30 mayo 2007
Pilar Rahola les ridiculizó por haber votado a un fascista y se enzarzó a gritos con dos de ellos
Bronca en TV3 entre los presentadores de ‘Els Matins’ y tres votantes de Plataforma per Catalunya de Vic: «¡¡¡Prou!!!»
Hechos
- El 30 de mayo de 2007 el programa ‘Els Matins’ de TV3 presentado por D. Josep Cuní con Dña. Pilar Rahola como tertuliana estrella, invitó a D. Guillermo Fernández, Dña. Marcela Cobo y D. Eduard Casaramona, presentados como ‘votantes’ de Plataforma per Catalunya (PxC).
Lecturas
Audio ‘Els Matins’ de TV3 – D. Josep Cuní exclama ‘¡Basta!’ (Prou):
PROTAGONISTAS DEL POLÉMICO PROGRAMA:
25 Septiembre 2007
¡Matins punt sí, Matins cuní!
Y mientras TV3 pasa por los momentos más flojos de su historia, con unas audiencias enclenques y horrorosas, los Matins Punt Sí, matins punt no, de Josep Cuní mantiene un tono muscular envidiable, espectacular, lgorioso, con audiencias que llegan a veces a doblar, y hasta triplicar, la media de la cadena. ¿Y cuál es el secreto? Cabe preguntarse rápidamente. Hombre, eso ya lo rpeguntó una vez Burth Simpson cuando la cadena local de Springfield le encargó un programa de tele y un experimentado y sabio presentador le contestó: “El secreto es llegar al corazón… ¡para nublar la mente!”. ¿Esa es la clave de Els Matins? En casa, francamente, creemos que no. Puede que sea la calve de los Esenciales Ana Rosa (TELECINCO), la de Inés Ballester (TVE) o la de la señora Campos cuando era reina de las amitinees. El caso Cuní es otra cosa. Ha conseguido un equilibro notable y trabajoso, un empedrado muy particular, que hacen de su magacín una especie de compendio de información, opinión, entrevistas, debates, servicio y entretenimiento, con niveles de calidad indiscutiblemente presentes. ¿Y no se ha caído nunca este portentoso equilibrista del trapecio? ¡Ah! Sí, señores, varias veces. Por ejemplo, el pasado 30 de mayo de este año invitó a tres supporters, tres feroces fans del trampolín xenófobo Plataforma per Catalunya y los puso frente a la tremenda y guerrera Pilar Rahola. No se consiguió ningún debate, como era de suponer. Ni un punto de luz. Ni una sesión periodística. Se consiguió aquel célebre gritó de Cuní, aquel airado y espectacular ¡Prou, prou! Que dio la vuelta al planeta. Todavía dura su eco. O sea, que el experimentado equilibrista no se cayó: se lanzó a sabeindas. ¡Ah! Este es un ejemplo de las pequeñas trapisondas que un ducho routier como él sabe dosificar, sabe escnaciar – afortundamente en cuentagotas – para darle a sus mañanas, de vez en cuando, ese matiz de espectáculo que todo programa de tele requiere. La gran ventaja es que no ha hecho de la trampa su santo y seña. Con Cuní te puedes cabrear una mañana porque se equivoque y aborde mal un tema. Pero a Cuní te lo crees la mayoría de veces. Se ha ganado el crédito de la audiencia. No le den más vueltas: esta es la calve de su éxito.
El Análisis
Viene siendo costumbre desde los años noventa para adelante, que cada tanto a un programita le da por ‘entrevistar’ a un dirigente ultra, generalmente para tratar de humillarlo, para presentarle como una bestia parda al que hay escupir para ganar puntos de demócratas. Desde los tertulianos de izquierda hasta los afines al PP se unen a esta original práctica. Y los que son etiquetados como ‘ultras’ se dejan ir porque salir por la tele es muy goloso.
Pero aquel día fue mucho más patético, porque el Sr. Cuni no llamó al presidente de Plataforma per Catalunya (el partido señalado como ‘ultra’), Sr. Anglada y cuya presencia en TV3 hubiera sido mucho más lógica, pero estaba vetado y no podría pisar la tele pública catalana hasta marzo de 2010. No, en vez de invitar al vetado líder de la formación que quería desprestigiar el Sr. Cuní optó por llamar a tres votantes de PxC para ridiculizarlos. Y vimos a la tertuliana Sra. Rahola riñendo, espabilando y hasta insultando a tres ciudadanos por el partido al que habían votado. Alucinante. En un momento dos de los tres insultados se mosquearon levantaron la voz y el Sr. Cuní la levantó más todavía con su célebre «¡Prou!». Y salieron los críticos a aplaudirle. ¿Se imaginan lo mismo si hubiera con los votantes de otro partido, ya fuera PP, PSOE, CiU o ERC? Más bien no.
Ridiculizar a personas por el partido al que votan es patético. Y sí, los votantes de PxC también eran personas aunque el ‘demócrata’ Sr. Cuní no lo pillara. ¡Que vergüenza!
J. F. Lamata