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Roures responsabiliza de la información al Grupo PRISA - propietario de EL PAÍS - y a la deliberación sobre la sentencia de la 'Segunda Guerra del Fútbol'

EL PAÍS acusa a Jaume Roures de tener un patrimonio de 250 millones en 150 cuentas y paraísos fiscales

HECHOS

El 14.12.2014 D. Jaume Roures anunció que emprendería medidas judiciales contra el director del diario EL PAÍS, D. Antonio Caño, por la información de este periódico sobre su patrimonio.

Una nota en El País publicada el 14 de diciembre de 2014 vincula a Mediapro (Imagina) con 250 millones de euros repartidos en 150 cuentas en distintos países a través de sociedades, entre los que se incluyen los llamados ‘paraísos fiscales’ (territorios con una tributación más baja) como Islas Caimán, Singapur, Suiza, Liechtenstein o Gibraltar. El 16 D. Jaume Roures Llop, socio fundador de Mediapro (Imagina) da una rueda de prensa para desmentir la información (que tacha de ‘basura’) y anunciar que demanda al director de El País, D. Antonio Caño Barranco. Su intervención es recogida por los informativos de La Sexta de Atresmedia, operador del que Imagina-Mediapro es tercer accionista y ocupa dos miembros en su Consejo de Administración, D. José Miguel Contreras Tejera y D. Josep María Benet Ferran “Tatxo”. Los tribunales fallarían contra El País que tendría que publicar dos veces una rectificación al respecto: una el 28 de diciembre de 2018 y, por no ajustarse a la forma solicitada, otra el 22 de julio de 2018.

D. Jaume Roures Llop considerará que la publicación de esa información el 14 de diciembre de 2014 buscaba influir en la sentencia final del Tribunal Supremo sobre el pleito por el presunto incumplimiento del contrato firmado por Mediapro (Imagina) y Audiovisual Sport (PRISA) el 24 de julio de 2006 sobre la explotación del fútbol. La sentencia se hará pública el 5 de febrero de 2015 con resultado favorable para Mediapro (Imagina) dado que concluye que el acuerdo de junio de 2006 fue nulo y que por tanto Mediapro no deberá pagar los 105 millones de euros dictaminados por la sentencia en primera instancia dictaminada por la Audiencia de Madrid, ni la de depositar un aval bancario de 220 millones.

¿JUAN LUIS CEBRIÁN, RESPONSABLE?

cebrian_2009 D. Jaume Roures responsabilizó expresamente al Presidente Ejecutivo el Grupo PRISA, de ser quien había ordenado esa ofensiva por querer ‘atemorizarle’.

 

13 Diciembre 2014

Roures posee 250 millones en 150 cuentas, un tercio en paraísos fiscales

Rosaría G. Gómez

El fútbol español, uno de los más cotizados del mundo, afronta un cambio de modelo en la comercialización de los derechos audiovisuales que supondrá la homologación con el resto de las principales ligas europeas. El Gobierno prepara un real decreto que regulará la venta conjunta de los derechos de todos los clubes, poniendo así fin a la cesión individual a los canales de televisión, una práctica habitual en los últimos años. El nuevo sistema se aplicará a partir de la temporada 2016-2017, según las previsiones avanzadas por el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal.

El contrato en vigor para la explotación del fútbol expira al final de la actual campaña, de modo que está en juego cómo se gestionará la temporada 2015-2016, que será de transición. Los operadores ya están tomando posiciones.

Jaume Roures tiene firmados contratos con la mayoría de los clubes, entre ellos el Real Madrid. Para sellar estas alianzas, el empresario ha impulsado en el último año la compañía Futmedia, fundada en noviembre de 2013, a la que están vinculados Taxto Benet y Gerard Romy, sus socios en Mediapro, la matriz del holding. La nueva marca figura con un capital social de 368 millones de euros y se integra en el entramado empresarial creado por Roures.

