17 marzo 2006

Las diferencias entre el columnista y el director son cada vez más evidentes

Carlos Boyero critica la entrevista a su jefe Pedro J. Ramírez a Quintero (TVE): «Denunciaría a mi hermano si fuera corrupto…»

Hechos

El 31.03.2006 D. Carlos Boyero dedicó su columna a la entrevista de D. Jesús Quintero a D. Pedro J. Ramírez en ‘Ratones Colorados’ de TVE.

31 Marzo 2006

NO ME TIENTES, CORRUPCIÓN

Carlos Boyero

Leer

Excepto cuando compadrea con su querida y amortizable fauna friqui ninguna pregunta del suave Jesús Quintero es inocente, pero su técnica para relajar a la presa antes de echarle el lazo puede conseguir resultados espectaculares. El supremo administrador y beneficiario de los silencios no dispone de tiempo en la estructura de su nuevo programa para crear esa atmósfera intimista y tan propicia para que el ilustre interrogado sienta la tentación de desnudar su alma en público.

Y lamentablemente a mí no me aporta sabrosas revelaciones su cara a cara con alguien tan inquietante como Pedro J. Ramírez. Quintero no consigue en ningún momento que éste baje la guardia, que se exprese con espontaneidad y sin cálculo. Sólo percibo tensión y malignidad cuando le pregunta al investigador de corrupciones y tramas si en el hipotético caso de que descubriera los chanchullos de un hermano suyo sería capaz de publicarlo en la primera página del periódico que dirige. Ramírez le responde sin el menor resquicio dubitativo que lo haría. Y en ese momento siento un alivio notable por ser hijo único y por mi incapacidad absoluta para dirigir nada, ya que si me encontrara ante dilema tan desgarrador estoy seguro de que jamás denunciaría a mi hermano. Lo más probable es que le exigiera que compartiera conmigo la mitad de los frutos de su trinque, o bien, que mi indignación moral se desahogara metiéndole una paliza por su delincuente actividad, pero la infamia quedaría en familia. Cada uno es como es.

Y hablando de corrupción pura y dura, más que escandalosa, a lo bestia, se redescubre por infinita vez algo de lo que tendrían absoluta certeza hasta los envidiables habitantes del limbo.O sea, que las bronceadas fuerzas vivas de Marbella, ese paraíso del que fueron desterrados los pequeños chorizos para que les sustituyeran los canallas de altura, estaban pringadas hasta el alma en blanqueos, cohechos, tráfico de influencias, especulación urbanística y demás material abyecto que alimenta al siempre lúcido, necesario y realista género negro.

Cuenta Hilario Pino en su informativo que la enfermita alcaldesa asegura estar sorprendida por su detención. Normal, es muy raro que en la vida real la Justicia y la ley actúen como en las películas que acaban con el acorralamiento y el castigo a los criminales poderosos disfrazados de políticos. También que ignora de que la acusan ya que debido a su trabajo ella tiene que firmar 200 papeles al día y consecuentemente no se acuerda de nada. Dice Pino, en un alarde de excesiva piedad, que la alcaldesa «en cualquier caso, es un personaje controvertido». A Jesús Gil también le calificaban de «controvertido» antes de que el surrealismo mas desvergonzado intentara santificarle al morirse. Cuánto eufemismo maneja el lenguaje jurídico. Lo de «presunto» aplicado a delincuencias obvias que todavía no han sido probadas, también resulta gracioso.

Carlos Boyero