24 julio 2015
Aún se desconoce a quien va a vender Pearson su otra influyente publicación THE ECONOMIST ante su decisión de abandonar el sector mediático para centrarse en el educativo
El grupo mediático japonés Nikkei de Tsuneo Kita compra el periódico FINANCIAL TIMES derrotando al grupo Axel Springer
Hechos
En julio de 2015 se hizo público que el grupo Nikkei adquiría la mayoría de capital del diario FINANCIAL TIMES.
Lecturas
El 23 de julio de 2015 se hace público que en el proceso de desinversión puesto en marcha por el Grupo Pearson desde que lo gestiona John Fallon, su histórico periódico Financial Times es vendido. A pesar de que el Grupo Axel Springer de Alemania había hecho una oferta, los británicos optan por elegir al grupo japonés Nikkei, cuyo principal gestor es Tsuneo Kita.
En el caso del periódico The Economist, Pearson opta por la oferta presentada por la familia Agnelli, cuyo actual referente es John Elkann, el nieto del mítico Gianni Agnelli, a través de la sociedad Exor.
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FRACASO DE SPRINGER
26 Julio 2015
Tokio se adelanta a Berlín y compra el 'FT'
Con la ejecución de un movimiento de blitzkrieg más propio del falso imaginario alemán que de la cautela japonesa, la siempre discreta Tokio se ha adelantado a la parsimoniosa Berlín y se ha hecho con el control del FINANCIAL TIMES, el diario de referencia de la
comunidad financiera global, un auténtico portavoz de la City de Londres, la ciudad eterna de la banca.
La confluencia de factores en esta operación tan sencilla en apariencia es de tal envergadura – desde los directamente vinculados al negocio de la prensa en la era digital, a los que tienen que ver con la competencia entre plazas financieras, las posiciones sobre la crisis del euro, o las más geoestratégicas sobre el papel e influencia del capitalismo japonés en la nueva fase de expansión exterior de su rival y vecina China – que no sólo será motivo de análisis intenso a lo largo de las próximas semanas y meses. También espoleará movimientos sísmicos de acomodo, económicos, políticos y de los grupos mediáticos globales.
En el ámbito estrictamente de la prensa, Nikkei, grupo mediático que da nombre al índice de referencia de la Bolsa de Tokio y editor de un diario económico que vende 2,77 millones de ejemplares diarios, ha decidido lanzarse al mundo digital, que habla inglés, de la única manera que parece posible para los grandes grupos: al reconocer que no podía hacerlo en solitario decidió comprar el líder, el FINANCIAL TIMES. A cambio de ese pasaporte ha pagado una cantidad, 1.200 millones de euros, que no se justifica en función de los beneficios que genera el diario británico. Con igual criterio, los japoneses han pagado proporcionalmente lo mismo que Murdoch por THE WALL STREET JOURNAL en el 2007, un año antes de la crisis en Lehman Brothers, en ese caso 4.000 millones. Los japoneses han reconocido que para pugnar por un lugar al sol en el futuro digital debían hacer una apuesta que estuviera a la altura.
Para el diario británico el trueque de propietario – algo siempre inquietante si el que lo ha sido hasta el presente ha dejado hacer sin interferir en la línea editorial – es la condición para formar parte de un grupo dispuesto a gastar, invertir, en su expansión, profundizando la apuesta digital y reforzando el crecimiento en nuevos mercados, en primer lugar Estados Unidos, donde el WALL STREET JORUNAL y el THE NEW YORK TIMES, los otros dos grandes operadores globales, reinan sin competencia.
Nada más conocerse la operación, el debate, especialmente en el mundo anglosajón, siempre celoso de la independencia de la prensa, se ha focalizado sobre las diferencias culturales periodísticas que rigen en ambas casas. Idealmente referenciada a los mercados bursátiles y haciendo bandera de un periodismo agresivo e independiente en el caso de FINANCIAL TIMES; reconocida como condescendiente y demasiado respetuosa con las empresas, poco amiga de denunciar abusos y corrupciones, en el del Nikkei. Representantes de ambas compañías han enfatizado su convicción de que sin esa independencia se quema la marca y el negocio a medio plazo.
La primera víctima evidente del acuerdo ha sido el gigante alemán Axel Springer, editor de BILD, el diario con más tirada de Europa, clave para la política alemana, de Die Welt y de la primera cadena televisiva de noticias del país, N24. Después de un año negociando, Mathias Döpfner, su presidente, se enteró diez minutos antes del anuncio de que la pieza se iba al Lejano Oriente. Tan decepcionada como Döpfner debería estar la canciller Angela Merkel, que llegó a tocar con la punta de los dedos la posibilidad de controlar desde Berlín, sede también de Axel Springer, el diario de referencia en la larga crisis del euro.
Partidario de la Unión Europea, pero escéptico con el euro, defensor de la City frente a Frankfurt, su pálido competidor en el mercado de capitales, crítico con la euroausteridad tan querida por Merkel y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaüble. Habría sido un gran éxito para el capitalismo alemán hacerse con la propiedad.