Futmedia es una del centenar largo de sociedades en las que el inversor catalán tiene una relación directa. Son empresas enfocadas principalmente a la gestión de derechos, producción de cine y de televisión, distribución de señales para operadores nacionales e internacionales, comercialización publicitaria y servicios técnicos. Mediapro posee el canal de pago GolT y es accionista de Imagina, la entidad que impulsó el nacimiento de La Sexta, televisión integrada hoy en Atresmedia, grupo liderado por Planeta.

En 2013, Mediapro obtuvo un resultado, antes de impuestos, de 7,1 millones de euros de beneficio, frente a los 83,2 millones de pérdidas del ejercicio anterior. Según el informe de gestión, la sociedad consiguió “volver a los números positivos tras las pérdidas que venía sufriendo en los últimos ejercicios que se debían principalmente a la entrada en el negocio de la explotación de los derechos audiovisuales del fútbol en España”. En 2010 había solicitado concurso de acreedores y en 2012 cerró la edición impresa del diario Público.

Futmedia es la nueva sociedad del grupo para gestionar las imágenes

Las cifras de Mediapro contrastan notablemente con los estados financieros de las empresas en las que participa Roures. Son sociedades que operan en China, Canadá, Dinamarca, India, Luxemburgo, Rumania, Holanda, Singapur y Estados Unidos, entre otros países. Roures figura en casi 150 cuentas bancarias abiertas en distintas entidades financieras, en la mayoría de las cuales aparece como cotitular con empresas. A finales de octubre, el montante rondaba los 250 millones de euros.

Estas cuentas están registradas en una veintena de países, entre ellos Argentina, Polonia, Portugal, Reino Unido, Emiratos Árabes, República Dominicana, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Y también en paraísos fiscales y centros financieros offshore (territorios con una tributación privilegiada) como las Islas Caimán, Singapur, Suiza, Liechtenstein o Gibraltar, en los cuales acumula unos 75 millones, casi el 30% del total, según documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS. Un portavoz de Mediapro ha declinado aclarar los contratos firmados a través de Futmendia y ante las preguntas sobre las cuentas en paraísos fiscales se ha limitado a responder: “Sin comentarios”.

La manera en la que Mediapro se verá afectada por el cambio de modelo en el sistema de comercialización de la Liga es una incógnita, aunque en el sector nadie niega las buenas relaciones de Roures con el presidente de la LFP, Javier Tebas. Ante el escenario que se avecina, el Gobierno no ha detallado cómo lo abordará reglamentariamente. Lo que sí parece descartada es la posibilidad de adelantar un año la venta colectiva de los derechos.

Espoleada por la muerte de un hincha del Deportivo en los aledaños del Vicente Calderón, la Liga está volcada en la búsqueda de medidas efectivas para atajar la violencia dentro y fuera de los estadios y ha dejado aparcada —al menos ante la opinión pública— cómo se comercializarán los derechos la próxima temporada. El Barcelona, uno de los dos grandes de la Liga, todavía no se ha decantado por ninguna cadena pese a las avanzadas conversaciones mantenidas con Telefónica. La operadora, propietaria de la plataforma Movistar TV, ha sellado recientemente un acuerdo con la Real Sociedad para cederle sus derechos el curso 2015-2016, prorrogable por dos más.

Grandes o pequeños, todos los clubes tienen en la televisión su principal fuente de financiación. La negociación conjunta —a la que en su día se resistieron Madrid y Barça, los pesos pesados de la Liga y entre los más ricos del mundo por ingresos— es vista como un mecanismo de redistribución más equitativo. A partir de la temporada 2016-2017 se establecerán nuevos criterios: un 50% será lineal, un 25% por resultados históricos y un 25% por implantación social. “Nuestro objetivo es que la diferencia entre el primero y el último sea de 1 a 3,5 en lugar de 1 a 6,5, como ocurre ahora”, afirma el presidente de la LFP.

La meta es alcanzar al menos 1.000 millones de euros por temporada. Para ello sería necesario incrementar (prácticamente duplicar) los ingresos por la venta de los derechos internacionales hasta los 400-450 millones, según cálculos del sector. La adjudicación de los derechos nacionales estaría sujeta a los principios de transparencia, no discriminación y libre concurrencia, como cualquier subasta o concurso público. Su vigencia se limitaría, previsiblemente, a tres años.

