11 mayo 1994
Cita expresamente a Pablo Sebastián y al ABC
Eduardo Haro Tecglen lleva a las páginas de EL PAÍS el apodo de ‘El Sindicato del Crimen’ para los periodistas contrarios a Felipe González
Hechos
El 11 de mayo de 1994 EL PAÍS publica el artículo ‘Los Nacionales’ de Eduardo Haro Tecglen.
Lecturas
El 11 de mayo de 1994 EL PAÍS publica el artículo ‘Los Nacionales’ de Eduardo Haro Tecglen.
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Los nacionales
EDUARDO HARO TECGLEN
Ahora se sabe que Felipe González no entendió para nada el mensaje de las elecciones pasadas, y se puede ya decir que el PP tampoco recibió el mensaje. Su mensaje, como lo vi y escuché, era múltiple: fracasó Aznar como líder (lo han ido confirmando luego todas las encuestas; está por debajo del segundo, Anguita), fracasó el triunfalismo, la jactancia y un señoritingo de algunas de las ternas que escoltan al jefe (Álvarez Cascos, Rato, Trillo…) y que se repitieron en el acto de las carcajadas, gritos y alborotos en la intervención (lamentable, por cierto) del presidente del Gobierno.
Fracasó porque apareció con un aire vengativo prematuro y porque dio miedo a muchos; porque su periódico perdió los estribos después del viejo estilo, y los columnistas (por lo menos, los enemigos de sus enemigos) comenzaron a ser “el sindicato del crimen” (como se llaman ellos mismos ahora; o se lo llama Aurora Pavón a sus propias hormonas masculinoides que llevan el nombre de Pablo Sebastián). Hasta por personajes como Matanzos, o como Mercedes de la Merced (mi barrio maltratado, Chamberí, Madrid), respira: a nada que voten su lista, la mandan a Europa.
Apenas entró en juego un programa político: no lo había, porque la derecha la ejerce ya Felipe González, incluido el culto al becerro de oro. O porque no se les ocurre, o porque es clandestino, callado, hecho para sorprender el día que gobiernen. Como pasó con el alcalde de Madrid: su decisión de negar calles a Pasionaria y a los generales que defendieron Madrid mientras conserva los nombres de quienes la asediaron le puede costar más votos de los que gane: aunque vayan a revertir en estas elecciones europeas que no son las suyas. Una comparecencia de Aznar en televisión, una ingeniosa portada de Abc, quitan también más votos de los que ganan. Nada sería más justo que un triunfo del PP el 12 de junio; y en unas elecciones anticipadas (¿no se enteran de que no puede prosperar la salida de Felipe para que convoque y lleve la campaña el pobre Serra?). Merecerían ganar: si no fueran ellos. Insistentemente ellos, característicamente ellos. Repiten sus errores: y, si pierden o ganan mal, se quedarán atónitos, ¿y a quién echarán la culpa?
Eduardo Haro Tecglen, «Los nacionales», El País, 11 de mayo de 1994.