29 enero 1971

La boda fue un evento nacional en toda España

El cantante Julio Iglesias se casa con la filipina Isabel Preysler

Hechos

El 29 de enero de 1971 contrajeron matrimonio D. Julio Iglesias y Doña Isabel Preysler.

Lecturas

El cantante español D. Julio Iglesias contrae matrimonio en Illescas (Toledo) con la señorita filipina Dña. Isabel Preysler Arrastria. Oficia la ceremonia el padre José Aguilera, consiliario de los jóvenes de Acción Católica de Madrid, y actúan de padrinos las madre del novio, Dña. Rosario de la Cueva, y un tío carnal de la novia, D. José María Preysler.

Pese a la lluvia y al frío, multitud de personas, entre ellas numerosas fans del popular cantante, se han congregado en los alrededores de la iglesia para aclamar a la pareja.


 Penafiel_joven

El periodista D. Jaime Peñafiel publicó una crónica de la boda en la revista ¡HOLA! de la que era redactor-jefe.

El matrimonio se separará en junio de 1978. 

El Análisis

El día en que nació Preysler como celebridad

JF Lamata

El 29 de enero de 1971 la boda de Julio Iglesias e Isabel Preysler se convirtió en un acontecimiento social seguido con devoción en España gracias a la cobertura de ¡HOLA!, dirigida por Antonio Sánchez Gómez y con crónica especial del entonces redactor jefe Jaime Peñafiel. La expectación fue tal que la capilla se vio literalmente invadida por curiosos y admiradores, deseosos de ver de cerca al cantante que, en apenas unos años, había pasado de promesa del fútbol truncada por un accidente a ídolo indiscutible de la canción ligera.

Julio Iglesias era ya en 1971 una celebridad de primera magnitud. Su triunfo en el Festival de Benidorm de 1968 con La vida sigue igual le abrió las puertas del reconocimiento nacional. A ello siguieron éxitos inmediatos como su participación en Eurovisión en 1970 con Gwendolyne, que le dio proyección internacional. Sus melodías románticas, su estilo cercano y una voz fácilmente reconocible lo habían convertido en un referente de la música española, capaz de llenar salas y despertar pasiones. Su boda era, por tanto, la boda del hombre más popular de España en aquel momento.

En cambio, Isabel Preysler era, hasta ese día, prácticamente una desconocida para el gran público. Joven filipina de origen acomodado, con buena educación y una elegancia natural, representaba una imagen fresca y distinta a lo habitual en la alta sociedad madrileña. Aquella boda no solo la vinculó a Julio Iglesias, sino que dio inicio a su propia transformación en celebridad, hasta convertirse en uno de los rostros más icónicos de la prensa del corazón. Con el tiempo, esa notoriedad le traería tanto admiración como críticas acerbas, entre ellas las del propio Jaime Peñafiel, que años después no dudaría en atacarla con dureza. Pero en 1971, lo que nació fue un mito mediático: la unión de la gran estrella de la canción con una mujer destinada a convertirse en protagonista indiscutible de las páginas sociales durante décadas.

J. F. Lamata