Además del negocio procedente de la explotación de los derechos, el fútbol genera a su alrededor una gran actividad económica, que abarca desde la producción de las señales de los partidos hasta la gestión de los patrocinios. En este capítulo, Mediapro se ha llevado la parte más jugosa del pastel. Produce todos los partidos de la Liga, ya sean los que emiten los operadores de pago o los que se difunden en abierto. Incluso pone las cámaras en los encuentros de Primera y Segunda que retransmiten los dos gigantes de la televisión privada, Mediaset y Atresmedia, respectivamente.

MÁS DE 250 MILLONES EN 150 CUENTAS

Nacido hace 20 años, el grupo Mediapro se ha convertido en una multinacional de la industria audiovisual que cuenta con sedes en España, Argentina, Estos Unidos, Portugal y Dubái. El socio fundador de la compañía, Jaume Roures, figura en casi 150 cuentas bancarias, ya sea como cotitular con empresas o como cotitular con personas. Estas cuentas, en las que aparecen depositados más de 250 millones de euros, están abiertas en entidades financieras de distintos países, entre ellos auténticos paraísos fiscales.

En estos Estados, caracterizados por tener una bajísima tributación, Roures aparece en casi una veintena de cuentas, que en conjunto suman alrededor de 75 millones de euros, según la documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Eso significa que un 30% del dinero registrado en entidades financieras a las que está vinculado Roures y sus socios, duerme en paraísos fiscales y centros financieros offshore.

Por volumen económico, destaca Gibraltar, donde el saldo a mediados del pasado octubre era de 33,2 millones de euros. En San Marino constan 14,5 millones de euros y en Suiza se contabilizan casi 14 millones de francos suizos (unos 11,5 millones de euros al cambio) a través de una decena de cuentas diferentes. Roures aparece igualmente en una cuenta de Liechtenstein en la que se contabilizan 9,5 millones de euros. Además, en las Islas Caimán mantiene otra con un saldo de cinco millones de dólares (cuatro millones de euros) y en Singapur existen también varias cuentas que suponen otros dos millones de euros.

17 Diciembre 2004

Roures asegura que no tiene cuentas en paraísos fiscales

José Precedo

El fundador de Mediapro se confiesa “pobrísimo” pero elude explicar su patrimonio

El fundador de Mediapro, Jaume Roures, negó ayer que disponga de 75 millones de euros en paraísos fiscales, tal y como publicó este diario el pasado domingo, aunque rechazó explicar su patrimonio y el número de cuentas que tiene —a su nombre o de las sociedades que controla— en el extranjero. Defendió que sus cuentas privadas son “pobrísimas” y que Mediapro tiene “poco dinero”.

En una rueda de prensa celebrada en un hotel de Madrid, Roures anunció que se querellará contra EL PAÍS, además de insultar a la autora de la información. Roures se comprometió a que, si aparecen los 75 millones en paraísos fiscales, los donará a una ONG: “Ni yo ni Mediapro ni nuestros socios tenemos o hemos tenido cuentas en esos países, ojalá las tuviésemos”. Los 75 millones en paraísos fiscales son una tercera parte del total de los fondos (más de 250 millones) que figuran en 150 cuentas a su nombre junto a otros titulares por todo el mundo, según la documentación en poder de EL PAÍS.

Roures sí admitió que su conglomerado empresarial —en el que trabajan 4.000 personas repartidas por todo el mundo— tiene una participación “minoritaria” en una sociedad de Singapur que se dedica a gestionar eventos deportivos. Y facilitó extractos de tres cuentas bancarias, las únicas que según él tiene en paraísos fiscales, registradas a nombre de Mediapro Asia en Singapur. Sumadas, registran un saldo de 50.000 dólares.

El estadillo de esos fondos es el único documento aportado a los medios de comunicación sobre sus estados financieros. Pese a las preguntas, Roures evitó aclarar su patrimonio y el número de cuentas bancarias que tiene —a su nombre o de las sociedades que maneja— en cuatro continentes, pero subrayó en distintos tramos de su comparecencia que tanto él como su compañía tienen poco dinero: “No sé las cuentas que tiene Mediapro en el mundo. Mediapro tiene poco dinero, si no, no estaría afrontando una refinanciación” […] “Mis cuentas privadas las conoce Hacienda pero son pobrísimas” […] “Con la crisis, Tatxo Benet [uno de sus socios] y yo perdimos mucho dinero invertido en otras cosas de las que no cabe hablar ahora”.

