taxistas y camareros al requerir su atención. Sus caras no son conocidas, pero muchas de las conversaciones en que se ven involucrados, sin descarlo, comienzan con una desafiante e ineludible frase: “Su voz me suena”. Los actores de doblaje hacen de la paradoja un fenómeno mágico: un señor bajito y de escasa apariencia física consigue otorgar credibilidad al galán de moda, mientras una cincuentona alquila su dulce voz a la sex symbol de turno de cualquier década. Este logro hace apasionante la profesión, según los actores. El reconocimiento a un buen doblaje, tradición inherente a los profesionales españoles, compensa sobradamente la frustración del anonimato.

El gremio de los actores de doblaje ve contrarrestado su prestigio con el símil que liga al sector con un gueto en el que sus habitantes se forran. Una creencia contra la que sus miembros se rebelan y exigen aclarar. Sus emolumentos no han evolucionado paralelamente a otros sectores laborales. “Si el nivel de vida ha subido un 25% en los últimos años, el doblaje sigue en el 9”. Damián Velasco, que después de 30 años en el teatro se incorporó al mundo del doblaje para poner voz a ‘personajes malos, a sargentos negros y cosas así’, hace tiempo que dejó de acudir a buenos restaurantes.

‘Se ha dicho que ganamos un millón de pesetas al mes. A mí deben de meterme mano en la cuenta corriente, porque no lo he visto’, bromea Velasco. ‘Ante podías permitirte ciertos lujos, pero ahora la gran mayoría no dispone de la holguera necesaria para concederse esos privilegios’, concluye ‘El espantapájaros’ de la serie infantil ‘la patrulla galáctica’ que emiten las televisiones autonómicas.

Dinero controlado. Un actor de doblaje cobra 5.447 pesetas por convocatoria general (CG o bajada de bandera) y 478 por take en el que intervienen. Un take es cada una de las fracciones en que el director de doblaje divide el guión de la película, la serie o el documental. Suele tener un máximo de 5 líneas de texto. De esos honorarios hay que descontar el 10% de Seguridad Social. Cada vez que un actor es convocado se le da de alta y de baja en la Seguridad Social. “En estas condiciones puedes ganar dinero si haces dos convocatorios diarias, 40 takes y alguna incursión en publicidad asegura Francisco Arenzana, un actor con más de 30 años en la profesión. Ha prestado su voz a Kirk Douglas, su preferido, Errol Flyn y ‘El Entrenador’ de la serie ‘Cheers’, entre otros. “Eso, por supuesto, no sucede todos los días. Puedes hacer un protagonista con 80 takes y otro takes y otro con diez. No todos hablan el mismo tiempo’, explica.

“Somos un contemplatélefonos”, corroboro Francisco Valladares, que vivió con Arenzana la histórica huelga de 1958 “cuando en este país se ignoraba si esa palabra llevaba hache o no”. El actor, que dobló a Richard Burton en “Cleopatra” y a Alain Delon en “Rocco y sus hermanos”, entre otros simultanea el teatro y sus recitales de poesía con el doblaje. “ A mí suelen decirme: “Tú, como cuando no tienes obra de teatro haces doblaje, debes de forrarte”, y no es cierto, porque ello no supone garantía alguna”.

Estos profesionales no pueden permitirse el lujo de ponerse enfermos. Incluso con la ‘voz tomada’ deben acudir a la convocatoria. “Sabes que tienes que hacerlo si quieres constar con un mínimo de ingresos. Si estás doblando una serie, te guardan tus takes para grabar aparte, pero perder un protagonista en una película es un grave perjuicio para el actor”, explica Mercedes Barranco, Elly en la serie Dallas.

Durante los fines de semana nunca trabajan 104 días al año y, por tanto, no cobran. Las 14 fiestas del año tampoco. Casi todos toman el mes de vacaciones ‘para gastar como todo el mundo y no ingresar nada”. Estanis González, la voz española de John Huston, es el presidente de la Asociación de Doblaje de Madrid (APADEMA). González se quedja de barbaridades que se han dicho sobre nosotros. Yo llevo 40 años en esto y nunca he sido millonario. Tengo un sueldo digno, aceptable y un piso de protección oficial”.

Amparados en una de sus máximas ‘en esta profesión o te mueres de hambre o te mueres de sueño” los dobladores reivindican la transparencia de sus emolumentos reales. Eduardo García Romeral, una voz joven asidua a series norteamericanas como Falcon Crest, EL autoestopista o Sólo se vive una vez, asegura que hay empresas que contratan a actores a los que mantienen en nómina por 100.000 pesetas y 14 horas diarias de trabajo. ‘Se contrata sobre todo a gente barata, que acaba de salir de la escuela de formación, que no pone reparos a trabajar como bestias”. “Aquí los que se forran son los que hacen publicidad y cobran 50.000 pesetas por decir “Beba Coca Cola”, ratifica Arenzana.

El hermetismo atribuido a la profesión ha sido otro de los argumentos utilizados por los detractores del doblaje. Las nuevas voces, según ellos, encuentran trabas para incorporarse al trabajo. María del Carmen Goñi, la Valentina de ‘Los chiripitifláuticos’, la popular serie infantil de los años 60 y 70 es ahora directora de un estudio de doblaje. Desmiente ese extremo, pero deja claro los criterios de convocatoria: “Como cobran lo mismo sean buenos o malos, la tendencia lógica es llamar al os actores buenos, porque la experiencia es fundamental”,. Afirma.

Pocas oportunidades

En cada convocatoria se cita al menos a cuatro o cinco nuevos sobre un reparto de 20 voces para papeles de escasa importancia. Todas las citas guardan esa proporción. ‘Lo que no es posible es incorporar voces nuevas a mansalva, dice Ángel Sacristán, director de doblaje. Se necesita una voz que arrope a la nueva – continúa – porque la experiencia es muy importante.

