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Un dossier vinculaba a Javier Clemente con el mundo batasuno y el entorno de ETA

Vicente Miera es elegido nuevo Seleccionador Nacional de Fútbol de España descartándose repentinamente a Javier Clemente

HECHOS

El 24.05.1991 La Real Federación Española de Fútbol presidida por D. Ángel María Villar designó a D. Vicente Miera nuevo Seleccionador Nacional.

El Semana Santa de 1991 D. Luis Suárez fue destituido como Seleccionador Nacional. La primicia la dio el periodista de EL MUNDO, D. Ángel Cabeza.

Para reemplazarle se habló de los nombres de D. Luis Aragonés, D. Javier Irueta, D. Vicente Miera y D. Javier Clemente. Aunque no faltaron las voces que aseguraban que los nombres relevantes eran los tres primeros mientras que el cuarto se debían a maniobras de este que tiraba de sus amigos mediáticos (donde se destacaba D. José María García, el todopoderoso líder de la radio nocturna desde ANTENA 3 RADIO).

javier_clemente_seleccionador D. Javier Clemente, derrotado.

A mediados de mayo de 1991 (día 15 y 16) los articulistas coincidían en señalar que D. Javier Clemente era ya el mejor situado para ser el nuevo Seleccionador. Sin embargo si unos medios habían jugado a favor otros jugaron en contra. Desde la Cadena SER, RADIO ESPAÑA y, por encima de todo, el Grupo16 (DIARIO16 y CAMBIO16) se advertía contra el carácter bronco del Sr. Clemente.

Además se sacaron declaraciones del seleccionador en las que se oponía a que los jugadores vascos jugaran en la selección española:

“Es una pena que Euskadi no tenga selección, sería muy buena. El problema es político. Euskadi tendría que ser considerada como nación y entonces podría participar con otras selecciones” (CAMBIO16, 2-12-1985).

Pero lo que más daño hizo al Sr. Clemente no fue publicado, se trataba de un dossier que aseguraba que el Sr. Clemente había tenido simpatías hacia el mundo de Herri Batasuna y hacia el terrorismo de ETA. Finalmente su candidatura era descartada y la Federación optaba por el Sr. Miera.

17 - Mayo - 1991

“Llama a otros, que los míos son peores”

José Damián González

No seré yo quien caiga en el recurso facilón de sugerir cuestiones de carácter político en la respetable personalidad de Javier Clemente como ciudadano español. No. Y vaya por delante también el respeto personal a una trayectoria jalonada en sus inicios por unos éxitos espectaculares y difícilmente repetibles en el histórico Atlhetic.

La cuestión es otra bien distinta. La rocambolesca historia del despido de Suárez y de la búsqueda desesperada de un sustituto ha acabado por retirar el crédito que se le ofreció a esta Federación, acogida en casi todos los foros nacionales con simpatía, y defendida por este periodista y muchos otros colegas contra los primeros ataques de la vieja guardia pretoriana, es decir, Porta y compañía.

A esta Federación no se le puede permitir ya ni una sola torpeza más. Al menos las que atenten contra el sentido común. Y la elección de Clemente, desde un ángulo estrictamente deportivo, podría serlo más allá incluso de que el técnico lograse triunfar en el banquillo de la selección estatal.

Clemente fue, en su momento, un revolucionario cuando irrumpió con fuerza en el viejo y anquilosado mundo de los entrenadores españoles. Y logró llevar al admirado Athletic a éxitos (títulos de Liga y Copa) olvidados ya en la retina de los veteranos e ilustres aficionados de San Mamés. Luego comenzó a entrar en una peligrosa dinámica de polémicas, se peleó con Sarabia, salió expulsado del club, recaló en el Español, llevó al segundo club barcelonés a una temporada extraordinaria… y luego estuvo a punto de hundirlo en la miseria. De igual manera que sus tácticas llevaron al Español al sueño imposible de disfrutar una final de la Copa de la UEFA, fue él, personalmente, quien perdió el segundo partido contra el Bayern Leverkusen pese a aparecer en Alemania con una ventaja de tres goles. Ahí se produjo el punto de inflexión negativo del Español y del propio Clemente.