En una nota de prensa difundida ayer, Mediapro detalla que tiene 27 sedes en cuatro continentes pero que “de momento no opera en Canadá, Dinamarca, Luxemburgo, Rumania, Polonia, República Dominicana ni Nueva Zelanda”. Entre los mercados donde sí trabaja citó: “Mozambique, Angola, Bruselas, Francia, Gabón y Brasil, además de las restantes 21 sedes repartidas en todo el mundo: España, Gran Bretaña, Argentina, Estados Unidos, Singapur y un largo etcétera”.

Roures acusó a este diario de “mentir deliberadamente”, aunque no aportó más que sus propias declaraciones para sostenerlo, y vinculó la información publicada por este periódico al conflicto que el Grupo Prisa, editor de EL PAÍS, y Mediapro dirimen en los tribunales sobre los derechos del fútbol.

El Grupo Prisa no participa actualmente en la competencia por los derechos del fútbol, como el mismo Roures reconoció en la rueda de prensa de ayer.

El accionista mayoritario del extinto diario Público, que cerró en 2012 tras presentar el concurso de acreedores, aseguró que la información de EL PAÍS sobre sus cuentas no solo causa daño a su “reputación personal” sino que crea “disfunciones en el mercado, trasladando que detrás del grupo hay cosas turbias u oscuras”.

Roures aseguró que su conglomerado empresarial, que en 2010 solicitó el concurso de acreedores, “está saliendo de la crisis”, y aseguró que seguirá participando en el negocio de las retransmisiones de fútbol cuando se establezca el nuevo sistema de reparto entre los distintos equipos aunque dijo desconocer todavía bajo qué fórmula.

En los 26 minutos que duró su comparecencia el empresario audiovisual repitió durísimos insultos contra el diario EL PAÍS, el grupo Prisa y sus principales directivos, así como contra la autora de la información sobre su patrimonio.

14 Julio 2015

La FAPE afirma que EL PAÍS respetó la “veracidad” al informar sobre las cuentas de Roures

EL PAÍS (Director: Antonio Caño)

La Comisión de Arbitraje y Deontología de le FAPE afirma que la información se encuadra dentro del "periodismo de investigación"

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha dictado una resolución según la cual EL PAÍS no vulneró el código ético en el reportaje del 14 de diciembre sobre las cuentas de Jaume Roures, principal responsable de la productora Mediapro. La federación encuadra el artículo en el llamado “periodismo de investigación”, afirma que se fundamenta en fuentes adecuadas, respeta “la veracidad” y sus autores solicitaron la versión de los protagonistas.

Según la comisión de arbitraje y deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), en el reportaje titulado «Roures posee 250 millones en 150 cuentas, un tercio en paraísos fiscales» predomina el carácter informativo y se encuadra en el “periodismo de investigación”. La queja ante la FAPE fue presentada por Carmen Anglada en representación de Mediapro y de Jaume Roures, principal responsable de la productora catalana.

La resolución señala que “el reportaje aparece respaldado por fuentes adecuadas”, con respeto a la ‘veracidad’ exigida constitucionalmente”. “Es evidente que no debe confundirse la carga de comprobar los hechos noticiables, hasta donde fuere posible, con la revelación de las fuentes utilizadas, testimoniales o documentales, cuya confidencialidad está protegida constitucionalmente por el secreto profesional”.

