9 noviembre 1978

La Asociación no dijo nada cuando fue secuestrado o demandado el periódico DIARIO16 por los artículos contra Fraga y Arias Navarro

El periódico DIARIO16 reprocha a la Asociación de la Prensa de Lucio del Álamo que se solidarice con EL ALCÁZAR de Antonio Izquierdo

Hechos

El 9.11.1978 el periódico DIARIO16 publicó el editorial ‘La Junta y el libelo’.

Lecturas

La publicación el 6 de noviembre de 1978 de un comunicado de la Asociación de la Prensa de Madrid que preside D. Lucio del Álamo Urrutia de apoyo a D. Antonio Izquierdo Ferigüela (director del diario El Alcázar) ante su procesamiento judicial lleva al director de Diario16, D. Miguel Ángel Aguilar Tremoya, a publicar un editorial contra el Sr. Álamo Urrutia por no haberle apoyado a él cuando era procesado.

Ante una demanda presentada contra el director del diario EL ALCÁZAR, D. Antonio Izquierdo al que se le pretnede aplicar la ley antilibelo (anti-libelo) la dirección de la Asociación de la Prensa de Madrid que preside D. Lucio del Álamo Urrutia publicó un artículo en LA HOJA DEL LUNES manifestando su solidaridad con el Sr. Izquierdo.

El periódico DIARIO16 dirigido por D. Miguel Ángel Aguilar, publicó un editorial reprochando esta actitud y recordando que la Asociación de la Prensa no dijo nada cuando el demandado fue el Sr. Aguilar, por los artículos de D. Francisco Cerecedo contra políticos de Alianza Popular.

06 Noviembre 1978

La APM, preocupada por el procesamiento del director de EL ALCÁZAR

Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid (Presidente: Lucio del Álamo)

Podría ser el primer caso de la ley anti-libelo

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La Junta Directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid ha acordado manifestar públicamente su preocupación por el procesamiento del director de EL ALCÁZAR, nuestro compañero don Antonio Izquierdo en virtud del decreto-ley 24 1977, llamado »ley anti-libelo’ y como consecuencia de la publicación de unas declaraciones de don Mariano Sánchez Covisa.

La ejecutoria periodística de don Antonio Izquierdo, caracterizada por una notoria honestidad, y, de otra parte, la inquietud ya registrada ampliamente en los medios de información, por cuanto la rigurosa aplicación de aquel decreto ley pueda coartar la legítima libertad de expresión, son las razones que determinan la presente manifestación, que se formula con el máximo respeto a los órganos de Administración de la Justicia y desde un orden estrictamente profesional, al margen de cualquier interpretación.

09 Noviembre 1978

La Junta y el libelo

Miguel Ángel Aguilar Tremoya

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La junta está preocupada, ¿qué tendrá la junta? ¿Caspa? ¿Diarrea? ¿Menopasia? Así podríamos seguir remedando la paradoja que Tip y Coll hacen de Rubén Darío, pero se trata de un asunto más grave: la actitud de la directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid, reflejada en la nota hecha pública por LA HOJA DEL LUNES del pasado día 6.

Vayamos a los textos. La junta directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid “ha acordado manifestar públicamente su preocupación por el procesamiento del director de EL ALCÁZAR, nuestro compañero don Antonio Izquierdo, en virtud del decreto ley 24/1977 llamado ‘Ley Antilíbelo’, y como consecuencia de unas declaraciones de don Mariano Sánchez Covisa”.

A mayor abundamiento, LA HOJA DEL LUNES antepone unos titulares y añade una nota de la redacción señalando que “podía ser el primer caso al que se le va aplicar la ley Antilibelo”. Un modelo de precisión. La junta y LA HOJA coinciden en señalar su inquietud “por cuanto la rigurosa aplicación de aquel decreto-ley pueda cortar la legítima libertad de expresión» y «manifiestan su temor ante lo que pudiera resultar un instrumento más para el asedio a que está sometida la prensa”.

La misma junta y la misma HOJA que vieron impasibles la promulgación del decreto-ley en el Boletín Oficial del Estado el 12 de abril de 1977, sin que hayan promovido iniciativa alguna para su derogación o adaptación; la misma junta y la misma HOJA que asistieron impertérritas, por ejemplo, a los procesamientos del director de DIARIO16 el 21 de junio de 1977 y el 13 de mayo de 1978 por aplicación del mencionado decreto-ley antilibelo, alzan ahora el grito por Izquierdo y por Covisa. Aleccionador. Y ténganse en cuenta que ambos procesamientos están dictados por sendos artículos ‘Y Fraga cogió su fusil: Al fin ministro’ (DIARIO16, 8 junio 1977) y ‘Figuras de la Fiesta nacional: Carlos Arias Navarro, carnicerito de Málaga’ (DIARIO16, 19 mayo 1977) firmados por nuestro compañero Francisco Cerecedo, muerto en Bogotá el 3 de septiembre del año pasado.

Mientras tanto, y al margen de las preocupaciones de la junta y de la HOJA, el Palacio de la Prensa, patrimonio histórico de la Asociación, ha pasado silenciosamente a ser propiedad de la Caja de Ahorros de Madrid en prensa en deudas generadas por un negocio privado de algunos de sus miembros adjudicatarios de unos pisos con los que en muchos casos especularon ventajosamente. Y aquí no acaban las deudas, cuyo montante, que sigue sin esclarecerse, debe rondar ya los mil quinientos millones de pesetas. Y, para más escarnio han cantado ¡bingo! ¿Algún bingo más?

El Análisis

PARA UNA VEZ QUE HACE ALGO BIEN...

JF Lamata

Lucio del Álamo no tuvo una presidencia de la APM muy gloriosa, pues cuando tuvo que mediar en temas como el cambio de propiedad del diario EL ALCÁZAR, más que mediador neutral, fue mediador de parte y parte interesada. Sin embargo en esta ocasión que un presidente de APM se solidarizara con un director de periódico procesado por expresar una opinión libre, como era el caso de Antonio Izquierdo, no podía ser más lógico. Lo correcto de la APM (algo que Anson realizaría de manera clara) es expresar su apoyo por cualquier periodista juzgado o sancionado por el ejercicio de su profesión, ya fuera de Triunfo, de El Alcázar, de Egin o del Diario de León.

Las protestas de DIARIO16 son, no obstante, comprensibles, porque lo que daría fuerza a Lucio del Álamo es que hubiera expresado el mismo apoyo hacia Miguel Ángel Aguilar por todos los procesos que había padecido meses antes, la no hacerlo hacía que su solidaridad con izquierdo, más que por concepción gremial, pareciera por concepción ideológica.

Pero el verdadero desastre de Álamo no estaba vinculado a su parcialidad, sino al fiasco que se resumía en cuatro palabras: Ciudad de los Periodistas.

J. F. Lamata