Porque luego, ya se sabe, llegó al Atlético, y le mantuvo hasta su cese en el segundo puesto pero con un fútbol simplón. Cuando Gil le echó, Lertxundi le condujo otra vez a Bilbao. Clemente volvió, como McArthur, y muchos pensaban (pensábamos) que en su hábitat natural devolvería otra vez la fe perdida al Bocho. Una decepción. El Athletic ha estado a punto de bajar a Segunda de su mano, situación similar a la que provocó en su segunda etapa en el Español, y Clemente comenzó a echar la culpa a todo el mundo: llegó a insinuar que en los últimos años Lezama sólo producía simples cachorrillos que nunca llegarían a leones. Ha salido mal otra vez del Athletic.

Y he aquí que ahora Villar quiere poner la selección en sus manos, tras la incongruencia federativa (una más) de que resulta que Luis Aragonés interesaba como seleccionador cuando tenía un pacto verbal con el Español y desaparece misteriosamente de la circulación cuando consigue liberarse de este compromiso (¿)

Clemente debe buscar la mejora de su imagen y su rehabilitación en algún otro club (ofertas no van a faltarle) aunque él está en su legítimo derecho de ilusionarse ahora con la selección. Pero el equipo nacional necesita un técnico que ordene un sistema moderno y no un entrenador (un buen entrenador como es Clemente, pese a sus tres últimos despidos consecutivos) que monte su equipo en función casi siempre del contrario.

En cualquier caso, el principal culpable de la confusión y las maniobras es Villar. Diríase que todo está encaminado a que la Junta del día 24 derive en la pantomima de que Villar plantee de cara a la galería y por aquello del qué dirán dos opciones (Clemente o Miera) para concluir en lo que ya se sabe.

A Villar poco más se le puede decir ya. A Clemente, si se confirma el papelón federativo, lo único que me quedaría es desearle suerte y que nunca se cruce con un entrenador que le salude con la misma frase con la que (naturalmente, en broma) él saludaba a Suárez antes de tirarse los dos los trastos a la cabeza: “Oye, Luis, tú llama a otros que los míos son peores”.

José Damián González

24 - Mayo - 1991

A vueltas con la selección

DIARIO16 (Director: Justino Sinova)

La designación del nuevo seleccionador nacional de fútbol, que es tarea que incumbe al pleno de la Federación está resultando también, una comedia. Si la etapa de Luis Suárez al frente del equipo nacional se ha caracterizado por los despropósitos deportivos y administrativos, que han culminado con que haya reclamado en cuanto al finiquito por parte del técnico gallego, la que se avecina no parece que vaya a corregir los fallos anteriores.

El presidente de la Federación Española de Fúbtol, Ángel Villar, ha realizado una serie de extraños movimientos – interesándose por entrenadores que tenían contrato en vigor, como Luis Aragonés, para descartarlos después, cuando habían obtenido de sus clibes, la libertad – conducentes a hacer del nombramiento para el cargo del controvertido Javier Clemente algo irremediable.

Pues bien, es remediable por varias razones. Sin entrar en el hecho de que a Clemente no le ha gustado nada, hasta ahora, la selección española, a la que ha negado siempre la menor colaboración, su último palmarés como entrenador es más que discutible. De la dirección de tres conjuntos ha tenido que ser apartado. Si además no cree en la selección ¿qué pinta al frente de ella?

Si él no tiene el decoro de no aceptar un cargo que hasta ahora rechazaba, Villar no debe proponerlo de ninguna manera.

