2 noviembre 1909

El director de EL IMPARCIAL, López Ballesteros, será nombrado gobernador civil de Sevilla

José Francos Rodríguez deja la dirección de HERALDO DE MADRID para ocupar el cargo de director de comunicaciones del Gobierno

Hechos

El 2.11.1909 se hizo público el nombramiento del Sr. Francos Rodríguez para un cargo político por el que dejaba la dirección del periódico HERALDO DE MADRID.

Lecturas

José Francos Rodríguez abandona la dirección de El Heraldo de Madrid para ocupar un cargo políticos y es reemplazado por José Rocamora Fernández.

El diario ABC celebró especialmente el nombramiento del Sr. Francos Rodríguez al que calificó de ‘hombre inteligente, activo, emprendedor, que puede hacer y hará seguramente mucho en beneficio del público’, en lo referido al Sr. López Ballesteros, le llamó ‘escritor brillantísimo, periodista ilustre, parlamentario notable y compañero cariñoso’.

D. José Rocamora será el nuevo director del periódico ‘canalejista’ HERALDO DE MADRID sustituyendo al Sr. Francos Rodríguez. El Sr Rocamora ccupará la dirección de este periódico hasta 1927.

 

El Análisis

Periodismo y política: una vecindad constante

JF Lamata

El relevo en la dirección de El Heraldo de Madrid, donde don José Francos Rodríguez cede el testigo a don José Rocamora para asumir nuevas responsabilidades en la vida pública, ofrece la ocasión de reflexionar sobre la estrecha y natural vecindad entre el periodismo y la política en la España contemporánea [Gobernador Civil de Barcelona, alcalde de Madrid o ministro de Gracia y Justicia y de Instrucción Pública fueron algunos de los cargos ocupados por este periodista]. No es este el primer caso, ni será el último, en que una pluma influyente transita hacia las tareas del gobierno o la representación. Don José Francos Rodríguez, con su verbo templado y su labor de regeneración liberal desde las páginas del Heraldo, ha encarnado durante años ese tipo de periodista que no se limita a narrar los hechos, sino que busca incidir en ellos desde la tribuna del pensamiento.

Le sucede en el cargo don José Rocamora (que fue diputado), otra figura de notable trayectoria en las letras y en el análisis político, que —como otros de su generación— ha sabido conjugar el criterio editorial con una vocación pública. Lo mismo ocurrió en su momento con don Leopoldo Romeo (que también fue diputado), desde El Imparcial, o con don Luis López Ballesteros, tan activo en la tribuna parlamentaria como en la prensa escrita y fue, entre otras cosas Gobernador Civil de Madrid y Gobernador Civil de Málaga, además de diputado. España no ha visto con malos ojos esta doble militancia, quizás porque en una época donde los partidos navegan entre el desgaste y la rutina, el periódico se ha convertido en el auténtico laboratorio de ideas, y los periodistas en una suerte de intelectuales comprometidos con la cosa pública.

Nadie discute el talento periodístico de ninguno de estos periodistas, pero todos ellos han quedado inhabilitados para dar lecciones de independencia, aunque dado que en ese momento los periódicos eran prácticamente órganos de difusión de idearios políticas, seguramente no era la independencia lo que demandaban sus lectores.

J. F. Lamata