¿Una oportunidad, como se presentan pocas, perdida por los 140 millones de euros de diferencia frente a la oferta japonesa? El tiempo lo dirá. Pero, además de que probablemente para el responsable de FINANCIAL TIMES, John Ridding, exista un futuro más claro para el rotativo en un acuerdo complementario con los japoneses, en el que ambas partes tienen muchos que ofrecerse, que con un grupo referenciado a la potencia hegemónica en la Europa continental, también para el capitalismo nipón el envite era igualmente vital y por lo tanto iba a actuar en consecuencia.
Arrinconado entre la emergencia de China como nuevo superpoder y sin acabar de alejar el fantasma de una deflación que mantiene el índice Nikkei en la mitad de lo que marcaba hace más de 25 años, la necesidad de una presencia global, de una plataforma de soft power para explicarse al mundo en la lengua universal, es prioritaria para el mundo económico nipón. Este es el componente que llevó al grupo Nikkei, estrechamente vinculado a las empresas e industrias de su país (‘una máquina de relaciones públicas a su servicio’, según una reportera del THE NEW YORK TIMES), a echar el resto y presentar una oferta imbatible. La City seguro que está más cómoda con el trío.
Manel Pérez
24 Julio 2015
‘Financial Times’, economía europea con dinero japonés
El grupo de publicaciones Pearson ha vendido el diario Financial Times, el rotativo color salmón más influyente en la economía europea, al grupo de medios de comunicación japonés Nikkei Inc, por 844 millones de libras (1.190 millones de euros) a pagar en efectivo. La venta incluye la publicación impresa, la digital, todos los suplementos que van con la cabecera FT y otras publicaciones como The Banker y Money-Media.
El comunicado de Pearson resalta que no incluye el accionariado en la revista semanal The Economist. Así se ha cerrado una operación que llevaba semanas, si no meses, en el aire, aunque en los últimos días se han intensificado los rumores que daban a punto de cerrar la venta del diario a varios candidatos europeos. «Pearson ha sido el orgulloso propietario del Financial Times durante los últimos 60 años, no obstante, hemos llegado a un punto de inflexión en los medios debido al explosivo crecimiento de los móviles y las redes sociales que nos obliga a replantear el futuro», dijo ayer en un comunicado John Fallon, director ejecutivo de Pearson.
Según el grupo británico, el FT estará mejor en manos de compañías dedicadas a las publicaciones en formato digital e impreso mientras Pearson se concentra en otras áreas de negocio que ya suponen mayor actividad. Se trata de la edición de libros de texto y educativos (el 90% de la facturación de Pearson) y la participación en la editorial Penguin Random. El comunicado del grupo apunta a «los cambios que se están produciendo en la enseñanza en el mundo globalizado».
Financial Times ha mantenido un lugar privilegiado en el ámbito de la información económica y una prestigiosa influencia a pesar de que no se ha librado de la crisis de los medios de comunicación. A diferencia de otros, en los últimos cinco años ha incrementado su circulación, que a día de hoy se contabiliza en 737.000 subscriptores, el 70% de los cuales están abonados al formato digital y el 30% al impreso. En 2012, la publicación digital superó por primera vez a la tradicional versión impresa. El grupo Pearson ha mantenido la propiedad en los últimos 60 años de los 127 que lleva el rotativo publicándose como referencia de la city de Londres o del sector financiero británico y europeo.
Los compradores con nombres más ruidosos que sonaban para adquirir el Financial Times eran el grupo alemán Axel Springer, el rival británico Reuters y el americano Bloomberg. Al final, por sorpresa, irrumpieron los japoneses de Nikkei. El grupo asiático de publicaciones, fundado en 1876, es tan antiguo como el Financial Times con sus 127 años de historia. Las publicaciones diarias, semanales o periódicas son la producción central del conglomerado asiático de cabeceras; la mayor, The Nikkei, con tres millones de subscriptores. Aunque las propiedades de la corporación abarcan también medios audiovisuales como Tokio TV.
La adquisición del legendario rotativo británico por parte de la compañía japonesa de medios se enmarca en la expansión de Nikkei Inc, que ya publica en lengua inglesa desde 2013 el semanario Nikkei Asian Review y se ha introducido también entre los medios de China. Con una plantilla laboral de 3.000 empleados, la empresa de comunicación cuenta con 54 sedes en Japón y 36 en el extranjero.
El grupo mantiene de eslogan para los contenidos de sus medios Justo e imparcial, una ambiciosa meta que comparte con la mayoría de sus contrincantes en todos los continentes. A esa causa noble, Nikkei Inc, añade como cometido «la contribución a la democracia y el bienestar japonés». Con una sede ya activa en la city, no hay duda de que a partir de ahora ampliarán su presencia en el sector económico y financiero de Londres. Los mismos rumores que apuntaban a la venta del FT ya señalan un posible acuerdo entre Nikkei y el grupo alemán Axel Springer que convertiría la operación británica en europea.