25 - Mayo - 1991

Habemus seleccionador

José Vicente Hernáez

Vicente Miera es un buen entrenador. Curiosamente, tiene muchos puntos en común con Javier Clemente, el candidato derrotado en la votación. Juega al golf en sus ratos libres, igual que el vasco. Y también tiene tres ceses en su curriculum: Atlético de Madrid, Español y Tenerife.

Su marcha de la selección tras el Mundial de México no puede considerarse propiamente un cese. La RFEF a la que ya comenzaba a apretar las clavijas el CSD, decidió recortar gastos. Le ofreció a Miera una cantidad ridícula por continuar como segundo, al lado de Miguel Muñoz. Lógicamente, no aceptó. Se fue enfadado, no por la oferta en sí, sino por el hecho de que Miguel Muñoz no le defendiera después de todo lo que había hecho por él.

Miera, en efecto, había hecho mucho por Muñoz. Miera es un estudioso del fútbol. Conoce a sus hombres y a los rivales a la perfección y cuando habla con los jugadores lo hace con datos. Miera jamás ha llegado a decir en el vestuario, treinta segundos antes de salir al césped: “Chicos, a ganar, Benito, caña”, la frase preferida de su maestro.

Pero Muñoz tenía una flor en el culo y ya se sabe que en el fútbol español, además de saber, hay que tener suerte. Eso es lo que hay que desearle a Miera.

Hay cosas, sin embargo, que carecen de la más pura lógica. Me gustaría que Ramón Mendoza razonase si puede por qué Vicente Miera le parece el candidato más idóneo para ocupar el cargo de seleccionador nacional y tres meses antes, en cambio, ordenase a Pedro Zapata el fichaje de Antic.

Los dirigentes son los que deberían dar ejemplo de objetividad, en lugar de comportarse como vulgares fanáticos. Por el contrario, Joan Gaspart, vicepresidente del Barcelona, al que tantas veces hay que criticarle sus calenturas, en esta oportunidad ha obrado ejemplarmente. Clemente fue en su momento el candidato número uno para los pesos fuertes del club azulgrana – pudo ser entrenador del Barcelona en lugar de Cruyff – y ayer obró en consecuencia.

José Vicente Hernáez-

25 - Mayo - 1991

Se impuso el sentido común

Francisco Yagüe

Y al final se produjo el milagro. Javier Clemente no fue entronizado en el altar mayor del fútbol. La Federación, en el último momento, se inclinó por la sensatez prefiriendo un Vicente Miera callado y modesto, antes que un escandaloso y conflictivo Clemente. Miera tiene en su favor el haber estado como segundo de Muñoz en la mejor etapa de la selección: el Europeo 84 y el Mundial 86. En cambio, Clemente presentaba un amplísimo currículum como enemigo del equipo de España F. C.

Hace poco la prensa política obligó al Senado a repetir una votación fraudulenta. Ayer, la Prensa deportiva logró que la Federación reflexionase antes de proceder a una votación que estaba manipulada en principio, con más de un directivo dispuesto a votar con el pie si era preciso. Aunque puede parecer poco serio comparar política con fútbol, podría decirse que ha vuelto a ganar la democracia, a través de la postura de la prensa.

Nunca, que uno recuerde, se había armado tal alboroto en torno a la elección de un seleccionador. Pero es que nunca, tampoco, se había llegado a plantear tal disparate.

Y cuidado que, en tiempos ancestrales, el equipo nacional llegó a ser dirigido por un odontólogo (Iribarren) o por un especialista en venéreas (Alcántara). Pero es que lo de ahora como diría el llorado Miguel Muñoz era ‘como ir a mear y no echar ni gota’.

Al margen de lo que ya ha opinado este diario en los últimos días en contra del candidato Clemente, una encuesta de la agencia EFE hablaba con sobrada elocuencia del sentir del Prensa al respecto. Cuarenta diarios de ciudades con clubes en Primera División fueron consultados sobre la conveniencia e idoneidad del nombramiento. 30 votaron en contra de Clemente por sólo 10 a favor.

