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Velázquez Soriano asegurará ante los tribunales, tras ser demandado, que se lo inventó a cambio de recibir dinero de los periodistas del Grupo Zeta Antonio Rubio y Manuel Cerdán

La revista INTERVIÚ publica una entrevista a un ex guardia civil que asegura ser un terrorista ultra de los GAL arrepentido

HECHOS

En su número del 1.10.1986 la revista INTERVIÚ publicaba una entrevista a D. José Velázquez Soriano sobre los GAL.

La revista INTERVIÚ (propiedad del Grupo Zeta) dirigida por D. Basilio Rogado, publicó un reportaje sobre los GAL basado en el testimonio del supuesto ex miembro de los GAL, D. José Velázquez Soriano, que era director de la Guardia Civil.

LAS CLAVES DEL REPORTAJE SEGÚN INTERIOR: 

– D. Antonio Rubio y D. Manuel Cerdán realizan un reportaje acusando a la Guardia Civil de estar detrás de los GAL basándose en informaciones sacada de la hemeroteca del EGIN (periódico considerado afín a ETA).

– D. Antonio Rubio y D. Manuel Cerdán pagan 2 millones de pesetas al ex Guardia Civil Sr. Velázquez Soriano para que asegure en el reportaje que todas esas vinculaciones son ciertas.

– D. Antonio Rubio y D. Manuel Cerdán alquilan un disfraz de Guardia Civil par que el Sr. Velázquez Soriano pueda lucir con él en fotografías adjuntadas en el reportaje.

velazquez_soriano002 D. José Velázquez Soriano, con el traje de Guardia Civil alquilado por los periodistas Sres. Rubio y Cerdán.

08 - Octubre - 1986

La Verdad

Basilio Rogado

La creación del GAL sigue envuelta en el más absoluto de los misterios. Se trata de un episodio oscuro, quizás el más negro, de la transición española a la democracia. Las únicas actuaciones policiales, hasta ahora, han estado dirigidas contra ultras españoles o mercenarios extranjeros arrestados por su presunta vinculación o un Grupo Terrorista, cuya denominación incluye, como un insulto, la palabra anti-terrorista. Tan inopinadamente como apareció, allá por el año 1983, ha desaparecido en fecha reciente, o por lo menos sus acciones han dejado de tener la eficacia que se le adjudicaba en otros tiempos.

La sociedad española tiene una enorme capacidad de asimilación, equiparable a la de colectivos de gran tradición democrática. Hemos adquirido la mayoría de edad a la fuerza y sin pasar por estadios intermedios; sin embargo, nuestras dosis de tolerancia, de convivencia y de respeto a las ideas, han sido y siguen siendo la admiración de todos los países del mundo civilizado y un espejo para los estados de la América hispana que buscan slair sin traumas de la dictadura para entrar en el club de los países demócratas.

Por eso, precisamente, porque la sociedad no quiere permanecer al margen y reclama el derecho a ser informada, a saber lo que sucede a su alrededor, el tema del Gal no puede pasar directamente de la acción terrorista al olvido, entre otras cosas, porque los españoles tenemos derecho a saber quiénes son los responsables de la creación de un grupo terrorista que fracasó desde su propia idea. Hay varios civiles detenidos, pero la trama que dio cobijo a estos delincuentes está aún por descubrir.

El reportaje publicado por INTERVIÚ sobre el GAL, una de cuyas partes está formada por las declaraciones de Velázquez Soriano – otras responden a la pura investigación periodística de los reporteros Antonio Rubio y Manuel Cerdán – que se autoinculpó ante los periodistas y que posteriormente se desdijo ante el juez, después de ser detenido por sus ex compañeros de la Guardia Civil, ha servido, por lo pronto, para que el escabroso asunto de los Grupos Antiterroristas de Liberación, y de su posible vinculación con determinados miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, lleuge hasta un juez.

¿Cuándo dijo la verdad José Velázquez Soriano, al hablar con INTERVIÚ o cuando fue interrogado por la Guardia Civil? Antes de llegar a ninguna conclusión – algunas fuentes interesadas ya han dado su veredicto, sin esperar el resultado de una investigación – hay que tener todos los datos sobre la mesa. Ni se descalifican unas declaraciones por el hecho de haber sido remuneradas, en el caso de que lo hubieran sido; ni se certifican por sí solas, únicamente porque se hayan hecho ante la Guardia Civil o ante un juez. Lo importante es llegar hasta el final de un asunto turbio que empaña la legítima lucha contra el terrorismo desde la democracia – lucha que hemos apoyado y apoyaremos con toda la fuerza de la que seamos capaces, desde las páginas de INTERVIÚ – y que no sirvió sino para enconar aún más las relaciones entre el País Vasco y el Gobierno central.

No parece lógico correr un velo de silencio sobre un tema que nació desde el rencor y la venganza, que desapareció de un plumazo, coincidiendo casi con el inicio de la colaboración francesa y la expulsión de presuntos etarras de territorio francés. El pueblo español debe conocer a los culpables de ese error llamado GAL, sean quienes sean. INTERVIÚ ha dado una pista, las investigaciones periodísticas, realizadas durante dos meses, con todo el rigor profesional, no pueden llegar a más. El aseunto está ya en otras instancias. Esperemos que se descubra la verdad que es a lo único a lo que un medio de comunicación, en este caso INTERVIÚ, no tiene miedo.

Basilio Rogado.

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