La labor principal de un director es el ajuste de guión. Sobre la traducción literal es preciso ajustar la más aproximada a la boca de los actores. “Esto me lleva más de 24 horas por película, y poco menos en cada episodio de una serie”, concluye Sacristán, que puso voz entre otros, a Steven en Dinastía, uno de los personajes que recuerda con más cariño.

Otros directores son capaces de simultanear la dirección con el doblaje de un personaje. Fernando Mateo es el director de doblaje de la serie ‘Dallas’ que emiten las televisiones autonómicas. Además, consigue que el más malvado de la serie, JR, se exprese en español. Curiosamente, pone voz a Larry Hagman para TELEMADRID sobre un doblaje en catalán. “Y en Barcelona tuvieron que doblarlo del italiano”. Creo que fue Berlusconi quien compró los derechos de la serie y vino doblada en ese idioma…”. Compartir doblaje y dirección no le agobia. “Te metes en una dinámica que asumes y llegas a acostumbrarte. Es una forma de obligarte a seguir un ritmo”.

Aunque la proliferación de televisiones privadas y autonómicas ha incrementado la demanda de actores de doblaje, muchos de los 1.200 dobladores españoles alternan la interpretación teatral con las incursiones en el género. La ausencia de salas y la presunta crisis cinematográfica han llevado a muchos actores a exprimir su capacidad interpretativa en el doblaje, aunque la gran mayoría prefiere el escenario Mari Luz Olier (Emma Channing en Falcon Crest, Susan Dale, en La Ley de los Ángeles y Micky Rooney, en El Sueño de una noche de verano), considera que en el doblaje ‘dependes en exceso de la técnica. El actor es menos libre, más condicionado. En el teatro, se abre el telón y eres tú”.

Manuel Tejada también aprovechó su experiencia teatral para doblar. El protagonista de series como ‘Verano Azul’ o ‘Cañas y Barro’ puso voz al Richard Channing de los primeros capítulos de ‘Falcon Crest’ a Harry Hamlins en ‘La Ley de Los Ángeles’ o a Jeff Bridges en sus últimas películas. ‘Yo jamás he tenido problemas con los compañeros del sector. Nadie me ha llamado aprovechón. En esto cuenta mucho más la interpretación que la voz y cada uno aportamos lo que sabemos’.

Antonio Iranzo comparte esa condición de refugio interpretativo del doblaje. Su papel más representativo, M. A., en la serie ‘El Equipo A’, es para él también el más divertido. ‘Los que doblábamos la serie llegamos a ser ‘El Equipo B’. Había un gran ambiente durante los días de doblaje y casi lo pasábamos tan bien como ellos”, recuerda el actor, que acaba de rodar ‘Los Jinetes del alba’ con Vicente Aranda.

Para otro, el doblaje supone un verdadero banderín de enganche. Daniel Dicenta, por ejemplo, encontró en el estudio una salida profesional a su delicada situación personal. El pasado verano apareció en algunos medios de comunicación durmiendo en un parque madrileño. “No hay excesiva diferencia entre otros campos de interpretación y éste” – asegura. “El actor de doblaje es, antes que nada actor”.

Fin del amiguismo

Para evitar el intrusismo más habitual, el del amiguismo y dignificar la profesión, funcionan en España seis escuelas de doblaje. La de APADEMA, de reciente creación, requirió el pago por anticipado de los alumnos para ponerse en marcha. En julio de 1988, sus 82 alumnos debieron abonar 300.000 pesetas por un curso de 24 meses. “Antes entraba en el mundillo el amiguete, el hijo de la portera… porque para decir ‘buenos días’ servimos todos, pero para interpretar, no”, dice Estanis González, uno de los responsables de la escuela.

Los alumnos que superan el curso, tras la evaluación de ocho o diez profesionales, pasan a engrosar las listas de los 70 estudios de doblaje de España, que reclamarán sus servicios en función de las características de su voz. ‘Hay una gran demanda de galanes de 35 a 45 años. El que tenga una voz que se ajuste a esas características es un filón”, asegura González.

La escuela cuenta con el asesoramiento de 40 actores que ejercen de profesores de forma desinteresada y sin cobrar. En turnos de 16 a 23 horas imparten sus conocimientos a los alumnos. “Yo pierdo alrededor de tres horas diarias, y su equivalente en dinero cara tarde. O aplazo los takes que me quedan por hacer o simplemente los pierdo’, asegura Estanis.

Existe un tercer caballo de batalla para el sector: los ataques de los defensores a ultranza de las versiones originales. “Si un aficionado normal al cine es capaz de distinguir en inglés el acento danés de Meryl Streep en ‘Memorias de África’ yo me compro un sombrero y me descubro”, exclama Velasco. “Hay películas españolas que necesitan más la subtitulación que muchas extranjeras. Por ejemplo, las primeras películas de Oscar Ladoire, por mucho que me esfuerzo no las entiendo”, dice Valladares. “Existe una campaña contra el doblaje”, asegura Estanis González. “En ‘El Color Purpura’ los negros pobres hablaban con acento cheli. No creo que nadie en versión original sea capaz de distinguir ese acento. Esa es la virtud del doblaje. Subtitulado nadie apreciaría el matiz dialéctico”.

El argumento que esgrimen los dobladores tiene un trasfondo comercial: emitiendo sólo películas subtituladas, las cadenas privadas no captarían publicidad. Ignacio Campos, Lance Cumsom a lo largo de 140 capítulos de Falcon Crest, apunta un ejemplo: “El experto cinematográfico de una de las privadas quería pasar sólo películas subtituladas. Pero la política de la empresa fue más coherente”.

Javier Olivares

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