O sea, que Clemente perdía por goleada. Todo eso ha hecho que al final Ángel Villar se la haya tenido que envainar y que los que iban a apoyar a su candidato se hayan echado atrás. Han acabado dándose cuenta (tras las múltiples denuncias periodísticas) del lío en que se metían. El nombramiento de Clemente, que ha pagado sus descalificaciones y conflictos anteriores, le hubiera costado la cabeza a la propia Federación. Y han preferido nombrar a Miera, por si las moscas…

Franicsco Yagüe.

25 - Mayo - 1991

¡Suerte, vista y… al toro!

Gerardo García

Mientras Luis Suárez se quejaba ayer de ser víctima de abuso de poder federativo y de sufrir una inseguridad jurídica que le ha impedido recibir de la FEF su finiquito como seleccionador antes de que nombraran oficialmente a su sucesor, Javier Clemente comentaba con resignada serenidad que la fuerte campaña informativa había cambiado su rumbo… Yo creo sinceramente que el técnico gallego tiene razón, mientras que el vasco no tiene memoria. Lo que han hecho estos días algunos de nuestros colegas ha sido refrescársela, sacando a relucir frases del propio Clemente en los últimos años sobre las elección española y el puesto de seleccionador, sobre la aportación de sus jugadores del club al equipo nacional, sobre la selección vasca y el vasco Villar, sobre los árbitros y sus ‘ayudas’ a determinados clubs y otras lindezas… que han terminado transformándose ahora en mortales ‘boomerang’ para las esperanzas del técnico de Baracaldo, víctima de sus propias sentencias, no de ninguna campaña.

Hace más de cinco semanas publiqué en esta sección que ‘Luis Suárez empezó a tambalearse en Italia, sufrió luego otro duro golpe en Francia y quieren dejarla K. O., aunque para ello, claro, tendrán que darle la ‘bolsa’… hasta de los combates que no dispute’. Y en el mismo comentario dije también que en la Federación buscaban desde hacía tiempo su sustituto entre los posibles, probables, presuntos y predispuestos; Miera, Irueta, Clemente, Luis Aragonés… Lo que fue ocurriendo luego está en la mente de todos: las faenas al ‘Sabior de Hortaleza’ y a Iruretagoyena y los globosondas de las encuestas fantasmas con algunos seleccionados a favor del ‘Rubio de Baracaldo’ que los propios jugadores se encargaron de desmentir. Y así hasta que ayer, con el nombramiento del santanderino, los federativos han preferido la cordura a la aventura, el trabajado callado a las manifestaciones explosivas, la fuerza de la razón a la razón de la fuerza.

El regreso de Vicente Miera ‘que sabe perfectamente lo que es trabajar a fondo con los seleccionados y plantear sus participados, porque en el Mundial de Méjico  fue algo más que el brazo derecho de Miguel Muñoz” debe constituir el comienzo de una nueva era, que no puede tener ya la vista puesta en Suecia 92, e incluso, en… USA-94.

¡Suerte, vista y… ‘al loro’!

El Análisis

SI LA SIGUES, LA CONSIGUES

JF Lamata

¿Qué clases de enemigos tenía D. Javier Clemente para alguien armara semejante dossier en el que se incluían declaraciones sacadas de contextos de 1983? Difícil saberlo. En ese momento el Sr. Clemente ya había tenido problemillas con algún medio (principalmente Cadena SER), pero nada especialmente destacable y además si PRISA hubiera querido hundirle le hubiera bastado un recuadrito en EL PAÍS… lo de dossier no es propio de medios de comunicación sino de enemigos de otro bagaje (de los que esconden la mano).

En todo caso si el Sr. Clemente tenía enemigos también tenía aliados que seguirían insistiendo en que él debía dirigir la selección. El que la sigue la consigue, en menos de un año el Sr. Clemente sería seleccionador, a partir de ese momento sus ingresos económicos se multiplicaron tanto como su lista de enemigos.

J. F. Lamata

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