13 agosto 1979
El exministro de Sanidad de Guinea Ecuatorial, Rafael Obiang, asegura que el abogado Antonio García-Trevijano es un espía de Macías en España
Hechos
El 13 de agosto de 1979 el periódico DIARIO16 publica una entrevista a Rafael Obiang, ministro de Sanidad del derrocado dictador de Guinea Ecuatorial Francisco Macías.
Lecturas
El 13 de agosto de 1979 el periódico DIARIO16 publica una entrevista a Rafael Obiang, ministro de Sanidad del derrocado dictador de Guinea Ecuatorial Francisco Macías, en el que afirma lo siguiente del abogado español Antonio García-Trevijano Forte.
Las acusaciones de Rafael Obiang:
«Trevijano era una auténtico espía de Macías en España. Desde Madrid Trevijano enviaba informes a Macías. Cuando Trevijano no pudo ir más a Guinea, destacó un tal Montoya que hacía el mismo servicio. Trevijano llegó a malmeter a Macías contra los propios españoles que residían en Guinea y contra España, diciéndoles que el Gobierno estaba en contra de Macías y que preparaban un golpe para derrocarlo. Todo esto tenía su fundamento en el interés de Trevijano en controlar todo el comercio entre Guinea y España. Montoya y Trevijano, ambos espías de Macías llegaron a amenazarme. Cuando Trevijano llegaba a Guinea decía que él estaba en la total oposición a Franco, y como Macías le gustaba esta gente, le hacía caso en todo. Trevijano estaba bien mimado por Macías. Era algo así como su niño mimado; nosotros no teníamos más remedio que tratarle bien por temor a las represalias de Macías.
La réplica de García-Trevijano Forte:
«Nunca he actuado al servicio de Macías ni Cándido Montoya ha sido empleado mío. Nunca he tenido negocios con Guinea. Rafael Obiang dice lo que dice porque cree que es rentable sumarse a la campaña que en España hay contra mí. Yo rompí todo vínculo con Francisco Macías en 1973».
El Análisis
En agosto de 1979 Antonio García-Trevijano era una de las figuras más intrigantes que paseaban por el entorno mediático español. Moviendo y enviando dossieres tanto en la guerra de accionistas del periódico INFORMACIONES (donde era socio de Sebastián Auger Duro en su contienda contra sus rivales) como en la guerra de accionistas de EL PAÍS, donde era socio de Darío Valcárcel Lezcano, con el que acabaría bastante mal. Las manos de Trevijano difundían biografías de figuras como Jesús Polanco Gutiérrez o Juan Luis Cebrián Echarri tratando de desacreditarles, sacando los elementos negativos de su trayectoria y borrando los positivos. El problema de ese juego es que también podía jugar en su contra. Y otros podían hacer lo mismo difundiendo biografías sesgadas con los aspectos más oscuros que tenía Trevijano, como ya se había hecho en 1976.
La carrera de García-Trevijano demostraba que era un gran abogado y un buen hombre de negocios. Sabía ganar batallas en los pleitos judiciales, pero en el campo de batalla de los políticos y los medios de comunicación no es el mismo que el de los abogados. Ahí no triunfaría.
J. F. Lamata