22 julio 2010

Bronca máxima en VEO7: Carmelo Encinas acusa de asesinato a Pío Moa y este le califica de ‘gilipollas’

Hechos

Durante el debate del jueves 22 de julio de 2010, en el programa de VEO7 «La Vuelta al Mundo», D. Pío Moa y D. Carmelo Encinas se enzarzaron en una agria discusión.

23 Julio 2010

Un incidente en VEO7

Pío Moa

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Algunos de ustedes habrán visto el encontronazo que tuve con Carmelo Encinas anoche, en el excelente programa de debate que dirige Carlos Cuesta. Encinas practica un periodismo estilo SER, creo que no hace falta explicar más. Exponía yo un breve análisis de lo que ha supuesto Zapo para España: entre otras cosas ha transformado el Pacto por las libertades y contra el terrorismo en Pacto con los terroristas contra las libertades, bautizándolo como diálogo, ha transformado la política exterior de apoyo a la democracia en alianza con las «civilizaciones», como él llama a las dictaduras, ha falsificado por ley la historia reciente para socavar la transición democrática y la propia democracia; si a algún político se le puede llamar delincuente, sin duda es él. Y Encinas me sale con que, debido a mi pasado, yo no podía dar lecciones de democracia, scando a relucir –falseándolo como es costumbre en los medios progres—lo del supuesto martillazo a un policía. Tampoco Tertsch estuvo muy afortunado en su intervención. Algo exasperado, llamé a Encinas imbécil y gilipollas,  y a Brunet, ya en publicidad, lo mandé a cagar. Encinas salió un tanto mustio y como quien no quería volver a su sitio después de la publicidad. Yo señalé que luego explicaría mejor mi actitud. A la vuelta de publicidad, tras excusarme por mi enfado e insultos, tuve que explicar lo obvio: yo no daba lecciones de democracia, simplemente exponía mi opinión y la fundamentaba. Si alguien quería hablar de mi pasado, yo no tenía inconveniente en hacerlo, aparte de que yo no me he dedicado a falsificar mi biografía, como es tan común hoy en España, y he expuesto toda esa historia, con mucho detalle, en el libro De un tiempo y de un país, y en Los crímenes de la guerra civil. Ocurre que en España casi todo el mundo ha cambiado mucho de posición política, pero muy pocos han explicado cómo y por qué han cambiado (aunque en la mayoría de los casos tampoco hace falta: se ve a la primera)

Pero la cuestión que se debatía era otra, y Encinas utilizaba mi pasado, desvirtuándolo  para, directamente, descalificar mis opiniones sin entrar a discutirlas (se ve que no le era fácil),  e indirectamente para negar mi libertad de expresión. Y esto, precisamente, fue lo que causó mi enfado. Si ustedes se fijan, el argumento ad hominem  es la táctica que utiliza en general el periodismo basura para desacreditar argumentos que no puede rebatir. En mi caso ha sido algo sistemático, aunque no les ha ido demasiado bien con el truco. Puse, para ilustrarlo, el ejemplo de Carrillo. Desde luego, si este se pone a hablar de la represión franquista y similares, es imprescindible recordarle su propia biografía. Pero resulta absurdo o algo peor mentarle Paracuellos cuando habla  del precio del pan o de los nacionalismos, pongamos por caso. Estos modos de “debatir”, junto con la continua perversión del lenguaje son dos de los principales factores que siembran en la sociedad la confusión y el odio, que tanto contribuyeron a destruir la república. Y en eso está la izquierda, con la colaboración de su “oposición”.   

Los SMS enviados por los espectadores, que continuaron mucho después de que terminara aquel debate, eran todos favorables a mi posición, creo que solo uno apoyó a Encinas y por «sacarme de mis casillas», brava hazaña. Esto es muy agradable, porque a veces es preciso defender una opinión, si es fundada, contra viento y marea, pero aquí no fue el caso. Lo que prueba que cuando se habla con claridad y argumentos, es decir, lo contrario de casi todos los políticos y periodistas, la gente lo  nota y aprecia. Y este es el camino para salir del actual marasmo.