Versión del protagonista

“Esta Comisión de Arbitraje”, sostiene la resolución, “ha leído con la mayor atención el artículo que apareció en EL PAÍS el 14 de diciembre de 2014, llegando a la convicción de que su contenido tiene como fundamento fuentes documentales, que no se desvelan, circunstancia, por cierto, no contradicha en el escrito inicial de este expediente”. Y añade: “Por otra parte, y esto nos parece muy importante en este caso, el autor de la información solicitó previamente la versión de los protagonistas, que se abstuvieron de manifestarse al respecto, hasta el punto de que un portavoz de Mediapro ha declinado aclarar los contratos firmados a través de Futmedia y ante las preguntas sobre las cuentas en paraísos fiscales se ha limitado a responder un ‘sin comentarios’, respuesta ambigua y cauta que más parece admitir que rechazar, ya que no niega rotundamente los hechos ni se tacha de falsa la información como, en cambio, se hizo en la comunicación de Mediapro y en la rueda de prensa del señor Roures”.

La resolución también recoge que EL PAÍS negó al reclamante el derecho a réplica que solicitó. La representante de Roures admite, no obstante, que EL PAÍS publicó tres días después una información titulada «Roures asegura que no tiene cuentas en paraísos fiscales» . El fundador de Mediapro se confesaba entonces “pobrísimo”, sin detallar su patrimonio. Su representante afirma, según la Comisión, que este texto “no puede considerarse una rectificación formal puesto que no ocupaba el mismo espacio que la información original y no aparecía en portada como la información original”.

01 Agosto 2015

Un juzgado desestima la demanda de Roures contra EL PAÍS

EL PAÍS (Director: Antonio Caño)

La sentencia señala que el diario no tiene que rectificar un reportaje sobre las cuentas del responsable de Mediapro

El Juzgado de Primera instancia número 28 de Barcelona ha desestimado íntegramente la demanda interpuesta por Jaume Roures, principal responsable de la productora Mediapro, contra Ediciones EL PAÍS y el director del diario, Antonio Caño, en la que solicitaba el derecho de rectificación por un reportaje publicado por el periódico sobre las cuentas del directivo.

El productor demandaba que el diario publicara un escrito de rectificación en el que se negaba la veracidad de la mayor parte de las informaciones y datos contenidos en el reportaje titulado «Roures posee 250 millones en 150 cuentas, un tercio en paraisos fiscales» publicado por EL PAÍS el 14 de diciembre de 2014.

El fallo desestima este derecho a la réplica porque no entiende que el demandante haya probado la inexactitud de los datos publicados ni que se le haya causado un perjuicio con la publicación de esa información.

En el primer caso, la sentencia estima que los demandantes “pretenden negar de una forma genérica todos los datos que se contienen [en el artículo], sin aportar ninguna prueba, ni de forma directa ni indirecta, sobe los hechos que son objeto de debate”.

“En suma, pretende la rectificación por considerar que los hechos son incorrectos pero no aporta ningún dato sobre el particular. Acoger la pretensión de la parte actora de este modo, no cumple la finalidad de la norma y, en todo caso, la vacía de contenido. De conformidad con la argumentación de la parte demandante, el derecho de rectificación se acogería de forma completa y siempre en todos los casos con la sola manifestación del reclamante de que los hechos no son exactos”.

El fallo reconoce que Ediciones EL PAÍS aportó un extracto de la información donde se enumeran  datos sobre las sociedades del grupo, con su número de identificación. También, un listado de cuentas, la entidad a la que corresponden y el saldo que tiene a determinada fecha.

Tampoco considera la jueza que exista un perjuicio para Roures porque la información se refiera a la existencia de diversas sociedades del grupo, que tienen importantes saldos y que algunas de ellas estén en paraísos con fiscalidad ventajosa “Desde ese punto de vista, es posible que la información pueda ser valorada de forma perjudicial por algunas personas, pero la solvencia económica de una empresa incluso después de haber estado en concurso, hace años, no debería ser considerada como un dato perjudicial para la misma”, señala el fallo.

De igual modo, la sentencia estima que no puede ser considerada perjudicial la titularidad de ciertas sociedades en otro país y que la mención de que tributan en paraísos fiscales algunas de sus filiales se encuentra “más en el terreno de la valoración” que no permite ser objeto del derecho de rectificación.

La sentencia también reconoce que EL PAÍS eliminó a la primera petición del demandante los comentarios maliciosos que aparecieron en la versión digital de la noticia, así como que el diario  publicó tres días después una información titulada «Roures asegura que no tiene cuentas en paraísos fiscales», en la que el productor daba su versión sobre la noticia original.

La sentencia, dictada por la juez Nuria Alonso el pasado 30 de julio, no es firme y contra ella cabe recurso

15 Marzo 2019

La Audiencia de Madrid confirma el sobreseimiento de la querella de Roures contra EL PAÍS

EL PAÍS (Director: Soledad Gallego Díaz)

La información sobre las cuentas del fundador de Mediapro era de relevancia pública y veraz

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso interpuesto por el empresario Jaume Roures, fundador de Mediapro, contra el sobreseimiento anteriormente acordado por el Juzgado de Instrucción 29 de Madrid por un supuesto delito de injurias y calumnias como consecuencia de una información publicada en EL PAÍS en diciembre de 2014 en la que se detallaba una relación de cuentas bancarias vinculadas a Roures, de las que una tercera parte estaban situadas en paraísos fiscales o en países con un régimen tributario favorable. Los magistrados echan por tierra la querella por injurias y calumnias presentada por el empresario catalán y le condenan al pago de las costas por haber actuado con temeridad.

En mayo de 2018, el Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid, tras un examen «depurado y exhaustivo» del caso, ya acordó su sobreseimiento. El juez consideró entonces que la información publicada por El PAÍS constituyó «un ejercicio legítimo de la libertad de información». Se hacía eco del informe emitido por la Asociación de la Prensa de Madrid, que estimó que la noticia era veraz y de interés general, y de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, que establece que para que prevalezca el derecho a la información sobre el derecho al honor, es necesario que la noticia sea «de relevancia pública y sea veraz», circunstancias que concurrían en la noticia difundida por este diario.

Roures, su socio, Josep Maria Benet, y Mediapro recurrieron este auto alegando que la información no era veraz y que su autora no actuó con diligencia. La Audiencia Provincial rebate estas posiciones y argumenta que para apreciar un delito de injuria o calumnia es preciso que el informador haya actuado con conocimiento de la falsedad y temerario desprecio a la verdad. Estiman los magistrados que, parafraseando al Tribunal Supremo de Estados Unidos en un caso del diario The New York Times contra Sullivan, «las afirmaciones erróneas son inevitables en un debate libre, de tal forma que de imponerse la verdad como condición para el reconocimiento del derecho, la única garantía de la seguridad jurídica sería el silencio».

El auto recuerda que el diario fue diligente al publicar las declaraciones que hizo Roures durante una conferencia de prensa en la desmintió que tuviera 75 millones de euros en paraísos fiscales. En esa comparecencia el fundador de Mediapro dijo que sus cuentas privadas son «pobrísimas» y que la productora tenía «poco dinero».

Los magistrados precisan que el periódico fue también diligente al contrastar con Mediapro la noticia que se iba a publicar. Los magistrados expresan su sorpresa por el hecho de que la defensa de Roures sostuviera que no se había recabado su opinión antes de difundir la noticia, ya que la directora de comunicación de Mediapro remitió a EL PAÍS tres días antes de su publicación un correo electrónico en el que decía: «Te confirmo que no vamos a efectuar comentarios a ninguna de las cuestiones que me has planteado, puesto que es más que evidente que se trata de una nueva campaña de intoxicación construida, por vuestro medio, sobre la base de falsedades y no vamos a contribuir a ello».

La Audiencia Provincial concluye que «en estas condiciones», el recurso de Roures carece manifiestamente de fundamento y lo desestima. Añade que «por la temeridad con la que se han conducido los recurrentes negando un hecho del que hay constancia en las actuaciones» los condena al pago de las costas.

Durante la tramitación de este caso, la Audiencia Provincial de Barcelona, sin entrar a valorar la veracidad de la información, atendió el derecho de rectificación invocado por Roures y ordenó la publicación de un texto en el que negaba la información publicada por este diario. Ahora, la Audiencia Provincial de Madrid, en la jurisdicción penal, rechaza que EL PAÍS actuara «con conocimiento de la falsedad y temerario desprecio a la verdad», como pretendía hacer pensar la defensa del empresario catalán.

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